MIEDO Y DOLOR

Recientemente estaba leyendo una pequeña reflexión a cerca de dos emociones esenciales cuando hablamos de sobrevivir a la violencia de una agresión. Practicamos Budô como una forma de preservar una tradición, una herencia para una próxima generación. Pero también como artes guerreras que son, las practicamos con la mentalidad de quien, no deseando tener la necesidad de usarlas, sebe que es posible que las mismas sean la única diferencia entre la vida y la muerte, entre ser víctima o superviviente. Por ello las mentalidades pseudo filosóficas de libro de autoayuda o cósmicas como mi amigo y compañero Arnaud las definió muy acertadamente, sólo son cascarones vacios que lamentablemente conducen a quienes siguen esa línea de pensamiento a un fatídico desastre. Lo curioso es que quienes predican de esa forma, gente que como Nagato Dai Shihan decía muy acertadamente “nunca han recibido un puñetazo en la calle” después tienen las narices de pretender formar a las fuerzas del orden, escoltas o militares, en fin el ejemplo mas evidente de la contradicción humana, así les va…

Pero ciñámonos al tema en cuestión. Cuando hablamos de emociones muchas veces tendemos a creer que son algo secundario, que el entrenamiento psicológico, mental y/o emocional es algo sin importancia o simplemente inútil. Por desgracia es todo lo contrario. Digo por desgracia porque muchos piensan que todo en esta vida es físico, contacto, cuando lo curioso es que el entrenamiento en un 75% psicológico y un 25% físico. Es algo similar a lo que ocurre con el trabajo con armas de fuego. Ese trabajo es considerado como “el ultimo arte marcial” por la disciplina y la preparación psicológica que conlleva entre otros muchos motivos. Pues bien el entrenamiento con un arma corta es un 75% o más trabajo en seco, repetitivo, metódico, paso a paso y sólo un 25% con fuego real y trabajando en una galería o campo de tiro. Igualmente la formación psicológica en este terreno ocupa una gran parte del tiempo pues es innegable que en una situación de estrés con armas de fuego sin una debida formación psicológica las habilidades que uno pueda tener de poco le van a servir, bloqueado por el pánico o por otro factor emocional.

Esto me lleva a la primera de las dos emociones de las que hablaba el pequeño texto que leía recientemente, el miedo. Cuando sentimos miedo descubrimos que somos humanos, no superhombres, no somos perfectos ni el Budô que practicamos nos evita sentirlo. Sentimos miedo por muchas razones, unas de orden personal otras de orden irracional o instintivo, primario. Podemos sentir miedo al fracaso, miedo a la soledad, ejemplos de miedos personales, miedos que se superan con una actitud correcta y no permitiendo que la sin razón que los genera gobierne nuestras vidas. Sentimos miedo a volar o miedo a las alturas, son miedos que han llegado a diagnosticarse como enfermedad, como patológica, su origen somos nosotros sin duda pero su raíz no es racional y por lo tanto es mas difícil de luchar contra ellos porque no se sabe bien porque están ahí, porque aparecen ni como dominarlos.  En el Budô es bueno sentir miedo, eso te hace precavido, prudente, dejando de lado la temeridad y el ego o la soberbia. No queremos sentir miedo así que nos preparamos, nos protegemos para sentirnos seguros y huir de ese “miedo” irracional o muy racional, según el caso. Nunca quiero a mi lado alguien que diga que no tiene miedo, es un mentiroso y vive en un mundo idílico de fantasía creado por él a su medida, además de que será sin duda un temerario y un imprudente consigo mismo y con los demás. A una persona con miedo se le enseña a vivir con el miedo, a convivir con él, hacerse “su amigo” y terminar utilizándolo como arma o herramienta contra nuestros enemigos internos o externos. Luchar contra el miedo es importante, saber gestionar nuestros miedos es aun mas importante y toda una herramienta de formación y perfeccionamiento psicológico.

La otra emoción de la que hablaba el texto al que hacía referencia al principio de este post es el dolor. Nadie quiere sentir dolor, tenemos “miedo” a sentir dolor, ha ahí que estas dos emociones estén tan vinculadas y por ello se hable de ambas a la vez. Preguntamos continuamente ¿me dolerá?, ¿es doloroso? No queremos sentir dolor. Sin embargo el dolor es un recordatorio de que estamos aún vivos y que debemos luchar y seguir adelante. No sentir dolor es un peligro, en medicina hay una enfermedad o síndrome denominado “Analgesia o síndrome de Riley – Day” que impide a quien lo padece sentir dolor alguno. Eso sería para algunos “un chollo” pero en realidad es una maldición, nunca saben si su cuerpo está sufriendo algún daño severo porque pueden poner una mano sobre una plancha caliente en la cocina y no enterarse de que se están quemando vivos!!! Por ello el dolor es algo necesario, no avisa de que algo no va bien, de que algo puede ser contraproducente y nos mantiene alerta, atentos, prevenidos y precavidos. El dolor forja también el carácter, lo apreciamos en los deportistas cuando realizan pruebas físicas extremas y siguen adelante hasta el final. Sufren dolor, pero se sobreponen al mismo y siguen luchando.

Recuerdo que el día de mi Sakki Test tenía una rodilla rota, fruto de un accidente entrenando, lo cierto que es entrenaba en el Tai Kai con una aparatosa rodillera estabilizadora y aun así el dolor era continuo. Sin embargo cuando llego el momento de mi Godan Test, me despojé de la misma. Alguien advirtió al Sensei de que tenía una rodilla dañada, previamente otro compañero se había lesionado seriamente la suya intentado ejecutar su Godan Test. El Sensei me miró y me dijo que me sentara como quisiera, yo ya me había colocado en Seiza y estaba dispuesto a comenzar, le indiqué que “adelante” él me dijo “si quieres concentrarte en tu dolor no hay problema”. Lo cierto es que el dolor me recordaba donde estaba y que estaba ocurriendo, me mantenía en el “aquí y ahora” pero de repente cesó totalmente, no tenia dolor alguno y me sentí plenamente consciente de cuanto me rodeaba y en, por decirlo de algún modo, paz conmigo mismo. Lo demás es ya historia… Al día siguiente el Sensei me preguntó por mi rodilla, volvía a llevar puesta la aparatosa rodillera, pero le dije que no me preocupaba que sabía que “lo que no te mata te hace mas fuere” y él sonrió (suerte de tener una traductora tan estupenda del español a al japonés directamente allí asistiendo a la conversación).

Cada ser humano tiene una tolerancia distinta al dolor tanto físico como emocional. Por ello no podemos medir el dolor o el miedo con una tabla única sino que hay que descubrir el umbral o limite de cada persona y desde ahí comenzar a convertir el dolor, no el daño o lesión, el dolor, en una herramienta más de formación. En una lucha por nuestra supervivencia tendremos miedo y sentiremos posiblemente dolor, pero si estas emociones nos detienen, nos bloquean, estamos ya muertos. Debemos trabajar con ellas, sentir dolor no es algo malo lo mismo que no es nada humillante sentir miedo, sin embargo no luchar por superarlo, combatirlo, crecer y evolucionar sí que es algo negativo.

Dolor, miedo, miedo, dolor, son emociones y herramientas para la formación dentro del Budô no son algo de lo que huir sino algo a lo que enfrentarse, dominar y superar, pues en el fondo el Budô se trata de sobrevivir en este caso al dolor y al miedo.

Nota 1: la vida es así de curiosa, después de publicado este post mi amigo Cecilio Andrade compartió un fragmento de un libro que he leído varias veces de Mark Divine “Pensar como los mejores guerreros” y dice así: “El trabajo duro fortalece al carácter, mientras que una vida fácil lo debilita. El confort nos encarcela en un miedo al dolor de umbral muy bajo. Por naturaleza nos asustan (miedo) las cosas que hieren (dolor) sin entender lo mucho que esa conducta (actitud) nos debilita y nos impide gozar al máximo de la vida. Debemos definir nuestra zona de confort y a continuación salir de allí como un rayo”

Nota 2: Por si alguien se pregunta quien es Mark Divine….Mark Divine formó parte del cuerpo de los Navy SEAL durante veinte años, y se retiró con el grado de comandante. Neoyorkino de nacimiento, cursó un MBA en la Universidad de Nueva York. Es el fundador de SEALFIT, NavySeals.com y U.S.CrossFit, y ha impulsado seis iniciativas empresariales multimillonarias. Después de haber preparado a miles de aspirantes para ingresar en los Navy SEAL y en Operaciones Especiales, con un 90 por ciento de éxito de ingresos, ahora forma a todo tipo de personas en los ocho principios del Método SEAL. Vive en Encinitas, California, junto a su mujer Sandy y su hijo Devon.

TSUNAGARU: MANTENTE CONECTADO !!

Hace una semana de mi última clase con Sensei durante este viaje, fue otra gran clase, con muchas ideas para traer y entrenar en casa.

Antes de comenzar, Hatsumi Sensei habló sobre la nueva estatua de Kannon que adquirió recientemente. Más que una estatua, es un símbolo. Cuando Takamatsu Sensei permaneció un año en la montaña, se entrenó bajo la dirección de un ermitaño. Durante este tiempo desarrolló una fuerte conexión con la diosa Kannon. Vio a Kannon como el final de su shugyō de la montaña y un testigo del Musha Shugyō logrado en el desierto.

Cuando Hatsumi Sensei vio esta estatua en la tienda de antigüedades, la tomó como un recordatorio de la historia de Takamatsu Sensei. Para él, esta estatua situada en el centro del Shinden simboliza el hecho de que hemos alcanzado el nivel de comprensión de Takamatsu Sensei.

La Diosa Kannon nos conecta (él) con el difunto Takamatsu Sensei.

Recibida antes de hacer el saludo, Sensei frente al Shinden me llamó para darme un Ōmamori del Amatsu Tatara. Se lee “Amatsu Tatara no Hōken”. Hōken es la espada del tesoro que protege de la enfermedad y el mal. Fue un detalle muy amable.

Kannon, el Amatsu Tatara no Hōken, nos están conectando a nuestra vida. Y este es el mismo tipo de conexión que buscamos en el combate.

Durante la clase, Sensei habló muchas veces sobre la importancia de Tsunagaru. (1) Tenemos que conectar con el momento, con el oponente, y con la lucha. Mutō Dori se ocupa de esta calidad de la conexión.

En cualquier momento tenemos que estar protegidos, con “seguridad”. Sensei repitió que en el intercambio (lucha) tenemos que estar seguros: “Anzen”. (2) Podemos ser Anzen porque no peleamos, jugamos (Asobi – 3) con Uke, usando nuestros dedos, nuestra comprensión de la distancia y nuestra falta de voluntad para hacer cualquier cosa para derrotarlo. “Domina el Kokû” añadió, y “nunca le des al oponente nada de lo que espera”. Tenemos que seguir cambiando (moviéndonos) porque la vida es cambiar permanentemente. Si dejas de mover tu cuerpo y tu mente, no puedes cambiar. Si no cambias, te vuelves visible, cuando eres visible, eres “previsible” y Uke puede leer tus acciones.

Tenemos que aprender a cambiar. Entonces, empecé a perderme cuando Sensei agregó que “(él) no puede enseñar el cambio”.

¿Cómo entonces podemos aprender a cambiar cuando él no puede enseñarlo?

Explicó que era imposible enseñarlo porque el cambio es una reacción humana natural que se desarrolla por sí misma. Cuando lo observamos haciendo cosas que difícilmente podemos copiar, no hay un proceso de aprendizaje o estructura que seguir. La capacidad de cambiar es lo que florece de tu entrenamiento.

Vemos el cambio permanente cuando lo hace, y tal vez, un día, podremos hacerlo. No se puede aprender; Viene con los años de práctica.

Esa comprensión sobre el cambio, la conexión, la seguridad que es el resultado de años de práctica, nos ató (Tsunagaru) con su discurso introductorio sobre la nueva estatua de Kannon.

Tengo la sensación de que Hatsumi Sensei ha llegado a otra meseta en la evolución de su comprensión del Budō. En este nivel de Mutō Dori, sólo estamos siendo testigos de su nivel de experiencia.

Escribí en un reciente post que no deberíamos copiar sus movimientos. Supongo que estaba equivocado en parte porque copiarlo ya no es posible.

Por Arnaud Cousergue

  1. Tsunagaru: 繋 が る, para ser atados juntos; A ser conectado a; Estar vinculado Tsunagu: 繋 ぐ / tsunagu / para atar; abrochar; para conectar
  1. Anzen: 安全, Seguro | seguridad
  2. Asobi: 遊 び, 1) jugar, 2) jugar (margen entre encendido y apagado, momento antes de presionar el botón o la palanca y genere un efecto)

REGRESO A SEVILLA

El 3 de junio vuelvo a Morón de La Frontera, Sevilla, ha impartir una nueva jornada de entrenamiento con los instructores y alumnos de Futenkan Dôjô. El pasado noviembre ya tuve la oportunidad de compartir unas estupendas sesiones de entrenamientos con ellos, ahora vuelvo después de su reciente visita a mi Dôjô en Oviedo con el objetivo de seguir manteniendo con contacto continuo y seguir trabajando para una formación de calidad. En esta ocasión trabajaremos los 4 principios de Kukishin Ryû a través del Taijutsu de esta escuela y algunas de sus armas mas características. También retomaremos el trabajo que ya llevamos un tiempo realizando sobre Jissen no Tantôjutsu con especial atención al trabajo con hojas plegables (navaja) y ejercicios para acondicionar al practicante ante el estrés de una situación de combate. Tendremos algunos “extra” y mucho Kuden, como es mi costumbre, aunque algunos no lo valoren, Sensei lo recalca una y otra vez en sus clases, sólo con el Tanden no sobrevivirás, es el conjunto Taiden, kuden y Shinden lo que permite un desarrollo y evolución adecuados. Espero veros del 2 a 4 de junio en mi nueva estancia con todos ellos, seréis todos bienvenidos, todos.

MAGOKORO

Creo que Senô Sensei recientemente comentó sobre sus recuerdos y sentimientos de su época inicial entrenando con el Sôke.

Dijo que cuando entrenó una vez con Takamatsu Sensei, sintió que estaba haciendo un arte marcial diferente en comparación con lo que estaban practicando habitualmente en Noda con Hatsumi Sensei.

Recientemente, Senô Sensei dijo que es increíble lo similar que ahora, el Sôke, se mueve como Takamatsu Sensei.

Hatsumi Sensei no volvió a su Dôjô y enseñó a sus estudiantes el Taijutsu de Takamatsu Sensei, sino que volvió al principio, a la raíz misma de las enseñanzas para entender las artes que se le estaban transmitiendo. Sôke dice (a los 86 años de edad) que acaba de llegar a comprender las enseñanzas de Takamatsu Sensei.

Por favor, piensa en esto bien.

No hay posibilidad de que en un viaje de 10 días a Japón puedas entender o incluso hacer lo que se te transmite o enseña. Tenemos la responsabilidad de ser honestos con nosotros mismos y ver dónde estamos en la “línea de tiempo de nuestra formación” y en que debemos centrarnos.

Si tomas lo que Hatsumi Sensei hizo de corazón, no debe haber ninguna pregunta en cuanto a lo que hay que hacer.

Los Shihan japoneses han estado aprendiendo del Sôke durante más de 40 años. En sus clases, se mueven a “su nivel” de Taijutsu. Cuando asistimos a sus clases, no podemos hacer lo que hacen, lo intentamos.

Luchamos con el Taijutsu que se nos muestra. Soke no está enseñando Taijutsu así que, ¿cuánto crees que esperas entender o ser capaz de hacer? Como dijo un Shihan, “Si no puedes hacer lo que estoy haciendo, ¡no hay forma de que puedas hacer lo que el Sôke está haciendo!”

En mi último viaje, Sôke usó a Senô, Noguchi, Nagato, Someya, Nagase, Nakadai y Shiraishi como uke. A veces, todos ellos tropezaban y se reían con la misma mirada perpleja y confusa en sus rostros. Nagato Sensei dijo: “Si pudiera explicarlo, podría hacerlo, pero no puedo”.

¿Cuántas personas han entrenado hasta el punto de que realmente se engañan o viven una mentira o una ilusión. Hay demasiados que piensan que “saben”. Hay muchos que siento que estarían demasiado asustados realmente para tan siquiera pensar tan allá. Prefieren mantener una sensación de “saber” y vivir en esa fantasía en lugar de aceptar sus fallos y carencias.

En cada viaje a Japón llego a un acuerdo con “mi verdad” en habilidad y conocimiento en este arte. Todavía me pongo nervioso pensando en Japón y asistiendo a clases. En clase, no puedes mentir, estás desnudo.

El Maestro te conoce y conoce tu habilidad. Su misma presencia ilumina tus debilidades actuando como un espejo.

Por difícil que sea, también es muy emocionante ser desafiado en todas estas áreas. No sólo somos desafiados físicamente, sino emocional y psicológicamente. Esto es como el Sanshin del descubrimiento de uno mismo o Taiden, Shinden y Kuden. No todas las lecciones para el crecimiento vienen en maneras en que nos sentimos positivos o felices. Siempre es 50/50 para mí en Japón y así es como me gusta.

A veces me siento débil y un fracaso. Ni siquiera siento que puedo hacer o entender nada. Pero, eso está bien, sólo tengo 43 años. Tal vez (si tengo suerte) voy a tener la oportunidad de entender a mis Maestros y posiblemente al Sôke, cuando llegue a su edad.

Sigue entrenando y entiende que el punto más importante es “Magokoro” o Sinceridad.

真 Verdad, realidad.

心 Corazón, mente, espíritu.

Por Duncan Stewart

PIANO Y BUDÔ

Hace unos años, Sensei dijo que si querías controlar al oponente, sólo un dedo era suficiente, o Yubi Ippon Jūbun (1).

De hecho, desde entonces, ha estado insistiendo mucho en la “manera del piano” con la que tenemos que jugar con Uke, usando sólo las puntas de nuestros dedos como si estuvieras escribiendo en un teclado.

Agarrar no es la solución. Cuando agarras a Uke, agarras más que su mente o cuerpo; creas un punto fijo de contacto desde donde puede determinar tus próximas acciones. El agarre se convierte en un nuevo Teko / Shiten. (2)

Pero cuando usas una serie de Shishin Ken (3), usando las yemas de tus dedos como si tocasen una pieza de música en el punto de contacto de Uke, no le das opción a reaccionar, no le estas facilitando una salida. En las últimas clases, Hatsumi Sensei lo ha estado repitiendo. En el mundo del Mutō Dori, el uso de nuestras yemas de los dedos, corriendo sobre Uke, tocándolo, pero no agarrándolo, impide que el oponente comience un contra movimiento. No te quedas el tiempo suficiente en contacto en el mismo lugar. Debido a que no te detienes, el cuerpo de Uke siempre está “escuchando” la acción creada y no puede tomar una decisión correcta.

Jugar con el atacante es un aspecto significativo del Mutō Dori, por lo que Sensei usó la palabra “Asobi” al detallar los movimientos. (4) La definición de “Asobi” nos da una pista sobre cómo “jugar”. Dice que “el margen entre el encendido y el apagado, la brecha antes de presionar el botón o la palanca tiene un efecto”. Cuando entiendes esta definición, ves lo similar que es el “Ishitobashi”, la piedra saltarina, de hace dos años. (5)

Sensei explicó que los espacios entre los contactos de tus dedos en Uke son esas “bolsas de aire” que mencionaba. El ritmo de los contactos en la piel de Uke, dan el ritmo de su fallecimiento.

No agarrando firmemente, pero creando un toque rítmico con las yemas de los dedos, permite a Tori superar cualquier intento de Uke. Uke se pierde de forma obvia ya que no puede tomar una decisión ganadora. Eso lo mantiene en el nivel lógico. Su único curso de acción es seguir los movimientos de Tori, con la esperanza de que el control de su cuerpo y mente con las yemas de los dedos, finalmente se detendrá.

Unas cuantas veces, Shiraishi Sensei atacó a Sensei con un corte de espada, estaba atrapado en el aire. Sensei lo sostenía sólo con la punta del dedo índice.

Supongo que es hora de volver a tu entrenamiento del teclado en busca de esta manera mágica y juguetona para controlar la lucha. Mutō Dori versa puramente sobre controlar la situación.

Por Arnaud Cousergue

1.Yubi Ippon Jūbun: 指 一 本 十分, Un dedo es suficiente

2.Teko / Shiten: 梃 子 / 支点, palanca / fulcro. Ése es uno de los conceptos principales del Kukishin Ryū y del Takagi Yōshin Ryū.

3.Shishin: 指針, aguja (brújula, medidor, etc.); Mano (reloj); indicador; puntero; Shishin se utiliza a menudo como un nombre para una acción apuñalar con el dedo meñique. Pero cuando lo entiendes, te das cuenta de que de hecho, puedes usar cualquiera de tus dedos para ello. Así, una serie de Shishin Ken como si estuvieras tocando el piano. Te mueves de un dedo a otro.

4.Asobi: 遊 び, 1) jugar, 2) jugar (margen entre encendido y apagado, distancia antes de presionar el botón o la palanca tiene un efecto)

5.Ishitobashi: 石 飛 ば し, hacer rebotar una piedra sobre la superficie del agua

LEER ENTRE LINEAS

強弱柔剛あるベからず “Kyojaku Jūgo Arubekarazu”

Uno no debe depender de la fuerza o debilidad, suavidad o dureza.

Es una frase de Toda Shinryūken Masamitsu, tío de Takamatsu Sensei. (1)

Hatsumi Sensei lo repitió una vez más en su última clase cuando explicaba la importancia de moverse lentamente sin detenerse. Algunos miembros de Bujinkan malinterpretan el “moverse lentamente” por suavidad. Ese no es el caso. Al moverse lentamente, controlas los movimientos del atacante.

Cuando peleas, eres uno, Ten, Chi y Jin están unidos. Tus acciones se vuelven holísticas en el sentido de que ahora te mueves como un todo. (2)

Puedes lograr esta unidad cuando tu expresión de Tenchijin ya no es “3”, sino “1”. Una vez que eres “1”, puede alcanzar “0.”

Así entiendo el “Kyojaku Jūgo Arubekarazu”. En este nivel de no-waza, no hay nada; no emites nada, no tienes ningún plan, estás practicando surf en las ondas de las intenciones de Uke sin pensar. Si dependes de esos conceptos dualistas de fuerte / débil; suave / duro; Rápido / lento, no puedes ser cero. El control del espacio ni siquiera es consciente; Está ahí porque lo manifiestas, no intentas hacer nada. Más tarde, durante la misma clase, Sensei se refirió a Fudōshin: el estado de la nada es parte del control que impones a Uke. (3)

El estado cero de Fudōshin sólo es posible cuando desapareces tu mismo. Sin intención, Uke está solo, luchando contra sí mismo.

Él es la pregunta y la respuesta. Cuanto más intenta, más posibilidades tienes de controlar sus movimientos y su cerebro y derrotarlo. Este control, sólo refleja y completa tus acciones.

Henka significa “cambio”, pero como Sensei explicó, la palabra “Henka” es, de hecho, dos Kanji juntos: “Hen” y “Ka”. (4)

Ambos traducen como “cambio”, pero Hen significa el comienzo del cambio, y Ka, el fin del cambio. Se completan, como In-yō. No hay dualidad, sólo realización.

En otras palabras, cuando aplicas “Kyojaku Jūgo Arubekarazu”, entiendes que el cambio de Uke (Hen) requiere tu cambio (Ka). Uke empieza, tú terminas. Esa es la naturaleza del control del espacio que aprendemos con Hatsumi Sensei estos días en clase. Aquí en el Honbu, hay mucho que aprender, si escuchas atentamente e investigas los significados ocultos de las palabras y expresiones usadas por el Sōke.

Como Sensei dice: “Ninjutsu te enseña a leer entre líneas”. Tal vez es hora de que comiences a leer lo invisible.

Por Arnaud Cousergue

1- Recordatorio para los recién llegados a este blog. No, Toda no era el abuelo de Takamatsu Sensei, sino su tío. El malentendido se remonta al principio de Bujinkan cuando se tradujo erróneamente Oji (tío, 伯父) como Ōji (Abuelo 祖父). Una vez más, muestra la importancia de la pronunciación correcta.

2- Holístico: http://www.learnersdictionary.com/definition/holistic

3- Fudōshin: https://en.wikipedia.org/wiki/Fud%C5%8Dshin

4- Henka: 変 化, cambio; variación; modificación; mutación; transición; transformación; transfiguración; Metamorfosis変 = comienzo del cambio; Acción de hacer algo, fin de cambio

NO “FOTOCOPIES” AL SENSEI !!!

En cada clase, Hatsumi Sensei habla de moverse “Yukkuri”, lento. Esto es diferente de entrenar lentamente. (1)

Entrenamiento lento: Nivel de estudio / aprendizaje / Dōjō

Moviéndose lentamente: alto nivel / reacción / lucha

Entrenar lentamente es parte del proceso de aprendizaje, reaccionar lentamente se centra en la lucha real. Cuando entrenas lento, creas nuevos patrones mentales / corporales que serán útiles en una pelea real. Cuando te mueves lentamente en un enfrentamiento, dejas de emitir intención. Por lo tanto, es más fácil para ti leer al oponente y ajustar tus reacciones de forma natural a los ataques de Uke. Muchos practicantes, incluidos altos grados, no entienden bien esta diferencia. Terminamos imitando los movimientos lentos de Sensei. Y como no tenemos sus muchos años de práctica, si sólo copiamos sus movimientos lentos, nos matarán.

Durante años ha estado diciendo que está enseñando para los Jūgodan no para los principiantes. Lo que muestra es Ura, si copias sus movimientos, te quedas en el nivel de Omote. Comprar un cinturón negro en una tienda de Budô no te hace un cinturón negro. Lo que Hatsumi Sensei muestra en clase es un resultado, no un proceso. No confundas el resultado final por el camino/proceso. ¡Deja de copiar, no tienes el nivel para eso! Moverse despacio viene después de muchos años de movimiento rápido. El estado de “no-waza” que ha alcanzado está más allá de nuestro alcance. Nos dirigimos hacia él, pero todavía no hemos llegado. Viene después de años de repetir las formas de la waza. No hay atajos. Como he dicho muchas veces aquí, para olvidar las técnicas, hay que aprenderlas en primer lugar.

Ayer, Hatsumi Sensei insistió en moverse lentamente. Este es el secreto del Taijutsu de alto nivel, insistió en el “yukkuri”, pero agregó que para tener éxito, uno tiene que seguir moviéndose. Hicimos varios ataques de espada desde atrás similares para entrenar la sensación de Sakki. Cada vez, la espada no podía tocarlo porque nunca se detuvo. Dándole la espalda a Uke, Sensei no esperó, siguió caminando, y la hoja le estaba evitando como por arte de magia. Hatsumi Sensei insistió en que si te paras, entonces le das un punto fijo en el espacio que el atacante puede usar en tu contra. Lo que hacemos es un Taijutsu eficaz, incluso si nos movemos lentamente. Senō Sensei a menudo nos pide que nos movamos demasiado tarde y que nos golpeen. Luego, que nos movamos un poco antes, una y otra vez hasta que podamos movernos lo suficientemente lentamente, a la distancia correcta, y con el momento perfecto para evitar el ataque. Si nunca te golpean durante el entrenamiento, ¿cómo puedes saber pelear de verdad? La verdad es que no puedes.

En lugar de repetir los movimientos de Sensei, debes escuchar lo que dice y construir una progresión de entrenamiento que te enseñe cómo hacerlo. Si eres un alto grado de Bujinkan, esperemos que hayas estudiado todo el Waza. Vienes a Japón, no para aprender Waza, sino para traerte a casa nuevas percepciones y nuevos sentimientos, que entrenarás en tu Dōjō hasta tu próximo viaje a Tōkyō. Vienes a Japón para traer de vuelta la tarea, los deberes con que trabajar y evolucionar.

Si quieres mejorar tu conocimiento del Taijutsu, deja de copiar y comienza a escuchar. No copies el Omote, lo visible, es un callejón sin salida.

Escúchalo, te enseñará el Ura de las cosas y te ayudará a mejorar tus movimientos.

Por Arnaud Cousergue

ゆ っ く り, Yukkuri: lento, tranquilo, tranquilo