VULNERABILIDAD AL CAMINAR

De forma cíclica tengo oportunidad de leer textos donde se habla de los factores que un depredador urbano toma en consideración para seleccionar a su potencial víctima. Ya sea en el caso de una agresión sexual, un robo con intimidación o violencia, etc.… Lo cierto es que muchos comentan estudios que cuando te molestas en intentar buscarlos curiosamente no existen o se trata de entrevistas a delincuentes encarcelados cuyas respuestas a ciertos cuestionarios son usadas como elemento de partida para formular afirmaciones que no se sostienen en la mayoría de las ocasiones. En este blog, en 2014, publiqué ya un texto donde maticé todo lo posible sin entrar en polémicas estériles sobre ese tipo de “estadísticas” que poca o ninguna base tiene. Lo hice porque su difusión en redes sociales era grande y la aceptación ciega y sin una reflexión y análisis adecuados era mayoritaria.

Creo firmemente en la gran importancia del lenguaje verbal tanto como en el lenguaje no verbal. Creo que el depredador es generalmente un psicópata o sociópata con un nivel intelectual más alto que la media e incluso en los casos en que no es así se ha observado una capacidad del mismo para “detectar” la vulnerabilidad de las personas con una más que aceptable precisión, diría que con una alarmante precisión. Estos depredadores están gobernados por la llamada tétadra oscura (anteriormente llamada la tríada oscura). Este conjunto de cuatro características psicológicas comunes a todo depredador social son: psicopatía, narcisismo, maquiavelismo y recientemente se añadió el sadismo al conjunto. Estos depredadores se caracterizan por tener conductas de violencia psicológica, inhibición moral, manipulación, baja amabilidad y escrupulosidad, frialdad emocional, egoísmo y dificultad para empatizar, presentando además una duplicidad o doble cara. No voy a comentar estos cuatros rasgos del depredador, pueden investigar un poco y verán que es un tema complejo pero interesante si eres formador o simplemente alguien preocupado por su supervivencia en la calle.

Bien, una vez situados mínimamente en lo que es, en líneas generales, un depredador social o urbano, vamos hoy a centrarnos en una de sus “habilidades” naturales a la hora de detectar la vulnerabilidad en las personas, capacidad que les permite seleccionar a la potencial víctima idónea para sus fines. En concreto vamos a hablar de la forma de caminar.

Puede parecer superficial pero cada persona camina de una forma marcadamente diferente. Como anécdota puedo decir que no veo bien, cosas de la edad, y muchas veces a cierta distancia no distingo rostros pero sé quién es la persona que se acerca por su peculiar y característica forma de caminar. Los depredadores tienen esa habilidad ampliamente desarrollada. No sólo se fijan en el tipo de zancada que damos, sino en el ritmo de los pasos, la velocidad, la sincronización de los pasos con el movimiento de hombros/brazos, la posición de las rodillas y de los pies, etc.… un conjunto de datos que en pocos segundos le indican al depredador el nivel de vulnerabilidad de cada persona. Hay un estudio publicado donde se mostraron grabaciones de personas caminando a un número de delincuentes convictos en prisión que tenían esta tétadra oscura como rasgo principal de su personalidad. Todos ellos tuvieron un índice de aciertos a la hora de señalar las personas más vulnerables (eran personas que habían sufrido previamente ya algún tipo de agresión o mala experiencia en la calle) e incluso identificando otras que posteriormente, tras una detallada y exhaustiva entrevista fueron clasificadas como personas propensas a sufrir una agresión y no ser capaces de responder o reaccionar a la misma.

La reflexión que saco de todo ello es que debemos trabajar una formación mucho más centrada en aspectos, como he dicho en infinidad de ocasiones, que eviten la lucha, el conflicto, el combate. Verán, si de un hipotético 100% de probabilidades de tener una agresión en la calle gracias a aplicar protocolos y pautas que nos permitan identificar y evitar los lugares o escenarios de riesgo o de mayor riego, posiblemente reduciríamos en un 25% esa posibilidad de sufrir una agresión. Si estuviésemos formados en las habilidades y destrezas para analizar y detectar a los depredadores, a las personas potencialmente peligrosas o conflictivas podríamos reducir ese porcentaje en otro 25%. Si pudiéramos prepararnos psicológicamente para una agresión para los estados de pánico, miedo o shock que acontecen a causa de la misma y nos preocupásemos por realizar una formación inmersiva y de desensibilización sistemática centrada en fortalecer nuestra mente de forma eficiente ante la potencial amenaza podríamos, tal vez, reducir otro 25% las posibilidades de sufrir una agresión. ¡¡Caray!! De repente hemos pasado de 100% de posibilidades a un 25%, sin ni siquiera entrar en la formación física, en el terreno de la lucha o combate, que es lo que abarcaría precisamente ese 25% restante. De repente nos damos cuenta que el conocimiento es poder, poder para evitar el conflicto, para sobrevivir al conflicto. La lucha no es el objetivo, sobrevivir sí.

Así que una vez más me reafirmo en que la formación psicológica es más importante de la física. El poder físico se termina con la lesión, la herida, la enfermedad o la edad. Por ello ese poder físico debe estar complementado por un fuerte poder mental. Estos post están orientados a, de una forma reiterada, centrar la atención de la gente en la importancia de dicha formación. Hay muchos que no escucharán, como mi hermano Dani me dice siempre, predicas en el desierto, y tal vez tenga razón pero creo que gracias a este blog y a las miles de visitas que recibe cada mes son una buena razón para ofrecer mi opinión y dejar luego que cada cual saque sus conclusiones.

KAIKEN 懐剣

Aunque ya he publicado en este blog textos muy completos sobre el Tantō (短刀) su origen y evolución, me apetece aprovechar esta oportunidad para centrarme de forma breve pero más amplia en un diseño concreto, el Kaiken, del cual hablé muy someramente en mi post sobre el Tantō que aquí os dejo para que podáis volver a leer:

https://bujinkanasturias.wordpress.com/2019/03/21/tanto/

Habrá quien esté pensado si tiene interés hablar sobre un diseño en concreto. Lo cierto es que en muchos de mis textos he tenido que pasar de forma algo somera o acelerada por temas que tienen su interés pero que con el fin de evitar el exceso en extensión del texto han salido perjudicados, siendo “sacrificados” a decisión mía. En mi colección personal tengo Hamidachi, Tantō y Aikuchi, pero me falta el Kaiken. Estoy en proceso de lograr uno, tal vez no de una calidad buena pero que al menos me permita trabajar con él un tiempo para conocer y estudiar más en profundidad su uso.

Localizar un Kaiken no es tarea fácil pues no es precisamente un diseño muy popular ni se sabe mucho del mismo. Un Kaiken (懐剣) o Kwaiken también se llama futokoro-gatana (懐刀), que se traduce como “espada de bolso o bolsillo” aunque esa traducción es muy libre y realmente es la empleada para salir del paso siendo la correcta “Espada de pliegue de ropa”. Es un Tantō sin accesorios ornamentales, generalmente alojado en monturas simples. Se mantiene oculto en la manga del kimono. Fue llevado principalmente por mujeres y se esperaba que las mujeres de clase samurai llevaran uno. Un kaiken utilizado por una dama en Japón es más probable que sea para la defensa que para el suicidio. Una mujer bien educada sólo podía suicidarse si su honor no iba a permanecer intacto, para evitar ser capturada o violada, para seguir a su esposo en caso de que este tuviera que realizar Seppuku o si así se le ordenaba. Recordemos aquí que el Seppuku podía ser una forma de expiar la culpa por un error (sokotsu-shi), de hacer pública una animadversión (funshi) o de protestar por una decisión injusta (kanshi). También para defender la propia inocencia (memboku) o acompañar a su señor en la muerte, (junshi). La forma femenina de seppuku se llama Jigai. Las mujeres no se destripan, se cortan la arteria carótida. Al ejecutar el Jigai se ataban las piernas (tobillos, rodillas y/o muslos) para que al caer al suelo sus piernas no se separasen quedando su cadáver en una posición deshonrosa o poco estética. Realizaban el Jigai en una habitación a solas, mirando hacia la puerta, con el fin de no ser interrumpidas y que cuando fueran descubiertas diera la sensación de que su cadáver daba la bienvenida a quien abriese la puerta. Los hombres por el contrario realizaban el acto de forma pública o privada pero siempre asistidos por un “segundo” llamado Kaishakunin (介錯人), encargado de decapitar acto seguido de su evisceración a quien cometía Seppuku. La figura del Kaishakunin podía ser considerada como el valedor de la correcta ejecución del Seppuku, siendo alguien designado por un Daimyo (大名) o por el Shōgun (将軍). En otras ocasiones era designado por el propio Seppukunin. La destreza con el sable del  Kaishakunin tenía que ser muy grande porque al contrario de lo visto en las películas, la decapitación se realizaba de tal modo que quedara sin cortar una fina franja de musculo y piel para evitar que la cabeza saliese grotescamente rodando por los suelo. Tal era el grado de responsabilidad de dicho corte que muchos declinaban tal responsabilidad cuando les era posible ya que una mala decapitación era una falta grave y un deshonor pudiendo suponerles acometer ellos mismos Seppuku. Solían practicar el corte sobre esteras de tatami. Como nota de interés la forma de cortar el abdomen se denominaba Jumonji pues los dos cortes que se realizaban recodaban a kanji Jû (diez – 10).

El Kaiken era parte de los regalos de una novia en las bodas japonesas. Aun hoy en día la mujer sostiene un Kaiken durante un momento de la ceremonia como señal de buena suerte.

Las hojas solían ser bastante refinadas con un patrón damasquinado que las hiciera no sólo elementos bélicos sino también elementos bellos y estéticos. Evidentemente el Kaiken destinado a una dama o esposa de un noble de la corte tendría una calidad superior que el Kaiken de la mujer de un samurái de bajo rango.

Sin pretenderlo he dado un repaso los rituales del Seppuku y Jigai. Sin embargo la mujer portaba principalmente el Kaiken como elemento de auto protección. Hay poca documentación sobre su uso, pero la que hay es muy concreta y define bien sus tácticas a la hora de usarlo. Cierto es que hay que investigar y descifrar ciertos modos peculiares en su manipulación y uso para comprender mejor el tema. A modo de ejemplo comentaré que en muchas ocasiones el Kaiken se portaba en la manga derecha del kimono para ser usado con la mano izquierda prioritariamente aunque también se pudiera acceder al mismo con la mano derecha. El motivo está centrado en uno de los Kamae típicos usados con el Kaiken por la mujer. Dicho kamae coloca hacia adelante el Kaiken apoyándolo sobre la zona de la clavícula, concretamente en la depresión entre el juego articular del hombro y la clavícula. Al extraerlo con la mano izquierda, el Kaiken se coloca en el lado derecho. De este modo y utilizando el principio de “Kagami” o “Espejo” cuando el agresor se abalanza sobre la mujer esta coloca en tal posición el Kaiken que apunta directamente al cayado aórtico y al corazón del agresor, cosa que de utilizar la mano derecha no habría sido posible. Aprovechando la inercia, el peso y fuerza del propio agresor, este prácticamente se “ensartaba” en el Kaiken sin apenas usar fuerza la mujer. Esta táctica sigue un principio estadístico que indica que la parte superior del cuerpo de los hombres tiene, de media, un 75% más masa muscular y un 90% más de fuerza que las mujeres. Una táctica que equilibra fuerzas mediante un uso eficiente del arma basado en un conocimiento y análisis profundo de la lucha y todas sus variables.

Bien, no pretendo ir más allá en este post, sólo sembrar un poco de conocimiento y dar un poco de luz sobre el Kaiken. Si hay gente que no ve claro su uso, tácticas y técnicas, investiguen y entrenen, el tiempo, a una mente diligente y motivada le da acceso a la respuesta a cualquier pregunta o cuestión.

DESENSIBILIZACIÓN SISTEMÁTICA

Soy un ferviente defensor de la idea de que toda formación debe iniciarse por la parte psicológica y no centrarse en la parte física de una forma exclusiva ni tan sólo exhaustiva. El motivo de base es bien sencillo, si tenemos la habilidad para neutralizar o eliminar una amenaza hacia nuestra vida a través del uso de técnicas corporales y el uso de armas, uno puede llegar a pensar que eso es lo esencial, que con eso basta. Sin embargo, si tu mente no responde en el momento adecuado, si entra en shock, si no da las órdenes al cuerpo para que realice las acciones pertinentes, tantas veces practicadas y repetidas hasta la saciedad, toda esa habilidad, todo el tiempo invertido no vale nada. La memoria llamada “muscular” son una serie de movimientos adquiridos por repetición que pretendemos que suplan al uso de nuestro cerebro, de nuestra mente. Sin embargo  “esa” memoria es limitada y tiene profundas lagunas y carencias. Es útil a niveles muy básicos, pero nada más. Una persona en estado de shock no reacciona, se bloquea, como esos animales que cruzan la carretera de noche que se quedan petrificados al darles de lleno las luces un automóvil. De igual modo una persona se queda “congelada” ante un concreto escenario o una circunstancia traumática. Si la mente no es capaz de reaccionar, el cuerpo por sí solo no lo va a hacer, al menos no de forma efectiva o eficiente, sólo de forma instintiva en un modo de “supervivencia” primitivo y muy básico, insuficiente.

Por ello yo soy desde hace décadas firme partidario de una formación inmersiva, tema del que no hablaré hoy pues ya  he publicado un post sobre el tema que recomiendo le des un vistazo:

https://bujinkanasturias.wordpress.com/2019/02/13/formacion-inmersiva/

Pues bien, dentro de esa metodología de trabajo empleo una fórmula que es usada en psicología para tratar con el Trastorno  de Estrés Post Traumático (TEPT). Según los libros de texto empleados para cursar la carrera de Psicología actualmente, el TEPT es sufrido por distintos grupos siendo los más susceptibles a sufrirlo los soldados y las mujeres violadas. Sin embargo el TEPT puede ser sufrido por cualquier persona víctima de un hecho traumático para la misma. No todas las personas reaccionan o responden emocionalmente igual ante un mismo escenario o situación. Voy a dar un ejemplo real y cercano. Una vieja amiga viajaba a su trabajo en un tren de cercanías destino a la estación de Atocha un 11 de marzo…. Ni qué decir tiene que no se vio en lo más mínimo afectada físicamente por el suceso acaecido ese día, ella como otras muchas personas que estaban en la estación o llegaban en ese momento a la misma fueron evacuadas del lugar con gran celeridad. Aun así mi amiga tuvo el ánimo de preguntar a un policía si podía ayudar, pero lógicamente se le indicó que abandonara el lugar. Fue a trabajar y conmocionada por las noticias que durante el día fueron llegando siguió su jornada laboral. Sin embargo comenzó a dormir mal o simplemente a no dormir, pesadillas y un estado de abatimiento general la hicieron semanas después acudir a su médico de familia. Este al relatarle los síntomas y surgir en la conversación los fatídicos hechos de ese día inmediatamente le dijo que estaba sufriendo de TEPT. Fue incluida en el protocolo para las víctimas del 11M que recibieron y aún reciben asistencia psicológica. Este ejemplo me recuerda siempre que no hay que vivir un hecho traumático en primera persona para que el TEPT aparezca.

Por ello siempre doy prioridad a una formación mente – cuerpo, en ese orden, sin una mente estable, equilibrada, bien entrenada y formada, lo demás es fútil. En mi trabajo como formador trabajo la Compartimentación y Disociación Emocional, y la Desensibilización Sistemática (DS) como herramientas muy válidas para lograr mis objetivos. Hoy voy a referirme a esta última. La DS es un método de psicoterapia dentro del paradigma teórico-clínico de las terapias cognitivo-conductuales. Es una de las técnicas pioneras en la modificación de la conducta, desarrollada por Joseph Wolpe en 1958. En pocas palabras la DS se basa en exponer a la persona a un escenario detonador de un potencial estado de shock y posterior TEPT lo más realista posible, por el mayor tiempo posible y el mayor número de veces posible. Buscamos que, aun sabiendo que la persona está en un entorno controlado y seguro, poder llevarla a un estado de inseguridad y estrés muy alto, lo más cercano a la realidad como sea posible y permitir que la persona aprenda a desenvolverse en dicho escenario hasta que el mismo no sea motivo de un estado de miedo o shock (desensibilización) mediante una repetición intensiva de los ejercicios y trabajos o escenarios desarrollados o diseñados a tal efecto (sistemática). Para resumir, busco ser pro activo, preparar al estudiante para el escenario, el shock y sus consecuencias y de esa manera minimizarlas al máximo posible logrando con ello una mayor capacidad de respuesta y nivel de supervivencia. Se puede igualmente aplicar este trabajo con personas con TEPT obviamente, en origen la DS se creó con ese fin, pero yo prefiero aprovechar estas herramientas para preparar al estudiante ya sea para el “Instante crítico” como para el “Momento posterior”.

Lo curioso es que la experiencia de estos últimos 36 años de entrenamiento me ha demostrado que la mayoría de la gente no supera sus “detonantes”, sus miedos y temores, pasando de puntillas por ellos, apretando dientes y puños por unos segundos o minutos y creyendo que con ello han vencido al “monstruo” cuando en verdad sólo se están auto engañando. Es duro, difícil, poco o nada ortodoxo pero enormemente eficaz y productivo. En los últimos 12 años con apoyo de personas vinculadas al área de la Psicología he reforzado mis convicciones por las validaciones que este programa de trabajo ha ido recibiendo. Sin duda como todo en nuestra formación debe ser buscado, deseado y necesitado. Si la persona niega la realidad no se la puede convencer nunca de nada, creará su “verdad” y se agarrará a ella sin enfrentarse a sus miedos y temores. Puede que la persona sea estudiante o formador, pero en cualquier caso si huye de la realidad está avocada a la fatalidad.

CONSIDERACIONES SOBRE “EL PODER DE PARADA”

Recientemente he podido leer un interesante artículo de Michael Janich sobre el “poder de parada” en el área de las armas blancas. Me ha parecido, salvado temas obvios que competen al público primigenio del texto, lectores norteamericanos, que era un texto con muchos temas o ideas de interés. Solicité permiso para su traducción al castellano y su publicación en este blog y finalmente recibí “luz verde” para ello. Sin embargo el texto es sin duda muy “made in USA” y he creído interesante hacer ciertas puntualizaciones, matizaciones, para adaptar el texto a nuestra realidad aquí en España. Utilizando el texto original como “plantilla” para no perder la esencia del mismo así como los puntos de más interés, he construido un post con planteamientos y con enfoques que creo dotan al texto de un “sabor” más nuestro.

La primera matización viene cuando comenta….

Desde un punto de vista legal, “detener” una amenaza también es un concepto vitalmente importante, ya que es el verdadero objetivo de cualquier acto de autodefensa o supervivencia. Una vez que detienes la amenaza, ya no estás legalmente justificado para continuar aplicando fuerza. Si lo haces, esa fuerza puede juzgarse como excesiva e innecesaria y podrías ser considerado penalmente responsable. Sé que eso no es “justo”, pero así son las cosas”.

El código penal define claramente los tres pilares de la legítima defensa, siendo uno de ellos la proporcionalidad en forma y medios con que repeler la agresión ilegítima sufrida. El ensañamiento no tiene lugar aquí lo mismo que los excesos, pero evidentemente nadie salvo uno mismo estará presente en “el momento de la verdad” y nadie sentirá lo que tú sientas ni podrá ponerse bajo circunstancia alguna en “tu piel”. Por ello al final esteremos en manos de personas ajenas al hecho y por tanto muchas veces con una objetividad muy distorsionada, lamentablemente. Pero ¿cuál es entonces el objetivo aquí? Con todo eso en mente, usar un cuchillo para “detener” a un atacante puede ser un auténtico problema legal, técnico, táctico, ético y moral. No sólo tienes que neutralizarlo de manera eficiente y decisiva, para mantenerte a salvo de la muerte o lesiones corporales graves que pudiera provocarte, sino que también debes ser capaz de establecer que el uso del cuchillo sea razonable y justificable.

La segunda matización surge cuando Janich le dedica un tiempo al tema del porte de armas blancas en EE.UU. donde la legislación es muy distinta en cualquiera de sus 50 estados. Yo voy a centrarme en el tema aquí, en España. Supongamos que, como ciudadano respetuoso de la ley, vas a llevar una navaja (el cuchillo descartado, pues es ilegal su porte en la calle) que sea realmente legal. Aunque el término “legal” varía significativamente según con qué agente de la autoridad te cruces y su libre interpretación del Reglamento de Armas y su “criterio personal” que se mueve en demasiadas ocasiones por prejuicios y miedos personales y profesionales. En España la longitud desde el mango/recazo hasta la punta de la navaja no puede exceder los 11cm. En este mismo blog hay un interesantísimo post sobre el “proceso” que los agentes siguen ante la detección de un arma blanca. Es muy inquietantemente revelador….

https://bujinkanasturias.wordpress.com/2019/08/26/indefension-total/

Reitero que estamos vendidos a la decisión del agente aun cuando delegaciones y subdelegaciones del Gobierno han emitido fallos por los que “la navaja en el bolso, bolsillo, del ciudadano, no existe a ojos del agente, es invisible, salvo que la misma esté plenamente a la vista, provocando una posible alarma social o en la mano con intención o no de un uso delictivo”. Pero no es la norma, son las excepciones a la misma. En el texto original dejé el tema de las medidas en pulgadas para ser lo más fiel posible al mismo.

Bien, teniendo en cuenta este punto, la longitud de la navaja, es obvio que los entrenamientos y formación con cuchillos o diseños de más de 11cm es errónea a niveles formativos medios o altos, ya que la longitud de la hoja determina en gran medida el alcance y la distancia a la que tenemos que exponernos para lograr una incapacitación del agresor. En las fases iniciales de la formación sin embargo se pueden y deben usar modelos o diseños más grandes a fin de facilitar al estudiante su correcta y lo mas pedagógica y cómoda introducción en esta materia. No voy a profundizar más pues este post lleva otra dirección.

La tercera matización llega cuando dice (aquí sí que voy a poner las medidas en centímetros)….

Para que todos lo tengamos claro estamos trabajando con hojas de un máximo de 11cm, aunque la mayor parte de las veces oscilarán entre los 5 y 9cm aproximadamente. No importa si tu atacante tiene un martillo, un ladrillo, un bate de béisbol o cualquier otra arma: es una amenaza letal y debes detenerlo con esos 11cm de afilado acero.Recuerda, cuantas más veces dejes que te golpee o apuñale, más probable es que tenga éxito. Entonces, tus tácticas tienen que producir resultados instantáneos. Si él se desangra por tus cortes y pinchazos, pero aún tiene tiempo suficiente para golpearte hasta la muerte antes de que quede inconsciente, quien sufre las consecuencias eres tú”. Esto es algo que todos deberíamos tener muy presente, casi nada es instantáneo, casi nada. En este blog hay un más que interesante post sobre “los 10 pasos/segundos del hombre muerto” y el comportamiento del ser humano herido mortalmente y su poder letal.

https://bujinkanasturias.wordpress.com/2017/01/09/los-10-segundos-del-hombre-muerto/

Voy a comentar que Janich al hablar del apuñalamiento en el torso habla de acciones reiterativas o repetitivas, algo que hoy conocemos por “máquina de coser” o “stabbing machine”. Este uso de términos anglosajones es algo que me desespera cuando se trata de textos en castellano. Voy a realizar un inciso en torno al término “puñalada” que aparece bastante en el texto de Janich. Parece que a la gente dicho término le suena fuerte, duro o agresivo. En España por temas de la antigua esgrima que derivaron a la tauromaquia, el término estocada ha sustituido al de puñalada casi por completo. Salvo en la crónica de sucesos de los periódicos y Telediarios de TV donde sí usan el término “puñalada” por ser más sensacionalista. Yo uso ambos términos casi indistintamente porque hacen, en el área de las armas blancas, el mismo servicio uno u otro. Sí es cierto que cuando hablamos de cuchillería, generalmente, hablamos hoy día de dagas y no de puñales, de nuevo evitando la connotación negativa de ese último término. Hemos adoptado “Dagger” (Daga) como término general abandonando casi por completo de forma innecesaria y casi inconsciente el término “puñal”. Sirva este inciso como reivindicación del término y su uso, ya que es más nuestro que muchos otros términos anglosajones que hoy día se usan en cuchillería y que hemos ido adoptando por pura y simple moda.

Hay que matizar que el Budô que yo entreno y enseño desde hace más de 36 años busca la destrucción del enemigo, por tradición, ya que estamos hablando de artes creadas para el campo de batalla, para la guerra. Pero ese enfoque tradicional, de batalla, en la calle es excesivamente radical y pudiera dar problemas. En lugar de entrenar para matar a un atacante que acabamos de desarmar, un enfoque más lógico es continuar el proceso de neutralización. Siempre digo que primero se incapacita o neutraliza, sólo si eso no es suficiente y tu vida corre peligro se puede o debe pasar a la eliminación de la amenaza. Este uso del lenguaje evita hablar de forma más cruda, procurando que la gente no se sienta ofendida o molesta al oír hablar de “matar”.

Verán, salvo algunos, pocos, sistemas del sureste asiático que tienen en su tradición el uso de armas blancas cortas y largas, no hay actualmente métodos de combate, sistemas de lucha, deportes de contacto o artes marciales que tengan en su programa el manejo de armas blancas cortas. Todos sin embargo pretenden “enseñar a defenderse” de una agresión con un arma corto punzante. Evidentemente y salvando excepciones, en forma de profesionales muy concretos, estas actividades antes citadas están estafando a la gente si pretenden enseñar algo así. Es obvio que para poder sobrevivir, que no defenderse realmente, ante una agresión con un arma blanca, primero hay que saber usar dicha arma adecuadamente. Sólo del conocimiento y comprensión de su uso puede nacer una capacidad o habilidad de reacción y respuesta eficientes. “Si no sabes no puedes” es un dicho muy antiguo y que aquí es lamentablemente obviado a favor del negocio. Desengáñense, si acuden a un instructor o a un gimnasio buscando esa formación para su supervivencia, olvídense del término “defensa personal”, ante un arma blanca, el formador debe tener una sólida base en su uso, sino, no será jamás capaz de enseñarles nada realmente eficaz.

La cuarta matización estaría en torno a cuando Janich habla de un tercer objetivo incapacitante, el músculo cuádriceps. En concreto el área justamente situada por encima de la rótula y que es más estrecha. El cuádriceps es responsable de extender la articulación de la rodilla y es el músculo que permite al atacante soportar el peso del cuerpo y lograr el movimiento. Cortarlo es funcionalmente una “muerte por movilidad o mejor dicho por inmovilidad”, que le paraliza la pierna, lo deja caer al suelo y te permite huir, lograr distancia y seguridad. Personalmente hay un objetivo muy sensible en la pierna, el Tendón de Aquiles, que incapacita funcionalmente de forma muy efectiva y con menor riesgo que la acción recomendada por Janich ya que la misma pudiera afectar a la arteria femoral y sufrir un problema hemorrágico letal. Es cierto que es más fácil alcanzar el citado por Janich pero me gusta ofrecer alternativas donde el riesgo vascular no sea tan elevado.

Tengan en cuenta que ante una herida infligida con un objeto corto punzante, la víctima entrará en shock. Este shock puede ser de orden psicológico provocado principalmente por la visión de la herida sufrida y la visión de la sangre. Otra clase de shock es el llamado Hipovolemíco, debido a una pérdida masiva de sangre. Ambos shock llevan a la víctima a la pérdida de consciencia (en el caso del shock psicológico no siempre). Si la víctima pierde la consciencia, la muerte es inminente, no por la gravedad de las heridas, que también, no por la falta de sangre en el cuerpo, que también, sino porque inconsciente, en el suelo, difícilmente podrá solicitar ayuda o intentar auto auxiliarse. La formación con armas blancas es algo serio que debe enfocarse ya sea uno profesor o estudiante con una extrema seriedad.

Recomiendo la lectura del libro Contemporary Knife Targeting de Janich, libro esencial en cualquier biblioteca de un formador. Ese libro habla en profundidad de los objetivos de una hoja y sus consecuencias más extremas con la mayor solvencia y un apoyo médico y científico que avala los datos e ideas expuestas en él. Entrena con hojas cortas, documéntate muy ampliamente, investiga, no des por válidas premisas caducas y sin fundamento científico, sé creativo pero conoce la ley y amóldate en lo posible a la misma. Recuerda que 2cm de acero matan igual que 11 o 20cm si quien empuña el acero está formado adecuadamente. El efecto de parada o detención es vital para evitar que un agresor acabe con nuestra vida, no tomes las cosas a la ligera y menos como un juego.

ALCANZAR EL “PODER DE PARADA” CON UN CUCHILLO

Nota preliminar: este texto he sido traducido y publicado con autorización expresa del autor. En breve publicaré un texto propio usando como base el texto de Janich donde el lector podrá tener información más precisa sobre el entorno que nos ataña, España, a todos los niveles así como mi punto de vista sobre ciertas áreas o temas de interés. La base será este texto obviamente pero con un enfoque, creo, mas “nuestro”.

Mientras más tiempo permitas que alguien intente matarte, es más probable que tenga éxito. Por esa razón, todas las buenas tácticas de defensa personal deben centrarse en el poder de parada: la capacidad de detener decisivamente a tu agresor para que no pueda continuar su ataque.

El término “poder de parada” se usa con mayor frecuencia en el ámbito de las armas de fuego y generalmente se define como la probabilidad de que un calibre particular o una configuración balística concreta incapaciten rápidamente a un asaltante. También está estrechamente relacionado con la colocación correcta del disparo y los efectos predecibles de apuntar a áreas específicas del cuerpo del atacante.

“Una vez que se detiene la amenaza, ya no está legalmente justificado para continuar entregando fuerza”.

Desde un punto de vista legal, “detener” una amenaza también es un concepto críticamente importante, ya que es el verdadero objetivo de cualquier acto de autodefensa. Una vez que detienes la amenaza, ya no estás legalmente justificado para continuar utilizando la fuerza. Si lo haces, esa fuerza puede juzgarse como excesiva e irrazonable y podrías ser considerado penalmente responsable. Sé que eso no es “justo”, pero así son las cosas.

EL DESAFÍO

Con todo eso en mente, usar un cuchillo para “detener” a un atacante puede ser un desafío. No sólo tienes que deshabilitarlo de manera eficiente y decisiva, para mantenerte a salvo de la muerte o lesiones corporales graves, sino que también debes ser capaz de establecer que el uso del cuchillo sea razonable y justificable.

Antes de profundizar en este tema, supongamos que, como ciudadano respetuoso de la ley, vas a llevar un cuchillo que es realmente legal. Aunque el término “legal” varía significativamente de un lugar a otro, y tiene sentido llevar la mayor cantidad de cuchillos posible, la norma en la mayoría de las jurisdicciones es un cuchillo plegable con una hoja de 3-4 pulgadas.

(Pie de foto) El mejor objetivo de “detención” cuando se usa un cuchillo es la muñeca o el antebrazo interno del atacante y todas las estructuras fisiológicas que le permiten cerrar la mano y agarrar un arma. En las artes marciales filipinas, esto se conoce como “defanging the snake”.

Si vives en un lugar como Chicago o Boston, la longitud legal de la hoja es aún más restringida, con sólo 2.5 pulgadas. La conclusión es que lucharás con lo que realmente llevas, por lo que tus tácticas deben basarse en la capacidad destructiva real de ese cuchillo.

Para que esta discusión sea relevante para todos, supongamos el peor de los casos: debes defenderte contra un ataque letal en distancia de contacto con una hoja de 2.5 pulgadas. No importa si tu atacante tiene un martillo, una llanta de hierro, un ladrillo, un bate de béisbol o cualquier otra arma: es una amenaza letal y debes detenerlo con 2.5 pulgadas de acero afilado.

Recuerda, cuantas más veces lo dejes que te golpee o apuñale, es más probable que tenga éxito. Entonces, tus tácticas tienen que producir resultados instantáneos. Si él se desangra por tus cortes y pinchazos, pero aún tiene tiempo suficiente para golpearte hasta la muerte antes de que quede inconsciente, aún así pierdes.

NO APUÑALES

Mucha gente cree que si apuñalas a alguien en el torso, él caerá inmediatamente y quedará incapacitado. Si una puñalada no funciona, la creencia es que repites el proceso hasta que obtengas el resultado deseado. Curiosamente, muchos defensores de este enfoque citan el uso criminal de cuchillos (también conocido como asesinato) como un modelo de éxito que es digno de emular para la autodefensa.

(Pie de foto) Si bien apuñalar el torso puede matar a un atacante, no es una forma efectiva de detener un ataque. Si sigues esta ruta, prepárate para un rodeo largo y sangriento.

En realidad, la mayoría de las personas que son apuñaladas no se dan cuenta de lo que realmente está sucediendo y rara vez sufren una incapacidad inmediata. De hecho, la mayoría de los sobrevivientes de apuñalamientos generalmente informan que “pensaron que estaban siendo golpeados” y no se dieron cuenta de que habían sido apuñalados hasta que sintieron algo cálido y húmedo: su propia sangre.

Si no lo crees, navega por YouTube, LiveLeak o cualquier otro sitio de vídeos en línea similar y busca “ataque con cuchillo”. Verás innumerables ejemplos de imágenes dramáticas, a menudo inquietantes, de ataques con cuchillos reales de todo el mundo.

Los vídeos generalmente muestran que el cuchillo se usa como arma ofensiva, lo que es revelador de dos maneras.

“Si bien apuñalar el torso puede matar a un atacante, no es una forma efectiva de detener un ataque. Si sigues esta ruta, prepárate para un rodeo largo y sangriento”.

Primero, muestran en detalle gráfico que la mayoría de las personas que son atacadas con cuchillos son apuñaladas, generalmente de forma repetida, pero no son imcapacitadas rápidamente. Incluso después de sufrir múltiples heridas de arma blanca, a menudo permanecen erguidas, móviles y activas. Si fueran atacantes en lugar de víctimas, eso significa que también seguirían siendo muy peligrosos.

El segundo “punto de aprendizaje” de estos videos es que muestran cómo se ve típicamente la víctima de un ataque con cuchillo, una persona llena de puñaladas. Si tu objetivo es utilizar un cuchillo para la defensa personal, tu “producto de trabajo” debe respaldar tu afirmación de que fuiste la víctima. Si tu “atacante” termina pareciéndose a la víctima de un delito grave, terminarás pareciendo, y siendo tratado como, un delincuente.

CORTANDO

Entonces, ¿qué se necesita para detener rápida y decisivamente a un atacante con un cuchillo de hoja pequeña? Una táctica que se ha utilizado eficazmente durante siglos es lo que las artes marciales filipinas (FMA) llaman “defanging the snake”.

(Pie de foto) Tu atacante ya no podrá empuñar su arma una vez que hayas “desafiado a la serpiente”.

Si consideras que el brazo de un atacante es la “serpiente”, cualquier arma que tenga en la mano es un “colmillo”. Cortar el interior de su muñeca corta los tendones flexores que permiten que los músculos de su antebrazo tiren de los huesos de sus dedos, cerrando su mano en un puño. Al desconectar físicamente los músculos de los dedos que mueven, instantáneamente destruye su agarre en el arma, “desenreda la serpiente” y produce un desarme inmediato.

Además de la velocidad y la eficacia de esta táctica, también tiene sentido porque el objetivo se encuentra a menos de una pulgada debajo de la superficie de la piel, lo que lo hace vulnerable incluso a cuchillos de hoja corta, como nuestro peor caso de 2.5 pulgadas de hoja. Lo mejor de todo es que tu asaltante literalmente “te da” este objetivo de alto valor cada vez que se acerca para atacar.

“… un enfoque más lógico es continuar el proceso de deshabilitarlo cortando estructuras anatómicas clave”.

Los sistemas tradicionales de FMA, y muchas otras artes marciales, generalmente siguen “centrados” con el fin de contraatacar a objetivos letales. En un campo de batalla, eso es apropiado. En defensa propia, no tanto.

En lugar de entrenar para matar a un atacante que acabamos de desarmar, un enfoque más lógico es continuar el proceso de inhabilitarlo cortando estructuras anatómicas clave. Si el corte en la muñeca no fue suficiente para obligarlo a soltar su arma, la siguiente prioridad que recomiendo es el bíceps y/o tríceps, los músculos responsables de doblar y flexionar el codo. Esas acciones mecánicas son necesarias para empuñar un arma de manera efectiva. Si cortas los músculos que los impulsan, el efecto es, nuevamente, instantáneo y tiene un impacto directo en su capacidad para continuar atacándote.

(Pie de foto) Un corte en el bíceps, especialmente en el lado interno del brazo, destruye la capacidad del brazo para doblarse en el codo y puede cortar nervios clave que controlan el agarre de la mano. Es probable que este corte también corte la arteria braquial, que en realidad transporta más volumen de sangre que la arteria carótida en el cuello.

La tercera prioridad objetivo que enseño, en mi sistema de tácticas de cuchillo de Martial Blade Concepts (MBC), es el músculo cuádriceps en la parte delantera del muslo; específicamente la porción estrecha justo por encima de la rótula. El cuádriceps es responsable de extender la articulación de la rodilla y es el músculo que permite al atacante soportar el peso y lograr el movimiento. Cortarlo es funcionalmente una “muerte por movilidad”, que le paraliza la pierna, lo deja caer al suelo y le permite alcanzar distancia y seguridad.

(Pie de foto) Cortar el cuádriceps en la parte frontal del muslo es una buena manera de inmovilizar a un atacante.

TRES NIVELES DE PODER DE PARADA

Cortar músculos y tendones, para deshabilitar funciones anatómicas específicas, a menudo se conoce como corte biomecánico. Sin embargo, el enfoque de MBC para el efecto de frenado no se detiene allí. Siguiendo el sistema de objetivos descrito anteriormente, también es posible alcanzar otros “niveles” de poder de frenado, que aumentan aún más tus probabilidades de incapacitar inmediatamente a tu atacante.

(Pie de foto) Un corte en la arteria braquial también agrega una tercera “capa” de poder de frenado, el desangrado, aunque retrasado.

La orientación adecuada de los músculos y tendones también se puede utilizar para cortar simultáneamente los nervios periféricos adyacentes. Estos nervios son las vías que permiten al cerebro comunicarse y controlar las acciones de las extremidades. También son lo suficientemente superficiales como para ser fácilmente accesibles con un cuchillo pequeño y a menudo se encuentran justo al lado de los músculos. Cortarlos instantáneamente deshabilita, o al menos debilita, esa extremidad y a menudo puede hacer que un atacante deje caer su arma. Una vez más, este tipo de poder de frenado es confiable, predecible y exactamente lo que queremos.

El tercer nivel de poder de frenado es el que la mayoría de la gente piensa que el objetivo real de las tácticas de cuchillo: los vasos sanguíneos. Los nervios periféricos suelen correr paralelos y muy cerca de las arterias principales de los brazos y las piernas. Si bien el desangrado (desangrar a las personas) no es un método de detención rápido, la focalización adecuada puede incluirlo, ofreciendo una tercera “capa” de poder de detención, aunque retrasado.

FUNDAMENTADO EN LA CIENCIA MÉDICA

El sistema de focalización MBC se basa en un análisis en profundidad de la anatomía humana y está diseñado para “apilar” objetivos estructurales, neurológicos y arteriales para maximizar el poder de frenado con un cuchillo pequeño.

He enseñado este enfoque a muchos estudiantes que son profesionales médicos y al cuadro de la Escuela Internacional de Medicina Táctica. Han respaldado abrumadoramente la validez y la eficiencia predictiva del enfoque de MBC para el poder de frenado. Entonces, este enfoque no es sólo mi teoría; es buena ciencia médica.

Los cuchillos pueden ser armas defensivas increíblemente poderosas, pero solo cuando se emplean con buenas tácticas, objetivos adecuados y una clara comprensión.

(Pie de foto) El músculo cuádriceps en la parte delantera del muslo es responsable de extender la rodilla. Cortarlo destruye la capacidad de la pierna para soportar peso y constituye una “muerte de movilidad”. Si no puede sostenerse, no puede atacar.

Texto y fotos de Michael Janich

(traducido y publicado con permiso expreso del autor)

Texto original publicado en Knife-Gear.com

http://knife-gear.com/full-stop/?fbclid=IwAR2GCyho53Kt6SykcsdcgDdO8x2aB7u-dTs9dCA6-_4nRZ-8GAoGOyJYGbI

5 CUESTIONES

Pensaba estas noches atrás en algún especialista en armas blancas realmente bueno, de esos que uno cita como referente obligado cuando de estas armas se trata. Tal vez para muchos y gracias a su programa “Forjado a Fuego” de Canal Historia Doug Marcaida sea esa figura. Sin duda es un referente de importancia además de ser un tipo con carisma y muy simpático. Sin embargo un nombre me viene a la mente siempre: Michael Janich. Si tenéis alguna duda aquí os dejo el enlace al post que publiqué con su biografía, habla por sí misma. Ese post lo escribí hace casi 5 años pero sigue vigente.

https://bujinkanasturias.wordpress.com/2015/11/09/michael-janich/

Bueno y todo esto a qué viene se preguntará más de uno y con razón. Bien, estoy releyendo el libro que creo es una de las principales obras de Janich (curiosamente no es totalmente suyo, él decidió llevar el libro a buen puerto y publicarlo al fallecimiento de su compañero y amigo Christopher Grosz, quien fuera el auténtico precursor de la idea de esta obra). Estoy hablando de “Contemporary Knife Targeting” posiblemente uno de los 5 libros de lectura y estudioimprescindibles u obligados si eres formador en el área de las armas blancas. Seguramente muchos no lo hayan leído o lo desconozcan, más que nada porque muchos sólo se dedican a “jugar” con cuchillos y así van las cosas… En fin…Pues bien en las primeras páginas de ese libro Janich alude a su relación con otro mito de las armas blancas, el Coronel Rex Applegate, discípulo directo y aventajado de otro mito y referente W.E. Fairbairn. Janich trabajó junto a Applegate durante un tiempo y en una ocasión además de hablar sobre armas blancas, diseños, etc… el Coronel decidió darle una clase privada. La clase, según el propio Janich fue algo muy básico, una explicación de los métodos de agarre de un cuchillo, posiciones, y una guía muy general sobre los mecanismos adecuados para cortar y apuñalar. Fue tan básica la clase que Janich estaba sorprendido. Entendía que aquello era la base del sistema del Coronel y que dicho sistema estaba ampliamente basado e influenciado por quien fuera su mentor, Fairbairn, por su sistema, metodología e ideas. Así que no salía de su asombro. El Coronel captó esa perplejidad y le preguntó qué le pasaba, Janich se lo comentó directamente. Applegate sonrió y le dijo “esto sólo es la mitad de la ecuación, la otra mitad está compuesta por los objetivos sobre los que el arma se emplea y ciertos factores de orden psicológico”. Si queréis saber más sobre ello os invito a leáis el libro de Janich pues no tiene desperdicio.

De todas formas y aprovechando el tema sí diré que las palabras de Applegate me recuerdan una y otra vez mi ética y filosofía de trabajo, mi propia pedagogía de formación, cosa que me satisface, porque me recuerda que mi enfoque no es erróneo, no será perfecto pero no es erróneo. Sí quiero resaltar que mi Sensei nos dice siempre Shiki(識), un término que traducimos por conocimiento o sabiduría pero que Sensei lo lleva un paso más allá traduciéndolo libremente como conocimiento y sabiduría de la experiencia. Cuando hablamos de la importancia de las zonas donde aplicamos el arma blanca, de igual modo que si hablásemos de las zonas donde aplicamos un golpe o presión con un Hanbô o y Fudô ken en Taijutsu, hablamos de responder a 5 cuestiones o preguntas. Esas 5 cuestiones nos proveen del conocimiento necesario para actuar con criterio y eficiencia en una determinada situación, nos permiten o nos ayudan a sobrevivir. Hablemos un poco de todo ello si les parece. Primero de nada estas son las 5 cuestiones:

Qué

Por qué

Cómo

Cuándo

Dónde

Es difícil a veces explicar estas cosas, que son para mí algo ya “metabolizado” y que forman parte de mi trabajo, así que suelo poner un ejemplo. Si alguien no vio la película que voy a citar que la vea, está muy bien, si la vio mejor pues el ejemplo lo tendrá visualmente más claro. El film es la producción británica “Código Abierto” (Unlocked, 2017) interpretada por Noomi Rapace, Orlando Bloom, John Malkovich y Michael Douglas. No voy a entrar en la trama pero la escena o plano final del film es un apuñalamiento. La protagonista, Noomi Rapace, busca vengarse del antagonista y decide hacerlo a plena luz del día a la llegada del tipo a una estación de tren elevada. Mientras él se cree a salvo, persona anónima entre la multitud, bajando las escaleras de la estación, un cuerpo choca con él, breves instantes después comienza a sentirse mareado y se percata de que lo han apuñalado de muerte, no es inmediato (efecto dramático asegurado) pero en pocos segundos se desploma muerto, es muy realista toda la escena. Ella se ha vengado, continúa su camino, el tipo yace tendido en el suelo muerto. Muchas personas conocidas al ver el film me preguntaron por esa escena porque les pareció algo extraña, tal vez ridícula por la sencillez de todo lo que acontece en ella. En esos casos les hago un análisis similar al que voy a exponer ahora, ya que preguntaron, ahora escuchen la respuesta…

Bien la forma en que aplico las famosas 5 cuestiones es la siguiente, al menos en este caso.

Qué

Noomi se plantea “qué voy a hacer y qué pretendo lograr y para ello qué tengo que apuñalar”. En realidad ha decidido primero de nada qué arma va a usar y desde ese momento,teniendo clara la decisión de qué quiere lograr (objetivo final) todo cuanto haga irá encaminado a lograr su propósito.

Por qué

La protagonista busca sus motivaciones para lo que va hacer, eso debe facilitarle obtener la determinación y el compromiso con su acción, lo que redundará en su supervivencia y la destrucción de su enemigo, logrando el objetivo marcado. Esto es esencial, el factor psicológico del que hablaba antes Applegate y que personalmente estoy cansado de repetir en este blog, en mis clases y seminarios. Pero también es un por qué debo hacer esto así, por qué debo apuñar aquí, por qué no hacerlo en otro sitio o en otro lugar, en otra parte del cuerpo o con otra arma…. Táctica y psicología, estas son cuestiones vitales.

Cómo

Noomi debe pensar la forma de ejecutar su acción, técnicamente en función del arma que va a emplear y el objetivo a lograr. También es el cómo poder prepararse para los imponderables, casualidades, incidencias y así mismo cómo prepararse psicológicamente para el acto en sí mismo. Aquí se fusionan elementos de táctica, técnica, psicología, etc… cuestiones vitales.

Cuándo

El momento, es importante, no sólo el momento en el tiempo sino en la elección del escenario, al subir o bajar las escaleras, en qué peldaño, tal vez justo al salir del vagón, cuándo….Cuándo nos recuerda que hay un momento en que cada cosa tiene sentido y plena eficiencia, fuera de ese tiempo, las posibilidades de éxito se van reduciendo exponencialmente, cuándo nos recuerda que para no tener que improvisar es mejor tener capacidad para tomar la iniciativa en ocasiones y en otras dejar que el adversario “crea” que las está tomando él.

 

Dónde

Aquí Noomi se plantea el escenario, la estación, las escaleras,  conectando esta cuestión con la anterior sino también como en un círculo, casi perfecto, volvemos al qué, ya que dónde apuñalo conecta con la cuestión qué apuñalo.

Bien, el círculo se cierra, podría ampliar mucho cada cuestión, de hecho daría para un post cada una de ellas, un post muy amplio seguramente. Pero como ejemplo cumple su objetivo. Si en vez de una puñalada es un golpe con un paraguas o un codazo a la boca del estómago es lo de menos, las 5 cuestiones siempre están ahí, siempre. El objetivo de este post era introducir a los lectores de este blog en estas 5 cuestiones y la verdad es que debo agradecerle al libro de Janich que estoy ahora releyendo y traduciendo al castellano para alguien muy especial que volviese a recordarme las palabras de Applegate y la necesidad de seguir comentando estos temas, por muy manidos que uno crea que puedan estar ya. Espero que la lectura de este post haga pensar sobre estas cuestiones y eso motive o incite a plantearse nuevos puntos de vista y de trabajo, eso sería todo un logro y me sentiría satisfecho.

ASUNTOS MATERIALES

La base de este post es un texto norteamericano que salió publicado en una revista online orientada al preparacionismo y los preppers. Es un texto con mucha información de interés pero también debido al tipo de armas o herramientas que menciona, un texto delicado o polémico, proclive a malinterpretación. Incluso el texto original en inglés hace referencia a ello e igualmente lo hago yo ahora. Esto es un texto de carácter meramente informativo o divulgativo no un texto que pretenda fomentar el uso indebido de estos equipos sino concienciar de su existencia y de cuál es su comportamiento en combate. Esto puede ayudar a los agentes de seguridad tanto como a los ciudadanos a tener una información de calidad. No se hace apología de su uso o porte en ningún momento, no es el objetivo del presente post. Por tal motivo he reestructurado el texto, eliminado la mayor parte de la publicidad encubierta de marcas y centrado la traducción y mis aportaciones a los datos empíricos basados en las pruebas.

Los cuchillos no metálicos no son un fenómeno nuevo. Las primeras armas del hombre consistían en palos puntiagudos y piedras afiladas, que eran bastante efectivas para cazar, desollar, tallar y pelear. Hoy en día, las armas no metálicas se han beneficiado enormemente de materiales modernos duraderos y livianos, haciéndolas más accesibles, fáciles de transportar y ocultar.

La trata de personas es una empresa criminal próspera en los Estados Unidos y en el extranjero, por lo que el secuestro es uno de los muchos escenarios posibles para los que el prepper moderno debe estar preparado. Escapar de la custodia (retención) ilegal requiere planificación previa, capacitación y la capacidad de ocultar un medio de escape y defensa. En muchos casos, las herramientas discretas y no metálicas pueden ser lo único que puedan superar un barrido de seguridad inicial realizado por un elemento criminal durante este tipo de incidentes.

A raíz de eventos como el 11 de septiembre, donde se usaron cutters para secuestrar y usar como armas aviones comerciales, ha habido una preocupación legítima sobre las armas de filo que se pueden pasar de contrabando por los puntos de control de seguridad. Habiendo reconocido ese hecho, queremos dejar  claro que nuestro objetivo aquí no es alentar a nuestros lectores a violar la ley, sino educarlos sobre las capacidades reales de las armas con filo no metálico. Recuerde que los malos no dudarán en ignorar las leyes y llevar a cabo ataques en las zonas llamadas “libres de armas”, por lo que es aconsejable estar listo para defenderse, independientemente de la hora y el lugar.

Con ese fin, adquirimos muestras de algunos diseños populares de armas con filos no metálicos realizados en varios materiales, y establecimos un protocolo de prueba informal pero realista para medir su rendimiento en varias áreas clave.

De izquierda a derecha: Boker Plus Anti-Grav, Bastion CF Neck Knife, GLG Knifeworks Warcry y Lumber Crayon, Greg Moffatt Knives MG1, ReadyMan CIA Letter Opener, and Cold Steel FGX

PROTOCOLO DE PRUEBAS DE ARMAS NO METÁLICAS

Nuestro protocolo de prueba consistió en tres categorías:

1) Firma metálica

2) Corte y punción

3) Durabilidad

Para la prueba de firma metálica, utilizamos un detector de metales manual Super Omni para escanear las muestras de prueba. Algunas de las fundas contenían componentes metálicos, por lo que para aquellas muestras que incluían una funda, las probamos con y sin la funda con el detector de metales.

Para las pruebas de corte y punción utilizamos una gran lomo de cerdo para proporcionar un medio orgánico que simularía de cerca la carne desnuda de un ser humano. Todas las herramientas se probaron primero con un corte contra la pieza  de cerdo cubierta con una camiseta blanca de algodón, luego se apuñaló la pieza a través de la camiseta. Las mismas dos pruebas se realizaron nuevamente contra la carne sin la camiseta. También se realizó un corte a presión, donde el borde de la hoja  se presionó primero contra la carne y luego atravesándola, con todas las muestras que tenían un filo. Finalmente, se intentó una puñalada en la carne seguida de un corte de retirada con cada muestra.

Entendemos que existen limitaciones para las armas con filo no metálico, por lo que para mantener la prueba dentro de un nivel razonable de expectativas, nuestra prueba de durabilidad implicó apuntar al hueso dentro de la carne, torcer la hoja mientras estaba dentro y sacarla con una acción de palanca. Ángulo de 90 grados a un ángulo de 0 grados.

CERÁMICA

Nuestra hoja de prueba de cerámica era una navaja, estaba llena de tornillos de metal, un pasador de pivote de metal y un clip de bolsillo, falló la prueba de firma de metal de inmediato, por lo que es una mala elección como un cuchillo de ocultación profunda. Por el contrario, fue la de mejor desempeño en las otras dos categorías. La hoja afilada cortó a través de la camiseta  profundamente en la carne de nuestro sujeto de prueba en el primer corte. También penetró limpiamente a través de la camiseta y a través del trozo de carne de 7 pulgadas de espesor. En la prueba de corte por presión, la hoja cortó más de la mitad de la carne y casi la cortó por la mitad durante la puñalada y el corte. El material cerámico se mantuvo bien contra el hueso, pero la punta se rompió cuando golpeó el borde de la mesa de metal que mantenía el objetivo en su lugar durante uno de los cortes de prueba.

G-1O

Las muestras de armas con filo G10 tuvieron un comportamiento interesante, fueron capaces de cortar la camiseta y aproximadamente una pulgada en la carne. Resultó aún mejor contra la carne desnuda, dejando una laceración sustancialmente profunda. Los resultados fueron igualmente impresionantes con el corte de presión.

La geometría de la hoja era menos propicia para la penetración y no pudo penetrar la camiseta cuando se apuñaló la misma sobre la carne. Contra la carne desnuda, pudo penetrar lo suficientemente profundo como para golpear el hueso, pero sufrió daños por delaminación en la punta. En la parte “punzante” de la prueba, penetró profundamente, incluso cuando la camiseta estaba presente. Estas fueron las únicas herramientas probadas que no sufrieron algún tipo de daño en la punta al golpear el hueso o el duro respaldo detrás de la carne.

Las muestras de G10 fueron resistentes contra la tensión lateral generada en la prueba de durabilidad. También pasaron sin ser detectadas por el escáner manual, lo que demuestra que el G10 es una buena opción para entornos no permisivos. La vaina Kydex sin metal fue la única vaina que pasó la prueba de firma de metal, lo que las convirtió en líderes en rendimiento general.

FIBRA DE CARBONO

El cuchillo de fibra de carbono fue superado sólo por la cerámica en corte y esperábamos una buena respuesta en general del mismo.

Durante la prueba de corte, pudo hacer un pequeño corte a través de la camiseta y dentro de la carne. Si la hoja hubiera sido más grande, este material probablemente hubiera resultado igual o mejor que el G10. Era el único otro material compuesto que poseía la agudeza para cortar la ropa y la carne. Contra la carne desnuda corta de forma limpia y profunda. La forma de la hoja le permitió penetrar fácilmente a través de la camiseta y a través de la carne hasta el hueso, pero la punta sufrió un ligero daño por el impacto.

El principal inconveniente de la fibra de carbono es su firma de metal. Las hebras de grafito de carbono forman la base del material de la fibra de carbono, lo que le otorga suficientes propiedades magnéticas para activar un detector de metales. En el caso que nos ocupa la vaina Kydex, menos la cadena del cuello de acero, era la única parte del conjunto que no tenía una firma de metal.

NYLON Y FIBRA DE VIDRIO

La pieza seleccionada para la prueba no pudo cortar la ropa, pero no tuvo problemas para lacerar la carne desnuda con el corte y la presión. El diseño de la delgada daga de doble filo fue capaz de penetrar la carne y la ropa cuando se introdujo en el objetivo. Las pequeñas estrías en parte más cercana al mango de la hoja hicieron una herida desagradable, rasgando el material de algodón y rasgando la carne antes de dejar una laceración profunda durante el corte.

El nylon y la fibra de vidrio resistió contra la tensión lateral de la prueba de durabilidad, sin embargo, la punta de la hoja rodó un poco cuando golpeó el tope trasero durante la prueba de punción. También pasó por el detector manual de metales sin problema en la prueba de firma de metal.

POLÍMERO GRIVORY (GRIV-EX)

Una hoja FGX fue la utilizada para la prueba Griv-Ex. El FGX puede haber sido la hoja más sorprendente en su comportamiento. A primera vista, el FGX se parece más a un cuchillo de entrenamiento no letal que a una herramienta defensiva seria, pero arrojó algunos resultados impactantes.

El anillo de metal a través del agujero del cordón fiador le dio a la pieza una firma de metal. Este es el remedio del fabricante para mantenerlo legal donde dicha firma sea requerida por ley en cuchillos no metálicos. Quitamos el anillo para mantenerlo consistente con nuestros parámetros de prueba. Después de hacerlo, el cuchillo pasó la prueba de firma de metal.

El FGX fue ineficaz para cortar la carne cubierta con la camiseta o la carne desnuda cuando aplicamos el corte. Tampoco pudo perforar la camiseta durante la prueba de punción, pero penetró la carne hasta la guardia (gavilán) y se llevó la camisa.

Lo que realmente nos sorprendió fue durante el corte de presión, el FGX cortó más profundo y dejó un canal de herida más grande que la mayoría de las otras hojas. Esto fue completamente inesperado dada la falta total de capacidad de corte del filo. Al igual que cualquier otra herramienta de filo que probamos, el FGX experimentó daños en la punta cuando golpeó el tope. La punta se dobló en un ángulo de 90 grados, y aunque podía enderezarse, parecía estar significativamente debilitada.

MANTENIMIENTO

En su mayor parte, las armas con filo no metálico son esencialmente herramientas desechables destinadas a un solo uso. Probablemente no va a sacar su abrecartas para cortar su filete durante la cena. Es una opción defensiva de último recurso, no diseñada para uso diario. Sin embargo, hay algunas cosas básicas que se pueden hacer para afilar o reparar estas herramientas si se dañan durante el transporte diario.

La cerámica es un material de cubertería común, por lo que es la excepción a la regla de un solo uso, sin embargo, se comporta de manera bastante diferente al acero y requiere técnicas especiales para su mantenimiento. La cerámica es casi dos veces más dura que el acero, por lo que muchos de los abrasivos utilizados para afilar cuchillos de acero no funcionarán en cerámica. Las piedras de diamante son la única opción viable para afilar cerámica. Si bien es extremadamente dura, la cerámica también es muy frágil y no funciona bien contra la tensión lateral. Al afilar cerámica, es importante mantener la presión contra el lado opuesto de la hoja (filo) con los dedos para evitar que la hoja se rompa por la mitad.

La fibra de carbono y el G10 se pueden afilar y remodelar con papel de lija de grano fino o una lima de esmeril como una piedra de afilar. Pudimos afilar y reparar las puntas dañadas de ambos materiales usando el sistema Work Sharp a baja velocidad con una correa de grano fino.

En cuanto a Griv-Ex y Nylon con fibra de vidrio, estás restringido a las especificaciones de la fábrica y también podrías tirarlos a la basura si están dañados. Uno podría ser capaz de restaurar un borde raspando el material con un cuchillo, pero usar cualquier forma de afilado tradicional es inútil.

OBSERVACIONES FINALES

Según nuestras pruebas informales, todas las herramientas y materiales que probamos demostraron ser opciones viables de armas no metálicas, cada una con sus fortalezas y debilidades. El G10 fue la única muestra que pasó cada parte de cada prueba, desde superar el detector de metales hasta cortar ropa y carne. Con el beneficio adicional de un fácil mantenimiento, G10 es una de las mejores opciones para un arma de última generación en un entorno no permisivo. Un cuchillo de cerámica de hoja fija sin todos los accesorios metálicos contenidos en una navaja también ocuparía un lugar bastante alto en nuestra lista.

Hoy día se pueden fabricar armas improvisadas con materiales plásticos o compuestos con relativa facilidad. En la zona “segura” de los aeropuertos veo a diario decenas de opciones para fabricar o improvisar armas de suficiente efectividad para el objetivo final de las mismas, por lo que, en líneas generales es la formación, la capacitación, los conocimientos y habilidades del individuo lo realmente letal aquí, no la herramienta o arma comercial. Lo cierto es que la cerámica es de acceso libre gracias a su uso en herramientas para cocina. Igualmente otros materiales son usados para abrecartas y otros elementos “no letales” o no enfocados como arma y que en manos formadas son herramientas de muerte. Reitero que no es este post una apología de su uso o porte sino un recordatorio para quienes tienen miedo a este tipo de diseños de que mata quien empuña el objeto, no el objeto en sí mismo, pues carece de vida y voluntad para matar.

LA DISTANCIA SOCIAL ES BUDŌ

Vivimos en tiempos difíciles. El distanciamiento social es ahora obligatorio en muchos países. Conocer la distancia correcta es esencial.

Los DVD de Hatsumi Sensei llevan el subtítulo de “artes marciales de la distancia”. Las artes marciales de Bujinkan enseñan el distanciamiento adecuado. Por lo tanto, el distanciamiento social forzado que aplicamos estos días es práctico en el Budō. En el Dōjō aprendemos a sobrevivir a cualquier ataque proveniente del enemigo. En estos días de pandemia, nuestro enemigo no es visible (Omote), sino invisible (Ura). Nuestra única opción para sobrevivir al virus es mantener una distancia adecuada con los demás.

Como suele ser frecuente en japonés, “distancia” puede utilizar diferentes kanji. Es Michi no ri (1), Kyori (2) o Aida (3). Comprendamos el concepto oculto en los trazos.

El primero “Michi no Ri” usa “Michi” o “Dō”. (4) Este es el kanji que encontramos en Budō. (5) Budō, el “camino de las artes marciales”, se convierte en las “artes marciales de la distancia” como en los DVD de Sensei. En el Honbu, Hatsumi Sensei explica que “Bu” es “para mantener la paz y la protección”. Entonces, la distancia correcta en Budō es un medio de protección.

El segundo, “Kyori”, es aún más interesante. Es “distancia o alcance”, transformado como Kyoryūmin (6), significa “residente”. ¡Y debido al encierro, todos nos estamos convirtiendo en residentes a tiempo completo!

El último es “Aida”. También se lee como “Ken”. Aunque no se refiere a espada, sino que se usa en el Kanejaku. (7) Ese es el sistema métrico o de medidas utilizado en Japón antes del cambio al sistema métrico decimal. (8) Para tu información, un Ken mide 181.82 cm, y este es el tamaño de un Tatami. (9)

En conclusión, Budō, el arte del distanciamiento es la mejor manera de mantenernos protegidos. Como residente en tu hogar a tiempo completo, cuando vayas de compras, usa la distancia de un Ken para limitar los riesgos de infección.

Unos días después de que el Tsunami golpeara a Fukushima, llamé a Hatsumi Sensei por teléfono. Cuando le pregunté si planeaba dejar a Noda, respondió “Banpen Fugyō”, “10.000 cambio, ninguna sorpresa”. (10) Esta es la actitud que debes tener. No te quejes por el confinamiento en casa ya que no puedes cambiarlo. Aprovecha este tiempo para hacer o terminar todas las cosas que has estado posponiendo durante meses o años. El tiempo de pandemia en casa puede ser rentable, conviértelo en una oportunidad. Y haz “Kyori” (11) de “Kyori” (2), un “gran beneficio” para ti.

Por Arnaud Cousergue

1 道 の り, Michi no ri / Dō no ri: distancia; viaje; itinerario, ruta (por ejemplo, hacia un objetivo o meta); camino; proceso; ruta; la carretera

2 Ky, Kyori: distancia, alcance.

3 間, Aida, Ken: espacio (entre); brecha; intervalo; distancia, tiempo (entre); pausa; descanso (temporal o espacial); tramo; período (mientras). Relación (entre), miembros (dentro, entre).

4 道, Dō: Carretera; camino; calle; ruta; camino; conjunto de prácticas; reglas para conducirse.

5 武, Bu: artes marciales

6 居留 民, Kyoryūmin: un residente

7 曲尺, Kanejaku: escuadra de carpintero (para verificar ángulos), shaku común (unidad de distancia; aprox. 30,3 cm)

8 https://taikosource.com/glossary/kanejaku/

9https: //www.traditionaloven.com/tutorials/distance/convert-japan-ken-unit-to-centimeter-cm.html

10 万 変 不 驚, Banpen Fugyō. Lea la excelente publicación de Luke Crocker https://medium.com/classical-martial-arts/banpen-fugyo-9bbbc64a9487

11 巨 利, Kyori: enormes ganancias

EL MIEDO DEL GUERRERO

Cuando escribo sobre un tema en un post procuro realizar una reflexión final, un resumen, por así decirlo, del contenido, de la esencia del texto. Sin embargo, hoy lo haré desde este primer párrafo. El miedo mata, el miedo te debilita, pero jamás confundáis miedo con cobardía. Son cosas muy diferentes miedo y cobardía, como muchos otros términos o conceptos a veces se usan erróneamente hasta que se diluyen y se llega a pensar que todos ellos son lo mismo.

El miedo es un sentimiento vital y primitivo en todos los seres vivos en general. De hecho, el cerebro reptiliano funciona en un estado de on/off donde todo se reduce a lucha o huye. En ese estado, el miedo no está presente, nuestras reacciones no están motivadas por emociones, el miedo es una emoción, sino por respuestas viscerales mas allá de toda lógica.Es al llegar al cerebro límbico, hogar de las emociones, donde el miedo también pernocta. En el cerebro reptiliano las respuestas acontecen en el rango de milisegundos, es por ello que lo consideramos el cerebro instintivo. Cuando hacemos ciertos movimientos o acciones “sin pensar” decimos que fue algo “instintivo”. En el cerebro límbico las respuestas se mueven en el rango de centésimas a décimas de segundo, por ello lo consideramos el cerebro intuitivo. Cuando tomamos determinadas decisiones o acometemos acciones concretas decimos que fue algo por “intuición”.

Vivimos a través de las emociones, controlándolas, pero también dejándolas fluir cuando es necesario o preciso. El miedo es una de esas emociones. El miedo paraliza al individuo. El miedo no deja pensar, no deja que tomemos soluciones o decisiones eficientes, por ello debemos aprender a controlarlo. Pero nunca desaparece como emoción, el miedo es necesario. El miedo nos hace prudentes, reflexivos, cautelosos, nos invita a entrar a un “estado” de supervivencia. No sé si han oído alguna vez aquello de “nunca estés con alguien que no tiene miedo, es un mentiroso o algo más peligroso, un temerario e imprudente”. La gente temeraria, sin miedo, aparentemente, imprudente, causa daños, muertes y no precisamente la suya, muchas veces. No confundir temerario con audaz, porque como ya dije a veces se mezclan tanto los conceptos que llegamos a creer que son sinónimos, cuando no lo son. Temerario es quien sin pensar en las consecuencias para él pero sobre todo para los demás actúa de forma irreflexiva. Audaz es quien aun con miedo actúa con desprecio de su vida, en ocasiones por su propio interés y en otras por el bien y la vida de otras personas. La temeridad mata, la imprudencia, mata.

Hoy estaba leyendo un texto donde se decía “no soy un guerrero, tengo miedo”. Pues bien, al menos bajo mi criterio, si un guerrero no tiene miedo se vuelve un suicida andante, un temerario e irresponsable que puede causar mucho mal. Un guerrero, al menos como Bujinkan lo transmite, en mi opinión, es quien se sobrepone al miedo, avanza y continúa caminando. Si el guerrero no tiene miedo no puede ser totalmente consciente del escenario, de la situación, impidiéndole “percibir” plenamente, con todos los sentidos, con todo su cuerpo, mente y corazón (espíritu) lo que le rodea. El cobarde, no es un guerrero realmente, la cobardía es la incapacidad plena para enfrentarse a los problemas y adversidades, huyendo de ellas, intentando todo lo posible e imposible para eludir de forma poco noble o ruin las dificultades.

El miedo es útil, nos recuerda que estamos vivos, que sentimos y que somos plenamente conscientes del entorno y de la situación, permitiéndonos actuar de la forma más adecuada o correcta posible. El miedo es una reserva de adrenalina y otras hormonas que poder “chutarnos” metafóricamente hablando, cuando los problemas aparecen, cuando las crisis acontecen. El miedo nos recuerda que somos mortales, no dioses de ningún reino místico Nórdico, Griego o Romano, somos simples personas, seres humanos y como tales estamos en brazos de las emociones. Abraza el miedo y utilízalo como herramienta de formación o entrenamiento y como recurso para tu supervivencia. Recuerda que si tú tienes miedo, los demás también… No practicamos Budô para no tener miedo, sino para poder controlar, convivir con él y utilizarlo si fuera necesario.

Por todo ello en momentos como los que nos está tocando vivir es normal que ese sentimiento, el miedo, aflore, pero no se puede uno rendir, sucumbir a él, porque entonces ficticia o no, esa emoción nos dominará y habrá ganado la batalla.

Este post se inspira en el reciente escrito de mi hermano Dani Esteban publicado en su blog, podéis leerlo aquí: https://bushidojo.wordpress.com/2020/03/22/el-guerrero-cobarde/

En su texto Dani hace mención a dos puntos importantes, la idea de “…sólo estaba jugando a ser un guerrero” y por otro lado “…. Y eso me asusta, sí, tengo miedo” Simplemente he resumido los dos puntos de interés en una frase para sintetizar el contenido de mi post. Espero que mi texto deje claro que no creo que ninguno de los dos “juegue a ser un guerrero”, además creo que “todos deberíamos tener miedo” es sano tenerlo, si el mismo no domina o gobierna nuestras vidas.

BUJINKAN NO HANBŌ JUTSU

En la cena por Navidad con mis estudiantes y alumnos les comenté mi intención de dedicar el primer semestre del 2020 al estudio del hanbō jutsu. Poco podía yo pensar que estriamos a día de hoy encerrados en casa en una cuarentena forzada por un estado de alarma nacional. Creo que el estudio del Hanbō se convertirá en el tema central del trabajo en mi Dōjō durante todo 2020 finalmente.

Cuando pienso en el hanbō me vienen a la cabeza recuerdos de hace unos 38 años atrás cuando llegó a mis manos el libro “Stick Fighting” de Sensei. Hoy día gracias a Shinden Ediciones se puede adquirir en castellano en una excelente edición que todo practicante de Bujinkan debería tener.

http://shinden-ediciones.com/es/inicio/75-stick-fighting-tecnicas-de-defensa-personal-con-baston-masaaki-hatsumi.html

Tengo que reconocer que era un chiquillo y que aquel libro me fascinó pero también me abrumó. Es por ello que durante un tiempo este arma, esta herramienta se me “atragantó” llegando a no gustarme nada. Fue ya entrados los años 90 y gracias a ese mágico lustro en que Sensei se centro en el Rokushakubō, Yari, Naginata, Sable y Jō, cuando comencé a entender y valorar mucho más al Hanbō como una parte muy importante en la formación o docencia y en mi entrenamiento personal. Toda la información, conocimientos y experiencias adquiridos estos años  me han ayudado a valorar en su justa medida al Hanbō no sólo como herramienta o arma sino como vehículo pedagógico o didáctico.

Vienen a mi mente recuerdos de mi padre (DEP) cuando caminaba por el monte durante las vacaciones de verano con un palo que cortaba de un árbol el primer día de las mismas. Mi abuelo (DEP) que durante su última etapa laboral realizó labores como vigilante nocturno en una pequeña galería comercial que daba acceso a la antigua estación de autobuses de mi ciudad, siempre acompañado de su inseparable bastón de madera artesanal. Incluso recuerdo un paraguas destrozado en un fortuito y desagradable encuentro cierto día al retornar a mi casa desde el gimnasio donde imparto clases y que terminó con dicho paraguas destrozado, literalmente. Todos ellos son recuerdos que relaciono con el trabajo de Hanbō jutsu.

Pero ¿Qué es un Hanbō? Si nos atenemos a sus kanji el termino está compuesto por dos kanji, han que significa medio o mitad y bō que hace referencia genérica a bastón (en realidad bō viene de mo que a su vez viene de moku árbol o madera). En realidad el termino que muchos usan es sanshakubō. San es tres, Shaku una medida antigua japonesa que equivale a unos 30cm aproximadamente y bo hace referencia nuevamente a bastón, aunque más concretamente se le vincula al rokushakubō. El motivo obvio, roku en japonés es seis, Shaku ya sabemos lo que significa y bō también. Tenemos pues bastón de 6 Shaku o 182cm de longitud aproximadamente. Si se partiera (Han) a la mitad ese rokushakubō tendríamos un Hanbō o SanSahkubō. Tiene esto alguna importancia, posiblemente no, pero es también posible que conocer estos pequeños detalles ayude en el futuro a comprender algunas sutilezas de su trabajo. En realidad las armas se realizan a la medida de quien las va a usar, pero por comodidad muchas Ryū estandarizaron unas medidas para todas sus armas personalizándolas con respecto a las usadas en otras Ryū. El hanbō debería tener una longitud que abarque desde el suelo hasta la muñeca de nuestro brazo en reposo, concretamente entre la muñeca y unos cuatro dedos por encima de la misma, ese es el margan para personalizar el Hanbō de cada uno. Esto pertenece a la tradición transmitida por Bujinkan. Por otro lado Sensei nos conmina a usar Fukuro Hanbō, lo que vulgarmente llamamos Hanbō flexible. Lamentablemente son caros y difíciles de conseguir, así que muchas veces debemos usar los realizados en madrea, polímeros compuestos o nylon, siempre con las debidas precauciones.

En cuanto al Hanbō en Bujinkan, el mismo se nutre de dos distintas escuelas. Por un lado la Kukishin – Den Ryū que lo integró dentro de su Ryū hace unos 500 años oficialmente aunque muy seguramente lo estaban usando desde muchos siglos antes. Este Ryu define el trabajo de Hanbo en tres Kata o niveles técnicos vinculados cada uno a un kamae especifico. El libro de Sensei “Stick Fighting” se supone está basado en las waza de Kukishin Ryū pero se puede apreciar rápidamente que el libro es una mezcla de esta escuela y de la otra escuela directamente vinculada al Hanbō, la Togakure Ryū. En este Ryū el Hanbō ha estado presente en el programa de formación desde sus inicios. Su trabajo está menos codificado que en Kukishin Ryū pero posee sus propias técnicas y tácticas de lucha o combate. En Kukishin Ryū se habla del origen del arma como un “accidente” en el campo de batalla, cuando un Yari se rompió en dos. Dichos fragmentos se convirtieron en el Hanbō y el Te Yari respectivamente. Se dice que el Rokushakubō surge de una forma similar al perder una Naginata su zona de corte o filo quedando en manos del bushi sólo el asta de la misma, momento en que el Rokushakubō ve la luz como herramienta/arma independiente.

En Togakure Ryū por su origen mas humilde y por crecer entre montañas el uso de bastones de distintos tamaños era una práctica necesaria diariamente, por lo que los distintos tamaños ven la luz en función de distintas necesidades. El rokushakubō se cree se usaba para cargar pesos en sus extremos mientras se colocaba detrás del cuello y sobre la línea de los hombros en equilibrio para transportar dichos pesos. El Hanbō nace de la necesidad de apoyarse en “algo” a la hora de levantarse y sentarse, sobretodo en gente de cierta edad o con enfermedades o lesiones. También les permitía caminar por los terrenos montañosos mas cómodamente. Igualmente el Jo o Yonshakubō tenía un uso similar e incluso el Rokushaku bō, liberados de su carga era usado de igual forma. Como nota personal tengo que indicar que mis dos rodillas están seriamente dañadas, una de ellas de forma bastante seria y durante un tiempo usé un bastón para salir a la calle, por seguridad. Fue en esos paseos cuando fui percatándome de lo cotidianos que estos objetos, los bastones (bo), son para nosotros hoy día, lo mismo que para aquellas gentes en tiempos pasados. Tanto para caminar, como elemento de apoyo y como elemento de auto protección. El libro de “Hanbō, Jutte y Tessen” de Sensei, editado sólo en japonés por el momento es un recorrido por las formas del Togakure Ryū con alguna pincelada de Kukishin llevando en el caso del Hanbo a este hasta nuestros días mediante el uso de un palo de golf.

Este post sólo hace un pequeño recorrido sobre el origen del Hanbō, no sobre conceptos técnicos o tácticos, eso lo dejo para el tatami, para los entrenamientos en el Dōjō. Este post es sólo un pequeño recordatorio del origen de estas herramientas / armas y que hoy día Bujinkan enseña no el Hanbō de Kukishin o el Hanbō de Togakure, sino que enseña los dos y a la vez ninguno, enseñando lo que yo considero el Bujinkan no Hanbō Jutsu. Una forma de expresión de mi Sensei a través de los conocimientos del Kukishin Ryū y del Togakure Ryū pero dando un paso más allá y convirtiendo al Hanbō en vehículo para las enseñanzas, conocimientos y experiencias, en definitiva, el legado, del Sensei.