REFLEXIONES SOBRE LA PROMOCIÓN

Con los años uno va llegando a ciertas conclusiones fruto de la reflexión y la observación. A causa de un tema muy trivial o pueril ha venido a mi cabeza los motivos de la especial o muy peculiar forma de otorgar grados del Sōke. Para no hacer muy larga la introducción comentaré que estos días se habla de cierto personaje que a finales de los 80 y principios de los 90 dio bastante que hablar por ser un chico muy joven, tal vez para muchos demasiado joven, que había, sorprendentemente para muchos, obtenido un 4ºDan en Japón de manos del Sōke. El chico no supo digerir ese grado otorgado y eso dio lugar a situaciones muy desagradables que entran ya dentro del área del “cotilleo, especulación, el mito y la leyenda”. Lo cierto es que muy recientemente este personaje que hoy ya casi peina canas ha vuelto a la actualidad aunque por temas de otra índole pero ha salido a la luz su pasado vinculado a Bujinkan. Por suerte la mayoría de los comentarios han sido prudentes, educados e incluso han obviado la relación, pasajera, que el personaje tuvo con Japón pero algunas personas me han preguntado por él, gente ajena a Bujinkan o, en todo caso, desconocedoras todas ellas de la peculiar trayectoria de este personaje. 

Bien, esta situación me ha permitido explicar a neófitos y no tan neófitos la forma en que el Sōke usa la promoción de grado. Para empezar tengamos en cuenta que durante los 70, pero sobre todo los 80 y 90, la gente que podía viajar con cierta regularidad a Japón era muy poca. Incluso entrado el siglo XXI igualmente para mucha gente no ha sido fácil económicamente viajar a Japón, y no sólo por temas puramente económicos, sino de responsabilidades adquiridas en su tierra a nivel familiar y laboral o por temas de salud. El Sōke muy consciente de ello tuvo en cuenta todos estos factores y alguno más para implementar una forma de promoción muy especial. Podríamos decir que esta metodología o protocolo tiene tres distintas posibilidades. 

Por un lado el Sōke otorga grados por mérito técnico o por mérito personal. Generalmente en esos casos se encuentra con un alumno con un determinado nivel que él meramente certifica. En ocasiones sin embargo la persona es posible que haya pasado varios años sin poder viajar a Japón, entonces el Sōke suele usar la fórmula de compensación, como yo la llamo. Otorga un grado de forma retroactiva compensando el tiempo que hace que no ve a su alumno y la evolución del mismo. Si sabe que su alumno no tendrá forma de volver a Japón con la fluidez que otros sí tienen, suele otorgar un grado bastante alto, por encima de las capacidades del alumno en el momento presente. Ese grado busca alentar y orientar al alumno sobre la dirección que debe tomar su entrenamiento y lo que el Sōke espera de él en el futuro. Es también una forma en algunos casos de evaluar más allá del conocimiento técnico, el carácter del alumno en cuestión. A esto yo lo llamo “la borrachera del grado”. De todos es conocido cómo al Sōke le gusta “emborrachar” a sus invitados en un intento muy inteligente de que se desinhiban y se expresen sin ningún tipo de pudor. Estos grados “emborrachan” al alumno con un nivel que por lo general es muy alto y supera mentalmente, al menos de momento, al alumno. El Sōke estará pendiente de “la resaca del grado” es decir, del comportamiento ulterior del alumno a dicha promoción y si la misma ha servido como trampolín para su crecimiento personal o como lápida para el mismo. 

En otros casos esa promoción compensatoria es simplemente eso, una promoción a un grado acorde al nivel que el alumno ha alcanzado. Pero el Sōke suele aún seguir usando el grado para poder, en la distancia, trabajar con su alumno. Muchos hemos recibido alguna promoción vía postal, es decir nos ha llegado un sobre desde Japón con un Menkyo. Esa forma de otorgar los grados es nuevamente una herramienta del Sōke que por un lado te recuerda que estás en su mente siempre y por otro te motiva para que reflexiones sobre tu actual nivel de compromiso con él y su Budō. Lógicamente esto es mi opinión personal, cada cual tendrá la suya, totalmente válida, posiblemente más que la mía, pero es esta visión fruto de 37 años en Bujinkan la que uso para evaluar cada Menkyo recibido de Sensei desde que, en 1996, hará el 5 de octubre 25 años, me convertí en su alumno. Soy consciente que no es la fórmula usada por algunos visto su comportamiento tras promocionar de grado o por cómo promocionan a su vez a otras personas de grado, es mi visión y hoy simplemente la comparto ya que he tenido que matizar a algunas personas este asunto. Sensei entiende que su Budō es enseñado en la distancia, sus alumnos poblamos este planeta y en ocasiones estamos a miles de kilómetros de él, sin embargo ha buscado cómo acortar esas distancias en muchas formas y una de ellas en es su peculiar forma de otorgar los grados.

Recuerden que en sus DVD Sensei tituló genéricamente a los mismos “Artes Marciales de la Distancia (Martial Arts of Distance)”. Esto, como con casi todo lo que proviene de Sensei,  tiene varias lecturas. La principal, su Budō se centra o gira en torno al concepto de la distancia, eso no tiene discusión. Pero otra lectura que ya en 1990 hice de esas palabras, escritas en ingles para que llegasen a los estudiantes occidentales específicamente, fue que Sensei desarrolla una forma de enseñanza en la distancia, esa que separa físicamente países como Japón de España. Sus trabajos audiovisuales eran una forma de romper esa distancia y su forma de otorgar Menkyo es otra de esas formas de enfrentarse a esa distancia, física, nunca emocional o afectiva, esa “fuerza” que une a Sensei y Gakusei. Recordemos que según la tradición asiática las tres grandes relaciones del ser humano son: Padres e Hijos, Esposa y Esposo, y Maestro y Alumno. Siguiendo dicha tradición o filosofía, la relación más difícil y más completa es la tercera, Maestro – Alumno. Sensei ha cultivado y cuidado esa relación con cada alumno siendo su forma de otorgar promociones de grado o reconocimiento una de sus herramientas para ello.

INGRATITUD

Un reciente comentario publicado en redes sociales por mi compañero y amigo Dai Shihan Christian Petroccello me ha permitido reflexionar sobre ciertos puntos de interés. Christian hablaba de personas que se quejaban amargamente de no estar recibiendo los Menkyo que solicitaron tiempo atrás a Japón a través suyo. La verdad es que entiendo el sentimiento de Christian de cierto grado de enfado o frustración. La gente entrega un sobre con una cantidad de dinero y unos documentos cumplimentados para tramitar con Japón los Menkyo para sus alumnos o para ellos mismos. Entiendo la ilusión por tener los trámites realizados y con ello cumplir con la normativa impuesta por el Sōke y a la vez tener en sus manos el ansiado Menkyo, prueba física del nuevo nivel alcanzado, del nuevo grado obtenido. Sin embargo la gente no creo que entienda que las personas que viajan a Japón y se llevan consigo esos sobres adquieren una enorme responsabilidad tanto con los dueños de esos sobres como con el Sōke. Se convierten en intermediarios administrativos que generalmente hacen estos trámites sin ganar nada con ello, simplemente por prestar un servicio a la comunidad Bujinkan. No se puede entrar en Japón con más de una cierta cantidad de divisa japonesa, por lo que cada sobre resta a quien los lleva una cantidad de dinero más o menos grande de su propio fondo para su estancia en Japón. Quien gestiona estos documentos debe entregar esos sobres en persona al Sōke o a quien esté designado para recogerlos y tramitarlos ya sea en las clases del Honbu o acudiendo directamente a la oficina del Sōke. Debe retornar a su país portando los Menkyo tramitados evitando que se extravíen (recuerdo un compañero que perdió su mochila en el vuelo de regreso a España y con dicha mochila perdió los Menkyo que en ella estaban, su formador no solicitó una copia a Japón alegando extravío, cosa que podría haber hecho sin mayor problema, sino que le hizo abonar y tramitar los Menkyo de nuevo… Creo que si buscaba dar una lección se excedió, pero eso es otra historia…). Una vez de nuevo en su hogar debe hacer llegar a cada persona los Menkyo correspondientes; en definitiva, una enorme responsabilidad, trabajo que se hace por el bien de todos.

Aun así en estos tiempos de pandemia, con el Honbu cerrado y la oficina del Sōke en un mínimo o casi nulo estado de actividad administrativa, la gente sin paciencia ni consciencia del proceso largo y delicado que brevemente he narrado, reclama incluso con malos modos esos Menkyo, algunos según cuenta Christian han abandonado la formación con él a causa de estos temas. Es fácil dar un sobre, tumbarse en el sofá a ver la TV hasta que lleguen a sus manos los ansiados Menkyo. Entiendo que Christian se haya resignado estoicamente a la ingratitud de algunos, pero es una pena que la gente no entienda y valore el servicio que gente como él presta a Bujinkan. No todo el mundo puede ir a Japón. Enviar dinero en sobres postales es ilegal en muchos países y hay riesgo de que en las oficinas postales ese dinero sea detectado e incautado o intervenido, pero aún peor escamoteado, por no decir abiertamente robado, por empleados sin escrúpulos, ya que en todos los sitios hay manzanas podridas. Siempre que he pedido el favor a alguien para que hiciera por mí algún trámite he sido plenamente consciente del favor que pedía y se me hacía, de la responsabilidad que cargaba sobre las espaldas de esa persona y de todo el trabajo, riesgos y quebraderos de cabeza que esa persona me estaba ahorrado. Aquí debo agradecer públicamente a mi amigo y compañero Dai Shihan Juan Manuel Serrano que siempre se ha ofrecido generosamente a realizar esos trámites para mucha gente entre la que me incluyo. Muchas gracias una vez más, JuanMa.

En una ocasión tramité para cierto instructor sus Menkyo y licencias para poner sus papeles al día. Estaba enseñando publicitándose como 3ºDan cuando era 2ªDan y llevaba sin hacer licencias con Japón al menos 5 o 6 años. Lamentable… Su falta de agradecimiento a mis desvelos no sólo por esos trámites sino por intentar actualizar su grado a un nivel aceptable dentro del tiempo que llevaba entrenado, no sólo me granjeó una bronca con un conocido formador europeo, sino que terminó con un distanciamiento expeditivo por parte del tipo que una vez que ya no pudo sacarme más hizo algo que muchos hacen hoy en día que es ir “de oca en oca”, ya me entienden… Fue entonces cuando dejé de aceptar estudiantes que no se comprometieran con mi política y ética de trabajo, rechazando a los que buscaban un gestor o administrador que impartiera grados, tramitase Menkyo, o como nos ocurre ahora, expendiese licencias. Quiero conmigo gente deseosa de aprender y crecer, no coleccionistas de grados o buscadores de un admistrador/gestor.

La ingratitud es un mal endémico en nuestra sociedad, el otro día me pasaron el currículum de un formador que se publicó en internet, donde no menciona los nombres de sus primeros instructores o formadores, sólo menciona al último. Eso sí, con toda la retahíla de grados, menciones y honores que le han sido concedidos como si los mismos fueran garantía de algo… No mencionar dos simples nombres no costaba nada, pero, claro a veces la ingratitud es un síntoma del exceso de ego o de una memoria frágil que se olvida pronto de quienes le enseñaron a gatear en esto del Budō de Bujinkan. Tampoco se puede esperar mucho de quien no sabe escribir la palabra Sensei correctamente. Promocionas a alguien a un grado y en vez de citar la promoción mantiene el grado anterior oficialmente, de cara al público, uno entonces piensa que la ingratitud empieza por no aceptar lo que recibes, gestionándolo después de forma interna o personal como mejor decidas. Pero si no haces gala del grado estás proyectando una sensación de que dicha promoción no está a la altura de la persona que la recibe; al final es un ejemplo de ingratitud. Como Nagato Dai Shihan dijo a unos amigos en Japón en cierta ocasión: “Jamás rechaces o reniegues de un honor que se te conceda, es un acto de ingratitud que se puede llegar a considerar como un desprecio”.

La ingratitud es algo que todos experimentamos y aplicamos, todos. Por ello es importante un continuo examen de conciencia sobre nuestros actos y si los mismos son correctos o por el contrario son erróneos. Tal vez situaciones como la de Christian o alguna otra aquí narrada puedan servir de espejo donde ver reflejadas situaciones personales que se sufren y que son un reflejo de esa ingratitud que tenemos o de la que somos víctimas. Es bueno hacer ver a la gente su error si es posible, pero es también bueno saber dejar fluir a la gente y que igual que llegaron se vayan por donde han venido. La gente ingrata es tóxica en un entorno donde los valores y principios que se buscan inculcar, experimentar y aplicar son muy distintos.  

DECIDIENDO CÓMO Y CON QUIÉN

Es algo frecuente cada mes recibir a través de alguno de los medios disponibles para contactar conmigo de forma directa consultas y preguntas de toda índole. Realmente no atiendo a muchas por ser, a mi parecer, temas que son de lógica y cuyas respuestas están en el propio blog y en su contenido. De entre todas las cuestiones que me plantean hay una que se repite cíclicamente y es “Cómo puedo seleccionar un formador en el área de las armas blancas de forma sensata y seria”. He preparado un vídeo para mi canal de YouTube sobre este tema, pero mientras decido si publicarlo o no quiero con este post contestar a esa pregunta o cuestión de una forma pública y así remitir futuras consultas a este post.

Bien, cuando alguien busca en su área de influencia geográfica, que suele comprender su localidad de residencia y tal vez un área de unos 20 o 25km en torno a la misma, un profesional en este delicado tema, suelen asaltar todo tipo de dudas y preguntas. Vamos a citar unos pocos puntos que muy posiblemente permitirán “filtrar” y facilitar la decisión a la persona interesada.

Primera cuestión básica. Seguramente en su área de influencia geográfica existan multitud de Artes Marciales, deportes de contacto y sistemas mixtos o híbridos de eso que mal llaman “Defensa Personal”. Antes de nada céntrense en un punto vital, si la actividad que están analizando o valorando no tiene en su programa de trabajo oficial el manejo de armas blancas, descarten ya dicha actividad. El motivo es obvio, no se puede enseñar realmente a nadie a sobrevivir (no defenderse o protegerse, sino sobrevivir) a una agresión con un arma corto punzante sino conoces la dinámica de dichas armas. Por muchas “técnicas” que puedas practicar contra un ataque de arma blanca, lo cierto es que estás en una delicada posición ya que desconoces realmente la capacidad de dicha arma para infligir daño letal, desconoces sus formas de empuñarla o agarrarla, indexarla, manipularla, ángulos de corte y puñalada, formas de portar y extraer estas armas así como su dinámica de trabajo y lucha. Por todo ello y bastantes cosas más, descarta a todo aquel que no te enseñe a usar aquello a lo que pretendes sobrevivir. Lógica pura. quiero aquí recordar las palabras del instructor y amigo Dean Rostohar:

“Para saber cómo defenderse de un cuchillo, también necesitas saber cómo funciona ese cuchillo en la lucha. Luchar contra un cuchillo es brutal, así que prepárate. Tu mente, espíritu, corazón y cuerpo son tu arma… pero tu habilidad y tu arma son muy importantes para la supervivencia… Recuerda no hay pelea limpia, en Specwog lo sabemos muy bien”

Sigamos, sólo un 10%, siendo generoso, de los métodos y Artes enseñan estas cosas, en mayor o menor medida. Ahora hay que ir un poco más allá de la mera formación a nivel técnico. Por muy habilidosos y bien formados que estemos en el uso de las armas blancas, en las técnicas y tácticas para sobrevivir a una agresión con las mismas, hay un factor esencial, vital que todos o casi todos pasan por alto, el factor psicológico. Si en el momento de la agresión no podemos reaccionar y poner en práctica todo lo entrenado y aprendido con esfuerzo y sudor en el tatami la verdad es que estaremos muertos. Siempre reitero una frase “si el compromiso y determinación del agresor por causarte daño es mayor que el tuyo por sobrevivir, estás muerto; pero si tu compromiso y determinación por sobrevivir es mayor al del agresor por causarte ese mal, el agresor está jodido”. El shock que sufrimos al ser víctimas de una agresión bloquea nuestras repuestas físicas y psicológicas. Este tema lo he tratado hasta la saciedad en muchos post precedentes, consulta este blog a fondo e infórmate. Lo cierto es que nuestros condicionamientos éticos y morales así como los legales o judiciales unido a las consecuencias de orden fisiológico que podemos causar en nuestra acción por sobrevivir, tienden a bloquearnos. Necesitamos superar ese bloqueo y hacer lo necesario para sobrevivir.

Esto trata sobre personas buenas que por su naturaleza bondadosa no están preparadas para causar mal, para el uso de la violencia. El agresor por el contrario es hábil y no tiene esas restricciones psicológicas, éticas o morales para utilizar la violencia para sus fines. En la vida cambian los escenarios, la ropa y complementos con que vestimos e incluso el diseño de algunas armas, pero lo que jamás cambia es la violencia. Esa capacidad para emplearla, para lograr los más sucios objetivos: robar, matar, violar, etc.…  Lo que necesitamos es lograr que esas buenas personas sean tan hábiles en el uso de la violencia como las malas personas, ya que de esa manera se puede luchar de una manera más lógica y compensada. La violencia es algo universal en cualquier continente, país o época histórica, por ello debemos aprender a desarrollar nuestras habilidades utilizando la violencia, tanto la del agresor como la nuestra.

Bien, estos dos puntos tratados de forma somera son suficientemente importantes como para permitir filtrar a los profesionales que en tu zona dicen formar o enseñar a “defenderse” de una agresión con armas blancas. En mis clases denomino a estas situaciones “agresiones ilegítimas en escenario urbano con el empleo de violencia mediante la fuerza bruta y/o herramientas contundentes, flexibles o corto-punzantes”. Esta definición es más completa y deja sentadas las bases de lo que mis alumnos y estudiantes van a ver en mis clases. A nivel técnico y táctico hay grandes formadores en todo el mundo, pero son personas, no sistemas, personas. Por ello es tan importante que te entrevistes con el formador y dialogues con él sobre los diversos temas que giran en torno a este área tan importante y controvertida a veces. Un último detalle, tal vez te sea útil preguntarle al formador por su IFAK y ver si sabe de qué le hablas y si lo lleva consigo, a veces no es cuestión de preguntar qué navaja portas sino cómo estás de preparado para sobrevivir a la agresión más allá del terreno puramente combativo. A veces una formación de calidad pasa por conocimientos como los tiempos de muerte por shock hipovolémico en una agresión con arma blanca o cómo subsanar las consecuencias de una agresión.

Takamatsu Sensei hirió seriamente a un asaltante que pretendía robarle, le causó serias heridas, pero finalizada la agresión curó al asaltante y le cobró por dichas atenciones médicas. Siempre digo que este es un ejemplo magistral de todo lo expresado en este post. Hacer lo necesario para sobrevivir y tener la capacidad para subsanar o remediar en la medida de lo posible las consecuencias físicas de la violencia ejercida en la agresión. Bujinkan enseña así, Hatsumi Sensei recuerda este hecho en la vida de Takamatsu Sensei por varios motivos, uno de ellos es recordarnos que hay que hacer lo que es necesario pero hay que saber auxiliar en la medida de lo posible tras la contienda, así los efectos ético-morales y legales-judiciales se mitigan de forma evidente, haciendo que la experiencia por sobrevivir no sea un trauma en el futuro.

¿PODEMOS SOBRESALIR O NO?

Estudiar artes marciales es entrenar para convertirse en el mejor budōka posible. Pero, ¿puedes alcanzar la excelencia? La búsqueda de la excelencia alimenta la pasión por el Budō, pero la excelencia es una utopía, ¿es posible? Pero, ¿es posible conseguirlo incluso si no eres un ser divino? No lo creo. 

Recientemente escribí un texto sobre el aprendizaje y la necesidad de nunca dejar de aprender. En estos días, muchos se preguntan qué podemos hacer cuando la mayoría de los Dōjō están cerrados.  Mientras estudiaba en CSUC, aprendí que cualquier entrenamiento puede ser tanto físico como mental. El entrenamiento mental es bastante poderoso. Es por eso que los entrenadores deportivos profesionales desarrollaron técnicas de visualización. Las visualizaciones funcionan casi tan bien como el movimiento físico. Aunque el entrenamiento mental puede traer muchos beneficios, ese no es nuestro tema hoy. Pero si quieres, puedo escribir una publicación sobre eso; Por favor házmelo saber en los comentarios. (1) 

La excelencia es a menudo tu objetivo cuando estás en el camino del Budō. Pero necesitas un maestro excelente que te oriente. En clase, comparte sus conocimientos y te guía a través de los 5 pasos del proceso educativo. 

El proceso de 5 pasos:

  • Paso 1: Observar y escuchar Al asistir a la clase, obtendrás los pasos y la mecánica del Waza que está aprendiendo. 
  • Paso 2: Entrenamiento y Experimentación Entrena el movimiento y descubre los pasos que están funcionando o no. Experimentando desarrolla la “forma” del waza.
  • Paso 3: Repetir y corregir Esto es cuando repites lo que es correcto y haces todo lo posible para cambiar lo que no lo es.
  • Paso 4: Aprender y adquirir La cantidad de veces que repitas los movimientos correctos acelerará tu capacidad para conseguirlos. Después de un tiempo, tu cerebro y tu cuerpo los integraran. Ahora son parte de ti. 
  • Paso 5: Obtener y adaptarse Ahora que puedes hacer la técnica, puedes adaptarla a situaciones de la vida real.

Adquirir nuevos hábitos y adaptar un waza es positivo. ¿Por qué? Porque da libertad de movimiento. Esta libertad conduce al “movimiento natural” de Sensei. Es por eso que los estudiantes nunca deben darse por vencidos. Aprender es un compromiso para toda la vida. Gracias al aprendizaje y la repetición constantes, nos acercamos a la excelencia y la perfección. Entonces, podemos estar de acuerdo con Aristóteles cuando dice que “somos lo que seguimos repitiendo. La excelencia, entonces, no es un acto sino un hábito.” En japonés, la excelencia es “Shun” y también la genialidad. Lleva a cabo la idea de tener una actitud divergente del “camino habitual”. Esto es lo que haces cuando piensas fuera de los límites establecidos. Si aplicas las mismas reglas que los demás, no tienes ninguna posibilidad de alcanzar la excelencia. (2)

Los genios son los que no siguen las huellas de los demás. Son ellos los que crean sus propios caminos. Es un proceso doble en el que sigues la guía de otros en la fase # 1 para seguir tu propio camino en la fase # 2. Aprende de todos. Entrena y copia a tu maestro hasta que puedas pensar y actuar por ti mismo. Ahí es cuando podrás acercarse a la excelencia de “Shun”. Y la primavera es la mejor época del año para hacerlo. En el momento en que escribo esto, la primavera ha comenzado. Y la naturaleza ahora está floreciendo con una renovada energía vital. “Shun”, escrito con otro kanji, es primavera, siendo Shunki la temporada de primavera. Así que entrena y aprende ahora que tu nivel de energía es el más alto. (3) 

Un nuevo conjunto de movimientos siempre parece complejo. Entonces te da la posibilidad de obtener algo más eficiente y sencillo. La simplicidad es complicada de lograr; requiere horas de duro entrenamiento. Para sobresalir, debes ser simple y tal vez algunas personas te consideren un genio. Ten en cuenta esta cita de Albert Einstein. 

“La genialidad es simplificar las ideas complejas, no hacer que las ideas simples sean complejas”.

¡Se simple, se bueno, se feliz!

Por Arnaud Cousergue

https://www.compedgept.com/blog/visualization-and-athletic-performance
2 俊, shun: excelencia, genio
3 春季, shunki: temporada de primavera; no debe confundirse con 春 機 shunki: deseo sexual

ESCUDO Y ESPADA

Durante el seminario que Dean Rostohar y Juan Manuel Serrano impartieron en Elche / santa Pola en 2016, recuerdo una de las primeras ideas que Dean comentó en la clase del viernes noche. Dijo algo así como que “en una mano portas la espada y en la otra el escudo”.  Esto hacía referencia inicialmente a la idea de que una mano defiende mientras que la otra ataca. Si profundizamos un poco nos daremos cuenta que Bujinkan no es un arte de ataque sino de supervivencia, no es ni tan sólo de defensa, sino supervivencia. Por ello ese concepto debería ir un poco más lejos para que realmente entrase en sintonía con las enseñanzas de Sensei.

Basándonos en esa premisa era evidente que el concepto que en otros post he tratado de “defensivamente ofensivo y ofensivamente defensivo” cobraba fuerza en este contexto. Si lo miramos de manera muy básica y elemental la espada puede bloquear un ataque, por lo tanto el elemento ofensivo se vuelve defensivo. Por su parte el escudo puede empujar o golpear con su canto, volviendo el mismo un elemento ofensivo en vez de defensivo. Al final asumes que defensa o ataque son conceptos en permanente cambio, que aquello que ahora nos protege puede ser usado para atacarnos. El flujo de los acontecimientos no es estático sino dinámico y por lo tanto el principio no puede ser a su vez algo fijo sino algo con capacidad para adaptarse a las situaciones siempre cambiantes de la vida.

Verán, hace poco en redes sociales hice como es ya casi una costumbre una pequeña reseña de un film que visioné hace pocas semanas. Se trata del film “SAS: Red Notice”. Este film tiene un arranque con una voz en off que habla de la sicopatía y de los rasgos de la misma. En realidad todo el texto o locución está errado de facto. Dialogando este tema con alguien versado en el campo de la psicología ambos llegamos a la conclusión de que ese comentario inicial del film era una licencia del guión para poder justificar algunas escenas claves del mismo. Lo cierto es que protagonista y antagonista del film pueden parecer caras de una misma moneda. Ambos son expertos con un alto nivel de habilidad y experiencia en el uso o empleo de la violencia. Uno es un oficial del SAS Británico, la otra, una mujer, es una terrorista ampliamente conocida por su uso de la violencia para exterminar pueblos enteros. En una escena vital del film (si no lo has visto, ahí va un spoiler, así que estás avisado, lector) el oficial del SAS toma de escudo humano o rehén al hermano de la terrorista y esta a su vez hace lo propio con la prometida del militar. Se trata de un duelo de personalidades que busca un clímax dramático clásico. El director usa un primer plano de los ojos de ambos oponentes. Es un gesto del director para reforzar que ambos reconocen en el otro esa habilidad para el uso o empleo de la violencia. Llegado un momento de la escena la terrorista apunta a su hermano, escudo del militar, en un claro uso de la violencia y la táctica “si no tienes escudo, no tienes cómo protegerte ni con qué negociar”. Ante la sorpresa de la novia (expresión facial muy lograda) el militar por su parte apunta a su prometida, el escudo de la terrorista. En ese momento la terrorista se ríe, reconoce que está ante un igual, alguien capaz de ejercer la violencia hasta un punto extremo para lograr su objetivo. No voy a desvelar cómo se desarrolla la escena, no es importante aquí y ahora. Lo interesante es que al final del film la novia del militar duda de si casarse con alguien con una actitud tan violenta, capaz de sacrificarla con tal de acabar con su objetivo. Sin embargo, la lección que subyace aquí es lo interesante del film y es que “la única forma de detener la violencia ejercida por malas personas es logrando que el nivel de habilidad en el empleo de dicha violencia por parte de buenas personas sea igual o superior”(1).

En la escena el hermano y la novia son los escudos y las armas de fuego las espadas. Pero más allá de ambos está el factor psicológico, que es quien convierte un escudo en un arma o un arma en un escudo. Recuerden que todo lo que sirve para atacar sirve para defender y viceversa. Todo está en nuestra capacidad de adaptación al entorno, circunstancias y a nuestra habilidad para usar y tratar con la violencia. Siempre reitero que no sirve de nada formación alguna en Budō o en áreas como el trabajo con armas de fuego si, aun adquiriendo una destreza o habilidad sobresalientes, cuando llega el momento de lidiar con la violencia uno se queda petrificado o entra en shock. Es necesario aceptar la violencia como algo natural y que sea la persona quien determine si su uso va a ser negativo o positivo.

(1)Bajo esta premisa el Maestro Cecilio Andrade realizaba la siguiente reflexión:

“Así es… las actitudes y capacidades nos definen, jamás al revés…. una definición por más políticamente correcta que sea jamás genera una actitud…Vivimos en una sociedad de autodefiniciones políticamente correctas y “ego definitorias” que normalmente indican lo que es… lo contrario de cómo quieren definirse…Tengo muchas habilidades para la violencia y mi actitud es dejarla siempre como ultimísimo recurso, verbal o físico… ¿definición? Los autos nombrados “pacíficos-pacifistas” destrozan, insultan, atacan, destruyen… ¿definición? La verdadera definición viene de nuestra actitud…. no de un diccionario políticamente correcto”.

Lo cierto es que esta reflexión pudiera, si se busca una base puramente psicológica, estar muy bien relacionada con las teorías de Jung sobre la “sombra”. Estas teorías hablan de cómo las actitudes socialmente no aceptadas, en este caso la violencia, las desplazamos a nuestro subconsciente, nos disociamos de ellas como una forma de auto protección psicológica. Al almacenarlas en el subconsciente perdemos el control sobre las mismas y eventualmente nos convertimos en víctimas de esas actitudes. Lo cierto, ajustándonos a la reflexión del Maestro Andrade, es que debemos asumir que quien sabe de violencia es aquel que sabe qué puede o no puede hacer, qué debe o no debe hacer. Quien sabe de violencia es quien sabe hasta dónde llegar, cómo llegar y de las nefastas consecuencias de su uso indebido, descontrolado o desproporcionado. Consecuencias éticas, morales, judiciales… Quien sabe de violencia no tiene miedo de emplearla, pero sí tiene un gran respeto hacia la misma y sus consecuencias, por ello reprime su uso hasta el último instante. Esto es la violencia de aquellos formados en su uso pero que no buscan usarla salvo para repeler la violencia de aquellos que, generalmente no formados en su uso, se auto proclaman “pacifistas o buenas personas”. Estas personas son ignorantes plenos del auténtico significado y alcance de la violencia que emplean bajo “falsa bandera”. Verán, las buenas personas deberían estar correctamente formadas en el uso adecuado de la violencia para repeler el mal e indiscriminado uso de la misma por parte de las malas personas, sobre todo de aquellas que se muestran al mundo con “piel de cordero”.

Una correcta formación impide un uso arbitrario, desmesurado o interesado de la violencia. El conocimiento de las consecuencias de su uso nos hace conscientes plenamente de que su empleo es el último recurso, pero que una vez ese momento ha llegado, no tendremos dificultad en emplear esa violencia para repeler al agresor, para sobrevivir a la agresión. Las personas malas o ignorantes emplean la violencia sin conocimiento pleno y real o con maldad manifiesta, esto las hace peligrosas por estupidez,  por arrogancia (ego) o por total carencia de ética o moral, en definitiva, de empatía. Por ello quienes rechazan la violencia, al final, al verse en la necesidad de emplearla, lo harán mal y con resultados nefastos para ellos y para quienes les rodean.

El Maestro Andrade habla de lo “políticamente correcto”. Es cierto que no voy a entrar en cuestiones políticas o sociales, no es el objetivo de este post o de este blog, pero la realidad y actualidad de la calle nos grita que aquellos que emplean la violencia arbitrariamente para “defender” lo indefendible, al final sólo podrán ser parados por la violencia profesional de aquellas personas buenas decididas a frenar una barbarie irracional. Lo “políticamente correcto” es sólo aquello que quienes ostentan el poder en cualquier ámbito de la vida, deciden que es lo correcto, generalmente porque conviene a sus intereses personales. Las “nuevas” definiciones de lo correcto e incorrecto, de lo bueno y lo malo, son fruto de quienes están ostentando el poder. Ellos deciden qué violencia es “buena” y cuál “mala”. Que un anciano vaya a la cárcel por emplear la violencia en forma de auto defensa ante una agresión ilegítima en su domicilio es delito, pero quemar media ciudad en defensa de un delincuente sentenciado, es correcto e incluso alentado por esa nueva casta en el poder. Lo “políticamente correcto” es lo contrario de lo “éticamente correcto” pero si ya la gente pierde su ética, no digamos ya su moral, qué podemos esperar… Sobrevivir es sólo cuestión nuestra, y para ello intentamos con todas nuestras fuerzas evitar emplear nuestras habilidades en el uso de la violencia. Pero como decía en mi último post… “que nadie se equivoque, estoy viejo, cansado, enfermo y lesionado, no tengo fuerzas para luchar contra ti, ni tengo intención ni ganas de luchar contra ti, pero… si pretendes perjudicarme, dañarme, matarme, no tendré más remedio que matarte y como estoy tan cansado, viejo, enfermo y lesionado, lo haré de forma rápida y sin la menor piedad o remordimiento”.

CONSCIENCIA Vs INSTINTO

Ayer antes de que el sueño por fin vinera a visitarme, últimamente está esquivo conmigo, pude ver un capítulo del programa – reality “Naked and Afraid” que en España se emite en Discovery Channel bajo el nombre o título de “Aventura en Pelotas” algo bastante alejado de la traducción oficial del programa que sería “Desnudos y Asustados”, en fin… He visto algunos capítulos de este programa y la verdad no me ha llegado a interesar demasiado, siempre lo he visionado como un entretenimiento que me facilite la visita de Morfeo. Sin embargo el capítulo de ayer me resultó muy interesante.

El capítulo se desarrollaba en México, la chica, cuyo padre era instructor de supervivencia, estaba centrada en el mundo de la moda. Su compañero era enfermero y experto en supervivencia, de Texas, un tipo grande de 105kg. El programa se fue desarrollando de una forma típica, se pudo ver que él tenía problemas de desplazamiento por el suelo de la jungla y que la chica sin embargo apenas parecía tenerlos. Esto irritó a la misma que aun así intentó ayudar a su compañero de aventura. Apenas 48 horas después de llegar al lugar que seleccionaron para ubicar su campamento el hombre comenzó a notar unos síntomas que a causa de su formación como enfermero reconoció inmediatamente y le hizo solicitar asistencia médica inmediata. Había entrado en un estado de arritmia cardíaca y los productores y médicos aconsejaron al tipo abandonar el programa para ser atendido adecuadamente en un centro médico. El participante fue claro: “Esto es un programa, tengo 5 hijos y ellos son mi vida, no el programa, sáquenme de aquí ya”. La mujer se quedó entonces sola por espacio de casi 48 horas. Le enviaron un segundo compañero, un chico negro, alto, fuerte, ex Marine, profesor de buceo y entrenador personal. En pocos minutos logró hacer fuego con el pedernal que ella tenía desde el minuto uno del programa. Desde ese momento la obsesión de la chica fue mantener el fuego activo a cualquier precio llegando su obsesión a un enfrentamiento verbal agresivo, duro, con su compañero, que supo manejar la situación bastante hábilmente. Los días van pasando y salvo agua, la ingesta de calorías es prácticamente nula. Llegado un momento, la chica sufre un desmayo y cae de espaldas en un aparatoso y espectacular desplome hacia atrás en “caída libre” que no impactó con roca alguna por poco. Esto alarmó al chico que la atendió en todo momento y comenzó a preocuparse seriamente por su estado. Decidido a lograr alimento en una de sus expediciones por la zona localiza accidentalmente el campamento base del programa donde están productores, cámaras, médicos y demás equipo humano del mismo. Al parecer esa zona está vedada para ellos, él mismo al verlo lo comenta y retrocede, todo ha sido una casualidad. Sin embargo ese hombre ante el estado, muy preocupante, de su compañera decide llevársela con él e intentar robar comida del campamento esa noche. Son descubiertos y al día siguiente expulsados del programa, que presume de tener tolerancia “0” con estos temas.

Bien mi primera reflexión es sobre el propio capítulo y el programa en general. Entiendo que no es un programa sensacionalista ya que todos los desnudos que se ven en pantalla son totalmente censurados adecuadamente salvo algunos planos de los traseros de los participantes, supongo que para dejar claro que no llevan ropa en ningún momento. El elemento de la ropa es obviamente para poner en un estado límite psicológica y físicamente a los participantes. Lo veo lógico e incluso interesante. El programa busca llevar a estas personas al límite de sus fuerzas tanto físicas como mentales para valorar sus habilidades y capacidades de supervivencia. Bien, hasta ahí todo correcto pero estos participantes reciben una puntuación en algo que ellos llaman algo así como “nivel de supervivencia primitiva” y justamente los términos “supervivencia” y “primitiva” son los que me preocupan. Si llevas a un ser humano al límite, a un límite real, este tenderá para sobrevivir a ir hacia los básico o primitivo de su ser, hacia la parte más instintiva de su ser, el cerebro reptiliano. Este le dice “sobrevive o muere” (lucha o huye). Si llevan a alguien a ese extremo, el neocórtex, lo que podríamos llamar consciente o cerebro razonador, pasa a un segundo plano o se desconecta en gran medida dando prioridad al instinto primitivo o primario. Mi duda es entonces, si llevado a ese extremo una persona, ¿su acción de robar comida (que su cerebro pensante, consciente, sabe que es una prohibición del programa, un quebranto de las normas del mismo) predominará sobre el instinto primario de adquirir alimentos para sobrevivir? No he visto todos los programas, aunque sí bastantes y nunca se había dado o al menos yo no había visto una situación así ni similar pero me generaron empatía sus acciones y consideré que el programa no era para nada fiel al espíritu del mismo tal y como lo venden al público. Si llevas a límite a alguien no te extrañes de sus reacciones más tarde, no tienes derecho a hacerlo.

Bien, todo esto generó en mí una reflexión en el área en la que yo me muevo, la supervivencia ante agresiones ilegítimas en escenarios urbanos y el Budō de mi Sensei. Verán, si una persona es llevada a consecuencia de una agresión del tipo que sea que ponga en riesgo real su integridad física y mental a un estado límite donde las alternativas sean matar o que te maten… ¿Qué pasaría? En un estado así uno tiende a recurrir a sus instintos primarios que son los más básicos pero por ello también los que no van a fallar. El cerebro pensante, el neocórtex, se ha fundido, por así decirlo, estamos en shock, en ese momento las normas éticas y morales, las leyes y condicionamientos jurídicos han desaparecido, estamos “en blanco” pero si hemos recibido una correcta formación donde se preocuparon de llevarnos a ese nivel de estrés psicológico y fisiológico para que llegado el caso, cuando las habilidades motoras finas se han desactivado, donde el cuerpo sufre unos cambios bruscos y violentos, aun así la formación recibida nos permitirá sobrevivir. En gran medida eso es posible gracias al instinto primitivo o primario que reside en el llamado cerebro reptiliano. 

Bien, el programa de TV dice “no debes robar” pero tu instinto primario dice “sin comida morirás”. La ley te dice “no te defiendas, ya lo hacen otros oficialmente por ti”, “cuidado con lo que haces porque puedes terminar siendo tú quien se vea ante  un juez”, y por otro lado el instinto primario te dice “te van a matar, incapacita, neutraliza o elimina la amenaza o muere”. “Incapacita, neutraliza o elimina” ya es mucho pensar para el cerebro reptiliano, pero no he querido ser excesivamente crudo y directo y usar “mata o muere”. Lo cierto es que en el fondo son disyuntivas similares, en una los efectos de la desnutrición, del clima, el entorno, etc.… te llevan a un estado de desconexión con el neocórtex. En el otro caso es el shock que sufres ante la violencia de la agresión lo que te lleva a esa desconexión. En ambos casos las circunstancias llevan al individuo hacia su lado primitivo, instintivo, donde las cosas son off/on como en un interruptor. ¿Es la actitud instintiva errónea? ¿Es la actitud instintiva la vía para sobrevivir? Que cada cual saque sus conclusiones yo he compartido mis ideas sobre todo ello en este post. Sin duda sobrevivir es siempre el objetivo, en el programa y en la calle, lo demás es secundario.

Nota: el capitulo al que hago referencia es de la temporada 9, capitulo 6 emitido originalmente en 2018 (según IMDb). Las fotos que ilustran este texto son de los tres participantes en dicho episodio.

¡NUNCA DEJES DE APRENDER!

¿Qué diferencia a los humanos de los monos?
El cerebro. Al menos si lo usas. No creo que la gente esté usando más sus neuronas, dejando que las redes sociales sientan por ellos. Esto es triste, pero no me sorprende. Usamos nuestro cerebro menos que antes. ¿Es esto “evolución” o “involución”? (1)

Entonces, ¿por qué la evolución de nuestra sociedad nos obliga a usarlo cada vez menos? Cuando escucho a personas de entre 20 y 40 años, a menudo me pierdo. ¿Qué pasó con razonar, saber, analizar o tener cultura? En menos de diez años, el auge de las redes sociales ha cambiado nuestros comportamientos y nuestra visión del mundo. La gente ya no piensa; se toman todo al pie de la letra. La gente se ha vuelto superficial, su vida está gobernada por presentadores de noticias, oscuras fakenews y teorías de conspiración. La gente ya no usa su cerebro. Toman cada pieza de información como “verdad” y no investigan más para verificar la validez de lo que ven o leen. Podemos culpar a Internet por eso. No me malinterpretes. Si, me encantan las múltiples posibilidades que ofrece Internet. Es más rápido que una enciclopedia, pero aún requiere una gran dosis de sentido crítico y juicio. Frecuentemente el problema no surge de la respuesta sino de la calidad de la pregunta. Hoy en día hacer una “buena pregunta” no parece tener valor. No era así en el pasado. En los libros de Platón, me encanta cómo Sócrates desarrolla su argumentación con sus oyentes. Siempre es pura lógica. (2)

Hoy la belleza del razonamiento ya no atrae. Al centrarse demasiado en lo práctico e inmediato, nuestro sistema educativo ha fallado. La educación no nos enseña a pensar, por eso no podemos aprender. Todo hoy tiene que ser blanco o negro. El maniqueísmo forzado mata nuestra capacidad de juicio. En el pasado, nuestros mayores eran los que sabían y los jóvenes los escuchaban. Hoy en día, las empresas despiden a los empleados cuando envejecen. Cuando envejecen, los enviamos a hogares de ancianos. Así es como interrumpimos la transmisión inter generacional. Cuando los jóvenes no respetan a los padres, ancianos o maestros, ese es el comienzo de la anarquía (Platón nuevamente). (3)

Para reemplazar la sabiduría, la experiencia y el conocimiento, ahora tenemos un nuevo tipo de ancianos. Estos “Ancianos 2.0” son las redes sociales y no son tan sabias como la versión 1.0. Además, como todo es rápido, es más fácil dejar que tu teléfono dé la respuesta que pensar por ti mismo. La sociedad de la comida rápida ha generado la sociedad del pensamiento rápido. La gente se está volviendo más tonta. Hoy, una consecuencia triste es que no podemos hacer una “buena pregunta”. Por tanto, es casi imposible resolver un problema concreto. Una noche estaba viajando para ver a mis padres durante el fin de semana. Dejé mi escuela de negocios en medio de la noche. Cuando conduces solo por la noche, tu cerebro a menudo activa el modo automático. Fue un viaje de tres horas. Entonces, sin ninguna razón, comencé a preguntarme por qué los últimos cuatro meses del año tenían un número equivocado. Sabemos que septiembre es el noveno mes del año. Pero “sept” significa el séptimo mes. “Octo”, significa ocho, “Nove” es nueve y “Dec” es diez. ¿Por qué fue eso?  Cuando llegué a casa a las 3 de la mañana, no podía dormir y fui en busca de la Enciclopedia para encontrar la respuesta (Internet no existía en ese momento). Y lo hice. (4) Sabía que la explicación no cambiaría mi vida, pero tenía que saberlo por pura curiosidad. Hoy, la curiosidad parece haber desaparecido. Sin curiosidad, las respuestas son inútiles y llevan a la humanidad a su ruina. Cuando ya no sientes curiosidad, aceptas las cosas tal como se te presentan. Ya no piensas por ti mismo. Vives como las ovejas.

Cuando no estudias historia, no puedes aprender del pasado ni de tus mayores. Muchos critican la pérdida de libertad como consecuencia de la pandemia. Pero pocos tratan de entender por qué está sucediendo. Perder nuestro libre albedrío momentáneamente no es gran cosa si es por un bien mayor. Sigo las noticias de muchos países. Nadie tiene idea de cómo solucionarlo. Los gobiernos probablemente cometan errores, pero están haciendo todo lo posible, te guste o no. El problema es que las pandemias duran mucho tiempo y tenemos muy poca memoria. La gripe española que mató a unos 50 millones se mantuvo unos años. Y su sociedad reaccionó de la misma manera que nosotros hoy. Hay un artículo interesante en las notas a pie de página. Muestra las similitudes en la reacción de las personas a la gripe en 1918. Un siglo después, olvidamos las lecciones aprendidas por nuestros antepasados. (5) (6)

Nuestra evolución en el Budō es resultado de entrenar mucho, aprender mucho y sobre todo recordar todo ello. Como en el Budō, la vida tiene un lado Omote y un lado Ura. La información es una realidad de dos caras, con aspectos visibles y ocultos. Cuando sólo te concentras en las partes visibles, se pierde el tamaño real del iceberg. Es por eso que las noticias falsas se esparcieron por las redes sociales como una mecha encendida en un barril de pólvora. Los “partícipes” no leen lo que ven. Comparten el Omote. Se centran más en difundir la información lo más rápido posible. No piensan ni analizan lo que envían a sus “amigos”.  Auténtico o falso, quieren ser los primeros en compartir la información. Eso les da un sentimiento de superioridad. Esto es tan ridículo… Algunas personas en Internet se apresuran a compartir cualquier información que tenga un título atractivo. Y no leen el artículo, sólo el título. A veces, lo que envían a su hilo está en contradicción con sus creencias. Los títulos son cebos para hacer clic supuestamente para obligar a los lectores a sumergirse en el artículo. Los escritores de estos textos ni siquiera están interesados ​​en la verdad; su objetivo es generar tantos clics como sea posible. Hoy la sociedad valora tu importancia por la cantidad de clics que haces. O cuántos amigos virtuales tienes en las redes sociales. No es así como aprendes y mejoras. No funciona así en el tatami. No funciona así en la vida. No puedes recordar algo que nunca aprendiste. El aprendizaje es la clave del pensamiento crítico. Sin la capacidad de aprender, somos tontos cazadores de clickbait. Con una buena calidad en el aprendizaje, digerimos las técnicas y las hacemos nuestras. El aprendizaje enseña cómo adaptar nuestras acciones y nuestros pensamientos a una situación caótica.

Así es como funciona tanto en el tatami como fuera de él. Sensei dice que el Dōjō son 10 horas a la semana cuando la vida son 24 horas al día. Cada día es un día para aprender algo. Lo que descubras no importa mientras mantengas vivo el proceso. La palabra estudiante en japonés es “gakusei”, que significa “vida de aprendizaje”. (7) Todas las noches antes de acostarte, pregúntate: “¿Qué aprendí hoy?”

Por Arnaud Cousergue

1Involución: https://en.wikipedia.org/wiki/Involution_(philosophy)#:~:text=In%20philosophy%2C%20involution%20occurs%20when,%22turned%20in%22%20upon%20itself .
2 Platón sobre la educación: https://www.yourarticlelibrary.com/education/platos-theory-of-education/40135
3 En “The Republic”, libro 7
4 Nombres de los meses: https://en.wikipedia.org / wiki /september

5  https://theconversation.com/people-gave-up-on-flu-pandemic-measures-a-century-ago-when-they-tired-of-them-and-paid-a-price -156551
https://en.wikipedia.org/wiki/Spanish_flu
7 学生, gakusei: Estudiante; 学:ganancia; beca; estudio; erudición; conocimiento; educación + 生: vida; viviendo

ASOBI, DISFRUTA!

En el cambio

Los cambios pueden ser positivos o negativos, pero eso no importa. Generalmente disfruto de los cambios cuando ocurren en mi vida. Creo que cada cambio aceptado mejora quiénes somos. Esta es una oportunidad para evolucionar. Durante esos tiempos de la pandemia del Covid-19, tenemos la oportunidad de desarrollar nuestra forma de vida y de obtener nuevas lecciones de felicidad. Reconozco que, ahora mismo, las cosas no son fáciles para todos. Aún así, esta prueba planetaria eventualmente darnos la oportunidad de convertirnos en mejores seres humanos a través de los pasos que nos vemos obligados a dar para cambiar nuestra sociedad en su conjunto.

En Mr 19

Antes de la llegada de “Mr 19”, tenía dos vidas. En mi primera vida, trabajaba y enseñaba Budō en Francia; en la segunda, viajaba por el mundo, impartiendo seminarios y encontrándome con amigos. (1) Durante los últimos veintitrés años, disfruté sinceramente difundiendo el arte de Sensei en Europa, Asia, Norteamérica, Mesoamérica y Sudamérica. Me encantaba ir dos veces al mes a un lugar nuevo, descubrir nuestro planeta y conocer gente nueva. Aprecié tener la oportunidad de comprender las diferencias culturales que hacen a los humanos tan ricos. Durante más de veinte años, me brindó una posición privilegiada. Me hizo más tolerante de lo que era y más abierto a los demás. Pero eso fue antes de la pandemia.

Hoy, esa vida se ha ido. Y sé que nunca volverá a ser como antes. Mi Dōjō cerró en marzo del año pasado, mis alumnos se fueron. Las fronteras están cerradas y no podemos ir a ninguna parte. Esta comprensión de la situación es la razón para escribir este artículo hoy. Si esperas que las cosas se reviertan pronto, creo que te estás mintiendo a tí mismo. Tenemos que crear un nuevo entorno para nuestra práctica. Mi deseo es que este pequeño texto te ayude a hacer lo mismo. Si estoy reconsiderando mi vida, tú puedes hacer lo mismo. Pero ten la seguridad de que esa nueva vida seguirá estando en torno al Budō de Sensei.

En el cisne negro

Algunos te dirán que la pandemia del Covid es una maldición y es terrible para algunos. Pero encuentro bastante interesante esta gran reorganización. ¿Quién hubiera pensado que algún día sería imposible viajar? Ese solo hecho es un típico cisne negro por derecho propio. La teoría del cisne negro fue expresada por Nicholas Taleb en su libro homónimo. En concreto se refiere a:” El término se basa en un antiguo dicho de que los presuntos cisnes negros no existían. El dicho se reinterpretó después de que los europeos se encontraran con cisnes negros en Australia”. (2) ¿Quién hubiera apostado a que un día, un “cisne negro” aplastaría a la población mundial? Fue impredecible, pero sucedió. Y sólo tenemos una opción, adaptarnos. Pero afortunadamente, esto es de lo que trata el Budō: perseverar, adaptarse y ser resistente. Aprovecha esta oportunidad y cambia tu vida con un nuevo conjunto de reglas. En inglés, la palabra “cambio” (change) se diferencia de la “casualidad” (chance) en una sola letra. Dale una oportunidad, aprende la lección y cambia tu vida. Sobre el cambio y cambiar, Takamatsu Sensei escribió: “Al abrir los ojos y la mente, el Ninja puede seguir las estaciones sutiles y las razones del cielo. Cambiar al igual que el cambio es necesario. Adaptándonos siempre para que, al final, no haya sorpresa para el Ninja”. (3)

Sobre la adaptación

El único camino de supervivencia posible a seguir es adaptarse. No queda otro. Evita sorpresas, sé sabio y haz una buena elección. Noto una tendencia general en las noticias y las redes sociales a ser críticos con los gobiernos, los políticos, la sociedad, etc. Pero no lo entiendo. Por cierto, fueron las mismas reacciones durante la gripe española de 1918. La verdad es que se trata de un cisne negro, así que nadie sabe cómo afrontar la situación. No debería existir. Pero mientras esté sucediendo, tenemos que aceptarlo y mantener una mente positiva. Takamatsu Sensei escribió que tenemos que estar “cambiando justo cuando el cambio es necesario”, no demasiado, pero lo suficiente para adaptar nuestras vidas a la nueva realidad. Al ajustar nuestras expectativas y nuestros objetivos, podemos abrazar lo que no se puede evitar. Como en Budō, es crucial asumir el Kamae correcto. Escribí muchas veces sobre Kamae, explicando que uno de los significados de este kanji es actitud. Una actitud positiva acogerá estos cambios con una mente abierta. Este es el concepto de la mente Asobi. Las personas suelen ser demasiado serias o dramáticas. Asobi significa poner algo de alegría en tu vida. (4)

Sobre la alegría

Durante las clases de Honbu, Hatsumi Sensei ha estado enseñando mucho este concepto. Cuando pones Asobi en tus acciones, vives mejor y más feliz que antes. Observo que la gente tiende a ser demasiado seria. Están tensos y se olvidan de buscar la felicidad. Entonces se vuelven miserables. La infelicidad sobreviene cuando las personas se resisten a los cambios. Incluso cuando son inevitables. La pandemia creó un cambio de paradigma en todo el planeta. Adaptarse al nuevo paradigma (5) puede resultar difícil o tal vez imposible. Pero sucederá. Desarrolla la actitud Asobi si quieres sobrevivir, deja de llorar, deja de quejarte, vive el momento. Esto es común en las filosofías asiáticas. Este es el “Aquí y ahora” del Budismo Zen, o el “Nakaima” del Shintō. Si prefiero Nakaima, que representa el centro del momento, ambos tienen el mismo valor. Deja de vivir el pasado; vive el presente. Y alégrate de tener esa posibilidad. (6) Cuando criticas y rechazas los cambios, no estás recorriendo un camino exitoso, al contrario. El éxito viene con la adaptabilidad. Takamatsu Sensei escribió que  “siempre adaptándose (…) no hay sorpresa para el Ninja”. Así que no te sorprendas. Aumenta tu Asobi en la vida y acepta esos cambios que no se pueden evitar. Adapta tus acciones al caos permanente de la vida y disfruta el momento. Hazlo ahora y no habrá sorpresas ni cisnes negros.

Asobi. ¡Disfrutar!

Nota al margen para los cisnes negros: en el este de Francia este año, 16 cisnes desarrollaron la gripe aviar (H5N8), otro coronavirus. ¡Sorpresa! A los amigos de mis cisnes negros, tengan cuidado; tú también deberías adaptarte.

Por Arnaud Cousergue

1 La gente a menudo me dice que tengo la suerte de viajar por el mundo y visitar a Sensei 3 veces al año. Eso no es verdad. En 1997, dejando un puesto directivo bien remunerado en una empresa de IT, tomé una decisión e hice cambios en mi vida para conseguir la vida que quería. Esto es diferente hoy. La diferencia es que ahora se nos impone y concierne a todos en el planeta. Pero el resultado será positivo en muchos aspectos. El cambio ya está teniendo lugar. Sólo tenemos que dejar que madure lo suficiente para beneficiarnos de él. 

https://es.wikipedia.org/wiki/Teor%C3%ADa_del_cisne_negro

3 Esas líneas son del texto de Takamatsu sobre la “Esencia del Ninjutsu”. El texto completo está disponible en línea: https://archive.org/details/TakamatsuNinjutsuHiketsuBunEssenceOfNinjutsu

4 遊 ぶ, asobi: jugar (juegos, deportes); para disfrutar de uno mismo; para pasar un buen rato

5 Paradigma: un ejemplo o patrón típico de algo; un patrón o modelo. Un cambio de paradigma ocurre cuando se produce un cambio fundamental en el enfoque o en los supuestos subyacentes. Aquí, este cambio afectará profundamente la forma en que vivimos nuestras vidas en la Tierra durante muchas generaciones.

6 中 今, Nakaima: el presente (especialmente como un momento privilegiado en la eternidad). Está compuesto por dos kanji, “medio” + “ahora”.

SUBIENDO LA ESCALERA

Planeémonos un escenario hipotético. Accedo al edificio donde resido y subo por las escaleras desde el portal o desde el garaje hacia la planta donde se encuentra ubicada mi residencia. En un momento dado me percato que a mi espalda ha surgido un individuo que asciende por la escalera detrás de mí. A la vez, casi simultáneamente, un individuo aparece descendiendo por dicha escalera en mi dirección. Una persona en un estado de alerta nulo, “blanco” según la escala de colores de Copper, no se percataría del potencial riesgo y de lo sospechoso de la situación. Alguien en un estado de alerta “amarillo” sí será consciente de ambos individuos, de su ubicación y del escenario que se está formando. Será consciente del tiempo que le queda para tomar decisiones y actuar en función de lo que ha observado y de la información recabada siguiendo el ciclo O.O.D.A. de Boyd.

Bien tenemos el escenario planteado, pasemos ahora a un análisis de nuestras posibilidades. Es posible que todo lo que observamos sea mera coincidencia, casualidad, que no haya riesgo alguno, son dos vecinos que bajan y suben por la escalera del edificio a la vez que la estoy usando yo. Ya… en fin, si pensamos así estamos actuando bajo la premisa de un estado de consciencia situacional y de alerta “blanco”, inocentemente, por llamarlo suavemente. Piensa mal, acertarás. Dice Conan Doyle por boca de su eterno personaje que “la paranoia es el resultado de tener siempre la razón”. No creo que sea tan extrema la cosa, pero sí es cierto que nos volvemos más observadores, aprendemos a observar y no sólo mirar, con el tiempo afinamos nuestras habilidades y percepciones, instintos e intuiciones logrando un sistema de alerta bastante preciso y refinado. Sólo con que uno de esos individuos pretenda algo malo ya tienes un problema potencialmente peligroso, lesivo o incluso letal. En ese momento uno ya ha aprendido las lecciones del Dōjō y sabe algo sobre Heihō, estrategia o táctica. Luchar contra quien desciende por la escalera no es la mejor opción, el potencial agresor está ubicado más alto que nosotros y desciende mientras que yo asciendo. Sin embargo quien está a mi espalda cree contar con el elemento sorpresa, iluso, estando situado en posición ascendente y yo descendente, con lo que tengo una cierta ventaja. Lean a Musashi sobre las estrategias en combate de masas (batalla) y el uso del terreno en su obra cumbre “Gorin no Sho” y a Sun Tzu en “El arte de la guerra”.

Hablemos ahora brevemente de pro actividad, actividad y reactividad. Ya he hablado de estos términos en varios post anteriores pero incidiré en el tema las veces que haga falta. Antes de que ninguno de los dos sujetos físicamente exteriorice la agresión o verbalice una amenaza, ser proactivos sería considerado por jueces y fiscales como agresión por mi parte, en parte es obvio que aquí el dicho de “La mejor defensa es un buen ataque” no es para nada válido ni la mejor opción. Puedo ser proactivo, ya que he detectado el escenario y la situación con un pequeño margen de tiempo. Puedo, si soy plenamente consciente y estoy preparado, realizar una acción proactiva no violenta, mediante un cambio de dirección, deteniéndome en seco, maniobras a fin de cuentas que intenten desestabilizar a los presuntos agresores y forzarles a que se delaten, alteren sus planes o inicien algún tipo a de acción.

Prepara tu spray de defensa, una única pieza de autoprotección que este gobierno y sus fuerzas del orden te permiten llevar y aun así con restricciones sobre su uso y potenciales sanciones si lo empleas en tu protección. Lo que es cierto es que en esa escalera no hay ningún agente de la ley, curioso, cuando un mando de la GC decía abiertamente en una declaración pública en redes sociales que “el ciudadano no tiene porqué defenderse, que para eso ya están ellos” pero lo cierto es que no verás por parte alguna a ningún “salvador” en ese momento. Si asumimos que el actual reglamento de armas te permite, no sin ciertos riesgos de sanción e intervención indiscriminada o discrecional, el portede una navaja, yo iría preparándome para extraer de mi ubicación prioritaria o principal la mía y posicionándome para repeler la agresión. Un lápiz, bolígrafo, estilográfica, pero por favor jamás un Tactical Pen no vaya a ser que nos consideren a nosotros los agresores por portar dicho objeto, todo ello listo para ser usado. Si tienes una banda de retención prepárate para usarla, la lucha puede ser corta pero no será ética ni limpia, más bien dolorosa, dura y brutal. Utiliza tu ropa para luchar, protegerte, distraer, golpear…. Emplea engaños y distracciones de todo tipo. Escupe, grita, muerde, emplea tu cinturón o tu bufanda, en definitiva no te limites ni límites tus posibilidades u opciones de lucha y supervivencia, expande tu mente como te han enseñado en el Dōjō.

Hasta ahí, según jueces y fiscales, llega mi pro actividad en este escenario. Lo cierto es que puedo ser mucho más pro activo pero para el caso nos ceñiremos al escenario planteado. Si las tácticas han provocado una acción de uno de los potenciales agresores, intenta que tu acción de rechazo o protección sea contundente y aplícala cuando el individuo lleve sólo un tercio de la suya ejecutada. Busca siempre salir del escenario, no luchar, quien se queda a luchar puede morir, quien huye vive para luchar otro día. Empléate a fondo, vuelve el cuerpo de uno de ellos en escudo humano contra el otro, busca áreas vitales, emplea kyusho, sigue aquella vieja norma de: “quien no ve no pelea, quien no respira no pelea, quien no camina (desplaza) no pelea”. A la primera oportunidad huye. No luches para repeler simplemente la agresión sino para sobrevivir y huir, no te quedes quieto. Si por salud, lesión o edad estás limitado, aumenta drásticamente tu contundencia y agresividad. Nadie luchará por ti, así que si huir no es una opción que huyan ellos, será la siguiente opción u objetivo, o que no puedan ya hacerlo por estar en una situación que les impida causarte daño alguno; a buen entendedor….

Las cosas no terminan ahí, lo ideal es huir y no volver la vista atrás, pero en esta sociedad actual es mejor llamar a la policía y denunciar de inmediato los hechos, ya que lamentablemente en este país quien denuncia antes gana el juicio, es algo sabido por todos. Es bueno tener un móvil siempre cargado y operativo, es bueno saber cuándo y dónde es bueno silenciarlo por estrategia. Lleva una linterna con un potente haz de luz y opción estrobos (250 a 500 lumens mínimo). Incluso si portas un IFAK, que sería lo más deseable, o mejor incluso un EDC, lleva bridas, pueden servir para evitar que un potencial agresor resulte peligroso más tiempo del necesario. Según termine el incidente, chequea tu cuerpo en busca de heridas de cualquier tipo, la adrenalina desaparecerá pronto pero mientras aún esté en tu torrente sanguíneo puedes no ser consciente de que estás herido y el tiempo corre en tu contra en esos casos. 

Creo que este post sólo ilustra una situación que he tenido ocasión de escuchar de boca de al menos 3 personas que la sufrieron y viven para contarlo pero con distintos resultados. Por ello agradezco que compartieran su experiencia conmigo y que eso me permita hoy día ofrecer una formación de mayor calidad a mis alumnos y estudiantes y a mí mismo.