UBICACIÓN

Quisiera hablar del concepto de ubicación. Hoy día gracias al GPS de nuestros relojes o teléfonos móviles el término  geolocalización, nos resulta de lo más familiar (salvo para el corrector ortográfico de mi Word) permitiendo saber nuestra ubicación con un pequeño margen de error. Hoy día los navegadores en los automóviles son un elemento que viene de serie y si no, recurrimos al que nos ofrece nuestro teléfono móvil. Lo cierto es que vivimos en una era de tecnología que nos ha vuelto vagos y un tanto “espesos” por no decir otra cosa…

En un tiempo en que hablamos de conceptos como EDC o IFAK y de otro montón de siglas, estamos perdiendo la capacidad natural de nuestro cerebro para planificar y adaptarse a las situaciones. Puede parecer superfluo o fútil todo lo que estoy comentando pero a tenor de una conversación reciente me percaté de lo “azoquetados” que la tecnología nos está volviendo y de la total ofuscación y actitud negativa ante la situación por parte de muchos. Todo esto nace de una conversación donde narraba cómo me organizaba cuando viajaba por España para asistir cada pocas semanas a un seminario en una u otra ciudad del territorio español. Eran otros tiempos y mi teléfono móvil aún tenía como opción de comunicación básica los SMS, incluso si me apuran, cuando aún no había teléfonos móviles o eran un lujo al alcance de muy pocos. Surgía un seminario, lo primero que hacía era ir a la librería del barrio y preguntar si tenían un plano-callejero de dicha ciudad. Si lo tenían,bien; si no, lo encargaba con urgencia y una vez en mis manos estudiaba el plano ubicándome lo mejor posible. Estación de tren o autobús, hotel de alojamiento, lugar del seminario, etc… Cuando llegaba a esa ciudad podía desplazarme por ella con bastante soltura pero aun así invertía una parte del día previo al seminario, ya que solía llegar casi siempre un día o medio día antes del evento, en patearme la ciudad. Visitaba los alrededores del hotel, me desplazaba y comprobaba las rutas para llegar al lugar del curso, buscaba farmacias, restaurantes y otro tipo de establecimientos básicos en torno al hotel. Eso me permitía tener una cierta sensación de seguridad y comodidad.

Aún hoy lo hago, aunque de forma más personal, para no perder viejos y buenos hábitos. Procuro escuchar a quienes ya estuvieron antes que yo en la zona, ya que suelen saber o disponer de información útil extra como los mejores sitios para comer bien y barato por poner el más simple de los ejemplos. Ya a estas alturas muchos se prepreguntarán: “Vale. ¿Y todo esto a qué viene?” Pues verán, voy a narrarles brevemente y de la forma más anónima posible lo que le pasó a una persona en cierta ocasión. Esta persona se desplazó a una población para un tema de trabajo. Población pequeña, los forasteros son fácilmente identificables. Esa noche tomando una copa en un local se inicia una reyerta entre personas de la localidad y unos forasteros. Este buen señor estaba allí ajeno a la historia, pero era forastero, con lo que sin buscarlo se vio envuelto en lo que se suele llamar riña tumultuaria, es decir una tangana donde se reparte a diestro y siniestro. Este hombre decide abandonar el local y alejarse de la violencia pero es localizado por varios residentes de la localidad y comienzan a perseguirlo. En su huida el buen hombre gira en una esquina y enfila una calle sin darse cuenta hasta que es demasiado tarde que dicha calle no tiene salida. Al girarse 5 individuos flanquean su única vía de escape. El buen hombre está entre la espada y la pared sin habérselo buscado. Bien, decide con acertado criterio que de los 5 no todos están allí realmente para emprenderla a palos o golpes contra él. Asume con buen criterio que alguno se ha unido al movimiento por inercia, algo que suele acontecer en estos eventos y otros similares. Es el mismo efecto que acontece en algo tan simple como cuando vemos la TV. Hay series de TV que uno ve por inercia, no sabes bien por qué, no es ni muy buena, ni muy entretenida, ni muy original, así que decides que lo haces por la protagonista, que es muy atractiva e interpreta muy bien su personaje, pero en el fondo no tienes ni puñetera idea de por qué ves la serie, pero ya vas por la 3º temporada. Lo mismo pasa en una pelea, algunos a la hora de la verdad no saben por qué puñetas están allí. Pues bien, con esa idea en mente este buen hombre tantea a quien está más cerca de él, asumiendo la premisa de que el agresor más cercano tiene las máximas facilidades e intención (por algo va el primero, es la “punta de lanza” del grupo) para agredir con éxito. El tipo lanza su ataque y cae al suelo con un chillido mientras su cara se tiñe de rojo del golpe que le ha partido la nariz y le ha provocado una vistosa y aparatosa hemorragia nasal. El segundo tipo se lanza en ayuda o auxilio del primero sin pensárselo mucho, no ha tenido tiempo virtualmente para darse cuenta de lo que está ocurriendo y termina peor que el primero porque el grito es mayor y el crujido del codo roto es audible en toda la calle. El tercer tipo vacila, da un paso o dos hacia atrás pero decide intentar un ataque pero esta vez una oportuna patada a la rodilla seguida de otra a los genitales y una “caricia” a las costillas del tipo lo hacen desplomarse en el suelo. El cuarto individuo segira para pedir el apoyo físico y psicológico del quinto integrante del grupo pero… Este ya no está, ha visto la escena y no quiere ser el siguiente, se ha planteado la pregunta del millón: “¿Qué coño hago yo aquí?” Y la respuesta ha sido rápidamente interpretada por sus pies, que lo han llevado lejos del lugar. El cuarto individuo, ahora solo, piensa que ya está bien por esa noche y decide acompañar a su colega en la huida. Discúlpenme si he narrado este hecho, hoy día, pasados casi 25 años, como algo totalmente anecdótico de una forma algo novelesca o literaria pero es una forma de hacer ameno un  hecho triste que podría haber terminado mucho peor de lo que terminó ya que podría muy bien haber acabado muy mal y que muy fácilmente nos puede pasar a cualquiera en la actualidad. El fallo del buen hombre fue no tener claro el principio de ubicación. Desconocía el entorno y eso le llevó a un callejón sin salida y a un enfrentamiento no buscado pero bien resuelto.

Así que siempre les insisto a mis alumnos que “el escenario” donde se perpetra una agresión es vital. Tener la capacidad para ubicarse en el mismo observando los elementos que nos pueden beneficiar o perjudicar en el conflicto que está por declararse, el conocimiento del terreno, puntos ciegos, mal iluminados, en cuesta, la presencia de rampas, escaleras, etc.…  Son todos datos vitales para presentar un plan que nos permita sobrevivir a la agresión. Esta necesidad de ubicarse permanentemente ahí donde podamos estar, la calle, un restaurante, los baños de un centro comercial, un garaje, etc.… es un hábito que no tenemos de “serie” como hoy sí tienen de serie navegador los coches, es algo que debemos adquirir, pulir, perfeccionar hasta que sea una herramienta más de nuestra táctica de supervivencia ante una agresión. Los ninja eran expertos en orientación (ubicación) en cualquier tipo de terreno, no estamos hablando de nada nuevo sino de enseñanzas que tienen 2000 años pero que despreciamos o infravaloramos en beneficio de otras aparentemente mucho más esenciales. Mediten sobre todo ello, gracias “buen hombre” por contarme tu “anécdota” 25 años después sigo teniéndola muy presente. No hay nada más importante a veces que aprender de quienes te rodean, de sus experiencias y vivencias, para no repetir los errores y aprender de ellos y de los aciertos obtenidos también lógicamente. Si aprendes de todos ellos te evitarás tener que vivir esas experiencias con el potencial riesgo de que la fatalidad se cebe ese día en ti.

Ya terminaba este post cuando una anécdota más vino a mi recuerdo. En 2011 Brin Morgan pasó 5 días en mi ciudad para impartir un curso y unas clases privadas. Era martes y tras desayunar en el hotel decidió que quería hacer unas compras. Así que tomamos el coche y nos fuimos a un conocido centro comercial de la ciudad. Terminadas las compras Brin dijo que le apetecía comer allí, en alguno de los restaurantes del complejo. Me pareció buena idea y tras mirar el menú de varios de ellos Brin selección uno que le gustaba. Allí que fuimos a sentarnos a la mesa mi alumno miguel, Brin y yo. Durante la comida Brin dijo que tenía que ir al baño. En ese momento me quedé en blanco, aunque había estado bastantes veces en ese edificio no recordaba donde estaban ubicados los aseos. Brin me dijo que no me preocupase que él si sabía. Así que se levantó se fue regresando 5 minutos después. Al sentarse me recordó lo importante de de una buena información y una rápida capacidad para ubicarse en un entorno extraño o nada familiar, no voy a decir hostil, pero por su pasado militar supongo que habría sido su expresión elegida en primer lugar. Este fue un recordatorio de que nunca se deben abandonar las buenas costumbres adquiridas con el tiempo…

EL HONOR DE BUJINKAN

Existen los llamados “instructores de Bujinkan” que después de haber recibido y aceptado grados de Sōke Masaaki Hatsumi a lo largo de los años, ahora, abiertamente, hablan mal de él, de su enfoque para transmitir el Budō y la manera general en que la Bujinkan está evolucionando orgánicamente.

Para mí, esto significa que se han rendido, o que no tienen la capacidad para desarrollar una comprensión del proceso natural en constante cambio que la caracteriza. Las personas que no pueden seguir evolucionando están atascadas con lo que “quieren” o “piensan” que debería ser. Hemos visto a muchas personas de alto grado en Bujinkan irse a lo largo de los años. Algunos eran japoneses y otros extranjeros. Sin embargo, cuando los vemos ahora… ¿bien? Tú puedes decidir. Muchos querían ser famosos, pero fracasaron. Algunos incluso se han quedado y siguen asistiendo a clases, pero les oigo hablar mal de Sōke y la Bujinkan todo el tiempo. ¿Cómo pueden estas personas llamarse o considerarse sus estudiantes? En la antigüedad, estas personas eran expulsadas del Dōjō o perseguidas y asesinadas.

Siento que Sōke es diferente, deja que estas personas hagan lo que desean y simplemente observa, con paciencia a través del tiempo como, a medida que este pasa, como revelan su verdadera naturaleza y motivaciones. Él está por encima de estas personas y sigue una vocación superior. Sin embargo, estas personas piensan que es un tonto y que ellosson mejores. No. Son ellos obviamente los tontos.

Estas personas que piensan así son viles y muy superficiales en su idea del arte del Sōke. Pero siento que a Sōke no le importa. Habrá gente buena y mala entrando al Dōjō y habrá quien entenderá y otros que no. Siento que Sōke no se preocupa por los problemas triviales que tienen aquellos más jóvenes que él y que considera como sus alumnos. No le importan sus inseguridades o incapacidades para comprender su camino y la forma de transmitir su Budō. A estas personas se les puede otorgar el estatus y grado de instructor, pero él sabe que esto no significa nada. ¡Sólo se convierte en algo y tiene sentido cuando ve quién “respeta” y entrena para alcanzar el grado que se le ha dado! Sōke sabe lo que está haciendo. No es su problema si tú no. Y, si crees que este es el problema, definitivamente demuestras que no lo entiendes. Esto es algo para hacer pensar a toda esa gente testaruda, especialmente aquellos que todavía están en Bujinkan pero continúan calumniando abiertamente a Sōke y al Dōjō. Si hablas mal de tu Sōke, especialmente en público, no creo que puedas considerarte un estudiante o incluso ser parte de Bujinkan. Si no aceptas este arte o a quien lo imparte, ¡vete!

Pero, tal vez no quieras irte porque tienes miedo de que tu base de estudiantes disminuya, o no puedas sobrevivir sólo con tu nombre, ¿o necesitas el grado? Si este es el caso, estás realmente perdido.

Debido a que Sōke aparentemente no hace nada, siento que estas personas piensan que él no sabe lo que está sucediendo o lo ignora todo. Mientras Sōke sigue dándoles grados, piensan que a él no le importa, o que sólo está entregandocertificaciones por negocio. El está a un nivel completamente diferente al que ellos piensan. Estas personas suelen tener la mitad de su edad y todavía tienen granos. Qué ridículas son estas personas.

Creo que Sōke está viviendo el concepto de Shizen Gyouin Ryu Sui y flotando naturalmente como las nubes y el agua que fluye. Estamos en un mundo donde las personas están acostumbradas, han sido condicionadas o incluso sienten la necesidad de estructura y control. Sōke está permitiendo que el proceso natural prevalezca en el camino evolutivo de Bujinkan. Pero tantas personas están alejadas de esa naturalidad que les resulta difícil comprender. La gente necesita pensar en esto. Sōke está respetando las fuerzas mayores que están más allá de la comprensión de cualquiera y permitiendo que la “disección natural” y la “justicia natural” jueguen su mano cuando el universo sienta que es el momento adecuado para hacerlo.

Sōke ofrece una guía y un código de conducta para aquellos que deseen vivir la vida como un artista marcial tal como a él le fue transmitido. Entonces, depende de la persona cómo interpretar y “desarrollar” esta manera de vivir. Cada uno por su cuenta. Sin embargo, si estas formas se malinterpretan o se abusa de ellas, puede producirse una falta de armonía. Creo que Sōke no quiere “alimentar con cuchara” a sus alumnos y decirles qué hacer para que aprendan y piensen por sí mismos. Lo que tenemos que recordar es que la responsabilidad es nuestra. Si malinterpretamos las enseñanzas, no es culpa de Sōke. Si, obviamente se cometen y se ven errores, el estudiante tiene la responsabilidad de reflexionar, estudiar y aprender a crecer positivamente a partir de ellos. Es posible que también tenga que disculparse. Se trata de madurar y convertirse en un adulto responsable y consciente.

A menudo me disculpo después de una clase si sentí que mi forma de enseñar esa noche no fue positiva o las enseñanzas no fueron bien transmitidas. Es importante aceptar las faltas y disculparse cuando sea necesario.

La gente tiene que seguir avanzando en el arte para desvelar la verdad. Pero esto requiere esfuerzo y sacrificio. Esto no va sólo de ir al Dōjō dos veces por semana, va de cambiar tu forma de pensar, trabajar en tu corazón, espíritu y actitud, etc., etc. La cebolla necesita ser pelada una y otra vez. Con esto vienen las lágrimas. Primero, hay lágrimas de dolor, pero luego hay lágrimas de alegría. La mayoría de la gente (creo) está atrapada en el medio. Simplemente se frustran con las lágrimas de dolor que se vuelven como “metsubushi” y les dificultan la vista. Luego se pierden en la niebla. Por lo tanto, la mayoría simplemente se rinden y se van, o encuentran una manera de quedarse aunque hayan perdido la fe en el arte. Realmente depende de cuántas capas estés preparado para pelar y qué tan abierto estés a las enseñanzas. Las personas que no tienen corazón para el Budō del Sōke a menudo buscan pastos más verdes. Esto es lo que sucede cuando se pierde el corazón puro. Debes amar el arte y perseverar para descubrir verdaderamente su grandeza y profundidad. Esa es la única manera.

Sōke les da a todos la oportunidad de capacitarse en sus artes. Ofrece grados como estímulo para continuar, de modo que algún día puedan adquirir habilidades, aprender y crecer en su propio tiempo/ritmo para descubrir los secretos por su cuenta. Es Sakizuke. Aquellos que se quejan de la falta de habilidad en la Bujinkan y su forma de certificación todavía no aceptan y / o entienden que es un proceso muy natural, en constante evolución. Es obvio que la naturaleza los elude cuando intentan controlar con su propio intelecto lo que realmente no pueden. La frustración es conocer profundamente la verdad, pero tratar de no escuchar y aceptar la voz interior / instintiva que dice “La naturaleza ganará”, “La naturaleza prevalecerá”. Los seres humanos siempre han luchado contra la naturaleza, abusaron de ella y perdieron el respeto por ella. Los árboles se talan para nuestras necesidades, sin embargo, la naturaleza se defiende controlando lo que sucede encima de nosotros, fuera de nuestro alcance. El intento de controlar la naturaleza siempre resulta contraproducente y los humanos siempre sufren al final. La única constante es que la naturaleza gana. Tsunami, terremotos, ozono, incendios forestales, tornados. Todo el mundo teme al poder de la naturaleza. La naturaleza es siempre la ganadora. No puedes controlarlo. El arte es aprender a aceptarlo. Esta es la prueba del 5º Dan. Sin embargo, incluso cuando las personas pasan la prueba del 5º Dan, se mueven hacia atrás, involucionan. En un momento en el que deberían confiar en el subconsciente y trabajar con él, empiezan a pensar más sin embargo tratando de intelectualizarlo. Mucha gente se resiste a este proceso natural. Esta resistencia adquiere muchas formas en la naturaleza humana, como el estrés, la tensión, la negación, ira, frustración, etc. Mientras uno no pueda aceptar este proceso natural, no podrá aceptar ni comprender el Budō. El Budō es vida, es naturaleza.

Hatsumi Sensei aparentemente dijo esto en su almuerzo de cumpleaños número 85. “Tengo una vida feliz. Disfruta tu vida, disfruta los momentos y no pienses tanto”.

Este para mí es el objetivo de nuestras vidas. Sōke está ayudando a todos los que están dispuestos a tomar en serio sus enseñanzas. No todas las semillas que siembra Sōke en todo el mundo crecerán rectas, verdaderas y fuertes. Muchos serán simplemente malas hierbas (grandes y pequeñas) y se convertirán en una molestia. Otros, sin embargo, se convertirán en plantas sanas, grandes o pequeñas, adaptándose y moviéndose con el cambio de las estaciones y aprendiendo la esencia de la “supervivencia”. Las personas que se convierten en malas hierbas actúan como fertilizante para aquellos que luchan por el corazón y el camino correctos. Por eso creo que Sōke no da “hamon” ni expulsa a la gente del Dōjō. Él permite que todos aprendan “Kyojutsu Tenkan Ho” en un ambiente que enseña a discernir bien, aprender de diferentes culturas, opiniones, pensamientos, diplomacia, relaciones humanas, etc. Los malos son maestros para los buenos y los buenos pueden ser maestros de los malos. De esta manera, todos pueden beneficiarse de todos los demás, sólo si se encuentra la mente y el corazón correctos. Esto puede llevar tiempo, y por eso pienso que Sōke da este margen. Por eso vemos tantas variantes de habilidad y comprensión en Bujinkan. Se anima a todos constantemente a continuar con su shugyo. Es su shugyo y no el tuyo. Es importante reconocer que todos necesitan su propio tiempo para aprender las lecciones a las que están destinados. Para mantener este camino, es bueno tener Buyu (amigos marciales). La importancia delosBuyu es grande. Los Buyu a menudo pueden actuar como un espejo para tu despertar y desarrollo. No es necesario pronunciar palabras, sólo la interacción de la mente, el cuerpo y la técnica (Shin Gi Tai). El objetivo final es unificar Shin Gi Tai. Esta no es sólo la unificación del propio espíritu, técnica y cuerpo, sino la conexión y las relaciones obtenidas de la sangre, el sudor y las lágrimas compartidas con los Buyu (amigos marciales). Esto conduce a la felicidad o heijoshin (una mente tranquila todos los días). Un objetivo final en nuestras vidas.

En esta época, la gente simplemente piensa que las artes marciales son sólo para pelear. Como resultado, a menudo atraen a esta mentalidad básica. Creo que si una persona madura, la preocupación por “pelear” como los niños de la escuela debería ser cada vez menor a medida que pasan los años. Todo depende de la perspectiva de cada uno, las motivaciones para estudiar Budō, el trabajo o el entorno de vida, etc. A medida que las personas ingresan a la mediana edad, habiendo entrenado fuertemente en sus años de juventud, ganando lesiones y ahora teniendo que cumplir con los deberes y obligaciones familiares como esposo, padre, empleado de una empresa, etc., la práctica de las artes marciales evoluciona o se adapta naturalmente (o así debería ser si el camino es natural).

La gente necesita pensar seriamente en la idea de estudiar artes marciales para comprender que son algo más que simplemente “lucha”. Para mí, muchas personas están regresando a un estado mental básico de “matones con trajes negros” en lugar de personas que buscan desarrollarse de manera integral más allá de la necesidad de competitividad, auto gratificación del ego y cosas por el estilo. Si necesitas ponerte a prueba y pierdes, no culpes al arte, cúlpate a ti mismo. Eran tus deseos o inseguridades lo que te motivó a probarte a ti mismo, no las artes. He conocido a soldados de las fuerzas especiales que han utilizado este arte para sobrevivir. Yo mismo he experimentado ataques de personas con cuchillos, jeringas, inducidos por drogas, ebrios o con trastornos psicológicos. Entonces, una persona sin experiencia o sólo con algunas peleastontas en un bar que dice que Bujinkan no funciona y no es realista para esta era, es para tomárselo como una broma.

Conocí a un exponente de kung fu a punto de conseguir elgrado de cinturón negro. Me preguntó por qué nos molestamos en entrenar con armas largas ya que no las vemos en la calle. Básicamente, era un tonto. Su estilo también usa el bastón largo y la espada, por lo que era obvio que no sabía de qué estaba hablando. Entre otras cosas, le dije que les preguntara a los militares por qué todavía practican la defensa contra los golpes de bayoneta en esta época. Lo importante que debemos comprender es que este arte no es simplemente un arte de lucha callejera, sino un arte completo para diversas formas de guerra.

Después de tocar en una banda, hace muchos años, íbamos caminando a una tienda nocturna para comprar algo para comer. Cuando doblamos la esquina, había casi 50 personas en el exterior de la tienda, agrupadas en la carretera y deteniendo el tráfico. A medida que nos acercábamos, había un hombre agitando un gran cuchillo de cocina hacia ellos. Los chicos se abalanzaban sobre él, lo insultaban y trataban de ser duros frente a sus amigos. Las chicas estaban visiblemente asustadas. Para mí, era obvio que él era el dueño de la tienda y sólo los quería fuera de su tienda por alguna razón. Mis amigos se detuvieron y seguí caminando hacia él desde su lado izquierdo. Sintió que alguien caminaba hacia él y se volvió apuntando con el cuchillo. Seguí caminando hacia él mientras lo señalaba. Nos miramos a los ojos y dije intensamente “¿has llamado a la policía?” Para cuando asintió, el cuchillo estaba en mi pecho. Miró a la multitud que todavía se burlaba de él. Dije, “olvídalos, vamos adentro”. Se volvió y entramos en la tienda y yo cerré la puerta. Caminó detrás del mostrador donde esperaban otros miembros del personal.

Dije: “¿Cuándo llamaste a la policía?”

Dijo “hace cinco minutos”.

Le dije, “bueno, estarán aquí pronto. ¿Sigues sirviendo?”

Él asintió. Pedí y pagué mi comida y bebida. Cuando salí, frente a la tienda, todos me miraron y levanté mis compras diciendo “¡salud!” Caminé hacia mis amigos que estaban atónitos. No querían acercarse a la multitud ni a la tienda, por lo que regresaron a sus vehículos hambrientos y sedientos.

Esta fue una gran lección para mí sobre mi carácter y el entrenamiento que he recibido en Budō. No hablaré más de eso, pero lo que diré es que el Budō no se trata sólo de pelear. Sōke nos enseña a “tomar/capturar el espíritu de lucha del oponente”. Esto se hace de muchas formas.

Un buen Buyu de Sudáfrica estuvo involucrado en una invasión del hogar con numerosos hombres armados. Al no pelear y simplemente usar ukemi (física y psicológicamente), pudo tomar el espíritu de lucha de sus oponentes, salvarse a sí mismo y también a su familia. Si todo lo que sabes es cómo “atacar” o “luchar”, podrían matarte a ti y a tus seres queridos. Sōke nos enseña a vivir. Es importante pensar profundamente en esto.

La Bujinkan no es para todos. Aquellos que sólo quieren pelear físicamente pueden pensar que es débil o simplemente no funciona. Incluso aquellos que han practicado durante décadas han decidido irse, pero a menudo lo hacen hablando mal del arte y de Hatsumi Sōke. Él ha dado/compartido abiertamente lo que aprendió y ha hecho todo lo posible para transmitir lo que Takamatsu Sensei le enseñó. Desafortunadamente, la gente se apresura a quitarle importancia a todo ello y luego muestran su suciedad como personas. Sōke les ha dado a todos la libertad de formarse, estudiar y dedicarse a las artes como quisieran con una guía abierta. Sin embargo, la gente se ha vuelto contra él una y otra vez. Sabéis todos, incluso ellos mismos, a quienes me refiero.

Estas personas que han abusado de su aparente desinterés y han hecho todo lo posible para hablar mal de él son personas que no merecen usar el nombre de Bujinkan o incluso llamarse a sí mismos artistas marciales. Las artes marciales comienzan con los modales y terminan con los modales. Es obvio que estas personas no han aprendido este valor social humano básico y todavía son niños. Si eres una de estas personas, realmente deberías examinarte más de cerca, pero ¿tal vez lo estás negando? Cuando tengas 90 años (si es que lo logras y / o sigues en el tatami) sólo puedo esperarque hubieras alcanzado la madurez para apreciar la verdad de la transmisión del Budō del Sōke. Sin embargo, para entonces, creo que será ya demasiado tarde.

Duncan Stewart

UN VIAJERO PREPARADO Y ARMADO

Bajo el titilo de “La seguridad en los viajes comienza por un viajero armado/preparado” Michael Janich ha escrito recientemente un articulo, creo que interesante, pero que no voy a traducir al castellano porque necesita una clara adaptación a la legislación española y europea así como a la peculiar forma de pensar de las fuerzas del orden en nuestro país. Sin embargo me gustaría usar sus reflexiones y conclusiones como punto de partita para este post.

El texto de Janich se inicia con una foto y un pie a la misma donde comenta como el autor ha viajado durante mucho tiempo en avión provisto de un tactical pen sin mayor problema pero que recientemente la TSA y otros funcionarios de seguridad están mirando con recelo estos objetos. Este comentario inicial me recuerda lo susceptibles que son a veces los funcionarios de seguridad en los aeropuertos, llegando a rozar no sé si el ridículo o un exceso de celo basado en una formación deficiente y tal vez esa formación deficiente haya degenerado en un miedo sutil que proyectan sobre los usurarios o viajeros. Personalmente me han parado por llevar una rodillera u otro elemento ortopédico, para mi espalda concretamente, montando en ocasiones auténticos circos por ello y poniendo en riesgo perder el vuelo por su culpa. En una ocasión cansado de idioteces me bajé el pantalón allí mismo y le arrojé la rodillera al funcionario para que la revisase, cosa que parece que le molestó, cuando le estaba facilitando su labor a costa de montar mi propio circo con mi pequeño striptease. En otra ocasión se personó la Guardia Civil a petición del funcionario de seguridad pero con buen criterio simplemente introdujeron por la pernera del pantalón una varilla con una tira reactiva que lógicamente dio negativo.

Exceso de celo pero total y absoluta ceguera a los cordones de mis botas que son de paracord, mi cinturón, una vez escaneado, o a los bolígrafos BIC de mi mochila entre otras cosas. Material de sobra, si mis intenciones fueran negativas, para causar mucho daño en poco tiempo. Eso si un tactical pen les pone “cachondos” y se asustan, en fin… Ya ni entro en las tiendas que hay pasados los controles, tengo un autentico repertorio de materiales para generar todo tipo de situaciones peligrosas o letales sin mayor problema, de hecho las replicas de monumentos famosos como Janich comenta oportunamente en su texto es una buna fuente de armas improvisadas para la defensa. Monumentos como el Space Needle, el Monumento a Washington, la Torre Eiffel, entre otros mucho que podemos encontrar en las tiendas de suvenir de la zona post control de acceso en EE.UU. y que en España también hay en abundancia. Pasear por esas tiendas me recuerda que el control de acceso es un circo y que alguien formado adecuadamente pasará sin pegas, más allá de lo incómodos e interminables que son, y se equipará una vez que los mismos hayan sido superados.

Hablar de estos temas es delicado pues a veces das ideas a esos potenciales delincuentes o terroristas para sus actos, pero sólo cuando piensas como uno de ellos, cuando te pones en su piel y ves desde su perspectiva las cosas te das cuenta del circo que son los controles de acceso y el efecto disuasorio que finalmente pretenden ser. Sin duda es de agradecer los esfuerzos de las autoridades para mejorar la seguridad en los viajes, pero no van a impedirme viajar sintiéndome indefenso jamás, por eso me he formado y sigo haciéndolo para estar armado física y psicológicamente en esos viajes así como en cualquier otra situación.

Después del 11/S las compañías aéreas retiraron los cubiertos metálicos de las bandejas del catering (salvo Emirates que ha mantenido siempre dichos cubiertos, pero claro difícilmente una compañía árabe va a sufrir un atentado….). Con el tiempo esa norma se ha relajado y ya se vuelven a ver en vuelos comerciales en primera clase o clases similares ese tipo de cubiertos. Al final prima el confort a la seguridad cuando pagas una cantidad enorme de dinero por viajar en avión cómodamente. Conozco a alguien que viajó a Canadá y llevó consigo por accidente un tenedor metálico en clase turista, tenedor que pertenecía a un restaurante de la zona post control de acceso del aeropuerto de origen… Seguridad Vs confort, quien dice confort dice negocio. Por suerte mi conocido es buena gente pero… y si no lo fuera…

Verán cuando tratamos estos temas focalizamos los viajes o desplazamientos únicamente en los aviones, pero hay trenes, barcos o autobuses que son potencialmente tan susceptibles de sufrir una acción indeseable como un avión. Vivimos aun en el trauma del 11/S y no vemos más allá y cuando lo hacemos como con la seguridad del AVE (fruto de otro gran trauma como fue el 11/M) la cosa se vuelve ridícula, pues al no facturar equipajes, lo que llevas en tu maleta es lo que hay, sin más y ha de viajar contigo. Recuerdo un amigo que vino a verme a mi ciudad y tomó el AVE (este tren no llega a mi ciudad pero desde su estación de origen si pudo tomarlo y enlazar con otro trasporte hasta mi ciudad). Llevaba en la maleta un Kukri como regalo para mí y tuvo sus más y sus menos con los funcionarios, pero… no hay más remedio que hacerles ver que si llevo un regalo para alguien es lo que es y que si no disponen de bodegas de carga para aislar el equipaje van a tener que lidiar con esas situaciones con cada turista que compre en Toledo un arma blanca de recuerdo pero igualmente letal o que vaya a Barcelona a las ramblas y compre algo de cuchillería en las múltiples tiendas que allí hay sobre el tema, ya no te digo si estas en Sevilla y como turista te da por comprarte de recuerdo una navaja a lo “Curro Jiménez” no quiero ni pensar el show que te espera al tomar el AVE de regreso a Madrid. Yo mismo tuve mis “palabras” con funcionarios de seguridad en la estación madrileña de Atocha a causa de llevar en mi maleta varios cuchillos de entrenamiento, teniendo que abrir a toda prisa la maleta y mostrar el contenido para que aquellos funcionarios asustados y que ya habían alertado a la policía, se percatasen de su error de interpretación en la radioscopia. Regresaba de un seminario en Elche donde el temario había versado sobre ese tema y ya en la estación de Alicante tuve también mis “palabras” con un elemento que creía que era la reencarnación de Harry El Sucio, eso sí, sentado a la pantalla del aparato de radioscopia. Detallo estos pequeños incidentes porque aunque creo en la profesionalidad general del sector de la seguridad, no deja de existir en el mismo mucho “inteligente” que no tengo muy claro como logró el puesto….

Por no extenderme les diré que disponemos de armas ambientales fruto del entorno inmediato y que con creatividad y una formación adecuadas se vuelven armas defensivas muy prácticas.  Armas preparadas, evolución de las anteriores y que con algo de ingenio se pueden adaptar para un uso táctico sin excesivos problemas. Claro está también tenemos las armas que portamos comúnmente en nuestra mochila o bolsa, en nuestro EDC, etc… Como ya dije en un principio miran mal un tactical pen pero el bolígrafo BIC junto al mismo pasa desapercibido, en fin esa ceguera psicológica de quien tiene miedo y reacciona con exceso de celo.

Pequeños consejos: no permitas que toquen tu IFAK ya que se trata de material eminentemente medico de primera respuesta. Lleva contigo siempre una linterna de cierta potencia y si puedes también una linterna que emita luz negra o UV ya que sobre todo en aviones pero también hoteles y otras instalaciones, este tipo de luz resalta los elementos fluorescentes como señales de “salida” marcas en el suelo que indican igualmente puntos o vías de evacuación y que con una linterna normal no son tan fácilmente distinguibles. Viaja con una revista, enrollada es un elemento de defensa bastante contundente si estás correctamente formado y es un elemento que te permite así mismo “matar el tiempo” leyéndola en las, a veces, largas esperas en los aeropuertos y estaciones, de igual forma que un libro de bolsillo de cierto espesor (paginas) también puede ser útil (periódicos y revistas adecuadamente colocados son buenos escudos o chalecos provisionales contra el corte o penetración de armas blancas). Lo mismo que un estuche para las gafas de sol o graduadas que esté realizado en fibra de carbono o titanio… Navega por Amazon encontraras muchos objetos cotidianos realizados en materiales muy especiales y realmente adecuados a nuestra mentalidad de supervivientes urbanos.

SMATCHET

William E. Fairbairn (William Ewart Fairbairn 1885 – 1960). Fue un Royal Marine Británico y oficial de policía. Fairbairn sirvió en la infantería ligera de los Marines Reales desde 1901 y se unió a la policía municipal de Shanghai en 1909. Durante dos décadas trabajó en los barrios más conflictivos de la ciudad viéndose envuelto en literalmente cientos de peleas. Su cuerpo estaba cubierto de todo tipo de cortes y heridas de cuchillo así como de otro tipo de golpes y lesiones. Llegó a crear una unidad antidisturbios para operar en momentos de crisis en la ciudad, así mismo realizó formación en armas cortas de fuego e incluso se involucró en la ceración de un chaleco antibalas pensado para detener munición Mauser de 7.63×25 mm. Durante la WWII la OSS (Oficina de servicios estratégicos conocida por sus siglas en ingles de Office of Strategic Services) lo reclutó. Esta organización creada por los EE.UU. es considerada hoy día como la precursora de la actual CIA. Bajo el nombre en clave o pseudónimo de “Dangerous Dan” formó en el combate cuerpo a cuerpo, uso de armas cortas y armas blancas a comandos británicos, norteamericanos, canadienses e incluso holandeses. La formación que impartía se basaba en su personal filosofía para la supervivencia. En su momento declaró “no enseño lucha noble o caballerosa, sobrevive a toda costa, no hay juego limpio, no hay reglas salvo una: matar o morir”.  Junto con Eric A. Sykes, Fairbairn desarrolló técnicas innovadoras de tiro con pistola que luego se difundieron a través de su libro Shooting to Live With the One-Hand Gun (1942), junto con varias otras innovaciones policiales como porras antidisturbios, chalecos blindados y otros equipos.

Quizás sea más conocido por diseñar el famoso cuchillo de combate Fairbairn-Sykes, o cuchillo ‘Commando’, una daga de combate estilo stilletto utilizada por las Fuerzas Especiales británicas en la WWII, y que aparece en su libro de texto Autodefensa científica. Llegó a formar parte del mítico “Campamento X” un lugar en Canadá que después tendría varias ubicaciones y sedes donde se formaban a los espías que deberían infiltrarse tras las líneas enemiga en Europa (Como dato anecdótico hay una excelente serie llamada “X Company” que narra la historia de un grupo de comandos y espías formados y dirigidos por dicho Campamento secreto. En la misma hay un personaje que representa a Fairbairn en un guiño al personaje histórico, el personaje de ficción comentan fue policía en Sanghai y ex experto en lucha cuerpo a cuerpo). Fairbairn finalizaría la WWII como Teniente Coronel.

Bien, el motivo de volver una vez más sobre la biografía de este mito de la lucha con armas blancas es otro de sus diseños, menos conocido o popular pero que fue diseñado antes que la famosa daga. Me estoy refiriendo al Smatchet. Este diseño tenía una gran influencia de su época en Asia. La OSS lo catalogó como un cruce entre machete y bolo (cuchillo/machete típico de Filipinas). Sin embargo Fairbairn se inspiró para su diseño en el cuchillo de trinchera de los fusileros Reales de Welch de la WWI. Es un cuchillo de combate 100% pesado, de unos 42cm de la punta al talón del arma. Afilado en toda su longitud de hoja por un lado y desde la punta hasta la mitad de la misma por el otro. Su geometría es peculiar, su ancho de pala es estrecho en su zona más cercana a la defensa, se ensancha bastante en su parte central y vuelve a estrecharse al llegar a la punta. La hoja solía estar pavonada en negro para evitar reflejos nocturnos poco deseables. Al respecto de este cuchillo Fairbairn comentó:

“La reacción psicológica de cualquier hombre, cuando toma por primera vez el Smatchet en su mano, justifica plenamente su recomendación como arma de combate. Inmediatamente registrará todas las cualidades esenciales de un buen soldado: confianza, determinación y agresividad. Su equilibrio, peso y poder letal, con la punta, el borde o plomo, combinado con el entrenamiento extremadamente simple necesario para ser eficiente en su uso, lo convierten en el arma personal ideal para todos aquellos que no están armados con un rifle y bayoneta” 

Este diseño fue usado por el SAS británico y la OSS norteamericana durante la WWII. A fines de la década de 1980, el Col. Rex Applegate obtuvo la licencia de una versión modificada del Smatchet que él y Fairbairn diseñaron a finales de la Segunda Guerra Mundial. Lo llamó el “Smatchet de combate Applegate-Fairbairn”. Lo cierto es que aunque mucho menos popular, este cuchillo tuvo su importancia táctica en la WWII y aunque no ha tenido la difusión y no ha captado tanto el interés del público, lo cierto es que es un diseño impresionante y una muestra más del talento de Fairbairn.

IN MEMORIAM

El pasado sábado en la capilla del monasterio de Bujedo tuvo lugar un acto en recuerdo a nuestro compañero y amigo, recientemente fallecido Dai Shihan Isidoro López de Larrinzar. (Sí, cito el grado aunque él no cree mucho en ello y le molesta a veces que le recuerden el suyo pero nunca ha renegado de ellos porque los considera una herramienta importante en su pedagogía). Y trae a mi memoria un primer recuerdo cuando me invita a examinar juntos a dos de sus alumnos, hoy día formadores veteranos, para su Shodan. Eran sus alumnos pero valoraba tener una segunda opinión. Me hubiese gustado asistir al acto pero no disponía de nadie que me acercara hasta allí, son 7 horas entre ida y vuelta y las opciones de trasporte por tren o autocar son pésimas. De todas formas durante la tarde de ese sábado rememoré algunas anécdotas de las más de 3 décadas que he compartido en Bujinkan con él. Sí, Isidoro es de esos que algunos llaman “la vieja guardia” de los que iniciaron sus pasos en Bujinkan a finales de los 80. En cierta ocasión me comentó que estuvo muy tentado de dejarlo, Bujinkan, por la falta de seriedad de aquellos que en ese tiempo estaban difundiendo el arte. Isidoro es un tipo muy serio para muchas cosas y una de ellas el Budō. Pero tuvo la suerte de que cuando ya pretendía arrojar la toalla conoció en persona al Sōke, quien sería en el futuro su Sensei, y eso lo cambió todo radicalmente.

Isidoro simultaneó la práctica del Nihon TaiJutsu y el Nihon Jujutsu, donde alcanzó 4ºDan y 3ª Dan respectivamente, con el Budō de Hatsumi Sensei hasta mediados o finales de los años 90. Fue alumno de un conocido instructor asturiano en esas disciplinas. Recuerdo llegar a Miranda de Ebro, su ciudad, su hogar, para un seminario y decirme su mujer que estaba en Asturias para un examen de grado, mientras ella hacía de anfitriona para instructores ponentes y cursillistas que arribaban a la ciudad para el inminente curso. Isidoro tiene una capacidad de gestión logística excelente sobre todo cuando ésta es respaldada por sus incondicionales alumnos. Por cierto, Isidoro ha organizado dos Tai Kai, eso tal vez mucha gente no lo sepa, pero sin su presencia y ayuda esos Tai Kai jamás habrían sido lo que fueron y jamás ha recibido reconocimiento por ello ni creo que él lo quiera, creo que él prefiere el recuerdo de aquellas experiencias.

En aquel curso también descubrí que Isidoro es un artista polifacético como pocos. En mi consulta sobre un mueble tengo un diorama con un ninja de plomo pintado a mano en hassō no kamae realizado por él. Sus dioramas son increíbles, con un gran realismo y calidad. Recuerdo en su casa uno en concreto en una vitrina. Es un asalto de los ninjas a una fortaleza, la torre de un castillo; me quedé prendado de su realismo y atención al detalle. Encontró en un mercadillo unas muñecas de papel típicas japonesas, las adquirió y estudió hasta aprender cómo hacerlas a la perfección. Una de sus creaciones se la regaló a la que en un tiempo fue mi profesora de japonés, caligrafía y ceremonia del té. Recuerdo su expresión de asombro al informarle que era un diseño realizado íntegramente por él, no comprado en Japón, cara de asombro, respeto luego y agradecimiento después; no olvidaré ese momento.

Después, a finales de los 90 o inicios del nuevo siglo se inicia en el trabajo con arcilla, donde sus diseños y capacidad para producir obras hermosas y originales muchos la tienen presente en forma de regalos que les hace en uno u otro momento y que hoy adornan nuestras casas. Es notable su esfuerzo por el detalle en sus seminarios de Bujedo donde los cursillistas reciben una tsuba de cerámica como recuerdo de su participación en el evento, seminarios donde no se baja de 40 a 60 asistentes o más cada año. Los diseños de las camisetas, sudaderas y chaquetas para esos eventos son otra expresión de su habilidad pintando, dibujando y diseñando. No suelo enmarcar diplomas de cursos, pero tengo dos enmarcados pertenecientes a dos seminarios de Bujedo por lo hermoso de su diseño, todo es obra de una mano de artista, la mano de Isidoro. Mención aparte su capacidad para fabricar Yoroi con un detalle y calidad que pocas veces he visto, yoroi que siempre he anhelado.

Más de tres décadas dan para muchos recuerdos, algunos son más de carácter privado y como tales se quedarán siempre, pero otros son anécdotas que se pueden una vez más contar y rememorar. Una de las primeras imágenes que me vienen a la cabeza de Isidoro es siempre con aquella enorme cámara de vídeo al hombro grabando estoicamente los seminarios a los que acudía y depositándola rápidamente para cada práctica, para cada técnica a entrenar, retomando la grabación nuevamente a cada pausa del instructor de turno para explicar. Qué paciencia señor, yo mismo grabé un curso a la vez que él y aun con una cámara la mitad de grande y pesada, la grabación me resultaba agotadora… Él lo hace curso tras curso. Tengo la suerte de haber viajado con él a Japón en 1998. Suyas son las muchas horas de clases con Sensei grabadas en un tiempo en que entrenábamos con Sensei a diario, literalmente a diario. Recuerdo noches calurosas en el exterior del ryokan verle marchar por aquella carretera mal iluminada rumbo a la única cabina de teléfonos que había para llamar a su esposa Isabel. Fue un viaje muy intenso, mucho y aún tuvo la moral de crear unas rimas en tono humorístico describiendo ciertos momentos del viaje. Mi primera noche en Japón mi compañero de habitación cierra la puerta por dentro el zoquete y me deja fuera. Estoy ya cansado de aporrear la puerta sin resultado, el tipo duerme como una puñetera marmota, así que me resigno a dormir o dormitar donde sea. Entonces me encuentro a Isidoro e Iñaki que caminan hacia su habitación. Les comento lo que pasa e Isidoro resolutivo dice que entre por la ventana, que aunque es un primer piso no hay problema, la ventana del pasillo y de mi habitación hacen un ángulo de casi 90 grados. Así que ahí estoy yo entre dos ventanas a las dos de la madrugada de mi primer día en Japón haciendo alpinismo urbano sujetado firmemente por Isidoro. No voy a contar mucho más al respecto, sólo decir que mi compañero de habitación no tuvo en su poder llave alguna de la misma en todo el viaje y que si quería acceder a la habitación me tenía que pedir la llave y luego devolvérmela, lo tuve así todo el resto de nuestros 15 días de estancia en Japón.

En 1999 fui invitado a impartir un curso en su Dōjō. Bueno, en realidad mi novia de entoncesy yo nos desplazamos a Miranda para una sesión conjunta de entrenamiento “oficialmente” donde cada instructor daría algunas pinceladas sobre algún tema. Mi sorpresa fue ver que había organizado un curso de dos días donde el ponente era yo. Incluso el viernes noche al estar ya en Miranda me cedió el honor e impartí su clase de la noche. Fue un fin de semana intenso, pero donde uno conoce más a su anfitrión de lo que pueda parecer. Recuerdo que yo no pasaba por una buena época anímicamente y él intentó con ese curso darme un empujón de los suyos. Recuerdo que partimos de madrugada, de regreso a Oviedo, en un tren que se detiene  brevemente en Miranda, hacia las 5 A.M. La misma noche me entregó un sobre con el importe de mis gastos y la recaudación del seminario, incluso un poco después volvió con otro sobre porque se había equivocado con las cuentas y me “correspondía” más dinero. En fin, es difícil entender a veces al ser humano, pero Isidoro se mueve por reglas no escritas que él tiene muy presentes y que guían su vida. Ayudar, apoyar, guiar, son algunas de ellas.

Verán en los últimos 9 años no hemos coincidido. Los seminarios de Bujedo finalizaron en 2013 y aunque imparte un seminario en diciembre cada año, por las fechas se me complica poder asistir a los mismos. Los seminarios y sus fechas… Nunca es el momento para un curso, pero algún día hay que hacerlo. Sin embargo intenté siempre y aún lo intento hacerme con los DVD de esos cursos, muchos ya los tengo digitalizados y ese sábado he visionado muchos momentos sueltos de los mismos, porque su forma de enseñar me gusta, tal vez no tengamos el mismo estilo pero sí los mismos objetivos y una imagen clara de lo que pretendíamos enseñar y de lo que Sensei y Bujinkan han significado y significan en nuestras vidas.

Podría estar muchas líneas más escribiendo recuerdos y anécdotas, pero sería imposible recordarlas todas, y sería injusto pues muchas se quedarían en el recuerdo o en “en el tintero”. Compartir habitación en un curso con él y “disfrutar” de sus ronquidos fue toda una experiencia, que ahora añoro con una sonrisa. Mi último recuerdo es de Bujedo 2011, durante la clase del domingo. Yo no pude entrenar ese seminario, pero igualmente asistí para acompañar a mis alumnos. Ambos mirábamos la clase juntos de pie cuando me dirigió unas palabras que permitan que me guarde para mí; sólo les diré que son de esas palabras que uno lleva para siempre consigo y que definen de manera más profunda e indeleble nuestra relación, más allá de episodios puntuales y muestras de mutuo carácter, sus palabras aquel domingo valen una amistad. Si lo han notado, hablo de Isidoro en presente, porque no se ha ido ni se irá jamás mientras un alumno, amigo, hijo, esposa, lo tenga vivo en su corazón. Nos vemos, amigo, cualquier día en cualquier momento, ya sea en la pantalla de TV o Pc mientas visiono un curso tuyo, recordando tus palabras o las anécdotas vividas o simplemente en la memoria del corazón donde estarás viviendo siempre.

Nota: para ilustrar este texto he barajado muchas fotos que he visto por redes sociales que me han gustado pero su alumno Abel, buen amigo, me hizo llegar varias, de las cuales he seleccionado una, por mi habría puesto más pero no creo que sea necesario. Es una foto tomada durante el Tai Kai que Noguchi impartió en Paris, creo que es el último seminario al que acudió, una foto donde entrena con uno de sus alumnos, como uno más entre la multitud. Aun así hay un cuadro de Isidoro pintado por Oscar que es realmente espectacular, no tengo derecho a ponerlo aquí, es una obra suya, pero sin duda captó la esencia del formador y del hombre.

TODO ES POSIBLE

Después de muchos años, comprendes que, sean cuales sean las probabilidades, todo es posible siempre que no te rindas. Si puedes pensar fuera de la caja*, todo es posible. Si sólo sigues las reglas, te conviertes en la fuente de tus límites. Pensar fuera de la caja* en Budō exige que ya tengas una comprensión profunda de los conceptos básicos. El Kukishin Biken Jutsu detalla todo en tres conjuntos de Waza.

Déjame contarte una anécdota que sucedió con Hatsumi Sensei. La fecha abril de 1996, el lugar Noda, Japón. Justo en frente de la casa de Sensei. El tema para el año 1996 elegido por Sōke fue Kukishin Biken Jutsu. El Taikai en Holanda se programó unas semanas más tarde. El mismo estuvo dedicado a la espada. Sensei quería que yo fuera su Uke, así que compartió conmigo mucha información antes de nuestra reunión en Amsterdam. Al final de una clase en el Honbu, Sensei me llamó y me pidió que fuera a su casa al día siguiente. “Ven con tu cinturón y tu espada Kukishin”. Antes de irme, agregó: “Por favor, trae a algunos amigos para que entrenen contigo. Nos vemos allí a la 13 horas”. Entonces, al día siguiente a las 13 horas, nuestro pequeño grupo de entrenamiento de seis estaba esperando a la puerta de su casa. Sensei salió de la casa con algunos perros y cruzó la calle. En aquellos días, un terreno baldío estaba frente a la casa. El edificio que hoy da sombra a su casa aún no había sido construido.

Durante dos horas practicamos en la tierra y él nos enseñó Kukishin Nuki Gatana. (1) Nos mostraba el movimiento y luego se sentaba en el suelo con sus perros mientras entrenábamos. Nuestro grupo de Gaijin vestía jeans, zapatillas, camisetas y un cinturón de Budō. Debe haber sido llamativo vernos así para los japoneses de Noda que pasaban por la calle, debió ser extraño. De todos modos, ¡fue una gran clase! Sensei demostró las muchas formas correctas de sacar la katana y usarla. Cuando fui a abonar la lección, dijo: “puresento” (presente). Le di las gracias.

Le pregunté si había más que aprender al respecto. Él dijo: “Siempre. Pero Aruno san, esto es sólo entrenamiento, no jissen (pelea real). Cuando las cosas se pongan reales, haz lo que sea necesario para mantenerte con vida. El Ninpō sólo se centra en sobrevivir. La forma no importa. Todo es posible.” Su respuesta sigue viva en mi memoria incluso después de todo este tiempo.

Como saben, en http://www.koimartialart.com, cada miembro de Koi puede hacer preguntas después de ver un video. (2) Recientemente, un miembro de Koi me preguntó. “¿Sería posible girar la espada mientras haces Tsuki Komi? ¿El filo de la hoja hacia arriba puede cortar los dedos o muñecas del oponente que no están protegidos por la armadura?” Inmediatamente, la sesión de entrenamiento de Nuki Gatana volvió a mi memoria. Pero en lugar de responder a la comunidad Koi, he decidido escribir esta publicación para beneficio de todos.

¿Es posible girar la hoja hacia arriba en la técnica? Sí, puede aumentar la ventaja porque “todo es posible”. La misma libertad se aplica a cualquier cosa en Bujinkan. El Bujinkan Budō se trata de adaptar nuestro conocimiento a la realidad. Respetar al Waza como principiante es obligatorio. Pero un Waza es únicamente un conjunto de reglas a seguir. Las reglas están hechas para romperse. Dependiendo de tus habilidades, puedes ajustar o modificar lo que necesites para sobrevivir.

Cuando estudias el Kukishin Biken, cada nivel de nueve técnicas parece repetirse. El primer nivel da el nombre al Waza. El segundo nivel agrega “no Sayū Gyaku” al título, y el tercer nivel agrega “no Henka”. Después de treinta años de entrenamiento en Japón y de hacer muchas preguntas, empiezo a entenderlo.

Exención de responsabilidad: nada es oficial, sólo mi interpretación. Eso es lo que les enseño a mis alumnos. Les está funcionando, igual que a mí, lo detallaré aquí como lo hago con Koi.

Una vez que conozcas los tres niveles de nueve Waza. Entonces notas que cada técnica del primer nivel se repite con un sufijo agregado. Déjame que te explique. El primer Waza es “Tsuki Komi” y se convierte en “Tsuki Komi no Sayū Gyaku” en el segundo nivel, y “Tsuki Komi no Henka” en el tercero. Para hacerlo más fácil, nombré los niveles del programa de estudios de Kukishin Biken Jutsu de la siguiente manera. El primero es Nijigen no Sekai. La técnica es simple y se mueve sólo en un plano de 2 dimensiones. (3) El segundo conjunto de Waza es Sanjigen no Sekai. (4) Repites el mismo Waza pero moviéndote hacia la izquierda o hacia la derecha. Este es ahora un plano de 3 dimensiones. El último nivel es Yūgen no Sekai. (5) Esta es la dimensión mental o psicológica. Aquí te mueves hacia adelante o hacia atrás, arriba o abajo. Hatsumi Sensei lo llamó; la dimensión invisible donde las cosas aún no se han manifestado. (6)

Los tres conjuntos te preparan para moverte en cualquier dirección en el espacio y el tiempo. Está definiendo una esfera de posibilidades infinitas. Por esta razón, veo a Kukishin Biken Jutsu como un in-yō dinámico.

Tama, la esfera, es fundamental para el Budō japonés, y la encuentras en muchas Ryū. (7) Pero Tama también es la perla. Como siempre, los mismos sonidos pueden tener diferentes escrituras. (8)

También veo algunas similitudes con el libro de Pitágoras “Los versos de oro”. (9). Allí explica lo que define como “Tetraktys” o “Cuaternario”. (10) Para resumir, escribe que el espacio es de cuatro formas unidas entre sí. Uno es el punto, dos es la línea, tres es la superficie, cuatro es el volumen. Asimismo, nuestro sistema Biken Jutsu incluye al anterior en cada nivel. Lo único que queda por descubrir es el momento adecuado.

Una vez que conoces los aspectos mecánicos, es fácil ajustar y adaptar los conocimientos a la situación a la que te enfrentas. En nuestro caso, girar el filo de la hoja hacia arriba está bien. Aprender a usar una espada es un proceso largo hasta llegar al punto “Shuhari”. Usa la espada lo mejor que puedas cuando tu vida esté en equilibrio. Y no te abstengas de destruir las reglas del Waza si es necesario.

¡Ten siempre en cuenta que todo es siempre posible!

Por Arnaud Cousergue

1 抜 く, Nuki (nuku o nukiru): 1) para sacar; sacar; extraer; desenchufar desmalezar

2 http://www.koimartialart.com es una plataforma de transmisión. Koi ofrece 160 Gb de videos de Bujinkan que cubren todo el Waza de Bujinkan. ¡Compruébalo hoy!

3 二次 元, Nijigen: 2 dimensiones.次 元, Jigen: dimensión, nivel. Y 世界, Sekai: 1) el mundo; sociedad; el universo; 2) esfera; círculo; mundo

4 三次 元, Sanjigen: 3 dimensiones

5 幽 玄, Yūgen: profundidad misteriosa; belleza tranquila; lo sutil y profundo.

6 Definición de dimensión en física y matemáticas. “La dimensión de un espacio u objeto se define informalmente como el número mínimo de coordenadas necesarias para especificar cualquier punto dentro de él”.

7 玉, Tama (o Gyoku): pelota; esfera; globo; orbe. Tama es el mismo kanji que forma los nombres de Gyokko Ryū o Gyokushin Ryū. Muchos sitios web traducen el término “tama / gyoku” por joya. Sería más correcto traducirlo como perla.

8 摩尼, Tama (no hay orden en japonés entre kanji): joya; perla; piedra preciosa

9 Los versos de oro de Pitágoras.

*Nota del Traductor: “la caja” es una expresión muy usada en ingles. Hace referencia, a grandes rasgos, a pensar bajo o dentro de los límites establecidos o a salirse de los mismos. Me ha parecido oportuno dejar dicha expresión como en el texto original.

DŌJŌ YABURI TO TARYŪ JIAI

他流仕合 Taryū Jiai es un término que podría traducirse por duelo o combate de estilos distintos. Este concepto nos viene heredado de los últimos días del Shogunato Tokugawa o también conocido como periodo Edo. En esos tiempos se popularizó por así decirlo una costumbre poco ética denominada Dōjō Yaburi (道場破り) término que podría traducirse por “asalto al Dōjō” aunque su traducción más impactante es “destructor de Dōjō” y que se trataba de un reto o desafío a la escuela que allí impartía sus enseñanzas. Los Dōjō donde sucedían continuos enfrentamientos se denominaban Dōjō Arashi (道場嵐) o “Dōjō tempestuoso”

Entendamos un poco más en profundidad el contexto. En un tiempo de paz militar impuesta por el clan Tokugawa, había pocas actividades que diesen de comer a la clase guerrera, siendo una de las más importantes o prestigiosas que un clan o escuela pasase a ser el estilo de lucha de un determinado Daimyō o señor feudal de mayor o menor importancia. Por lo tanto el buen nombre y el prestigio de estas escuelas esa su bien más precioso. Podemos recordar como claro ejemplo de ello los esfuerzos del clan Yoshioka por mantener su prestigio ante las continuas derrotas sufridas a manos de Miyamoto Musashi. Este célebre Rōnin practicó por un tiempo el Dōjō Yaburi. Quienes hayan leído la biografía de Musashi sabrán de las consecuencias de esos “combates”.

Dōjō Yaburi era una práctica usual por parte de Rōnin habilidosos que buscaban fama y fortuna. Era práctica usual de quienes consideraban sus habilidades técnicas y tácticas superiores a otros estilos y querían demostrarlo. Fue práctica de algunos vividores hábiles con el sable que retaban a escuelas a las que derrotaban de forma a veces humillante y que extorsionaban económicamente a dichas escuelas por guardar silencio y que el honor o reputación de la misma no se viese perjudicado. En definitiva era una práctica con muchas variantes. El Dōjō Yaburi ha tenido una connotación algo negativa pero lo cierto es que como he comentado podía tener muchas interpretaciones o suceder por temas muy dispares.

El Taryū Jiai es una práctica resultado del desafío del Dōjō Yaburi si este llegaba hasta sus últimas consecuencias. También era un vehículo para contrastar habilidades técnicas entre dos adeptos a distintas escuelas de sable, de una forma más o menos amistosa. Servía para valorar las habilidades de reclutas en milicias o ejércitos privados de la época, había en definitiva igualmente muchas formas en que esta modalidad de enfrentamiento podía darse. Llegada la era Meiji esta práctica pasó a ser también usual en estilos no sólo de sable sino de otro tipo de armas o en formas de lucha sin armas.

Hay un excelente film de 1964 que en inglés se llamó “Dōjō  Challengers: Samurai from Nowhere” (Dōjō Yaburi) interpretada por los míticos Isumu Nagato y Tetsurō Tanba. Nos situamos en un “moderno” Japón feudal, todavía dominado por el Shogunato Tokugawa. Una joven Tae, de clase alta, hija de un consejero mayor, iba a ser destinada a ser la concubina de su señor. Al verse en la obligación de aceptar, decide fugarse con quien estaba realmente enamorada, Ishei Misawa, un habilidoso Samurai que le servía de protección. Se casan, y deciden marcharse muy lejos para poder vivir tranquilos y en paz. Pero son tiempos difíciles. Ishei se verá obligado a aceptar combates por dinero (algo muy deshonroso para cualquier Samurai) y participar en dudosos torneos de artes marciales. Mientras que la joven Tae, trabaja sirviendo en una posada, esperando lograr ahorrar lo suficiente para poder marcharse. Se cambian los nombres, pero ofrecen una buena recompensa por ellos y mucha gente les está buscando. Incluso un temido Samurái que vaga por la zona en busca de recompensas. Para mí es una pequeña joya del cine japonés que he visto varias veces y que tuvo una segunda entrega bajo el mismo título pero con un guión que narraba una historia nueva ajena a la contada en el film anterior y que en mi opinión está muy por debajo en calidad que el film primigenio. El film llevó por título “Zuko Dōjō Yaburi: Mondomuyo” (Dōjō Challengers 2: samurái From Somewhere) también de 1964. Si quieren un film donde el TaryūJiai se pueda apreciar correctamente de una forma clásica recomiendo la escena inicial del film de Nagisa Ōshima “Gohatto” de 1999.

 Lo cierto es que tras la leyenda, las fábulas y cuentos populares que han idealizado o novelado estas prácticas se esconde una realidad algo más oscura a veces. Dōjō Yaburi se volvió una forma de ganar dinero o fama a costa de humillaciones públicas o extorsiones privadas. Se dice que algunos luchadores tras derrotar a la escuela se llevaban el kakejiku o la tabla donde figuraba el nombre de la misma como trofeo, en otros casos la destrozaban. Del mismo modo la práctica del Taryū Jiai se volvió en torneos más o menos legales o clandestinos donde ganar dinero mediante las habilidades adquiridas. Dos fórmulas de práctica y aprendizaje se fueron pervirtiendo y prostituyendo perdiendo el objetivo que un día tuvieron, el intercambio de conocimientos y una expansión de miras o perspectivas en el uso de sable o de las formas de lucha en general. Lo cierto es que aun hoy hay formas de lucha que para implantarse en una zona concreta visitan los gimnasios de la zona lanzando retos e intentando demostrar de malos modos su supuesta superioridad técnica y táctica. Podría citar al menos dos casos recientes, de las últimas dos o tres décadas, pero creo que todos los que lleven ya un tiempo en el mundo marcial sabrán de quien les estoy hablando…. Tal vez uno de los motivos por los que he huido o evitado que se nos encasillara en grupos afines a deportes de contacto o competición ha sido que no se terminara pervirtiendo nuestro Budō por intentar “competir” y ver quién es mejor o más fuerte o hábil, por terminar intentando imitar formas de trabajo que nada tienen que ver con nuestro legado.

Nota: por un problema por wordpress una parte del post ha quedado en negrita y me ha sido imposible rectificar el problema.

REFLEXIONES SOBRE LA PROMOCIÓN

Con los años uno va llegando a ciertas conclusiones fruto de la reflexión y la observación. A causa de un tema muy trivial o pueril ha venido a mi cabeza los motivos de la especial o muy peculiar forma de otorgar grados del Sōke. Para no hacer muy larga la introducción comentaré que estos días se habla de cierto personaje que a finales de los 80 y principios de los 90 dio bastante que hablar por ser un chico muy joven, tal vez para muchos demasiado joven, que había, sorprendentemente para muchos, obtenido un 4ºDan en Japón de manos del Sōke. El chico no supo digerir ese grado otorgado y eso dio lugar a situaciones muy desagradables que entran ya dentro del área del “cotilleo, especulación, el mito y la leyenda”. Lo cierto es que muy recientemente este personaje que hoy ya casi peina canas ha vuelto a la actualidad aunque por temas de otra índole pero ha salido a la luz su pasado vinculado a Bujinkan. Por suerte la mayoría de los comentarios han sido prudentes, educados e incluso han obviado la relación, pasajera, que el personaje tuvo con Japón pero algunas personas me han preguntado por él, gente ajena a Bujinkan o, en todo caso, desconocedoras todas ellas de la peculiar trayectoria de este personaje. 

Bien, esta situación me ha permitido explicar a neófitos y no tan neófitos la forma en que el Sōke usa la promoción de grado. Para empezar tengamos en cuenta que durante los 70, pero sobre todo los 80 y 90, la gente que podía viajar con cierta regularidad a Japón era muy poca. Incluso entrado el siglo XXI igualmente para mucha gente no ha sido fácil económicamente viajar a Japón, y no sólo por temas puramente económicos, sino de responsabilidades adquiridas en su tierra a nivel familiar y laboral o por temas de salud. El Sōke muy consciente de ello tuvo en cuenta todos estos factores y alguno más para implementar una forma de promoción muy especial. Podríamos decir que esta metodología o protocolo tiene tres distintas posibilidades. 

Por un lado el Sōke otorga grados por mérito técnico o por mérito personal. Generalmente en esos casos se encuentra con un alumno con un determinado nivel que él meramente certifica. En ocasiones sin embargo la persona es posible que haya pasado varios años sin poder viajar a Japón, entonces el Sōke suele usar la fórmula de compensación, como yo la llamo. Otorga un grado de forma retroactiva compensando el tiempo que hace que no ve a su alumno y la evolución del mismo. Si sabe que su alumno no tendrá forma de volver a Japón con la fluidez que otros sí tienen, suele otorgar un grado bastante alto, por encima de las capacidades del alumno en el momento presente. Ese grado busca alentar y orientar al alumno sobre la dirección que debe tomar su entrenamiento y lo que el Sōke espera de él en el futuro. Es también una forma en algunos casos de evaluar más allá del conocimiento técnico, el carácter del alumno en cuestión. A esto yo lo llamo “la borrachera del grado”. De todos es conocido cómo al Sōke le gusta “emborrachar” a sus invitados en un intento muy inteligente de que se desinhiban y se expresen sin ningún tipo de pudor. Estos grados “emborrachan” al alumno con un nivel que por lo general es muy alto y supera mentalmente, al menos de momento, al alumno. El Sōke estará pendiente de “la resaca del grado” es decir, del comportamiento ulterior del alumno a dicha promoción y si la misma ha servido como trampolín para su crecimiento personal o como lápida para el mismo. 

En otros casos esa promoción compensatoria es simplemente eso, una promoción a un grado acorde al nivel que el alumno ha alcanzado. Pero el Sōke suele aún seguir usando el grado para poder, en la distancia, trabajar con su alumno. Muchos hemos recibido alguna promoción vía postal, es decir nos ha llegado un sobre desde Japón con un Menkyo. Esa forma de otorgar los grados es nuevamente una herramienta del Sōke que por un lado te recuerda que estás en su mente siempre y por otro te motiva para que reflexiones sobre tu actual nivel de compromiso con él y su Budō. Lógicamente esto es mi opinión personal, cada cual tendrá la suya, totalmente válida, posiblemente más que la mía, pero es esta visión fruto de 37 años en Bujinkan la que uso para evaluar cada Menkyo recibido de Sensei desde que, en 1996, hará el 5 de octubre 25 años, me convertí en su alumno. Soy consciente que no es la fórmula usada por algunos visto su comportamiento tras promocionar de grado o por cómo promocionan a su vez a otras personas de grado, es mi visión y hoy simplemente la comparto ya que he tenido que matizar a algunas personas este asunto. Sensei entiende que su Budō es enseñado en la distancia, sus alumnos poblamos este planeta y en ocasiones estamos a miles de kilómetros de él, sin embargo ha buscado cómo acortar esas distancias en muchas formas y una de ellas en es su peculiar forma de otorgar los grados.

Recuerden que en sus DVD Sensei tituló genéricamente a los mismos “Artes Marciales de la Distancia (Martial Arts of Distance)”. Esto, como con casi todo lo que proviene de Sensei,  tiene varias lecturas. La principal, su Budō se centra o gira en torno al concepto de la distancia, eso no tiene discusión. Pero otra lectura que ya en 1990 hice de esas palabras, escritas en ingles para que llegasen a los estudiantes occidentales específicamente, fue que Sensei desarrolla una forma de enseñanza en la distancia, esa que separa físicamente países como Japón de España. Sus trabajos audiovisuales eran una forma de romper esa distancia y su forma de otorgar Menkyo es otra de esas formas de enfrentarse a esa distancia, física, nunca emocional o afectiva, esa “fuerza” que une a Sensei y Gakusei. Recordemos que según la tradición asiática las tres grandes relaciones del ser humano son: Padres e Hijos, Esposa y Esposo, y Maestro y Alumno. Siguiendo dicha tradición o filosofía, la relación más difícil y más completa es la tercera, Maestro – Alumno. Sensei ha cultivado y cuidado esa relación con cada alumno siendo su forma de otorgar promociones de grado o reconocimiento una de sus herramientas para ello.

INGRATITUD

Un reciente comentario publicado en redes sociales por mi compañero y amigo Dai Shihan Christian Petroccello me ha permitido reflexionar sobre ciertos puntos de interés. Christian hablaba de personas que se quejaban amargamente de no estar recibiendo los Menkyo que solicitaron tiempo atrás a Japón a través suyo. La verdad es que entiendo el sentimiento de Christian de cierto grado de enfado o frustración. La gente entrega un sobre con una cantidad de dinero y unos documentos cumplimentados para tramitar con Japón los Menkyo para sus alumnos o para ellos mismos. Entiendo la ilusión por tener los trámites realizados y con ello cumplir con la normativa impuesta por el Sōke y a la vez tener en sus manos el ansiado Menkyo, prueba física del nuevo nivel alcanzado, del nuevo grado obtenido. Sin embargo la gente no creo que entienda que las personas que viajan a Japón y se llevan consigo esos sobres adquieren una enorme responsabilidad tanto con los dueños de esos sobres como con el Sōke. Se convierten en intermediarios administrativos que generalmente hacen estos trámites sin ganar nada con ello, simplemente por prestar un servicio a la comunidad Bujinkan. No se puede entrar en Japón con más de una cierta cantidad de divisa japonesa, por lo que cada sobre resta a quien los lleva una cantidad de dinero más o menos grande de su propio fondo para su estancia en Japón. Quien gestiona estos documentos debe entregar esos sobres en persona al Sōke o a quien esté designado para recogerlos y tramitarlos ya sea en las clases del Honbu o acudiendo directamente a la oficina del Sōke. Debe retornar a su país portando los Menkyo tramitados evitando que se extravíen (recuerdo un compañero que perdió su mochila en el vuelo de regreso a España y con dicha mochila perdió los Menkyo que en ella estaban, su formador no solicitó una copia a Japón alegando extravío, cosa que podría haber hecho sin mayor problema, sino que le hizo abonar y tramitar los Menkyo de nuevo… Creo que si buscaba dar una lección se excedió, pero eso es otra historia…). Una vez de nuevo en su hogar debe hacer llegar a cada persona los Menkyo correspondientes; en definitiva, una enorme responsabilidad, trabajo que se hace por el bien de todos.

Aun así en estos tiempos de pandemia, con el Honbu cerrado y la oficina del Sōke en un mínimo o casi nulo estado de actividad administrativa, la gente sin paciencia ni consciencia del proceso largo y delicado que brevemente he narrado, reclama incluso con malos modos esos Menkyo, algunos según cuenta Christian han abandonado la formación con él a causa de estos temas. Es fácil dar un sobre, tumbarse en el sofá a ver la TV hasta que lleguen a sus manos los ansiados Menkyo. Entiendo que Christian se haya resignado estoicamente a la ingratitud de algunos, pero es una pena que la gente no entienda y valore el servicio que gente como él presta a Bujinkan. No todo el mundo puede ir a Japón. Enviar dinero en sobres postales es ilegal en muchos países y hay riesgo de que en las oficinas postales ese dinero sea detectado e incautado o intervenido, pero aún peor escamoteado, por no decir abiertamente robado, por empleados sin escrúpulos, ya que en todos los sitios hay manzanas podridas. Siempre que he pedido el favor a alguien para que hiciera por mí algún trámite he sido plenamente consciente del favor que pedía y se me hacía, de la responsabilidad que cargaba sobre las espaldas de esa persona y de todo el trabajo, riesgos y quebraderos de cabeza que esa persona me estaba ahorrado. Aquí debo agradecer públicamente a mi amigo y compañero Dai Shihan Juan Manuel Serrano que siempre se ha ofrecido generosamente a realizar esos trámites para mucha gente entre la que me incluyo. Muchas gracias una vez más, JuanMa.

En una ocasión tramité para cierto instructor sus Menkyo y licencias para poner sus papeles al día. Estaba enseñando publicitándose como 3ºDan cuando era 2ªDan y llevaba sin hacer licencias con Japón al menos 5 o 6 años. Lamentable… Su falta de agradecimiento a mis desvelos no sólo por esos trámites sino por intentar actualizar su grado a un nivel aceptable dentro del tiempo que llevaba entrenado, no sólo me granjeó una bronca con un conocido formador europeo, sino que terminó con un distanciamiento expeditivo por parte del tipo que una vez que ya no pudo sacarme más hizo algo que muchos hacen hoy en día que es ir “de oca en oca”, ya me entienden… Fue entonces cuando dejé de aceptar estudiantes que no se comprometieran con mi política y ética de trabajo, rechazando a los que buscaban un gestor o administrador que impartiera grados, tramitase Menkyo, o como nos ocurre ahora, expendiese licencias. Quiero conmigo gente deseosa de aprender y crecer, no coleccionistas de grados o buscadores de un admistrador/gestor.

La ingratitud es un mal endémico en nuestra sociedad, el otro día me pasaron el currículum de un formador que se publicó en internet, donde no menciona los nombres de sus primeros instructores o formadores, sólo menciona al último. Eso sí, con toda la retahíla de grados, menciones y honores que le han sido concedidos como si los mismos fueran garantía de algo… No mencionar dos simples nombres no costaba nada, pero, claro a veces la ingratitud es un síntoma del exceso de ego o de una memoria frágil que se olvida pronto de quienes le enseñaron a gatear en esto del Budō de Bujinkan. Tampoco se puede esperar mucho de quien no sabe escribir la palabra Sensei correctamente. Promocionas a alguien a un grado y en vez de citar la promoción mantiene el grado anterior oficialmente, de cara al público, uno entonces piensa que la ingratitud empieza por no aceptar lo que recibes, gestionándolo después de forma interna o personal como mejor decidas. Pero si no haces gala del grado estás proyectando una sensación de que dicha promoción no está a la altura de la persona que la recibe; al final es un ejemplo de ingratitud. Como Nagato Dai Shihan dijo a unos amigos en Japón en cierta ocasión: “Jamás rechaces o reniegues de un honor que se te conceda, es un acto de ingratitud que se puede llegar a considerar como un desprecio”.

La ingratitud es algo que todos experimentamos y aplicamos, todos. Por ello es importante un continuo examen de conciencia sobre nuestros actos y si los mismos son correctos o por el contrario son erróneos. Tal vez situaciones como la de Christian o alguna otra aquí narrada puedan servir de espejo donde ver reflejadas situaciones personales que se sufren y que son un reflejo de esa ingratitud que tenemos o de la que somos víctimas. Es bueno hacer ver a la gente su error si es posible, pero es también bueno saber dejar fluir a la gente y que igual que llegaron se vayan por donde han venido. La gente ingrata es tóxica en un entorno donde los valores y principios que se buscan inculcar, experimentar y aplicar son muy distintos.  

DECIDIENDO CÓMO Y CON QUIÉN

Es algo frecuente cada mes recibir a través de alguno de los medios disponibles para contactar conmigo de forma directa consultas y preguntas de toda índole. Realmente no atiendo a muchas por ser, a mi parecer, temas que son de lógica y cuyas respuestas están en el propio blog y en su contenido. De entre todas las cuestiones que me plantean hay una que se repite cíclicamente y es “Cómo puedo seleccionar un formador en el área de las armas blancas de forma sensata y seria”. He preparado un vídeo para mi canal de YouTube sobre este tema, pero mientras decido si publicarlo o no quiero con este post contestar a esa pregunta o cuestión de una forma pública y así remitir futuras consultas a este post.

Bien, cuando alguien busca en su área de influencia geográfica, que suele comprender su localidad de residencia y tal vez un área de unos 20 o 25km en torno a la misma, un profesional en este delicado tema, suelen asaltar todo tipo de dudas y preguntas. Vamos a citar unos pocos puntos que muy posiblemente permitirán “filtrar” y facilitar la decisión a la persona interesada.

Primera cuestión básica. Seguramente en su área de influencia geográfica existan multitud de Artes Marciales, deportes de contacto y sistemas mixtos o híbridos de eso que mal llaman “Defensa Personal”. Antes de nada céntrense en un punto vital, si la actividad que están analizando o valorando no tiene en su programa de trabajo oficial el manejo de armas blancas, descarten ya dicha actividad. El motivo es obvio, no se puede enseñar realmente a nadie a sobrevivir (no defenderse o protegerse, sino sobrevivir) a una agresión con un arma corto punzante sino conoces la dinámica de dichas armas. Por muchas “técnicas” que puedas practicar contra un ataque de arma blanca, lo cierto es que estás en una delicada posición ya que desconoces realmente la capacidad de dicha arma para infligir daño letal, desconoces sus formas de empuñarla o agarrarla, indexarla, manipularla, ángulos de corte y puñalada, formas de portar y extraer estas armas así como su dinámica de trabajo y lucha. Por todo ello y bastantes cosas más, descarta a todo aquel que no te enseñe a usar aquello a lo que pretendes sobrevivir. Lógica pura. quiero aquí recordar las palabras del instructor y amigo Dean Rostohar:

“Para saber cómo defenderse de un cuchillo, también necesitas saber cómo funciona ese cuchillo en la lucha. Luchar contra un cuchillo es brutal, así que prepárate. Tu mente, espíritu, corazón y cuerpo son tu arma… pero tu habilidad y tu arma son muy importantes para la supervivencia… Recuerda no hay pelea limpia, en Specwog lo sabemos muy bien”

Sigamos, sólo un 10%, siendo generoso, de los métodos y Artes enseñan estas cosas, en mayor o menor medida. Ahora hay que ir un poco más allá de la mera formación a nivel técnico. Por muy habilidosos y bien formados que estemos en el uso de las armas blancas, en las técnicas y tácticas para sobrevivir a una agresión con las mismas, hay un factor esencial, vital que todos o casi todos pasan por alto, el factor psicológico. Si en el momento de la agresión no podemos reaccionar y poner en práctica todo lo entrenado y aprendido con esfuerzo y sudor en el tatami la verdad es que estaremos muertos. Siempre reitero una frase “si el compromiso y determinación del agresor por causarte daño es mayor que el tuyo por sobrevivir, estás muerto; pero si tu compromiso y determinación por sobrevivir es mayor al del agresor por causarte ese mal, el agresor está jodido”. El shock que sufrimos al ser víctimas de una agresión bloquea nuestras repuestas físicas y psicológicas. Este tema lo he tratado hasta la saciedad en muchos post precedentes, consulta este blog a fondo e infórmate. Lo cierto es que nuestros condicionamientos éticos y morales así como los legales o judiciales unido a las consecuencias de orden fisiológico que podemos causar en nuestra acción por sobrevivir, tienden a bloquearnos. Necesitamos superar ese bloqueo y hacer lo necesario para sobrevivir.

Esto trata sobre personas buenas que por su naturaleza bondadosa no están preparadas para causar mal, para el uso de la violencia. El agresor por el contrario es hábil y no tiene esas restricciones psicológicas, éticas o morales para utilizar la violencia para sus fines. En la vida cambian los escenarios, la ropa y complementos con que vestimos e incluso el diseño de algunas armas, pero lo que jamás cambia es la violencia. Esa capacidad para emplearla, para lograr los más sucios objetivos: robar, matar, violar, etc.…  Lo que necesitamos es lograr que esas buenas personas sean tan hábiles en el uso de la violencia como las malas personas, ya que de esa manera se puede luchar de una manera más lógica y compensada. La violencia es algo universal en cualquier continente, país o época histórica, por ello debemos aprender a desarrollar nuestras habilidades utilizando la violencia, tanto la del agresor como la nuestra.

Bien, estos dos puntos tratados de forma somera son suficientemente importantes como para permitir filtrar a los profesionales que en tu zona dicen formar o enseñar a “defenderse” de una agresión con armas blancas. En mis clases denomino a estas situaciones “agresiones ilegítimas en escenario urbano con el empleo de violencia mediante la fuerza bruta y/o herramientas contundentes, flexibles o corto-punzantes”. Esta definición es más completa y deja sentadas las bases de lo que mis alumnos y estudiantes van a ver en mis clases. A nivel técnico y táctico hay grandes formadores en todo el mundo, pero son personas, no sistemas, personas. Por ello es tan importante que te entrevistes con el formador y dialogues con él sobre los diversos temas que giran en torno a este área tan importante y controvertida a veces. Un último detalle, tal vez te sea útil preguntarle al formador por su IFAK y ver si sabe de qué le hablas y si lo lleva consigo, a veces no es cuestión de preguntar qué navaja portas sino cómo estás de preparado para sobrevivir a la agresión más allá del terreno puramente combativo. A veces una formación de calidad pasa por conocimientos como los tiempos de muerte por shock hipovolémico en una agresión con arma blanca o cómo subsanar las consecuencias de una agresión.

Takamatsu Sensei hirió seriamente a un asaltante que pretendía robarle, le causó serias heridas, pero finalizada la agresión curó al asaltante y le cobró por dichas atenciones médicas. Siempre digo que este es un ejemplo magistral de todo lo expresado en este post. Hacer lo necesario para sobrevivir y tener la capacidad para subsanar o remediar en la medida de lo posible las consecuencias físicas de la violencia ejercida en la agresión. Bujinkan enseña así, Hatsumi Sensei recuerda este hecho en la vida de Takamatsu Sensei por varios motivos, uno de ellos es recordarnos que hay que hacer lo que es necesario pero hay que saber auxiliar en la medida de lo posible tras la contienda, así los efectos ético-morales y legales-judiciales se mitigan de forma evidente, haciendo que la experiencia por sobrevivir no sea un trauma en el futuro.