MÁGICO CABALLERO

Una clase con Senō Sensei es siempre un gran momento. Como él había estado por temporadas inactivo recientemente, me alegré de saber que estaba enseñando en el Honbu. Para mí, Senō Sensei es un caballero y un mago. Su elegante Taijutsu mezclado con su precisión mágica no deja de sorprenderme. Y él es resistente como un Shinobi real. ¡Le respeto!

Como suele ser el caso cuando enseña, estoy perdido después de unos minutos. De hecho, esta es la razón por la que aprecio sus clases, son un desafío. Estar perdido e incapaz de replicar lo que muestra es una lección de humildad y la mejor manera de mejorar mi conocimiento. Ir a Japón se trata de entrenar y aprender siempre más.

El movimiento de hoy consistió en surfear la ola creada por los movimientos de Uke. Era un simple doble Tsuki. Pero la simplicidad es difícil de conseguir. Uke estaba atacando con la izquierda y luego con la derecha. En el primer ataque, esquivaba hacia los lados, controlando con el cuerpo y la mano derecha. En el segundo, pivotaba como una puerta por el exterior del puño, controla el brazo y boshi / fudō ken a butsumetsu. Entonces Uke cae en una especie de Katame Dori dejándolo acostado sobre su vientre. A partir de ahí, hicimos muchas variaciones usando Yubi kudaki, cambiando de lado, usando Te Dama Dori, etc.…

No explicaré todo lo que hicimos, pero quiero detallar algunos puntos aquí:

  1. Osaeru más que “control”:

En mi entrada anterior en el blog, hice hincapié en la diferencia entre “Osaeru” y “control”. Rob me dijo que Senō Sensei estaba usando la palabra japonesa en lugar de la que usaba Sensei en inglés. Después de esta clase con Senō, entendí la diferencia. Hatsumi Sensei usa todo el cuerpo y la mente. Senō Sensei enfatiza el aspecto biomecánico del movimiento. Sin un conocimiento excelente del cuerpo, el “control” permanece en el nivel físico. Una vez que tengas el conocimiento, el siguiente paso es controlar el todo.

  1. El codo pegado al cuerpo:

Un consejo interesante fue moverse, interceptar el Tsuki usando todo el cuerpo manteniendo el codo unido al cuerpo. Cuando haces eso, la fuerza no es necesaria ya que la masa de tu cuerpo hace el bloqueo con el peso corporal. El trabajo de pies es bastante técnico. Si lo haces mal, liberas demasiada fuerza y​​destruyes los beneficios del bloqueo. Debes hacer eso con una transferencia perfecta de tu peso corporal: no demasiado, ni demasiado poco.

  1. Envolver con Yubi kudaki:

Una vez que hiciste el bloqueo, tu mano queda pegada al antebrazo del oponente. Puedes hacer esto por dentro o fuera. Luego, al extender los dedos, un dedo se pone en contacto con la muñeca de Uke. El trabajo de pies te permite rotar su mano, usando este dedo como Shiten para redirigir la fuerza de uke. (1)

  1. Te Dama Dori para controlar al oponente:

Cuando estés por fuera de Uke puedes aplicar Te Dama Dori para desequilibrarlo rápidamente. Puedes encontrar esto en el libro publicado por Sensei en 1983 “Togakure Ryū Ninpō Taijutsu”(*). Esta es una forma beneficiosa de obtener el equilibrio de Uke sin usar la fuerza. (2)

  1. Usa tu juego de pies a través de las caderas, no uses la fuerza: (3)

Todos estos consejos son posibles sólo porque no estás usando fuerza alguna. Como dice Sensei, “controlas al atacante con las caderas”. Tu cuerpo se mueve porque lo está haciendo como un todo, se está moviendo como una unidad.

Todos estos puntos son complementos a tus movimientos. No son específicos de esta técnica. Estas son las pequeñas gemas que obtienes cuando vienes aquí a entrenar en Japón. Úsalos, y conviértete en un mágico caballero también.

Por Arnaud Cousergue

  1. Shiten 支点; punto de apoyo, apoyo
  2. 手 玉 に る る; (liderando) a alguien por la nariz. Aquí significa redirigir la atención de uke para tomar su equilibrio. Sensei y los Shihan japoneses lo usan mucho. No apliques fuerza o dolor que pueda hacer que Uke cambie sus pasos.
  3. footwork 足 さ ば き; Ashi sabaki

(*) Para los lectores hispanohablantes indicarles que dicho libro, uno de los libros “sagrados” dentro de Bujinkan, será publicado en breves semanas por Shinden Ediciones en una edición de la máxima calidad.

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LA FORMA EN QUE CAMINA

Cuando entrenas con el Sōke, lo importante no es lo que ves, sino lo que no ves. Si quieres entender las técnicas de Sensei, estudia la forma en que camina. Este es el secreto.

Ayer por la noche no había mucha gente asistiendo a clase, fue bueno. Creo que el calor en Japón es una buena razón para que muchos practicantes de Bujinkan no vengan. Además, la mayoría ha alcanzado el grado más alto, por lo que ya no sienten la necesidad de ir a entrenar. Esto cambiará una vez más si Sensei crea un nuevo diploma. Entonces, las personas correrán de nuevo para ser promovidas.

No tantos estudiantes en el Dōjō le da a Sensei la libertad de usar muchas armas diferentes. Ese fue el caso en esta clase. Hicimos Taijutsu, Hanbō, Tantō, Biken y Bō. Muchos Buki te dan una visión diferente sobre la técnica. Muestra el mismo movimiento con varios ángulos y diferentes distancias. (1)

Nuestros ojos necesitan tiempo para ver las cosas correctamente. Me pasó anoche. Era evidente que lo que el Sōke nos mostró no era lo que teníamos que hacer. Cuando observas los movimientos de su cuerpo, primero observas lo que está haciendo y elaboras una lista de comprobación mental. Pero este es el enfoque del principiante en realidad. Su Mutō Dori está más allá de eso. De hecho, Mutō Dori es simple. Se trata de controlar a Uke en todos los aspectos. Su acción o la falta de ella controla al atacante. Esto sucede antes, durante y después del ataque. Además, no se limita al oponente, sino que incluye el espacio entre nosotros y alrededor de nosotros.

En un descanso, le pregunté a Rob cómo decir control en japonés. “Control”, dijo. Me dijo que el verbo japonés es “Osaeru”, pero que Sensei prefiere el “control” inglés. (2) La palabra “Control” es más holística y no tan diversa como los muchos significados de la palabra japonesa. “Control” engloba lo físico y lo no físico. Senō Sensei usa “Osaeru”, pero luego sólo se refiere al nivel biomecánico.

Comenzamos con Taijutsu y, por primera vez, “lo vi”. Uke está bajo control, en el momento en que lanza el ataque. (3) Mutō Dori es el último nivel del Budō y no tiene nada que ver con la técnica física, es una actitud. Sabemos que “Kamaeru” significa adoptar una postura, pero también significa “asumir una actitud”. (4)

Gracias a mi jetlag, tuve tiempo para pensar durante la noche y jugué con los conceptos de Tai Gamae y Kokoro Gamae. Hasta ayer, pensé que “Kokoro Gamae” era más avanzado. Creo que estaba equivocado. Como principiante, aprendes que la postura de tu cuerpo (Tai) puede ser diferente de tu postura mental (Kokoro). Hasta anoche, esta era la razón por la que estaba pensando tal cosa. El “movimiento como un solo cuerpo (ser)” de Sensei se encuentra por encima de esta visión dualista. Un Tai Gamae holístico existe en el Mutō Dori.

El Yoroi enseña el “Movimiento de un solo cuerpo”. Cuando tienes Yoroi puesto, no tienes otra opción, debes hacerlo así. (5) La lección más importante de la lucha con Yoroi es aprender a caminar correctamente. La forma correcta de caminar proviene del campo de batalla, por lo que caminar es el secreto de Mutō Dori. ¡Esto es lo que entendí ayer!

Caminar es el origen secreto de todas las artes marciales. La eficacia de la lucha proviene de su capacidad para caminar. Recuerda que el juego de pies es la esencia de Bujinkan y del Budō. Los movimientos de Sensei son invisibles porque, como un mago, lo que muestra no es en lo que te tienes que centrar. Él crea una ilusión. ¿Quieres entender las técnicas de Sensei? Es simple, estudia la forma en que camina.

Por Arnaud Cousergue

  1. Buki 武器; armas, armas, municiones
  2. Osaeru 押 さ え る

Aquí están las diferentes traducciones de “Osaeru”:

  1. a) anotar algo; contener algo; retener algo; para detener; para frenar; para frenar esp.
  2. b) apoderarse; para captar; arrestar esp.
  3. c) obtener control de algo; gobernar; para mantener abajo (información); para suprimir.
  4. d) entender lo que sucede; para determinar (puntos importantes); para encontrar (prueba); comprender.
  5. Mi amigo Duncan explicó en marzo que “Sensei me controla en el momento en que me pide que me ponga de pie y lo ataque”. Escribí sobre esto en una entrada anterior aquí (marzo de 2018).
  6. Kamaeru 構 え る; para poner un aire; asumir una actitud
  7. Yoroi 鎧; Armadura japonesa

VOLUNTAD DE MATAR, VOLUNTAD DE SOBREVIVIR

Esta mañana leía una reflexión acompañada de un pequeño vídeo de Ernesto Pérez Vera sobre la voluntad de matar. En su reflexión hablaba de cómo los profesionales de la seguridad se escudan en las consecuencias jurídicas, es decir en las potenciales decisiones o dictámenes de un juez para no intervenir de forma contundente, de forma eficiente en una situación potencialmente letal. Hablaba de los muchos comentarios vertidos por profesionales que por miedo a las consecuencias legales no actúan y ni tan siquiera se preparan para actuar ante una situación, como antes comentaba, potencialmente letal. Ernesto les preguntaba sobre temas básicos tales como si llevaban bala en recamara, seguros puestos en el arma o el número de sistemas de seguridad de las fundas donde portan su arma. Ante las respuestas de muchos de estos agentes, ya no puedo usar la palabra “profesionales”, Ernesto les comentaba que lo que hacían al justificar su actitud por miedo a las consecuencias legales era escudarse en las mismas para no tener que prepararse para la lucha por la supervivencia, para no tener que desarrollar su voluntad de matar. La voluntad de matar no es sino la voluntad de sobrevivir, siempre que se encuadre en un escenario de violencia letal contra uno. La gente no quiere luchar, no quiere esforzarse por formarse o por prepararse ni física, ni técnica ni psicológicamente para sobrevivir. Así que cuando no hay una correcta actitud toda excusa es buena para justificar tu mala actitud. Ernesto decía ”Sobrevivir a la acción hostil y letal de un congénere, de otro “Homo sapiens”, no es un paseo por un florido parque iluminado. Entrenar la voluntad de matar es lo mismo que entrenar la voluntad de sobrevivir, pero se puede sobrevivir mirando para otro lado e incumpliendo el deber legal de no mirar para otro lado (en el caso de los policías). Y aunque esto sea más agradable de leer y más beneficioso para el pellejo propio, muchas veces hay que matar o herir, a tiro limpio si no hay más remedio, para seguir viviendo, por rasposa que resulte la digestión mental (asimilación) de tal incontestable aseveración”.

Lo cierto es que estas palabras dichas en un entorno policial, son igualmente válidas para un entorno civil. Uno cree que puede sobrevivir huyendo de la realidad, ignorándola, no haciéndole frente o “poniendo el culo” como vulgarmente se dice. Aunque a decir verdad el precio a pagar es igualmente caro. Ignorar la realidad no te va evitar ser víctima de ella, de sufrirla. Si la excusa es “las consecuencias legales” de una acción encaminada a nuestra autoprotección o supervivencia, mala excusa es. No hay excusa posible para negar la realidad y negarse a aplicar la contundencia necesaria para sobrevivir. Del cementerio no se sale, repito una y otra vez, del hospital y la cárcel si. Ser conscientes de la legalidad es algo correcto, ser prisionero de dicha legalidad, ser rehén de dicha legalidad no es correcto, no es justo. Recordemos que nos regimos por leyes y dichas leyes son humanas, han sido redactadas por seres humanos y son impuestas o aplicadas por seres humanos. No podemos confundir ley y justicia. La ley y la justicia se las representa con una figura con una balanza en la mano y los ojos vendados. Esos ojos vendados simbolizan imparcialidad, pero para mí esos ojos vendados significan ignorar la verdad, los hechos, las circunstancias, prefiero una figura con los ojos bien abiertos y con una correcta y amplia visión de la realidad. No puedo sentirme rehén de las leyes, víctima de las mismas, atado por ellas e incapacitado para defenderme, para sobrevivir a una acción o agresión violenta, ilegítima y letal. Si esas leyes y el miedo a su aplicación me limitan mi supervivencia algo falla, porque al delincuente no noto que le limiten para atentar contra mi integridad física o psicológica, no veo que le aten e impidan robar, violar o matar. Así que uno llega a la conclusión de que o nos abstraemos de las consecuencias legales y nos centramos en fomentar nuestro instinto de supervivencia o de lo contrario estamos ya muertos. El delincuente, el agresor, no está limitado por la ley pero nosotros sí, así que cuando enseño siempre repito que ser conscientes del marco legal es importante pero ser conscientes de nuestra supervivencia y autoprotección es aun mas importante, máxime cuando no vamos a recibir ayuda (siempre digo que la policía llega cuando todo ha terminado, recoge pruebas y testimonios, marca siluetas de tiza en el suelo y llama al juez para el “levantamiento del cadáver”).

Si no desarrollo mi instinto de matar, mi capacidad para reducir mi empatía natural y sacar al depredador que tengo dentro, seré la víctima del depredador. No suelo ver a un depredador acechando a otro depredador, porque saben que el resultado de ese encuentro puede salir muy mal para uno de ellos, no tienen garantías de éxito. Con una víctima las garantías de éxito son casi plenas. Así que necesito potenciar “mi depredador interior” necesito estimular y refinar mi capacidad para matar, para herir, para causar daño. Necesito potenciar mi sentido de la supervivencia y auto preservación por encima de condicionantes éticos, morales y legales. Como Ernesto dice, es duro de digerir, de aceptar, pero es la pura realidad. Como formador es mi obligación formar y concienciar a mis alumnos sobre todos estos puntos aquí expuestos y darles las herramientas para su eficiente supervivencia en un entorno hostil, ante una situación letal. Luego deberán siempre ser ellos quienes decidan, quienes tengan la última palabra sobre su propio destino, su propia integridad, su propia vida. Mi labor es formar, por desgracia no puedo estar en el fatídico momento de decidir, pero tengo que irme a dormir con la conciencia tranquila del deber cumplido, de la labor bien hecha, porque el resto, lamentablemente no está en mis manos. Sin embargo si está en mis manos la correcta formación y capacitación. No estamos jugando, estamos aprendiendo a sobrevivir, como siempre digo a mis alumnos “al Dôjô se viene a aprender, en la calle vamos a entrenar”. Entrenamos las 24 horas del día los 7 días de la semana (24/7). El tatami es sólo el lugar donde adquirimos los conocimientos y las habilidades y experiencias básicas, el resto es cosa nuestra el resto del tiempo, porque el día tiene bastante más horas que las que pasamos en el tatami. Olvídate de lo que “dicen” o “comentan” y céntrate en lo que te importa y en lo que crees, lo demás no te ayuda en nada a tu objetivo: sobrevivir.

ARTISTAS MARCIALES, GUERREROS Y….KIM

A veces cuando estoy leyendo post, textos o artículos de algún autor por internet no puedo por menos que pensar que el 99% son unos fantasmas o al menos unos inocentes tremendos. En sus textos hablan como instructores y especialistas en artes marciales de los más diversos temas con aparente solvencia,  conocimiento y posiblemente en algunos de esos temas o campos dispongan de dicho conocimiento pero no en todos. Hay uno en el que “patinan” todos ellos, o como dije antes el 99% y es la realidad de la calle. Algunos hablan ya no de artistas marciales sino de guerreros, el concepto es sutilmente distinto y el enfoque cambia. Las artes marciales hoy día están diluidas en un afán por volverlas comerciales y competitivas. Hay que acceder a subvenciones y eso sólo puede pasar si se vuelven deportes y no sistemas guerreros. Incluso algunos sistemas guerreros han quedado anclados en la tradición de tiempos pretéritos y no han podido sobrevivir o dar respuestas al menos a las necesidades del siglo XXI. En todo ese batiburrillo aparecen sistemas o métodos de corte militar que ofrecen versiones “civiles” para dar soluciones “militares” a esas necesidades de las que hablaba, sin tener en cuenta que en este país nuestro hay una legislación muy distinta a la de países como Israel.

Muchas veces pienso en que como ya escribí en algún post precedente, tengo referentes que tomo de ejemplo a seguir o emular en la medida de mis posibilidades o a evitar parecerme ni en lo mas mínimo por la tremenda repulsión por no decir asco que me dan. Lo cierto es que no conozco muchos formadores con el valor de encararse a “vacas sagradas” de las artes marciales o los sistemas modernos de lucha a la cara y ponerlos a prueba, sin buscar la humillación ni el enfrentamiento sino simplemente aprender y mejorar, evolucionar un paso más. Es difícil, por lo menos para mí, tener el valor de alguno de ellos que ha mandado a la mierda de forma más o menos educada a la gente que no le aportaba nada y no ha mirado atrás en el proceso. Porque lo quiera o no tiendo a ser “políticamente correcto” y me contengo muchísimo. Por eso hay personas que me provocan una enorme envidia.

Este es el caso de la persona que tengo en mente mientras tecleo en mi ordenador estas líneas, alguien que tiene valores que respeto y admiro y reitero envidio. La envidia sana no existe, es envidia, punto, pero envidia creo que positiva para ambas partes ya que no deseo ningún mal a quien envidio y por el contrario desearía tener algunas de sus cualidades o habilidades, esos elementos que generan la condenada envidia.  Cuando uno se encuentra con un tipo que busca la verdad, la realidad, por encima de todo y de todos, uno se tiene que parar y analizar al sujeto en cuestión. Educado por su padre en el boxeo desde crio y habiendo practicado todo tipo de artes y métodos de lucha, se centró en cuerpo y alma en el Bujinkan Budô. Durante décadas entrenó y enseñó con profesionalidad, solvencia, dignidad y con una mente preclara el Budô de Hatsumi Sensei. Hermano de Godan, compartimos ese momento tan especial juntos. Viajó a Japón y siguió al Sensei de país en país, de Tai Kai en Tai Kai, viajando noche y día, llegando al aeropuerto desde New Jersey y sin pasar por su casa irse al trabajo porque era lunes y había que cumplir (al Sensei esto le impresionó tanto que le valió la promoción de grado en aquella ocasión) y le sacudió a Dai Shihan Nagato, por error, un golpe de los que hacen época. Se cuestionó todo cuanto le enseñaban pero desde el entrenamiento no desde el pulpito de los que ya lo saben todo. Sin pelos en la lengua le dijo a más de un “master” que lo que hacía no le convencía, con hechos y no sólo palabras. Jamás rebatió a su Sensei, lo quiere por encima de todo, tanto es así que cuando hace algo más de 12 años creyó que tenía que ir más allá de lo que Bujinkan le permitía, no quiso por un segundo faltar a su Maestro y poco a poco con discreción se fue, al menos públicamente, del trabajo de Bujinkan para comenzar a trabajar sus propias ideas y visión de la lucha, de la supervivencia, del combate.

Sin embargo como no es un “iluminado” como otros, no se inventó “su” método propio, sino que buscó uno ya existente, ajeno a  posibles críticas por parte de los más críticos hacia su figura, que le permitiese experimentar y trabajar más libremente. El método fue Systema ruso. Pero no se conformó con el Systema de Vladimir Vasiliev, sino que se zambulló en todas las ramas, y son bastantes, trabajando y muy duro de tú a tú con los mejores como Valentin Talanov, Mikhail Ryabko, Kostantin Komarov,  Andrey Karimov, y muchos más, me olvidaré de más de uno seguro.  El caso es que sigue a sus 58 años viajando una vez al mes de media, a veces dos o más, para entrenar, porque no considera que lo sabe todo. Recibe soberanas palizas y lo resiste casi todo, y claro está también reparte lo suyo. Se pone a prueba en cada viaje, en cada entrenamiento o en cada clase. Ha conseguido que sus alumnos de Systema BCN le llamen “Maestro” cuando en Systema no hay rangos de ese tipo, porque se ha ganado el respeto de todos a los que enseña, de todos los que con su contacto ha influido positivamente en ellos.

Experto en supervivencia de alta montaña y en cuchillo, donde no conozco muchos tan serios y solventes con él, mal que pueda dolerle a alguno, así pienso. Es un puñetero al que es fácil odiar y más fácil querer pero más fácil aun respetar y admirar. No siempre me he llevado bien con él, pero incluso de las épocas malas he aprendido cosas positivas de él. Es como dijo un día “la persona que peleará espalda contra espalda contigo sin preguntar el porqué de la pelea, es tu hermano y estará ahí, aunque al finalizar la pelea te pueda pedir explicaciones del porque de la misma”. Yo siempre les digo a mis alumnos que no conozco muchos tipos, realmente creo que sólo dos o tal vez tres con quien quisiera luchar espalda contra espalda con el sentimiento de plena confianza y seguridad. En los últimos años creo que hemos ido acercando cada día más nuestras posturas, tal vez porque también nuestra amistad se ha ido si es posible intensificando. Por ello cuando me hablan de artistas marciales no pienso en él, cuando me hablan de guerreros su nombre me cruza fugazmente la mente, pero él está jugando en otra división, una donde hay muy poco. Le repito últimamente que él marca la diferencia, si hay una línea roja él la marcó, nadie sino él, y le seguiría a batalla porque es más que guerrero, es hermano. Hoy escribo de madrugada mientras el calor nocturno hace estragos en mi salud, creo que de forma inspirada, sobre algo más que un guerrero, un hermano o amigo, escribo sobre un ejemplo. Si a estas alturas te preguntas su nombre es que no estás en el mundo de los guerreros de verdad sólo en los juegos de lucha marcial o en el mercado del negocio de la lucha.

Ahora si añado algunas fotos al texto 😉

 

 

BUSCANDO EL CAMINO DEL ORDEN NATURAL

Los que siguen este blog de forma asidua ya sabrán que no soy muy dado a escribir sobre escuelas, armas, armaduras, katas, Waza, etc. Creo que hay gente muy bien formada y preparada para escribir, si lo creen oportuno, sobre estos temas. Yo suelo concentrarme en aspectos psicológicos y en la transición de nuestro Budô a la vida moderna, actual. Lo cierto es que de nada o de poco más bien sirve un Koryû, su estudio y práctica, de forma rígida, protocolizada, ya que esa forma nos impide que se le pueda “llevar” a nuestros días. No quiero decir que no se deba estudiar y practicar los Koryû, todo lo contrario, ellos son los cimientos y raíces de nuestro Budô y deben ser estudiados en profundidad y exhaustivamente, pero con las ideas claras para poder aprender todas las lecciones que encierran y hacerlo de una forma dinámica porque si no es una práctica que puede aburrir a ciertas personas. Los protocolos y etiquetas del Koryû son importantes para entender o comprender, pero encorsetan nuestro Taijutsu si nos volvemos adeptos intransigentes de la más ortodoxa y purista tradición (el Sensei es un vivo ejemplo de la transgresión y evolución sin destruir ni hacer de menos la tradición). No vivimos en el Japón del siglo XIV, aunque a algunos les gustaría, vivimos en pleno siglo XXI. Lo curioso es que la violencia no ha cambiado, la maldad es la misma, sólo han cambiado algunas herramientas de intimidación o agresión y algunos protocolos y rituales de agresión fruto de la época en que vivimos. Como hace poco escribía, hay una forma y un orden para aprender o estudiar el Budô, la transmisión de Hatsumi Sôke. Cada formador, dada la estructura tan flexible y libre que el Sensei nos ha proporcionado, construye la enseñanza en su Dôjô siguiendo unos criterios propios. Es por ello que muchas veces vemos sutiles o no tan sutiles diferencias en la pedagogía y metodología de un formador u otro. Creo que aprender de todos ellos y sobretodo descubrir los porque de sus decisiones, como formadores, es importante para poder crecer nosotros mismos.

Un amigo, hermano, me provocaba (últimamente lo hace mucho) y me decía, explica el orden de las cosas. Lo cierto es que el orden de las cosas es algo que todos sabemos o deberíamos saber si observamos y no nos estancamos en el primer paso de la formación, el Saru no Keiko, el entrenamiento del mono, copiando e imitando lo que vemos a quienes nos forman o enseñan. Creo que es fácil deducir muchas de las cosas, pero quienes no lo hacen simplemente creo que es por total vagancia o total desconocimiento real del Budô que dicen practicar y/o enseñar. Si miramos, por poner un ejemplo, el Ten Ryaku no Maki, antes Jo Ryaku no Maki de Gyokko Ryû, todos vemos el orden de los waza de este kata. Todo comienza con Kokû. Uke ataca y desde Ten Ryaku uchu Gassho pasamos a Tenchi inyo no kamae, así lo enseñó el Sensei en 2001 y así nos lo transmitió a nosotros, sus alumnos, por medio de documentos escritos que nos remitió oportunamente. Uke ataca con patada Migi Zenpo keri y realizamos Sabaki Omote con Keri Kaeshi a la pierna ofensora o atacante terminando con Boshi Ken a Jizo (Cavidad renal. La llamada depresión lumbar o renal, a la altura de la 3ª vértebra lumbar) o Jinzou (riñón), con el puño derecho o aplicando un terrible empujón a uke para desestabilizarlo y arrojarlo lejos en vez de golpear Boshi Ken. Ahora muchos dirán heyyy te has saltado algunos pasos, has cambiado el orden de las cosas…. Es posible, pero esa forma es la misma que el Sensei enseñó en 1990. Pero después y antes también evidentemente, enseñó la forma añadiendo un Omote Shutô al primer ataque de Uke (en redes sociales he visto estúpidas y absurdas discusiones sobre si o no había tal golpe, zoquetes), golpeando Boshi Ken con el puño izquierdo aprovechando la inercia de la cadera al posicionar la pierna derecha del Keri Kaeshi correctamente alineada detrás (todo ello está grabado en vídeo, así que es fácil contrastarlo). Pues sí, esa forma la enseñó en el DVD sobre Gyokko Ryû, pero después en los Tai Kai cambió de nuevo la forma de mostrar este Waza. Lo curioso es que se muestre como se muestre todos reconocemos el Waza Kokû porque el Gokui del mismo está siempre presente y el Kaname del mismo siempre está ahí para recordarnos el Waza. Por lo tanto no hay una forma correcta, como algunos puristas pretenden vender a sus incondicionales, sino que hay muchas interpretaciones del Waza, una por cada vez que el mismo se enseña. Tomamos los apuntes, leemos y mostramos, pero cada vez es distinto porque nosotros somos distintos, hemos cambiado, crecido, madurado, hemos alcanzado un grado de comprensión distinto de la anterior ocasión. Dai Shihan Noguchi enseña con sus apuntes y nunca enseña el mismo Waza dos veces igual, aunque el texto no haya cambiado, él sí ha cambiado, su capacidad de interpretación del Waza ha cambiado, su estado de ánimo, su estado físico, no son los mismos hoy que ayer que mañana, así que el Waza nunca será igual, pero siempre será el mismo. Los que dicen que todo tiene una forma concreta de realización sólo enmascaran su bajo nivel de comprensión del arte. Jugar con las palabras es fácil, Ninpô, Ninjutsu, Budô Taijutsu…todo es HatsumiDen simplemente y todos estamos ligados a dicha transmisión, todos, incluso los que quieren hacer las cosas a su manera y sentar cátedra. Decir que si no ejecutas de “X” forma un Waza ya no haces Gyokko sino Bujinkan, no haces Ninjutsu sino Budô Taijutsu es estúpido, arrogante y enmascara un bajo nivel tras el falso pretexto de la forma correcta.

Si haces Kokû y en el momento del Keri Kaeshi Uke modifica su reacción y se agarra con su brazo/mano más cercanos a ti para no caer o para retenerte con el fin de contraatacar aparece Renyo!!! Y si cuando ejecutamos el Ura Shutô de Renyô para pasar al Ura Kote Gyaku, Uke se recompone y pretende usar su otro brazo para golpearnos aparece DanShi o DanShu, respuestas antes los cambios de Uke, antes los imponderables básicos…el kata sigue, no lo voy a narrar completo, pero todos los kata están estructurados no en un solo bloque de “X” Waza sino en subgrupos o subconjuntos de un número más reducido de los mismos (generalmente entre 3 y 5 por subconjunto) que están claramente conectados como lo están los que he comentado ahora mismo. De repente nos damos cuenta que memorizar no sirve de nada, que necesitamos aprender, estudiar, entrenar, olvidar y volver a aprender, etc.…. Poco a poco los subconjuntos de Waza de cada Kata se descubren ante ti. A veces es fácil como en el caso de los kata de Rokushakubô donde los 3 kata principales están formados por 9 waza divididos en 3 subconjuntos de 3 Waza cada uno con un principio rector que los une y que a su vez permite comprender el conjunto del Kata finalmente. El Shoden no Kata de KukishinDen Ryû se rige por tres principios: Kangi o técnicas de tanteo o aproximación, Gôgi o técnicas de defensa, algo lógico, si tanteas a Uke este responderá y debemos prepararnos para defendernos de su respuesta. Por último Kogi o Hakugi o técnicas de indecisión o vacilación, salimos de la defensa y buscamos el camino para sobrevivir así que forzamos a Uke a adoptar una actitud de duda, vacilante y psicológicamente mas defensiva o menos sólida ante nuestros propósitos y con ello en un Kyojitsu enmascaramos las autenticas intenciones que tengamos. Kangi, Gôgi y Hakugi / Kogi, se muestran en un orden conceptual por algo y de igual forma cada subconjunto, cada Waza tiene un orden porque cada uno da apoyo al siguiente de una u otra forma.

El orden está ahí esperando ser encontrado mediante la comprensión correcta basada en el entrenamiento serio y metódico pero sobretodo en la observación imparcial y sutil de cuanto trabajamos por simple o superfluo que nos pueda parecer. Todo empieza con el movimiento del cuerpo, el Taijutsu, nunca con las armas (Buki – Ningu). Comenzamos con el Kihon, luego el Waza y Kata del Ryûha. Sólo entonces nos adentramos en el Henka y Gaeshi. El paso siguiente el Ôyô y por ultimo Shinken. Este nos da paso al Jissen y al mundo actual. No puedo hacer un Tantô no Ôyô sin conocer antes el Kihon, Waza, Kata, Henka y Gaeshi, no es lógico, pues al saltarme pasos mi comprensión se ve mermada y mi visión global es deficiente. Al final pagaré las consecuencias de las prisas por llegar a lo “sustancioso” comercialmente. Todo es aburrido si se estudia sin motivación, sin saber en realidad su autentico valor y necesidad vital, eso es función del formador, enseñar e ilusionar con el trabajo de un Jodan Uke lo mismo que con un trabajo de otro tipo. Todo es importante, todo tiene su lugar, no restes, en todo caso suma pero nunca restes.

Uno de los instructores que mejor analiza las estructuras y el orden de estudio es mi amigo y compañero Arnaud, visionad sus videos en su plataforma Koimartialarts.com y veréis como estructura y disecciona cada Ryûha, cada Kata, cada Waza, con total coherencia. Como me recordaba Ubaldo en nuestro reciente encuentro en Ledesma, es importante saber de dónde venimos, el porqué de las cosas, sólo si sabemos con exactitud de dónde venimos podemos hacernos una idea de hacia dónde vamos y ser plenamente conscientes de donde estamos ahora. Sigan buscando aprender, yo lo hago cada día, leyendo, visionando, entrenando, preguntando, cuestionando todo lo anterior y volviendo a entrenar y practicar buscando comprender cada vez más y mejor el legado y transmisión de mi Sensei.

VIAJE EN EL DÍA II: LEDESMA 2018

El pasado año escribí un post con el título “viaje en el día”. Veo que serán con el tiempo una serie de textos porque por motivos laborales y logísticos a la par que económicos, los viajes en el día a seminarios de interés van a comenzar a ser algo mas frecuente o usual que hasta la fecha. En esta ocasión tomamos el coche para recorrer algo más de 300 km hasta Ledesma una pequeña población cercana a Salamanca. Partimos de Oviedo a las 6,10h con un tiempo muy “asturiano” y que pronto cambiaría por un clima más propicio en nuestro paso por León y Benavente, volviéndose algo más gris en Zamora, según nos acercábamos a destino. Un viaje cómodo, que se nos hizo corto y que como a la vuelta estuvo a Dios gracias, libre de incidentes. Llegar a destino y ver caras conocidas es todo uno y es todo un placer además. Los apretones de manos, abrazos y presentaciones por doquier me recordaron que estábamos en familia, en la familia “Bujinkan”. Desayuno rápido porque el seminario quería arrancar a su hora. Ubaldo hizo acto de presencia para desayunar y pudimos ya saludarnos y charlar un rato. Son esos momentos los que yo tanto y tanto agradezco hoy día. Cuando tienes 20, 30 o incluso tal vez 40 años entrenas duro, fuerte, para mejorar y pulir tus habilidades. Yo que en pocos días cumplo 50 años ya no busco eso, tuve mi tiempo para ello y lo aproveché extensamente. Hoy día busco aprender y seguir aprendiendo de aquellos que de verdad tienen algo que ofrecerme. Después de 35 años en “Bujinkan” ya no todo el mundo me puede sorprender e ilusionar en un entrenamiento, y por suerte esta fue una de esas excepciones.

Ubaldo centró su seminario en trabajar los waza del Shoden de Kukishinden Ryû bajo el SENtimiento del Mutô Dori. Comenzó con una analogía que me pareció de lo más acertada. Sensei es como un cometa, surca el espacio y no podemos alcanzarlo, sólo mantenernos en su cola, en su estela gravitacional para seguirlo a mayor o menor distancia y seguir aprendiendo y evolucionando. Si pretendemos sobrepasarle lo que ocurrirá es que saldremos sin remedio de su estela gravitacional y nos perderemos en el espacio. Con esa imagen en mente arrancó un trabajo de Kihon centrado en las distancias con trabajo de cuchillo (creo que sabe que me gusta 😉 ) . Ya pude ver su movimiento y su forma de trabajar y pude SENtir que aquello estaba más cercano de lo que pudiera parecer al trabajo que Sensei desarrolla sobre Mutô Dori desde hace más de 3 años.

Tras esos ejercicios a modo de introducción se adentró rápidamente en matizaciones entre el trabajo de Rokushakubô de Kukishin Ryû, KukishinDen Ryû e incluso Amatsu Tatara. Tomando como base el correcto trabajo y ejecución de los kamae fue mostrándonos los tres primeros waza del Shoden no Kata, definidos como Kangi. Este principio viene a ser traducido por formas de tanteo o provocación, pero también dichos kanji tiene otras lecturas o interpretaciones. Más allá de las palabras, los hechos, las waza fueron surgiendo, por fases o movimientos o acciones o golpes, paso a paso, enseñanza Kihon. Sin prisa, sin pausa, con intensidad y una sonrisa. Chudan no kamae, Gedan no kamae y Hihen no kamae ocuparon la mañana de forma completa, por espacio de 3 horas. Tuvimos un corto descanso que Ubaldo tuvo a bien dedicármelo para poder charlar relajadamente de la actualidad que nos atañe a todos.

Llegó la comida, el buen humor y la charla continua, siempre amena y siempre con “Sustancia”. Pero poco tiempo después volvimos a la carga, se reanudaba el seminario con las waza bajo el principio de Gôgi. Este concepto viene de Gôshin, defensa. Si las waza de la mañana tanteaban las respuestas de uke y Ubaldo pasaba del uso del rokushakubô al uso del sable para mostrar el ura y omote del waza, la actitud correcta de Tori y Uke, y pinceladas del Kaeshi waza, las de la tarde dando un paso más allá buscaban la protección tras el “tanteo” inicial al adversario. Jodan no kamae, Ichimonji no kamae y Hira ichimonji no kamae vieron la luz bajo el principio de Gôgi. De nuevo todo fue explicado meticulosamente pero sin pausa sin detenernos innecesariamente o recrearnos en nada, sino avanzando con paso firme y seguro de waza en waza.  El descanso de la tarde de nuevo trajo conversaciones muy sustanciosas con Ubaldo. Lo cierto que la tarde me pasó factura. Estoy con antibióticos bastante fuertes por una infección y mi cuerpo se resintió bastante del trabajo de la mañana y del propio viaje. Ubaldo venia a charlar e incluso me trajo agua para que repusiera ánimos, aunque de ánimos estaba bien servido con lo que estaba viendo y escuchando. El entrenamiento terminó con un rato de trabajo de conceptos y principios de Gikan Ryû trabajados de forma rápida y fluida, buscando no memorizar sino SENtir.

Terminada la clase, nos quedamos todos los grados de 5ºDan en adelante pues había dos personas que tomarían la prueba de Godan. Tengo que reconocer que para mí era un momento muy especial, pues un alumno mío se presentaba a dicha prueba, el primero que ha optado a la misma bajo mi tutela (aunque tengo varios alumnos con el rango de Shidôshi, no lo tomaron bajo mi tutela). También se presentaba Javier Ramos alumno del Shihan Manuel Jiménez. Lo cierto es que aunque buscaba que fuera un instructor de confianza, calidad y seriedad totales como lo es Ubaldo (si hubiéramos bajado a Fuenlabrada no hubiera dudado en que fuera JuanMa Serrano o en Lugo Arnaud quien tomara la prueba a mi alumno), al final, tras Ubaldo tomarle la prueba en un primer momento, me miró y me dijo “toma, ofreciéndome el Fukuro Shinai, hazlo tu Elías, es tu alumno”. Así que tomé en mis manos la responsabilidad bajo la mirada de los presentes y golpeé, alcé por encima de mi cabeza el Fukuro Shinai y golpeé como si no hubiera un mañana para mi alumno, sólo el aquí y ahora, la muerte o la vida. Y lo superó. Igualmente Javier Ramos, alumno del Shihan Manuel Jiménez lo superó admirablemente. Ya sabéis, abrazos, felicitaciones y algunas lágrimas llegaron a continuación.

Llegó la hora de partir y aun así Ubaldo sacó tiempo para acompañarnos hasta el último momento y poder aun charlar unos instantes en su habitación del hotel mostrándome desde su tablet algo de su trabajo, compartiendo un poco de su innegable sabiduría. Es de agradecer la organización del Shihan Manuel Jiménez (como dice Juan Miguel “Manolo el de Salamanca” 😉 ) que fue excelente, siempre en ese ambiente familiar en que estos seminarios se desarrollan. Un placer ver y compartir momentos estupendos con mi amigo y compañero Juan Miguel Seisdedos y con su “socio” José María (esos Rokushakubô que haces…tenemos que hablar….). Jesús Toribio de Sevilla que también se desplazó hasta Ledesma, Raúl Álvarez de urretxu así como David Gómez Conde, alumno de mi gran amigo Faustino Quivira, y Shidôshi con el que recordamos su no tan lejano Godan Test que superó con tanta emoción contenida en 2015 en Santa Pola (no menciono a mas porque me vería obligado a citarlos a todos 😉 ). Agradecer por ultimo a Ubaldo sus desvelos e interés por atenderme a mí y mis alumnos con tanto cariño e interés. Pendiente de mostrar y explicar cada idea, acción, decisión o forma de trabajo, dejó claro su estilo de trabajo y sobretodo su ética de trabajo. Buscando siempre las charlas para que el Kuden fluyese permanentemente, algo que agradezco mucho, máxime cuando se centró mucho en ello siendo como éramos “nuevos en sus seminarios”. He SENtido la conexión con Sensei gracias a él, algo que rara vez me ocurre y que tanto valoro y agradezco. He disfrutado y “cargado pilas” por una temporada y como le dije a él, me llevo un “gran regalo adelantado de cumpleaños de su curso y de su trato amistoso y afectuoso”. Espero que el año que viene podamos coordinarnos y que una de sus escalas en la península sea en mi tierra y así poder disfrutar aun mas de su compañía.

Nota: no me falla el teclado, los “SEN” en mayúsculas son un pequeño guiño a Ubaldo y a sus alumnos, ellos saben porque 😉

SHIZEN GYOUIN RYU SUI

Las nubes se mueven sin esfuerzo por el cielo. El agua corre fluidamente sobre, debajo y alrededor de todo lo que le rodea. Las nubes y el agua no piensan. Se mueven según lo dictado por las fuerzas mayores de la naturaleza. Son productos de esta fuerza mayor y se vuelven poderosos, amenazantes o bellos, contenidos y serenos en un instante.

Naturalmente, las nubes y el agua representan el funcionamiento de la madre naturaleza que puede ser a la vez destructiva y productiva. La madre naturaleza es a menudo “cruel por ser amable”, todo para mantener un mayor equilibrio, aunque a menudo no sea entendido por la conciencia de bajo nivel del hombre.

Creo que el Sōke y su forma de ver las relaciones humanas a menudo se parecen a esta naturaleza de nubes a la deriva y agua que fluye. Él naturalmente se adapta y cambia según lo dictado por la energía puesta delante de él. Esta energía puede ser a la vez productiva y destructiva, al moverse libremente con esa dualidad, de momento en momento, de hombre en hombre, es capaz de mantener la armonía. Mi creencia es que no trata de controlar la naturaleza. Sabe que él no es más grande que la naturaleza. Simplemente lo acepta y permite que la naturaleza siga su curso, independientemente de si la gente no lo comprende. Para muchos de nosotros, la manera y el enfoque del Sōke son difíciles de aceptar. Primero tenemos que entender que no estamos en el mismo nivel de experiencia de vida, comprensión o sabiduría. Necesitamos aceptar esto. ¿Realmente creemos que conocemos lo que él quiere? Si fuera así no habría problemas. Así como no habría divorcios después de 25 años de matrimonio. Por favor piensa en eso.

Sōke le dice una cosa a una persona y a menudo se contradice con otra. No es para crear problemas. Él no crea el problema, nosotros lo hacemos. Después de estar con él, todo el mundo se marcha sintiéndose en posesión de la verdad o justificado porque el Sōke los ha mantenido contentos. Si estás molesto, coincidirá y se sentirá tan molesto como tu. Si eres feliz, igualmente será feliz contigo. ¿Realmente creemos que nuestras relaciones percibidas con él son mejores que las de otras personas? ¿Somos tan ignorantes? También tenemos que pensar que lo que creemos que es correcto o incorrecto, puede no ser lo que piensa o ni siquiera le preocupe al Sōke. Pero, si te preocupa mucho, mantendrá la armonía y te permitirá ir y correr con ella, como una cuerda, como una soga. Es justicia natural. Sōke les permite a las personas ser ellas mismas y vivir sus vidas. Él les permite aprender por sí mismos. Al final, la persona que se queja con más frecuencia se convierte en el problema, incluso cuando creen que tienen razón. Sólo porque tenemos muchos amigos que están de acuerdo con nosotros, ¿significa que estas en posesión de la verdad, de lo correcto?

Siento que necesitamos aprender a confiar en algo más grande que nosotros mismos. Necesitamos ir más allá de nuestros meros pensamientos sobre lo correcto y lo incorrecto, lo bueno y lo malo, etc. Esta confianza se enseña en la forma de la prueba de Godan dentro del Bujinkan Dōjō. Si no puedes confiar en algo más grande que tu mente consciente, fracasarás. Requiere que nos elevemos por encima de nosotros mismos (al igual que Sōke y su concepto OVNI). Es una prueba para ver si estamos preparados para “dejarlo ir”, y para comprender realmente la libertad que el Sōke nos ha dado para crecer. Desafortunadamente, incluso después de pasar con éxito la prueba, muchas personas intentan “conscientemente” entenderlo. Entonces, de hecho, no avanzas sino que tratas de mantener el control sobre algo que no puede ser entendido. Este es el problema.

Creo que el Sōke permite que la naturaleza revele la verdad de las personas al armonizar con ellas. A menudo actúa como un espejo y hace felices a las personas. Él sabe que todos buscamos su aprobación de una manera u otra. Nunca ha deseado una organización, y esto se revela en su trato con personas que han tratado de convencerlo de lo contrario. Muchas personas han tratado de eliminar a personas de Bujinkan, organizan peticiones con firmas al Sōke y, sin embargo, cuando se le entregan dichos documentos, no hace nada al respecto. Si las personas están destinadas a estar en Bujinkan o no, se decidirá a través de la selección natural. Y, a menudo hemos visto que el Sōke, al no hacer nada, ha demostrado esto una y otra vez. Sin embargo, todavía no hemos aprendido y acudimos a él con nuestras preocupaciones sobre qué es lo mejor para Bujinkan. Muestra que todavía tenemos que aprender que “la paciencia es lo primero”. Lol.

A muchos no les gusta o no pueden aceptar la forma en que Bujinkan aparentemente está dirigida por el Sōke. Esto se debe a varias razones, tienen una idea prefabricada o preconcebida de cómo “deberían” organizarse y funcionar las cosas, etc. Debemos recordar que no es una organización y, por lo tanto, muchas de nuestras preocupaciones no son relativas a la perspectiva global.

Sôke está por encima de las pequeñas preocupaciones de los demás. Él enseña hombre a hombre y, como he dicho, a menudo lo que le dice a uno, es lo opuesto de lo que le dice a otro. Aquellos que no entienden realmente esto crearán desarmonía.

Debemos apreciar que cada momento con el Sōke es diferente para todos. Cuando una persona llega con una aflicción, armonizará con eso. Cuando una persona llega con una naturaleza alegre, él armonizará con eso también. Pero ¿lo sé? Estos son sólo mis pensamientos. Sōke está diseminando las semillas para que las artes que heredó puedan continuar en todo el mundo y tener una mayor posibilidad de vivir en las futuras generaciones. Tenemos una gran responsabilidad y debemos hacer todo lo posible para superar lo innecesario para cumplir con nuestro deber. Me gustaría dar un ejemplo. Un día, Sensei X está con el Maestro. Sensei X observa a los estudiantes y le dice al Maestro: “Nadie está ya practicando técnicas tradicionales o katas. El arte morirá si no lo hacen”. El Maestro está de acuerdo y dice: “Sí, asegúrate de enseñarles el kata correctamente, así este arte podrá vivir!” El Maestro luego detiene la clase, demuestra kata y explica la importancia de practicarlo. Sensei X se siente feliz, apoyado y cercano al Maestro. Sus estudiantes observan esto, lo comentan con los demás, y él también va a sus alumnos en su Dōjō y se lo dice. Sus estudiantes están felices y sienten que están en el camino correcto con su Sensei elegido. Al día siguiente, Sensei Y está con el Maestro. Sensei Y observa a los estudiantes y le dice al Maestro: “Nadie está practicando para adaptar las técnicas a la era moderna. Morirán si sólo practican kata y se mueven en posturas bajas todo el tiempo”. El Maestro está de acuerdo y dice: “Sí”, asegúrate de enseñarles cómo luchar de forma real y no concentrarse en katas para que este arte pueda seguir vivo”. El Maestro luego detiene la clase, muestra aplicaciones modernas y explica la importancia de practicar de esa manera. Sensei Y se siente feliz, apoyado y cercano al Maestro. Sus estudiantes observan esto, se lo dicen a los demás, y él también va a sus alumnos en su Dōjō y se lo dice. Sus alumnos están contentos y sienten que están en el camino correcto con su Sensei elegido. ¿Entienden la imagen? Siento que realmente podemos apoyar o ayudar al Sōke a convertirnos en adultos. Es decir, comprende que los Jugodan / Dai Shihan extranjeros no son más que niños samuráis de 15 años a los que se les dio un Shinken (espada de hoja viva) para ver si las usan para vivir o morir. Creo que si la gente entendiera la seriedad de vivir por la espada y morir por la espada, tendríamos más modales y entenderíamos la naturaleza del Sōke y sus enseñanzas, viviendo como verdaderos guerreros y no como niños.

Por Duncan Stewart