KUZUSHI, TRABAJANDO CON LOS PLANOS

Cuando hablamos de desequilibrio dentro de nuestro Budô usamos el término Kuzushi. Este concepto hace referencia a la fractura de nuestra estructura, kamae, que hace que perdamos tanto la estabilidad física como la psicológica o emocional. Hay muchos términos para definir el concepto opuesto, equilibrio, de hecho la ausencia de Kuzushi lleva implícita la presencia del equilibrio, el más clásico en nuestro Budô sería el término Baransu (transliteración del término balance). Pero igualmente podríamos usar el término Seiryoku, que se aplica cuando hablamos del equilibrio entre varios elementos (ejemplo: equilibro de poderes), como cuando uke y tori luchan. Lo cierto es que muchas veces a nivel pedagógico es difícil explicar de forma practica el principio del equilibrio – desequilibrio. Aunque son caras de la misma moneda, aunque son como  In/Yo, resulta difícil explicar al estudiante novel la complejidad y a la vez la sencillez de este concepto.

Una forma interesante de expresar el equilibrio la aportó Arnaud en 2015 durante el Haru no Tai Kai cuando dijo: “equilibrio es estar desequilibrado en todas las direcciones al mismo tiempo”. De algún modo en ese momento surge el famoso punto cero del que tanto y tanto nos habla el Sensei. Siempre lo comento de forma grafica. Un alumno “X” es tirado con igual fuerza por 8 de sus compañeros desde las 8 direcciones cardinales clásicas. Cada compañero tira con una fuerza de 1 kg con una cuerda de 1 metro anudada a la cintura de este alumno X. De repente el compañero situado a suroeste tira con una fuerza de 3 kg. El alumno X tiende a ceder y desplazarse en el sentido de esa fuerza externa extra. Sin embargo con un simple paso o un giro de su cadera puede contrarrestarla. Pero si a la vez que esa fuerza tira del alumno X otra fuerza de 3 kg en sentido este tirase de él, ya no podría con un simple paso estabilizarse, forzando el proceso de desequilibrio. Al intentar hacer frente a dos acciones en direcciones distintas el cuerpo se ve imposibilitado para mantener el equilibrio y cae, es lanzado o proyectado. Se aprende que el desequilibrio eficaz en combate no viene una única dirección sino de la combinación de al menos dos o más fuerzas externas (direcciones). Dai Shihan Oguri (DEP) lo entendía de forma magistral y mientras te desequilibraba a través de un trabajo de piernas/rodillas, forzaba el Kuzushi con un trabajo sobre la cadera o los brazos/hombros.

En realidad mi hermano Kim lo expresa dentro de su trabajo mediante la división en planos básicos del cuerpo. Como todos saben los planos en que se divide el cuerpo de forma genérica o básica son tres. Un plano divide al cuerpo en derecha e izquierda o plano sagital. Un segundo plano divide al cuerpo en delante y detrás o plano coronal y un tercer plano divide al cuerpo entre la parte alta y baja del mismo a nivel de la cintura, lo que es denominado plano trasversal o axial. Si aplicamos una acción en uno sólo de esos planos, el sujeto puede recomponerse de forma espontanea, pero si incidimos en dos planos simultáneamente el individuo pierde su equilibrio irremediablemente.

Ambas formas de enseñar el concepto del Kuzushi son totalmente validas y ambas en el fondo inciden en el mismo principio pero una forma es enseñada a través del kihon de los waza contenidos en los kata de los distintos Ryû que componen Bujinkan y la otra forma es una pedagogía mas explicita y directa usada cuando no se tiene o dispone de una base, cimientos o raíces estructuradas, cuando no hay un programa concreto y si consciencia del concepto (conocimiento), de su utilidad y forma de aplicación. Lo cierto es que recientemente mis alumnos trabajaron con el planteamiento de los planos y les resultó chocante al principio. El motivo era obvio, no habían interiorizado el principio de Kuzushi del kihon y por lo tanto al plantearles la nueva premisa quedaron momentáneamente desorientados, en el fondo entraron en Kuzushi psicológico. Fue un buen recordatorio de que cuando trabajamos la tradición uno debe hacer hincapié en los detalles, en todos y cada uno de ellos y no dar por asumido que los básicos y esenciales se han asimilado nunca, siempre hay que repetir y reiterar al estudiante los conceptos pues cuando alguien da por dominado un concepto es cuando baja la guardia, baja su nivel de excelencia en la práctica y sobreviene el error. Reitero que la calidad de la formación es más importante que la cantidad de formación que un alumno recibe, a las pruebas me remito. Kuzushi es uno de los 5 pilares básicos de nuestro Taijutsu, sin embargo el mismo no puede ser aplicado sin una correcta comprensión de los otros 4 y de algunos principios y conceptos asociados a esos pilares básicos o esenciales. Calidad a la hora de entrenar y formar, es lo que nos permite comprender y aplicar los conocimientos de que nos dota Bujinkan y las enseñanzas del Sensei.

GUERREROS AYER, HOY Y SIEMPRE

Hace poco me llegó un comentario al blog en referencia a un post, en concreto “El ciclo del conflicto” una traducción que hice en su momento de un texto de Jim Wagner. No estoy para nada conforme con muchos de los postulados pero sobretodo de las formas de trabajo de Wagner pero ese texto siempre me ha parecido bastante acertado e inspirado. No es el único autor que ha volcado sus pensamientos y sus procedimientos de trabajo en el papel o en la red en forma de textos de todo tipo. El ciclo O.O.D.A. o ciclo de Boyd, llamado así en honor al coronel John Boyd, la persona que lo formuló y implementó en su trabajo formativo. El código de colores o niveles consciencia de Cooper, formulado por el oficial de la marina americana retirado Jeff Cooper y de reconocida importancia en la pedagogía formativa actual, son sólo dos ejemplos de lo que el autor del mensaje decía que “no sirve para nada, no me funcionó”. Es evidente que el comentario fue borrado, estupideces las justas en el blog cuando a comentarios sin un razonamiento concreto se refiere. Si afirmas que algo no es útil o no “funciona” por favor deberías justificar de forma razonada esa aseveración de igual modo que los autores de estas teorías de procedimiento y formación lo hicieron al postularlas al mundo. Hablar es gratis y de imbéciles que hablan por hablar ya estamos saturados.

Cuando en este blog y en otros ya sean de Bujinkan u otra área formativa se menciona una teoría o postulado, sobre todo cuando ya tiene un tiempo y su validez ha quedado más que demostrada, aquellos que discrepen, deben hacerlo con fundamentos para que todos podamos valorar su punto de vista, contrastarlo y decidir si realmente tiene alguna solvencia dicho criterio u opinión. En mi blog hay bastante información que procede del ámbito táctico o policial – militar. Es evidente que Bujinkan son artes guerreras y por lo tanto están de forma muy directa relacionadas con las actuales artes guerreras. Muchos postulados de grandes guerreros como Musashi o Sun Tzu, sus escritos y sus propias biografías incluso se han convertido en libros esenciales en la formación de estos guerreros modernos. Los guerreros sean de la época y zona o territorio que sean, tienen rasgos y elementos comunes y los principios básicos de la estrategia y de la mentalidad guerrera no han cambiado ni creo que cambien, simplemente se adaptan a los tiempos y a la evolución de los conflictos y mejoras en el armamento. Un concepto que se usa mucho ahora por ejemplo es “conflicto asimétrico”. La guerra asimétrica es un conflicto violento en el que se constata una abismal diferencia cuantitativa y cualitativa entre los recursos militares, políticos y mediáticos de los contendores comprometidos, y que por lo tanto obliga a los bandos a utilizar tácticas atípicas, que rebasan el manido marco de la tradición militar recurrente. Entre estos medios se cuenta laguerra de guerrillas, la resistencia, toda clase de terrorismo, la contrainsurgencia, el terrorismo de Estado, la guerra sucia o la desobediencia civil. Bien esto no es nuevo, sólo ha sido rebautizado, renombrado para adaptarse a los tiempos actuales pero el conflicto que define ya existía en el siglo XIV en Japón, con las obvias matizaciones por la época y la historia del país, pero el concepto ya existía.

Creo por lo tanto que cuando se nos critica, al menos en mi caso me ha pasado, por leer a Mark Divine, o al Dave Grossman por citar dos casos recientes dentro de mis lecturas de cabecera, creo que los críticos son como mínimo unos ignorantes que harían bien en informarse primero y en leer después mas textos de mayor calado que puedan ayudarles como formadores o como practicantes de artes guerreras. Recibo criticas por tener en mi muro de Facebook textos sobre temas tácticos o del área policial – militar, bueno….soy un formador con un sentido de la responsabilidad grande, un interés mayor incluso por aprender cosas nuevas que puedan servirme en mi labor y como practicante también. Así que antes de criticar, piensa que posiblemente estés haciendo el ridículo con tu subjetiva y desinformada valoración.

Tengo la suerte de poder leer cada semana textos muy esclarecedores sobre diversos temas o conceptos que me interesan gracias a mi permanente contacto con los profesionales del área táctica, evidentemente no todo me sirve o entra en mi campo de trabajo, pero si una buena y generosa parte de todo ello y me siento en deuda de gratitud con muchos de esos autores por su trabajo, que como el mío en mi área, no es muy valorado o reconocido a veces. Formo y entreno en artes guerreras tradicionales japonesas, artes que para muchos están muertas y obsoletas. Alguien me decía que es difícil captar el interés de la gente por una forma de lucha donde hay lanzas, sables, armaduras, etc.…. sin embargo esas son las bases, cimientos o raíces de nuestra formación. En la calle trabajamos para sobrevivir pero sólo podemos hacerlo si tenemos unas solidas bases o raíces, de pues cada persona como cada árbol crece o se desarrolla según sus necesidades o instintos, pero siempre crecerá fuerte y solido gracias a esas “arcaicas e inútiles” bases.

MIEDO Y DOLOR

Recientemente estaba leyendo una pequeña reflexión a cerca de dos emociones esenciales cuando hablamos de sobrevivir a la violencia de una agresión. Practicamos Budô como una forma de preservar una tradición, una herencia para una próxima generación. Pero también como artes guerreras que son, las practicamos con la mentalidad de quien, no deseando tener la necesidad de usarlas, sebe que es posible que las mismas sean la única diferencia entre la vida y la muerte, entre ser víctima o superviviente. Por ello las mentalidades pseudo filosóficas de libro de autoayuda o cósmicas como mi amigo y compañero Arnaud las definió muy acertadamente, sólo son cascarones vacios que lamentablemente conducen a quienes siguen esa línea de pensamiento a un fatídico desastre. Lo curioso es que quienes predican de esa forma, gente que como Nagato Dai Shihan decía muy acertadamente “nunca han recibido un puñetazo en la calle” después tienen las narices de pretender formar a las fuerzas del orden, escoltas o militares, en fin el ejemplo mas evidente de la contradicción humana, así les va…

Pero ciñámonos al tema en cuestión. Cuando hablamos de emociones muchas veces tendemos a creer que son algo secundario, que el entrenamiento psicológico, mental y/o emocional es algo sin importancia o simplemente inútil. Por desgracia es todo lo contrario. Digo por desgracia porque muchos piensan que todo en esta vida es físico, contacto, cuando lo curioso es que el entrenamiento en un 75% psicológico y un 25% físico. Es algo similar a lo que ocurre con el trabajo con armas de fuego. Ese trabajo es considerado como “el ultimo arte marcial” por la disciplina y la preparación psicológica que conlleva entre otros muchos motivos. Pues bien el entrenamiento con un arma corta es un 75% o más trabajo en seco, repetitivo, metódico, paso a paso y sólo un 25% con fuego real y trabajando en una galería o campo de tiro. Igualmente la formación psicológica en este terreno ocupa una gran parte del tiempo pues es innegable que en una situación de estrés con armas de fuego sin una debida formación psicológica las habilidades que uno pueda tener de poco le van a servir, bloqueado por el pánico o por otro factor emocional.

Esto me lleva a la primera de las dos emociones de las que hablaba el pequeño texto que leía recientemente, el miedo. Cuando sentimos miedo descubrimos que somos humanos, no superhombres, no somos perfectos ni el Budô que practicamos nos evita sentirlo. Sentimos miedo por muchas razones, unas de orden personal otras de orden irracional o instintivo, primario. Podemos sentir miedo al fracaso, miedo a la soledad, ejemplos de miedos personales, miedos que se superan con una actitud correcta y no permitiendo que la sin razón que los genera gobierne nuestras vidas. Sentimos miedo a volar o miedo a las alturas, son miedos que han llegado a diagnosticarse como enfermedad, como patológica, su origen somos nosotros sin duda pero su raíz no es racional y por lo tanto es mas difícil de luchar contra ellos porque no se sabe bien porque están ahí, porque aparecen ni como dominarlos.  En el Budô es bueno sentir miedo, eso te hace precavido, prudente, dejando de lado la temeridad y el ego o la soberbia. No queremos sentir miedo así que nos preparamos, nos protegemos para sentirnos seguros y huir de ese “miedo” irracional o muy racional, según el caso. Nunca quiero a mi lado alguien que diga que no tiene miedo, es un mentiroso y vive en un mundo idílico de fantasía creado por él a su medida, además de que será sin duda un temerario y un imprudente consigo mismo y con los demás. A una persona con miedo se le enseña a vivir con el miedo, a convivir con él, hacerse “su amigo” y terminar utilizándolo como arma o herramienta contra nuestros enemigos internos o externos. Luchar contra el miedo es importante, saber gestionar nuestros miedos es aun mas importante y toda una herramienta de formación y perfeccionamiento psicológico.

La otra emoción de la que hablaba el texto al que hacía referencia al principio de este post es el dolor. Nadie quiere sentir dolor, tenemos “miedo” a sentir dolor, ha ahí que estas dos emociones estén tan vinculadas y por ello se hable de ambas a la vez. Preguntamos continuamente ¿me dolerá?, ¿es doloroso? No queremos sentir dolor. Sin embargo el dolor es un recordatorio de que estamos aún vivos y que debemos luchar y seguir adelante. No sentir dolor es un peligro, en medicina hay una enfermedad o síndrome denominado “Analgesia o síndrome de Riley – Day” que impide a quien lo padece sentir dolor alguno. Eso sería para algunos “un chollo” pero en realidad es una maldición, nunca saben si su cuerpo está sufriendo algún daño severo porque pueden poner una mano sobre una plancha caliente en la cocina y no enterarse de que se están quemando vivos!!! Por ello el dolor es algo necesario, no avisa de que algo no va bien, de que algo puede ser contraproducente y nos mantiene alerta, atentos, prevenidos y precavidos. El dolor forja también el carácter, lo apreciamos en los deportistas cuando realizan pruebas físicas extremas y siguen adelante hasta el final. Sufren dolor, pero se sobreponen al mismo y siguen luchando.

Recuerdo que el día de mi Sakki Test tenía una rodilla rota, fruto de un accidente entrenando, lo cierto que es entrenaba en el Tai Kai con una aparatosa rodillera estabilizadora y aun así el dolor era continuo. Sin embargo cuando llego el momento de mi Godan Test, me despojé de la misma. Alguien advirtió al Sensei de que tenía una rodilla dañada, previamente otro compañero se había lesionado seriamente la suya intentado ejecutar su Godan Test. El Sensei me miró y me dijo que me sentara como quisiera, yo ya me había colocado en Seiza y estaba dispuesto a comenzar, le indiqué que “adelante” él me dijo “si quieres concentrarte en tu dolor no hay problema”. Lo cierto es que el dolor me recordaba donde estaba y que estaba ocurriendo, me mantenía en el “aquí y ahora” pero de repente cesó totalmente, no tenia dolor alguno y me sentí plenamente consciente de cuanto me rodeaba y en, por decirlo de algún modo, paz conmigo mismo. Lo demás es ya historia… Al día siguiente el Sensei me preguntó por mi rodilla, volvía a llevar puesta la aparatosa rodillera, pero le dije que no me preocupaba que sabía que “lo que no te mata te hace mas fuere” y él sonrió (suerte de tener una traductora tan estupenda del español a al japonés directamente allí asistiendo a la conversación).

Cada ser humano tiene una tolerancia distinta al dolor tanto físico como emocional. Por ello no podemos medir el dolor o el miedo con una tabla única sino que hay que descubrir el umbral o limite de cada persona y desde ahí comenzar a convertir el dolor, no el daño o lesión, el dolor, en una herramienta más de formación. En una lucha por nuestra supervivencia tendremos miedo y sentiremos posiblemente dolor, pero si estas emociones nos detienen, nos bloquean, estamos ya muertos. Debemos trabajar con ellas, sentir dolor no es algo malo lo mismo que no es nada humillante sentir miedo, sin embargo no luchar por superarlo, combatirlo, crecer y evolucionar sí que es algo negativo.

Dolor, miedo, miedo, dolor, son emociones y herramientas para la formación dentro del Budô no son algo de lo que huir sino algo a lo que enfrentarse, dominar y superar, pues en el fondo el Budô se trata de sobrevivir en este caso al dolor y al miedo.

Nota 1: la vida es así de curiosa, después de publicado este post mi amigo Cecilio Andrade compartió un fragmento de un libro que he leído varias veces de Mark Divine “Pensar como los mejores guerreros” y dice así: “El trabajo duro fortalece al carácter, mientras que una vida fácil lo debilita. El confort nos encarcela en un miedo al dolor de umbral muy bajo. Por naturaleza nos asustan (miedo) las cosas que hieren (dolor) sin entender lo mucho que esa conducta (actitud) nos debilita y nos impide gozar al máximo de la vida. Debemos definir nuestra zona de confort y a continuación salir de allí como un rayo”

Nota 2: Por si alguien se pregunta quien es Mark Divine….Mark Divine formó parte del cuerpo de los Navy SEAL durante veinte años, y se retiró con el grado de comandante. Neoyorkino de nacimiento, cursó un MBA en la Universidad de Nueva York. Es el fundador de SEALFIT, NavySeals.com y U.S.CrossFit, y ha impulsado seis iniciativas empresariales multimillonarias. Después de haber preparado a miles de aspirantes para ingresar en los Navy SEAL y en Operaciones Especiales, con un 90 por ciento de éxito de ingresos, ahora forma a todo tipo de personas en los ocho principios del Método SEAL. Vive en Encinitas, California, junto a su mujer Sandy y su hijo Devon.

TSUNAGARU: MANTENTE CONECTADO !!

Hace una semana de mi última clase con Sensei durante este viaje, fue otra gran clase, con muchas ideas para traer y entrenar en casa.

Antes de comenzar, Hatsumi Sensei habló sobre la nueva estatua de Kannon que adquirió recientemente. Más que una estatua, es un símbolo. Cuando Takamatsu Sensei permaneció un año en la montaña, se entrenó bajo la dirección de un ermitaño. Durante este tiempo desarrolló una fuerte conexión con la diosa Kannon. Vio a Kannon como el final de su shugyō de la montaña y un testigo del Musha Shugyō logrado en el desierto.

Cuando Hatsumi Sensei vio esta estatua en la tienda de antigüedades, la tomó como un recordatorio de la historia de Takamatsu Sensei. Para él, esta estatua situada en el centro del Shinden simboliza el hecho de que hemos alcanzado el nivel de comprensión de Takamatsu Sensei.

La Diosa Kannon nos conecta (él) con el difunto Takamatsu Sensei.

Recibida antes de hacer el saludo, Sensei frente al Shinden me llamó para darme un Ōmamori del Amatsu Tatara. Se lee “Amatsu Tatara no Hōken”. Hōken es la espada del tesoro que protege de la enfermedad y el mal. Fue un detalle muy amable.

Kannon, el Amatsu Tatara no Hōken, nos están conectando a nuestra vida. Y este es el mismo tipo de conexión que buscamos en el combate.

Durante la clase, Sensei habló muchas veces sobre la importancia de Tsunagaru. (1) Tenemos que conectar con el momento, con el oponente, y con la lucha. Mutō Dori se ocupa de esta calidad de la conexión.

En cualquier momento tenemos que estar protegidos, con “seguridad”. Sensei repitió que en el intercambio (lucha) tenemos que estar seguros: “Anzen”. (2) Podemos ser Anzen porque no peleamos, jugamos (Asobi – 3) con Uke, usando nuestros dedos, nuestra comprensión de la distancia y nuestra falta de voluntad para hacer cualquier cosa para derrotarlo. “Domina el Kokû” añadió, y “nunca le des al oponente nada de lo que espera”. Tenemos que seguir cambiando (moviéndonos) porque la vida es cambiar permanentemente. Si dejas de mover tu cuerpo y tu mente, no puedes cambiar. Si no cambias, te vuelves visible, cuando eres visible, eres “previsible” y Uke puede leer tus acciones.

Tenemos que aprender a cambiar. Entonces, empecé a perderme cuando Sensei agregó que “(él) no puede enseñar el cambio”.

¿Cómo entonces podemos aprender a cambiar cuando él no puede enseñarlo?

Explicó que era imposible enseñarlo porque el cambio es una reacción humana natural que se desarrolla por sí misma. Cuando lo observamos haciendo cosas que difícilmente podemos copiar, no hay un proceso de aprendizaje o estructura que seguir. La capacidad de cambiar es lo que florece de tu entrenamiento.

Vemos el cambio permanente cuando lo hace, y tal vez, un día, podremos hacerlo. No se puede aprender; Viene con los años de práctica.

Esa comprensión sobre el cambio, la conexión, la seguridad que es el resultado de años de práctica, nos ató (Tsunagaru) con su discurso introductorio sobre la nueva estatua de Kannon.

Tengo la sensación de que Hatsumi Sensei ha llegado a otra meseta en la evolución de su comprensión del Budō. En este nivel de Mutō Dori, sólo estamos siendo testigos de su nivel de experiencia.

Escribí en un reciente post que no deberíamos copiar sus movimientos. Supongo que estaba equivocado en parte porque copiarlo ya no es posible.

Por Arnaud Cousergue

  1. Tsunagaru: 繋 が る, para ser atados juntos; A ser conectado a; Estar vinculado Tsunagu: 繋 ぐ / tsunagu / para atar; abrochar; para conectar
  1. Anzen: 安全, Seguro | seguridad
  2. Asobi: 遊 び, 1) jugar, 2) jugar (margen entre encendido y apagado, momento antes de presionar el botón o la palanca y genere un efecto)

REGRESO A SEVILLA (NO PUDO SER….)

El 3 de junio vuelvo a Morón de La Frontera, Sevilla, ha impartir una nueva jornada de entrenamiento con los instructores y alumnos de Futenkan Dôjô. El pasado noviembre ya tuve la oportunidad de compartir unas estupendas sesiones de entrenamientos con ellos, ahora vuelvo después de su reciente visita a mi Dôjô en Oviedo con el objetivo de seguir manteniendo con contacto continuo y seguir trabajando para una formación de calidad. En esta ocasión trabajaremos los 4 principios de Kukishin Ryû a través del Taijutsu de esta escuela y algunas de sus armas mas características. También retomaremos el trabajo que ya llevamos un tiempo realizando sobre Jissen no Tantôjutsu con especial atención al trabajo con hojas plegables (navaja) y ejercicios para acondicionar al practicante ante el estrés de una situación de combate. Tendremos algunos “extra” y mucho Kuden, como es mi costumbre, aunque algunos no lo valoren, Sensei lo recalca una y otra vez en sus clases, sólo con el Tanden no sobrevivirás, es el conjunto Taiden, kuden y Shinden lo que permite un desarrollo y evolución adecuados. Espero veros del 2 a 4 de junio en mi nueva estancia con todos ellos, seréis todos bienvenidos, todos.

Nota: lamentablemente a veces las cosas no salen como todos deseamos y es este uno de esos casos. Una lesión de rodilla me impide acudir a impartir las jornadas a Moron. Este problema lo venia arrastrando desde hacía unas semanas, había continuado enseñando, impartiendo mis clases cada vez con mayor dolor y dificultad, pero ahora es literalmente contraproducente para mi salud forzar mas. Siento profundamente no poder acudir pues soy plenamente consciente del esfuerzo y la ilusión que estas jornadas habían despertado en el grupo de Moron. Mis rodillas desde 1996 han venido dándome “avisos” periódicamente, pero como decía no hace mucho alguien…”la maquinaria ya tiene un tiempo y las averías son mas frecuentes, sobretodo porque es una maquinaria que ha trabajado lo suyo, no ha estado parada viendo crecer la hierba bajo sus pies” Tal vez muchos estén por edad y sobretodo por su poco entrenamiento en mucha mejor condición física, pero soy plenamente consciente de que estas lesiones son fruto del desgaste y de el exceso no del defecto o falta de entrenamiento. Por ello aunque todo ello me genere cierto grado de frustración y disgusto o malestar no puedo por menos que sentir que si hoy estoy así es en gran medida porque me he “deslomado” entrenando y enseñando incluso cuando no estaba al 100%, tal vez en contra de mi propia salud, pero siempre en beneficio de aquellos a los que formo y enseño, aunque a veces no se den cuenta o no lo valoren.

MAGOKORO

Creo que Senô Sensei recientemente comentó sobre sus recuerdos y sentimientos de su época inicial entrenando con el Sôke.

Dijo que cuando entrenó una vez con Takamatsu Sensei, sintió que estaba haciendo un arte marcial diferente en comparación con lo que estaban practicando habitualmente en Noda con Hatsumi Sensei.

Recientemente, Senô Sensei dijo que es increíble lo similar que ahora, el Sôke, se mueve como Takamatsu Sensei.

Hatsumi Sensei no volvió a su Dôjô y enseñó a sus estudiantes el Taijutsu de Takamatsu Sensei, sino que volvió al principio, a la raíz misma de las enseñanzas para entender las artes que se le estaban transmitiendo. Sôke dice (a los 86 años de edad) que acaba de llegar a comprender las enseñanzas de Takamatsu Sensei.

Por favor, piensa en esto bien.

No hay posibilidad de que en un viaje de 10 días a Japón puedas entender o incluso hacer lo que se te transmite o enseña. Tenemos la responsabilidad de ser honestos con nosotros mismos y ver dónde estamos en la “línea de tiempo de nuestra formación” y en que debemos centrarnos.

Si tomas lo que Hatsumi Sensei hizo de corazón, no debe haber ninguna pregunta en cuanto a lo que hay que hacer.

Los Shihan japoneses han estado aprendiendo del Sôke durante más de 40 años. En sus clases, se mueven a “su nivel” de Taijutsu. Cuando asistimos a sus clases, no podemos hacer lo que hacen, lo intentamos.

Luchamos con el Taijutsu que se nos muestra. Soke no está enseñando Taijutsu así que, ¿cuánto crees que esperas entender o ser capaz de hacer? Como dijo un Shihan, “Si no puedes hacer lo que estoy haciendo, ¡no hay forma de que puedas hacer lo que el Sôke está haciendo!”

En mi último viaje, Sôke usó a Senô, Noguchi, Nagato, Someya, Nagase, Nakadai y Shiraishi como uke. A veces, todos ellos tropezaban y se reían con la misma mirada perpleja y confusa en sus rostros. Nagato Sensei dijo: “Si pudiera explicarlo, podría hacerlo, pero no puedo”.

¿Cuántas personas han entrenado hasta el punto de que realmente se engañan o viven una mentira o una ilusión. Hay demasiados que piensan que “saben”. Hay muchos que siento que estarían demasiado asustados realmente para tan siquiera pensar tan allá. Prefieren mantener una sensación de “saber” y vivir en esa fantasía en lugar de aceptar sus fallos y carencias.

En cada viaje a Japón llego a un acuerdo con “mi verdad” en habilidad y conocimiento en este arte. Todavía me pongo nervioso pensando en Japón y asistiendo a clases. En clase, no puedes mentir, estás desnudo.

El Maestro te conoce y conoce tu habilidad. Su misma presencia ilumina tus debilidades actuando como un espejo.

Por difícil que sea, también es muy emocionante ser desafiado en todas estas áreas. No sólo somos desafiados físicamente, sino emocional y psicológicamente. Esto es como el Sanshin del descubrimiento de uno mismo o Taiden, Shinden y Kuden. No todas las lecciones para el crecimiento vienen en maneras en que nos sentimos positivos o felices. Siempre es 50/50 para mí en Japón y así es como me gusta.

A veces me siento débil y un fracaso. Ni siquiera siento que puedo hacer o entender nada. Pero, eso está bien, sólo tengo 43 años. Tal vez (si tengo suerte) voy a tener la oportunidad de entender a mis Maestros y posiblemente al Sôke, cuando llegue a su edad.

Sigue entrenando y entiende que el punto más importante es “Magokoro” o Sinceridad.

真 Verdad, realidad.

心 Corazón, mente, espíritu.

Por Duncan Stewart

PIANO Y BUDÔ

Hace unos años, Sensei dijo que si querías controlar al oponente, sólo un dedo era suficiente, o Yubi Ippon Jūbun (1).

De hecho, desde entonces, ha estado insistiendo mucho en la “manera del piano” con la que tenemos que jugar con Uke, usando sólo las puntas de nuestros dedos como si estuvieras escribiendo en un teclado.

Agarrar no es la solución. Cuando agarras a Uke, agarras más que su mente o cuerpo; creas un punto fijo de contacto desde donde puede determinar tus próximas acciones. El agarre se convierte en un nuevo Teko / Shiten. (2)

Pero cuando usas una serie de Shishin Ken (3), usando las yemas de tus dedos como si tocasen una pieza de música en el punto de contacto de Uke, no le das opción a reaccionar, no le estas facilitando una salida. En las últimas clases, Hatsumi Sensei lo ha estado repitiendo. En el mundo del Mutō Dori, el uso de nuestras yemas de los dedos, corriendo sobre Uke, tocándolo, pero no agarrándolo, impide que el oponente comience un contra movimiento. No te quedas el tiempo suficiente en contacto en el mismo lugar. Debido a que no te detienes, el cuerpo de Uke siempre está “escuchando” la acción creada y no puede tomar una decisión correcta.

Jugar con el atacante es un aspecto significativo del Mutō Dori, por lo que Sensei usó la palabra “Asobi” al detallar los movimientos. (4) La definición de “Asobi” nos da una pista sobre cómo “jugar”. Dice que “el margen entre el encendido y el apagado, la brecha antes de presionar el botón o la palanca tiene un efecto”. Cuando entiendes esta definición, ves lo similar que es el “Ishitobashi”, la piedra saltarina, de hace dos años. (5)

Sensei explicó que los espacios entre los contactos de tus dedos en Uke son esas “bolsas de aire” que mencionaba. El ritmo de los contactos en la piel de Uke, dan el ritmo de su fallecimiento.

No agarrando firmemente, pero creando un toque rítmico con las yemas de los dedos, permite a Tori superar cualquier intento de Uke. Uke se pierde de forma obvia ya que no puede tomar una decisión ganadora. Eso lo mantiene en el nivel lógico. Su único curso de acción es seguir los movimientos de Tori, con la esperanza de que el control de su cuerpo y mente con las yemas de los dedos, finalmente se detendrá.

Unas cuantas veces, Shiraishi Sensei atacó a Sensei con un corte de espada, estaba atrapado en el aire. Sensei lo sostenía sólo con la punta del dedo índice.

Supongo que es hora de volver a tu entrenamiento del teclado en busca de esta manera mágica y juguetona para controlar la lucha. Mutō Dori versa puramente sobre controlar la situación.

Por Arnaud Cousergue

1.Yubi Ippon Jūbun: 指 一 本 十分, Un dedo es suficiente

2.Teko / Shiten: 梃 子 / 支点, palanca / fulcro. Ése es uno de los conceptos principales del Kukishin Ryū y del Takagi Yōshin Ryū.

3.Shishin: 指針, aguja (brújula, medidor, etc.); Mano (reloj); indicador; puntero; Shishin se utiliza a menudo como un nombre para una acción apuñalar con el dedo meñique. Pero cuando lo entiendes, te das cuenta de que de hecho, puedes usar cualquiera de tus dedos para ello. Así, una serie de Shishin Ken como si estuvieras tocando el piano. Te mueves de un dedo a otro.

4.Asobi: 遊 び, 1) jugar, 2) jugar (margen entre encendido y apagado, distancia antes de presionar el botón o la palanca tiene un efecto)

5.Ishitobashi: 石 飛 ば し, hacer rebotar una piedra sobre la superficie del agua