NO BUSCO LUCHAR, PERO SE HACERLO Y MUY BIEN

“Un verdadero guerrero reza por la paz, para que no tenga que matar. Porque si el agresor ataca tal vez deberá quitarle la vida. Por ello cultiva la habilidad de sobrevivir sin tener que luchar”.

Este es un Koppojutsu no Uta transmitido por el Sensei y varios de sus alumnos japoneses durante muchos años. Lo cierto que el dilema de tener que luchar y con ello causar daño a otro ser humano, por inhumano que ese ser pueda ser, es un dilema ético y moral que todos sufrimos. Aunque estemos en una situación de riesgo vital e inminente nuestro neocórtex nos recuerda esos códigos éticos que hemos ido creando o nos hanido inculcando. Recordemos que el El neocórtex o neocorteza se considera el área cerebral responsable de nuestra capacidad de razonamiento, permitiendo el pensamiento lógico y la consciencia. Se trata del área del cerebro que permite todas las funciones mentales superiores y las funciones ejecutivas (especialmente localizadas en el lóbulo frontal).

En contraposición tenemos el cerebro reptiliano, un área formada por los ganglios basales, el tronco del encéfalo y el cerebelo donde reside el instinto primario o primigenio del ser humano. Un instinto dual, de dos únicas posiciones, off/on o lucha/huye. Este “cerebro” nos pide reaccionar, de forma instintiva. No hay tiempo de pensar sólo de sobrevivir.  En medio está el llamado cerebro límbico. Esta área formada por partes del tálamo, hipotálamo, hipocampo, amígdala cerebral, cuerpo calloso, septo y mesencéfalo, es la causante de reacciones por intuición, ya que gestiona las emociones. El neocórtex reacciona como todos sabemos en el rango de segundos, el límbico en el rango de centésimas a décimas de segundo y el reptiliano en el rango de la milésimas de segundo.

Sé que esta teoría nacida en los años 60 ha sido rebatida en los albores del siglo XXI pero en su esencia nos muestra de forma muy gráfica cómo funcionamos a nivel cerebral, los procesos básicos en nuestra toma de decisiones. Es por ello que aún hoy sigue vigente y es citada en numerosos textos sobre neurociencia, psicología y otros campos como la táctica y estrategia militar, etc.

De todo ello ya he hablado en diversas ocasiones en este blog, hoy lo recuerdo porque el Uta con que comenzaba este post nos recuerda que el guerrero debe actuar con cabeza, con estrategia pero que las agresiones generalmente son sorpresivas e inesperadas. Es por ello que debemos prepararnos para cualquier contingencia, Banpen Fugyo, 10.000 cambios, ninguna sorpresa. Para que podamos actuar así debemos trabajar estos tres “cerebros” y aceptar que cada uno actuará en función de las circunstancias que se nos presenten.

Ante una amenaza concreta es el neocórtex quien evalúa, recaba información, contrasta la misma, toma decisiones y actúa en función de todo lo anterior. Para los que estén familiarizados con el ciclo O.O.D.A. no les estoy hablando de nada nuevo.

Sin embargo caminamos por la calle, está oscureciendo, tienes prisa, tu mente está distraída pensando en “tus cosas” cuando de no se sabe dónde aparece alguien y te agrede. Ahí es el cerebro reptiliano quien toma el mando de la situación. No hay tiempo de que podamos evaluar la situación, carecemos de información y no disponemos de tiempo para sopesar las opciones, reaccionas o estás muerto.

Puede pasar que vayamos a buscar a nuestro restaurante favorito comida para llevar, de nuevo estamos “a nuestras cosas” tal vez pensando en si pedí suficiente comida o si debería encargar un plato más de arroz tres delicias, no prestamos la debida atención al entorno, nuestra consciencia situacional es nula,  pero… al entrar al restaurante tenemos la impresión de que algo no va bien, algo no está como debería estar, reitero no sabes qué es, pero tu nivel de alerta situacional pasa de blanco, donde nunca debió estar, a rojo de golpe, el código de colores de Copper. Ahí, quien está actuando, tomando las riendas, es el sistema límbico. Nuestra intuición es la que nos alerta de que algo va mal, nuestra capacidad emocional que no controlamos se ha activado de forma automática y debemos guiarnos por ella.

Recordemos que existen el subconsciente y el inconsciente. Estos dos campos o “cerebros”, que son el nexo entre los tres “cerebros” principales. En este último caso que citaba, “el restaurante”, el sistema límbico reacciona porque el subconsciente ya ha comenzado a procesar datos, información, pero no ha tenido tiempo de fluir al neocórtex así que es el sistema límbico quien actúa. En el caso de “la agresión sorpresa en la calle” es el inconsciente quien actúa en combinación con el cerebro reptiliano, ya que la situación no permite a la intuición tiempo de reacción pero es probable que ya esté “percibiendo” cosas que el inconsciente no sabe traducir o interpretar y por ese motivo se activa el nivel reptiliano.

Como guerreros tenemos que entrenar y perfeccionar, refinar nuestras habilidades para que podamos seguir deseando la paz, pero estemos mejor preparados para la guerra. Nadie sabe lo duro que es causar daño a otro ser humano hasta que se encuentra ante la necesidad de causarlo o de que se lo causen a él. Nadie sabe lo difícil que es, pero lo rápido que todo pasa en realidad. Siempre digo que no esperemos ayuda del exterior, de nadie, porque las acciones más peligrosas son sorpresivas e inesperadas, no son provocadas y por tanto es difícil anticiparte a ellas. Tú estás sobre el terreno, puedes leer el entorno y detectar los signos y señales de alerta. Tu cuerpo también percibe ese entorno, recordemos que el Sakki Test no es un simple momento puntual de nuestras vidas de Budokas donde obtenemos un rango y grado, es un despertar “oficial” a un nuevo plano de consciencia situacional multidisciplinar algo que llamamos Yugen no Sekai. Nos hemos movido mucho tiempo en el Nijigen no Sekai y en el Sanjigen no Sekai pero debemos evolucionar.

Esto me lleva a unas declaraciones de un teniente de los cuerpos y fuerzas de seguridad que escuché este fin de semana:

Hoy día estamos en un estado social y democrático de derecho donde protegerse, la defensa personal, no está justificada en el sentido de que para eso están las fuerzas y cuerpos de seguridad. Las fuerzas y cuerpos de seguridad tienen la misión de proteger el libre ejercicio de los derechos y libertades de los ciudadanos y garantizar la seguridad ciudadana, por lo tanto no necesito llevar ningún objeto con la finalidad de defenderme o por “si acaso pasa algo” poder utilizarlo”.

Pues bien ni ese señor, ni nadie más va a estar en el momento en que surja una agresión contra mi vida, ojalá todos tuviéramos a un escolta, como protector 24 horas los 7 días de la semana, pero no es factible. Me he cansado de repetir que esos cuerpos y fuerzas están para prevenir, investigar y proteger de forma colectiva a la sociedad, pero no se nos puede negar el derecho a defendernos si nos agreden. Si pretenden que me quede quieto mientras me matan o violan, ese buen señor que realizó tan desafortunadas declaraciones puede esperarse sentado, porque no voy a permitirlo, o al menos no se lo voy a poner fácil ni en bandeja de plata al delincuente. Cuando salgo cada mañana de casa, miro a mi espalda y no hay un escolta protegiéndome, ni a mí ni al 99% de la población. Por tanto lo siento pero proteger, la auto protección, la defensa personal, Sí está justificada y es necesaria ¿o quieren que nos dejemos matar y violar? Esas fuerzas y cuerpos no están en el “aquí y ahora” así que no exijan lo que físicamente es imposible. Por lo tanto NECESITO tener algo, sea un objeto o mi propia formación en combate y supervivencia pero necesito tener ALGO para repeler y sobrevivir a la agresión.

Soy un guerrero que busca no luchar, no busca la pelea, huye de la misma siempre que puede, pero no va a dejar que le maten esperando un auxilio “idílico” que nunca llegará a tiempo. Verán estas declaraciones me han dolido y ofendido mucho. Pero lo que más me sorprende es el contrasentido de las mismas con una figura que nuestro sistema jurídico tiene: la legítima defensa. Si se nos dice que no debemos defendernos, que ya están “ellos” para eso, ¿Por qué esa figura jurídica? No debería hacer falta….¿verdad? es el contrasentido de la insensatez de quien habla desde una posición cómoda. Es el ciudadano quien debe sobrevivir sin una Glok 17, HK USP Compact o Beretta F92. El ciudadano a quien se le niegan todos los recursos para su protección es quien tendrá que sobrevivir o morir, no “ellos”. Es por eso que el Budō es más vital en nuestras vidas que nunca. Su esencia es la paz, pero para ello el Budō se forma en los caminos de la guerra. Queremos ser el guerrero del Uta que daba inicio a este post, pero se nos ata y limita de tal forma que es cada vez más difícil la tarea, aun así seguimos creyendo que es posible.

Debemos luchar contra muchos obstáculos como hemos visto, vencer a nuestro propio código ético, a nuestra moral, a nuestros miedos, pudores e inseguridades, a las limitaciones absurdas de las autoridades, a la total libertad del agresor, libre de toda ética, moral, libre de cumplir cualquier norma, código, reglamento, ley o lo que sea. Luchamos en desventaja para sobrevivir pero somos guerreros y convertimos la adversidad en un aliado. Sigamos luchando, entrenando y formándonos para no tener que luchar pero para sí tenemos que hacerlo ser lo último que quien pretenda arrebatarnos la vida vea en su existencia.

LA ESTANDARIZACIÓN DE LA ENSEÑANZA

Es un tema que de una u otra forma está permanentemente presente cuando de Bujinkan se trata. Me refiero como reza el título de este post a la estandarización de la enseñanza. Concretamente a los contenidos, no a la forma de enseñar. Creo firmemente en el dicho popular de que “Cada maestrillo tiene su librillo”. Es decir, cada formador enseña de una manera única y particular. Esa forma le hace único y distinto al resto de formadores y enriquece a la Bujinkan en su conjunto. Verán, desde siempre he tenido una infinita curiosidad e interés por ver el trabajo de cuantos más formadores mejor. Su forma de enseñar tanto o más como sus propias enseñanzas me ha interesado desde siempre. Observar los matices en el uso del cuerpo, en el uso del leguaje no verbal, en la forma en que explican, comentan, detallan, etc.… hace distinto y único a cada formador.

He visto formadores que son perfectos clones de sus Maestros, copiando incluso sus dichos, dejes, acentos, formas de moverse, etc.… Se puede decir que con un poco de observación se podría deducir quien es el Maestro de cada formador o cuales han sido sus influencias o referencias más importantes. Por el contrario otros formadores desarrollan su propia forma personal de enseñar, ajena o alejada de la que sus Maestros utilizaron con ellos. Se puede ver el culto al Maestro y como afecta al formador, a sus alumnos y estudiantes. También se puede apreciar la independencia y creatividad de otros formadores por buscar su camino.

Está muy de moda la serie de TV “TheMandalorian” un producto basado en el universo de StarWars. Siempre me ha hecho gracia cómo mi amigo y compañero Arnaud usa el término “Padawan” para referirse a un alumno en formación. Bien, el éxito de esta serie ha introducido unos conceptos que desconocía y estos son el Canon y la leyenda (Cannon and leyend). Dicen que ciertas cosas son “Canon” cuando están reconocidas por la comunidad de StarWars y ciertas personas deciden integrarlas como tal en una web concreta que es tomada como guía oficial de este peculiar universo. Se dice que algo es “Leyenda” cuando es citado en algún producto de la franquicia como series de animación, comics, novelas, series de TV, etc.… pero no pasa a ser algo fijo, establecido o de obligada aceptación por este universo de StarWars. Me he percatado que esto podría aplicarse también a Bujinkan.

En Bujinkan tenemos un “Canon” y es todo aquello que procede directamente de Sensei, del Sōke. Por poner un ejemplo, el TenChiJin es Canon, no se puede modificar o cambiar, se acepta como punto de referencia para nuestro entrenamiento y para la formación de otros. Podemos cambiar el orden del contenido por motivos de orden pedagógico, pero no quitar nada del mismo, podemos añadir cuanto queramos pero todo cuanto añadamos es “Leyenda” es nuestra forma de enriquecer el TenChiJin. En todos estos años se ha intentado una y otra vez la  estandarización de los contenidos del Canon. Ya sean las federaciones donde se pretende dar oficialidad a nuestro Budō, ya sea entre formadores afines que colaboran, ya sea entre los formadores de un mismo Maestro, el caso es que todos pretenden estandarizar el Canon.

Sin embargo el Canon ya está definido por Sensei, no hace falta que nadie lo estandarice u oficialice, si alguien lo tuviera que hacer sería el Sensei y nadie más. Tal vez por eso y por el circo que han sido los exámenes federativos he huido de ese tipo de organizaciones. Cada formador, sobretodo los DaiShihan tienen libertad para con el Canon como cimiento o base, estructurar un programa de trabajo o formación para sus estudiantes y alumnos. No hay necesidad de “pactar” cómo de debe hacer un “Omote Gyaku” o si se debería llamar “Omote Gyaku Kote Dori” o si esa forma de proyección es básica, variación, contra técnica, etc.… todo eso debería ser algo personal, de cada formador con sus alumnos o estudiantes. Lo esencial es que todos conozcan el Canon, las enseñanzas del Sensei, el resto es algo que queda a la discreción de cada formador y su “librillo” su método de enseñanza o su ética de trabajo.

Por eso sigo leyendo cuanto se publica, visionando cuanto se edita, intentando entrenar con cuantos más formadores mejor. Todo ello enriquece mi propia formación pero nunca pierdo de vista el Canon, las enseñanzas de mi Sensei, del Sōke, porque ellas son lo esencial. No estoy criticando ninguna forma de enseñar, ningún contenido en las enseñanzas de ningún formador, sólo estoy dejando matizada mi visión del valor que le doy a las enseñanzas del Sensei y cómo estructuro mi propio trabajo. Como dije anteriormente cada formador tiene su método, pero todos los formadores deben tener un contenido esencial en su metodología, programa o como se lo quiera denominar; cuando ese conocimiento no está, se prescinde de él o se reinterpreta, se está fuera del Canon y con ello fuera de  cómo el Sensei quiere que se hagan a nivel básico las cosas. No es una estandarización que creamos o aplicamos nosotros es un Canon que Sensei nos ha legado.

SIGUIENDO EL CAMINO AUN EN TIEMPOS INCIERTOS

Creo que ya he escrito en este blog dos post sobre mis referentes, aquellos formadores que considero puntos de referencia o atención para mi formación personal. Siempre les digo a mis alumnos que son afortunados, ellos tienen a su Sensei a diario, a través múltiples vías que nos ofrece ahora la tecnología además de las propias clases presenciales. En mi caso mi Sensei está físicamente muy lejos, al otro lado del mundo literalmente. No tengo la facilidad que ellos tienen para consultar dudas, para dialogar sobre cualquier tema que concierna de una u otra forma con su formación. No puedo tomar el móvil y enviarle un mensaje, llamarle por video llamada, encontrarme con él al salir a la calle a hacer las compras del día o en la oficina de correos. No creo que sean plenamente conscientes de la enorme suerte que tienen. Lo más triste es que no aprovechan, muchas veces, esas oportunidades, trascurriendo  el tiempo y parece que en vez de vivir en la misma ciudad o país, vivimos en distintos continentes.

Sin embargo en mi caso, como en el caso de todos los que son alumnos del Sensei, sentimos su presencia muy próxima, la distancia es un concepto físico no emocional. Hay alumnos que pueden viajar a Japón 2 o 3 veces al año, realmente siento una profunda envidia de ellos, sin paliativos. Pero también una profunda tristeza cuando veo cómo malgastan esas oportunidades en ocasiones y me percato de su incapacidad para aprender aun con esa enorme oportunidad que es estar allí, en el preciso momento de sus enseñanzas. A veces 120 viajes no son garantía de nada, menos aun de comprender y asimilar las enseñanzas del Sensei. Otros sin duda sí que aprovechan esas oportunidades, no sólo las aprovechan sino que comparten con los demás esas enseñanzas, sus propias reflexiones y puntos de vista con los demás en forma de post, libros, videos, seminarios, etc.…

Hace poco un alumno me preguntó sobre cómo me planteaba mi formación ahora que Sensei se ha jubilado, que se ha retirado de la vida pública. Lo cierto es que nunca me he planteado esa cuestión porque desde hace ya casi 37 años esa circunstancia siempre ha estado ahí y desde mi Godan Test en 1996 con más motivo. Así que realmente no noto su ausencia porque tal ausencia no existe, para mí, mi Sensei está presente desde que me levanto hasta que me acuesto e incluso en mi sueños. Tenemos la suerte de que Sensei ha planificado el futuro de forma meticulosa. Desde 1999 comenzó a grabar todas sus clases, todas. Se encargó de publicar DVD puntualmente una o dos veces al año para que sus enseñanzas pudiesen llegar a todos. Lo mismo que también hizo con sus libros y otras publicaciones como revistas, etc.… Animó a todos los organizadores de Tai Kai a comercializar las grabaciones de los mismos (aunque alguno no lo hizo, en fin….). Siempre que, antes de 1999 le visitabas, te permitía grabar sus clases y te animaba a que las distribuyeses entre la gente, “vende el video” decía, sabiendo que así ayudaba a sufragar los gastos de los caros viajes hasta Japón. Sensei ha publicado una gran cantidad de libros, ha cedido los derechos para sus ediciones en otros idiomas (algunas ediciones no fueron muy ortodoxas, pero ya eso es cosa de la editorial japonesa con los presuntos editores en otros idiomas). Anima prologando, que sus alumnos escriban libros y se publiquen en diversos idiomas. Sensei ha realizado una tarea faraónica para dejarnos un legado físico y sobretodo un legado intangible salvo para aquellos que han comprendido la esencia de su transmisión, de su Den. 

Ahora vivimos tiempo inciertos, no sabemos si podremos entrenar adecuadamente si tan siquiera se nos permitirá entrenar, no sabemos cómo, cuándo, dónde, etc.… pero no es más que una oportunidad para sobreponernos a las dificultades y aplicar sus enseñanzas una vez más. Tiempos de pandemia, tiempos inciertos como ya he comentado, pero no siento que mi camino no esté más nítido que hace un año. Creo que mi camino se trazó hace 40 años, cuando por vez primera llegó a mis manos un libro del Sensei. Desde entonces aun con todas las dificultades que han ido aconteciendo en mi vida he caminado con paso firme, pasos cortos a veces, largos otras, por un camino que lleva en una clara dirección y guiado por Hatsumi Sensei.

Estos tiempos de pandemia pasarán, tarde o temprano pero sea cuando sea el camino está trazado, no me preocupa, sólo quiero seguir practicando, aprendiendo, creciendo, evolucionando y si me es posible enseñando y compartiendo lo poco que sé con quien, de forma sincera, quiera aprender. Un alumno mío siempre lo dice siempre e incluso lo lleva grabado en un anillo de plata y hago mío hoy su “mantra” personal Ganbatte kudasai, sigue adelante.

LA VIDA VA DE DAR Y DEVOLVER

Esta expresión que da título a este post es de Sensei. Concretamente es parte de un texto publicado en Sanmyaku. En dicho texto el Sensei hace referencia al concepto occidental de “dar y recibir” como una forma incorrecta de ver la vida. Es cierto, nosotros tendemos, a veces inconscientemente y a veces muy conscientemente, a realizar las cosas esperando una respuesta, una retribución a dichos actos. Debemos dar sin esperar nada a cambio, sin embargo son muchos los que dan esperando rentabilizar esa falsa generosidad. Creo que el concepto de “dar y recibir” es un trueque encubierto donde quien da, pone precio a su gesto. Ese precio a veces es captado por la otra parte, otras veces no. De ahí surge la tensión o la armonía posterior entre ambas partes. Sin embargo en Japón es típico que si regalas a alguien algo, este se ve en la obligación de darte algo, de agradecerte tu gesto con otro gesto. Creemos erróneamente que busca ese falso equilibrio cuando en verdad intenta aplicar la máxima que da título a este post.

Los japoneses buscan devolver el gesto que han recibido, buscan una armonía devolviendo el gesto. Cuando un japonés da no espera recibir, sin embargo cuando a un japonés le das, le obligas a devolver el acto en sí mismo, más que un objeto material, hablamos de un deber moral. Observen a Sensei, da a todos caligrafías, dibujos, espadas, estatuas, y todo tipo de regalos. No espera recibir nada a cambio. Conoce la mentalidad occidental e intenta cortocircuitarla dando sin esperar reacción o respuesta que no sea un “gracias Sensei” y en ocasiones ni eso te permite. Para él es más importante dar a los demás porque así se lo pide su corazón sin esperar nada de nadie. Pero él mismo hace honor a la segunda parte del axioma, está siempre devolviendo a aquellos que le dan. Reitero que es muy sutil la diferencia y que muchos lamentablemente no la verán pero está ahí, el Sensei la indicó en su texto por si a alguno se nos había pasado desapercibida. Sensei devuelve en muchas y variadas formas a todo aquel que le da de forma sincera. Jamás devuelve cuando la otra parte lo que espera es “recibir” algo por su gesto, supongo que el matiz en el fondo está ahí, en saber cuál es el sentimiento interior de quien da, de quien recibe, de quien devuelve.

En un antiguo libro de Ben Jones, quien fuera traductor de confianza del Sensei por más de dos décadas, mencionaba en un capÍtulo de dicho libro la forma en que Sensei usa el término “Nigeru”. Este es un verbo que significa literalmente huir. Sin embargo Sensei lo equipara con la expresión popular occidental de “La mejor parte del valor es la discreción”. Siempre me ha gustado esa forma en que el Sensei lo ve. En 2009 le pedí dicho término en un kakejiku, sin embargo al explicarle como yo “sentía” el término, cambió los kanji. Me quedé pensando sobre ello. No fue hasta tiempo después que en una carta Sensei mencionó que “cuando uno hace algo de corazón no necesita proclamarlo, debe ser discreto, por eso no necesitas un kakejiku que lo proclame, tú ya lo sabes, yo ya lo sé, eso es lo que importa.”. ¡¡Caray, qué cierto es!! Veo a algunos hacer alardes de generosidad hacia el Sensei proclamando el gesto por todos los medios posibles, que todos sepamos lo humanista, lo buen alumno que es…en fin, como Sensei me dijo, si tú lo sabes es suficiente. Si tu acción es noble y desinteresada siempre se sabrá al final que tan acción fue obra tuya sin necesidad de ningún patético autobombo.

Verán quiero terminar este pequeño post, esta reflexión, con una anécdota que supongo que hoy en día todos ya saben. Cuando el actor Christopher Reeve sufrió la caída que lo llevaría a quedar postrado en una silla de ruedas y conectado de por vida a un respirador mecánico, los gastos de su tratamiento, equipamiento etc fueron muy elevados, tanto que la familia de Reeve no podía apenas vivir a causa de dichos gastos. Sin embargo alguien estuvo costeando todos esos gastos hasta el día del fallecimiento de Reeve. No se supo hasta un tiempo después que la persona que corrió con todos aquellos enormes gastos fue su amigo Robin Williams. Un acto de generosidad sin publicidad, por amistad, afecto y lealtad, nada más. Siempre recuerdo la última foto de Williams fruto de una cámara de seguridad del hotel donde se quitó la vida y pienso en que él fue una persona que dio y devolvió, no esperó recibir nada de nadie por sus actos, tal vez si el mundo le hubiese devuelto algo de lo que tan generosamente nos dio hoy aún seguiría vivo.

DOLOR Vs SUFRIMIENTO

“El dolor es inevitable, el sufrimiento no”

Este axioma forma parte de un enfoque psicológico cognitivo conductual denominado ACT (Terapia de Aceptación y Compromiso). El “padre” de este enfoque es Steve C. Hayes. Muy a groso modo podemos decir que este enfoque terapéutico se basa en la premisa del contracodicionamiento y el refuerzo positivo. No voy a meterme en jardines que no son directamente de mi competencia pero leyendo un libro de Hayes, este hablaba del dolor y el sufrimiento. Estos dos temas y cómo los abordaba me interesaron.

Creo que el dolor es evitable en parte, gracias a la medicina un paciente puede recibir sedación que calme el dolor. Recordemos que el dolor no es algo físico, sino mental. El dolor es un estímulo que experimentamos cuando algo no va bien en nuestro cuerpo, nos herimos o nos hieren, enfermamos, lesionamos, etc.… Realmente el cuerpo avisa al cerebro y este nos hace plenamente conscientes de lo que le ocurre a nuestro cuerpo y de su gravedad mediante el dolor y la intensidad del mismo. Por ello el dolor, dicen, es bueno, nos recuerda que estamos vivos. El dolor se puede ignorar, compartimentar, pero tarde o temprano el dolor nos hace mella. Tal vez el dolor producto del cuerpo pueda ser tolerado o soportado, hasta cierto punto, pero al final todos sucumbimos al dolor. Es por ello que se dice que el dolor es inevitable.

Existe un dolor que no es físico, no proviene del cuerpo sino de nuestra mente, de nuestro sistema límbico, centro neurálgico de las emociones que nos hacen humanos. Ese dolor emocional es imposible de calmar o sedar con medicamento alguno. El motivo es obvio: ese dolor emocional es algo llamado sufrimiento. Entendamos antes de nada que quien siente dolor físico, sufre. Recuerdo la historia de un jinete olímpico de salto que se hernió durante la final olímpica de su modalidad y que aun así compitió en dicha final obviamente sin sedación alguna por motivos legales. El dolor era tan grande que en cada salto de un obstáculo todo el pabellón podía oír sus gritos de dolor al impactar en el suelo los cascos de su caballo. Ahí el dolor pasa a ese otro estado, el sufrimiento. Nadie decía que aquel jinete tenía dolor, decían que estaba sufriendo dolor. Esta historia ilustra como cambiamos de concepto de dolor a sufrimiento en un momento dado. Entendemos el dolor como algo inevitable, pero el sufrimiento lo vemos como una elección personal. El jinete sufría con su dolor, no simplemente tenía dolor.

Cuando acontece una pérdida personal, cuando tenemos un problema de difícil aceptación sufrimos. Aquellos que han perdido a padres, familiares o amigos saben que el dolor de la peédida se vuelve sufrimiento con el tiempo. El dolor pasa, pero el recuerdo permanece y con él el sufrimiento que nos provoca. Hay quien se preguntará ¿por qué hablar sobre estos temas en un blog sobre Budō? Es verdad que parece algo raro, pero no lo es tanto. En el Budō nos formamos y formamos a otros en la aceptación del dolor y la capacidad para ignorarlo, compartimentarlo e incluso utilizarlo en nuestro beneficio. Debemos mediante fórmulas como la desensibilización sistemática, de la cual ya he hablado en otro post, buscamos hacer natural o aceptable algo que por naturaleza no lo es. Tratar con el dolor no es fácil pero es factible, se puede lograr, tratar con el sufrimiento es otra historia. Como practicantes/formadores en Budō lidiar con una emoción como el sufrimiento es tarea más compleja. Cuando trabajamos con personas que han sufrido una agresión, un intento de robo con violencia donde se vieran implicadas armas blancas o de fuego, agresión o intentos de agresión sexual, etc.… es evidente que estas personas sufrirán un shock por estrés post traumático. Ese TEPT (Trastorno de Estrés Post Traumático) provoca un sufrimiento a la persona del que difícilmente se podrá librar con medicación (obviamente la medicina tenderá a la utilización de fármacos, área donde la psiquiatría es la reina, muy por el contrario la psicología abordará el tema desde una perspectiva muy diferente). Siempre se dice que en estos casos acudir a un terapeuta, especialmente a psicólogos especializados en este área es lo ideal. Pero estas personas entran en nuestro Dōjō y necesitamos ayudarlas. Por ese sólo motivo tener una visión clara de estos temas, su mecánica, tiempos, enfoque, etc.… resultan imprescindibles para un formador serio.

Podemos ayudar, ser parte de la solución, no del problema. Pero para ello como formadores debemos comprender a fondo estos y otros muchos temas de interés y relevancia que no giran en torno a cómo hacer un correcto omote gyaku kote dori o a cómo se realiza el waza Dō Gaesshi del Shoden no Kata de Takagi Yōshin Ryū. Busquemos cómo aliviar el sufrimiento de aquellos que lo padecen, aprendamos a gestionar nuestro propio sufrimiento. Todos sufrimos, pérdidas que no olvidamos, heridas que no cicatrizan y que recurrentemente nos recuerdan que están ahí. Sufrir es algo opcional, como reza la frase que da inicio a este post, no nos obsesionemos con ser los más hábiles y eruditos del panorama, centrémonos en ser los mejores formadores posibles para nuestros estudiantes y alumnos. Eso pasa por tener en cuenta este tipo de temas. No quiero en este post profundizar más, si he despertado el interés en algún lector me sentiré satisfecho con ello.

Tal vez un último apunte sobre el dolor y el sufrimiento. Todos hemos sentido el poder de los dedos del Sensei sobre nuestro cuerpo, esos dedos causan un dolor indescriptible, un dolor que te anula, elimina todo rastro de intención violenta por nuestra parte, pero cuando la presión finaliza, no sentimos dolor por mucho tiempo, algunos minutos, tal vez al día siguiente estemos doloridos o con algún “recuerdo” del Sensei en forma de hematoma, pero al mirarnos al espejo del hotel o ryokan sonreímos, estamos felices no estamos sufriendo por ese dolor infligido, porque así lo hemos decidido. Tomemos igual decisión con otros “dolores” internos, personales, íntimos que nos hacen sufrir, hay que ponerles una cara nueva para, de ese modo, vivir con una mejor actitud ante la vida.

EMPEZAR A CAMINAR SOLOS

Comentaba con un compañero y amigo recientemente ciertos aspectos de nuestro entrenamiento cuando me hizo una interesante observación. Me preguntó si no me había fijado cómo últimamente y a nivel general, mundial, se estaban publicando muchas fotos del Sensei de otros años, fotos de viajes a Japón, seminarios, Tai Kai, etc.… había en redes sociales como un aire a nostalgia. Por una parte es comprensible: la pandemia que nos castiga en este año 2020 ha impedido el casi 100% de los seminarios, viajes a Japón, etc.… que en otras circunstancias más normales se habrían producido. Pero sí es cierto que uno puede ir un poco más allá y leer entre líneas.

Sensei se ha retirado, permanece al frente de Bujinkan ya que sigue siendo él quien firma los Menkyo de grado y formación pero a nivel didáctico o pedagógico ya no ejerce dichas funciones en el Honbu, ahora mismo cerrado por la pandemia. Sensei se encuentra en una residencia y sale muy de tarde en tarde y a asuntos muy puntuales. Esta llamémosle “jubilación” del Sensei es algo que nos sorprendió en su momento, una decisión que parecía ser tomada impulsivamente, de un día para otro, sin despedidas, sin actos protocolarios, por total sorpresa para la mayoría. Sin embargo no creo que el Sensei tome jamás decisión alguna, y más de la importancia de está que nos ocupa, a la ligera. Por tanto sólo restaba acatar su decisión, alegrarnos por él ya que este retiro le permitiría recuperar en alguna medida una parte de su salud, bastante quebrada en los últimos años y dedicarse a otras cosas de índole mas privado.

Lo cierto es que Sensei ya no está, no está enseñando, mostrándonos en las clases el camino, señalándonos sutilmente el sendero correcto por el que debemos transitar. Espero que siga con nosotros mucho tiempo, pero lo cierto es que a un cierto nivel ya no está. Sin embargo observo miedo en la gente. Un miedo a decidir tomar las riendas de su grupo, de su propia formación y comenzar a tomar decisiones para seguir adelante. Es cierto que hay quien ya ha optado por su propio camino, su “Den” mientras que otros parecen no saber hacia dónde caminar, hay quien espera algún movimiento “oficial” para adherirse al mismo, pero no creo que eso llegue. Ha llegado la hora de irnos de casa. Igual que los hijos deben abandonar el hogar familiar y buscar su futuro laboral, personal y sentimental, nosotros como formadores tenemos que buscar nuestro camino, crecer y evolucionar. Hablo sobretodo de los formadores con grupos ya activos principalmente, entiendo que muchos grados altos no quieran abandonar a su formador mientras él esté en activo, eso es lealtad filial. Yo no abandono a mi Sensei, sólo continúo con sus enseñanzas y legado. Hay que dejar de vivir de recuerdos, hay que comenzar a aprender de los recuerdos, de las experiencias vividas, de las situaciones acontecidas y tomar lo mejor y lo peor de todo ello para que sea el combustible iniciar para nuestro viaje. La nostalgia no alimenta nuestro viaje, por el contrario nos ancla en ese pasado que como reza la canción, nunca volverá.

Llega el tiempo de iniciar nuevos proyectos, de caminar en la dirección que el Sensei durante más de 40 años ha ido señalándonos incansablemente. Entiendo que algunos, repito, tomen su camino personal de forma paralela a Bujinkan, es comprensible, entendible, es parte de las opciones que uno tiene. Pero si estás en Bujinkan recuerda que sigue existiendo un Sōke y que se debe ser fiel a sus enseñanzas o de lo contrario es lícito crear tu propia vía o camino, pero deslígate de Bujinkan, no vayamos a confundir a la gente con menos experiencia y que puedan creer que “todo” es Bujinkan. Es importante dejar claro tu camino y tu posición porque todo es susceptible de malinterpretarse sobre todo si quien lo hace es con mala intención. Tomemos pues las riendas de nuestro camino, de nuestro proyecto y honremos a Sensei y su legado perpetuándolo, haciéndolo crecer. Siempre reitero los términos “crecer” y “evolucionar” pues esos dos términos son los que han hecho llegar hasta el día de hoy a este arte, este Budō maravilloso, desde los confines del tiempo, siete, nueve o más siglos atrás.  Salgamos al mundo y desde el respeto y amor al Sensei hagamos que su obra sea un regalo para nuevas generaciones de practicantes y con ello perpetuaremos no sólo su legado sino su recuero, su memoria. Es hora de generar nuevos recuerdos, experiencias, vivencias, dejando de vivir de recuerdos, que son valiosos pero que nos anclan al pasado y no nos permiten ver el futuro.

CUESTIONANDO…

Verán, siempre he creído que es un error facilitar la formación del alumno, creo que este debe aprender que no todo el conocimiento le va a ser entregado en “bandeja de plata”. Esta es una conclusión a la que llegué ya hace bastantes años. Sin embargo hoy me han hecho una consulta, dicha consulta versaba sobre una información concreta sobre la escuela Gikan contenida en un libro en concreto. Un viejo compañero y amigo me hacía la pregunta y mi respuesta fue sencilla. No conocía la respuesta con total fiabilidad. Aun consultando mis apuntes personales, tenía al menos 5 versiones o interpretaciones de la información contenida en ese libro. ¿Es todo esto un error del autor del libro?  ¿Es una limitación de mi formación o de la formación de mi amigo? Pues la respuesta es no, no es ninguna de esas cosas.

Verán, para comenzar a saber de un tema debemos primeramente conocer de su existencia, luego de los contenidos de dicho tema, más tarde de los fundamentos y elementos más importantes, de los más avanzados, etc.… ¿Que hizo el autor del libro? Recopilar la información que consideró fiable para publicarla, así y aunque no toda ella esté debidamente explicada nos permite ser conscientes de su existencia y por lo tanto podemos comenzar a indagar e investigar. Si tenemos suerte podremos preguntar a algún Dai Shihan Japonés u occidental sobre el tema y con suerte iremos obteniendo respuestas a nuestras dudas o preguntas. Sin darnos cuenta la semilla que el contenido del libro plantó en nosotros ha comenzado a germinar. Personalmente creo que Sensei ha hecho y sigue haciendo exactamente eso con todos sus alumnos. No da toda la información, no da toda la información a una sola persona, no da toda la información totalmente correcta aposta. Su objetivo es que estudiemos, investiguemos, entrenemos y después nos cuestionemos todo para volver a comenzar el ciclo una y otra vez. Si se nos ofrece todo en “bandeja de plata” lo cierto es que he comprobado con los años cómo la gente desprecia ese conocimiento fácil, lo ven tan sencillo de obtener que dejan de prestarle atención o darle el auténtico valor que tiene.

No es la primera vez que he querido compartir mis conocimientos sobre un tema y literalmente me han rechazado los mismos como si tales conocimientos no fueran válidos o de interés por no venir de ellos o de una fuente “superior”. En fin, siempre hay gente que vive creyéndose que sabe mucho, cuando lo que hace muchas veces es inventarse la información que ofrece. Siempre cuento a mis alumnos y estudiantes la anécdota de un formador que publicó un programa sobre Rokushakubō en la red. Todo el programa estaba literalmente “creado” por él, salvo algunos fragmentos tomados de los proyectos audiovisuales del Sensei el resto era creación suya. Al verlo le envié el Denshō de Kukishin Ryū para el Rokushakubō. Su respuesta fue “gracias interesante, pero lo mío es mejor”. En fin, creo que esta anécdota retrata bien a un tipo de formadores que cuando no saben, inventan.

Debemos ser plenamente conscientes de que nunca lo sabremos todo, pero sin duda si nos creemos en posesión de la verdad absoluta habrás llegado a tu fin, pues no harás esfuerzo alguno por seguir creciendo o evolucionando, simplemente te encerrarás en ti mismo y te aislarás del mundo, porque así “tu verdad” perdurará para tus alumnos aunque “tu verdad” no sea  “la verdad”. Por el contrario, uno debe siempre pensar que no lo sabe todo, es más, debe pensar que lo que sabe es posible que no sea correcto, cuestionarse todo es una fase esencial del proceso del aprendizaje. Estudiar, investigar, entrenar y cuestionar todo lo entrenado, investigado y estudiado. Crecer, madurar y evolucionar no es tarea fácil ni a veces agradable. Pero creo firmemente en que si tenemos constancia de que algo existe buscaremos saber más, si vivimos en una ignorancia auto impuesta, entonces la evolución no será posible. Cuidado con el inmovilismo de la tradición mal entendida, de la ortodoxia más empleada, son un error que nos hará rechazar la evolución natural de nuestro Budō y nos llevará a seguir viviendo en el siglo XVII.

Por ello agradezco cada dato que encuentro en mi camino, cada enseñanza o conocimiento, ellos me impulsan a seguir en ese ciclo sin fin que citaba antes, sin todos esos estímulos, tal vez, sólo tal vez mi evolución y crecimiento no sería el correcto y adecuado. No busquemos todas las respuestas en un solo libro, no cuestionemos al autor si nos ofrece más dudas que certezas, porque tal vez esté dándote una oportunidad única de crecer y evolucionar, nada es gratis, todo cuesta. No des nada por sentado, cuestiónatelo todo, estudia, investiga y entrena.

Hanbō XXI

Este texto pertenece a una pequeña serie escrita en un principio para reforzar el trabajo que inicialmente me había propuesto para el primer semestre de 2020. Como todos sabemos, la pandemia ha dificultado mantener una fluidez en las clases. Aun así el texto estaba en mi Pc y me parecía una pena no publicarlo, es una vuelta de tuerca y un machacar las bases de esta herramienta o arma. Este post añade ideas y datos al anterior texto o amplia algunas áreas del mismo. Para algunos será reiterativo, lo sé, pero veo que cuando trato un tema y no vuelvo periódicamente sobre él, parece que con el tiempo es devorado por el blog quedando sepultado entre sus más de 850 post y aunque en ocasiones doy luz de nuevo a algunos de esos post, me parece más eficaz escribir de nuevo sobre el tema y ver si aparecen en la narración nuevos enfoques, datos, anécdotas, etc. En este caso empleé una pequeña técnica de refuerzo subconsciente en él mismo, como propio experimento y así evaluar otras formas de escritura a la hora de comunicar con el lector.

El hanbō 半棒 es una de las herramientas de formación que más se puede integrar en nuestro día a día. El hanbō, cuyo término significa “medio = han Bō = bastón” ya que hace referencia a la medida “oficial” del hanbō, 90 cm o 3 Shaku (Shaku es una medida antigua japonesa que equivale aproximadamente a 31cm), de ahí su otro nombre oficial Sanshakubō. Se dice que el Rokushakubō o bastan de 6 Shaku (182cm aprox.) se partió y de ahí nace el hanbō. Otros dicen que de la rotura de un Yari o lanza, en definitiva de un arma o herramienta larga (hay un tipo de hanbō o Yari llamado comúnmente “te Yari” o “lanza de mano” y que no es otra cosa que la “otra” sección del Yari original que aún conserva la hoja de metal. Esta última fue utilizada por las fuerzas del orden en el periodo Edo para atrapar o confrontara delincuentes, personas violenta o peligrosas.

En Bujinkan el hanbō lo practicamos a través de dos escuelas. Por un lado la Kukishinden Ryū y por otro la Togakure Ryū. Aun así hay quien dice que una parte de los movimientos con esta herramienta están vinculados a la Takagi Yoshin Ryū. Este año tenía previsto un interesante seminario en Huelva mi amigo y compañero Dai Shihan Ubaldo Fernández Vega que por desgracia tuvo que cancelarse, quedándome con mucho interés por ver las diferencias en su forma de empleo, táctica y técnica del hanbō  según cada tradición.

El motivo de que lo considere una herramienta muy válida hoy día es sencillamente porque su diseño es algo que encontramos de forma natural en un entorno urbano. Hablo de arma o herramienta, porque siempre considero al guerrero como el arma autentica y al objeto como una herramienta o una extensión del propio guerrero si lo prefieren. Entrenando con esa mentalidad seremos capaces de no depender de ningún “arma” y ver en todo una “herramienta” que facilite nuestra supervivencia. Hoy día es legal llevar un bastón por la calle (no un bastón con “regalo” como diría un amigo mío, me refiero a estoques de mayor o menor tamaño) sino a bastones de estructura solida que utilizamos cuando no tenemos una estabilidad buena y ante la precariedad en nuestro equilibrio y para evitar saludar al suelo, usamos un bastón. Quien dice bastón, dice muleta. Los paraguas que tan naturales son en mi lluviosa y húmeda tierra asturiana, objetos cotidianos en los que nadie repara pero hoy en día se fabrican en materiales de muy alta resistencia permitiendo ser usados con fiabilidad como un elemento de protección. En este post adjunto foto de mi Sensei con un modelo, el más conocido hasta la fecha de ese tipo de paraguas “blindado”. No hay legislación alguna que prohíba usar o portar un paraguas con una estructura más recia o fuerte de lo normal, siempre que no oculte un arma, como un estoque, es totalmente legal.

Bien, tenemos ya 3 objetos cotidianos que pueden ser empleados como un hanbō. Si hemos entrenado adecuadamente la base de las tradiciones que contienen el trabajo principal de hanbō, convertir esos objetos cotidianos en una herramienta eficiente de supervivencia es algo simple y natural para nuestro cuerpo y mente. No es el primer post que dedico al tema del hanbō como elemento de utilidad contemporánea, pero siempre me parece que es bueno incidir en estos temas. Por una parte la necesidad de una formación de base dentro de la tradición que genere buenos y sólidos cimientos y después esos cimientos nos permitirán evolucionar hacia nuevas metas u objetivos.

Hay gente que por edad, salud, lesión, etc.… no pueden salir corriendo cuando un arma aparece, es entonces cuando necesitamos de un ecualizador que equilibre la contienda, la agresión ilegitima que sufrimos. Estos objetos inteligentemente usados pueden ser de mucha ayuda. Un consejo, si tienes problemas de salud lleva contigo un informe médico siempre. En caso de que un agente del orden excesivamente puntilloso y sin conocimiento real del reglamento de armas, pretendiera intervenirte el paraguas, bastón o muleta y proponerte ya en el colmo de la desfachatez para algún tipo de sanción, mostrar el informe médico y hacerlo constar en el atestado y conservar copia del mismo, del atestado completo, es vital. A ver como justifica ese agente ante delegación del gobierno que una persona que por temas concretos y justificados de salud se le ha desprovisto de su elemento de auxilio o apoyo, elemento que no está recogido en el reglamento de armas como objeto “arma” prohibida o de uso restringido.  Hago esta puntualización porque nadie nos puede prohibir ir con paraguas por la calle hasta en un día de sol, pero a veces, a ciertas edades, los bastones por ejemplo, llegan a provocar las suspicacias de los ya, de por sí,  suspicaces agentes del orden.

Bien no voy a extenderme más, entrena el hanbō de la Bujinkan y con tesón y una mente abierta encontraras en él así como en la formación con otro buen número de “herramientas” de Bujinkan, una vía de evolución que te facilite la supervivencia urbana. Entrena y permite que el legado de Hatsumi Sensei te muestre el camino.

PRESENTE Y FUTURO DE LA BUJINKAN

Llevo un tiempo queriendo plasmar ciertas reflexiones sobre la actual situación de Bujinkan. Tras la retirada, no sé si llamarla jubilación del Sensei, tras el fallecimiento de su esposa (DEP) y a consecuencia de los diversos problemas de salud que el Sensei arrastra, es notable que la opacidad que se percibe desde Japón puede permitir que ciertos individuos y grupos campen a sus anchas. Hablo de opacidad porque a día de hoy no tengo constancia de que dolencias sufre el Sensei y en qué grado. Esto que pudiera ser considerado algo de su ámbito privado, no lo es tanto ya que todos sus alumnos y los alumnos de sus alumnos estamos preocupados por él y su evolución. Si no hay noticias es fácil que la rumorología se active y toda clase de chismes circulen sin control.

Las cosas en Japón son diferentes, van a un ritmo diferente y se hacen de forma diferente, es un hecho incontestable. Sin embargo creo que igual que se han publicado documentos avisando del cierre del Honbu y del cese de las clases en el mismo a causa de la pandemia, de igual modo se pueden difundir comunicados a otros niveles. Los extranjeros afincados en Japón tienen la oportunidad única de servir de puente, de conexión entre occidente y oriente y no ser sólo una vía de conexión para un pequeño grupo de formadores.

La presentación oficial de los sucesores del Sensei al frente de las nueve escuelas de las que es heredero directo ha sido cuanto menos peculiar. Digo sucesores porque hasta que Sensei ya no esté, son eso, sucesores, próximos responsables de esas escuelas y herederos de dichos linajes pero aun no, no mientras Sensei esté con nosotros. No voy a entrar en un análisis de quien ha recibido qué escuela y quien no ha recibido escuela alguna. Eso es una decisión que compete sólo a Sensei y que todos respetamos. Otra cosa es que no todos lleguemos a vislumbrar su nivel de percepción del futuro a la hora de nombrar sucesores para los distintos linajes. Lo cierto es que Bujinkan es hoy por hoy en sí misma un escuela, es el Hatsumi Den, el autentico legado del Sensei para las próximas generaciones y es algo que personalmente tengo muy claro. Ajeno a nuevos herederos o sucesores, lo que me importa es el Hatsumi Den, y ese legado nos lo ha dejado a todos. En primer lugar a los Dai Shihan obviamente, pero en conjunto a todos los practicantes sinceros de Bujinkan.

Sé que muchos han adquirido una conexión con los años con uno u otro instructor japonés, algunos de los cuales son ahora sucesores de alguno de los nueve linajes que todavía pertenecen a Sensei. Intuyo que en el futuro, cercano, se definirán lealtades o simpatías hacia uno u otro instructor en función de real aprecio por sus conocimientos y enseñanzas o por intereses logísticos, comerciales o mercantiles de una u otra índole. Mi respeto hacia todos ellos, pero yo soy alumno del Sensei y mi afecto y devoción son para él, sólo para él. Siento su legado como mi responsabilidad, para otros será vincularse a un instructor u otro en Japón o por el contrario crear su propio “Den” o “transmisión”. Creo que algunos buscaran crear, si no lo han hecho ya, su propio “Ha” “rama” dentro de las tradiciones heredadas y transmitidas en Bujinkan. Todo es factible, todo o casi todo, al menos así pienso yo, es respetable, hasta un cierto punto, pero en mi caso soy fiel a un legado, a unas enseñanzas, a un Sensei, en definitiva al “Hatsumi Den”.

Estas son reflexiones que comparto con todos en mi blog, libremente, cada cual tiene seguro su visión del asunto, seguramente más válida que la mía, pero yo con estas palabras hago mi propia declaración de intenciones y me posiciono para el futuro. Sensei comenzó a dinamitar la estructura administrativa central de Bujinkan hace unos 18 años, así lo expresé entonces y el tiempo y los hechos me han ido dando la razón. Primero fue permitir que los 15ºDan realizaran el Godan Test (Sakki Test) y mira que no me costó una discusión monumental en su día el tema con Brin Morgan en Oviedo, cuando en 2010, escandalizado, me comentaba que un instructor andaluz había ejecutado varios Godan Test a estudiantes Portugueses. Recuerdo su indignación y mi cara de sorpresa. Él no sabía que Sensei había permitido desde hacía ya un tiempo esas prácticas. Hace unos 3 o 4 años Sensei prescindió de seguir emitiendo las famosas licencias de miembro de la Bujinkan y de la Shidoshi Kai, dejando en manos de los Dai Shihan emitirlas a partir de ese momento. A fecha de hoy el Honbu sólo tramita los Menkyo de grado y de formación, habiendo, al menos en principio eliminado el grado de instructor junior o Shidoshi Ho. Supongo que el siguiente paso será tal vez permitir que los Dai Shihan emitan esos Menkyo bajo ciertas pautas o normas, aunque espero que no sea así y el Honbu conserve esa función.

Para Sensei Bujinkan ha sido y es una herramienta que le permite mantener el contacto con todos sus alumnos por el mundo y que de alguna forma representa de cara al público en general la imagen de sus enseñanzas. Sin embargo el Hatsumi Den es la autentica Bujinkan, trascendiendo meros protocolos administrativos y consolidando una herencia que debe ser estudiada, entrenada, transmitida y si, con el tiempo, mejorada, permitiendo su evolución en el contexto de las nuevas necesidades y desafíos a los que nos enfrentemos. Démonos cuenta que 2020 está siendo un año complejo, difícil, duro, donde estamos viendo ya la necesidad de adaptación de ese legado a tiempos inciertos de aislamiento, desconfianza, inestabilidad social, económica, política, sanitaria…. Ahora es cuando debemos ser, no inmovilistas y ortodoxos de la tradición o puristas fanáticos, sino guerreros capaces de vislumbrar los retos y desafíos que se nos presentan y luchar para sobrevivir a todos ellos evolucionando.

El futuro está en nuestras manos, en la capacidad para trabajar para ayudar a los demás y sobrevivir y no para derribar al contrario o perjudicar a otros. Ahora más que nunca las enseñanzas de Sensei toman nueva fuerza y valor, vigencia y plena actualidad.

EL CUCHILLO EN EL CINE

Recientemente mientras leía el último trabajo de Patricio Diez Butty en ingles, que por cierto parece que en breve pudiera ver la luz en Español, me encontré con un capítulo dedicado al cuchillo en el cine. Para quien no lo sepa Diez Butty ha escrito un libro sobre armas blancas de cierto interés. En 2006 publicó su libro es Español, del que ahora ha realizado una revisión y ampliación notables. Sobre el libro y su contenido habría mucho que comentar pero voy a centrarme en el tema del cuchillo en el cine. Idea que ya tuve en el año 2000 cuando comencé a redactar las bases de mi monografía sobre las armas blancas, proyecto que no se si un día verá la luz ya que tengo serios debates internos de orden ético /moral a cerca de dar publicidad a cierto tipo de información…..pero eso es ya otra historia.

Diez Butty inicia su singladura en el tema que nos ocupa mencionando un film que podríamos denominar el primer film centrado de una forma importante en torno al cuchillo. Se trata de “La Novia de Acero” (The Iron Mistress, 1952). Protagonizada por Alan Ladd en una de sus escasas interpretaciones de interés (su mejor trabajo lo haría sin duda un año después con el film de culto “Raíces Profundas” (Shane, 1953). El film narra las primeras aventuras de James “Jim” Bowie y de una forma romántica nos cuenta como creó y comenzó a ser conocido por el uso del mítico cuchillo que lleva su apellido. Diez Butty menciona con acierto un film que aun sin tener al cuchillo realmente en su esfera de protagonismo no se puede dejar de mencionar si hablamos de la figura de Jim Bowie y me refiero a “El Alamo” (The Alamo, 1960), film protagonizado y dirigido por John Wayne y donde el personaje de Jim Bowie lo interpreta Richard Widmark. Aquí es más llamativo para el espectador el mosquete muti cañón que utiliza que su mítico cuchillo que aun así porta en todo momento. Aun con todo si se menciona a Jim Bowie y su cuchillo es lógico hablar de algunos films donde aparecen versiones más o menos estilizadas del mismo como “Forajidos de Leyenda” (The Long Riders, 1980) o la más reciente “Enfrentados” (Seraphim Falls, 2006). En ambas pero sobretodo en la segunda el cuchillo tiene un papel predominante en las escenas de acción, siendo protagonista de momentos estelares (el cuchillo usado seria un Muela Magnum 26 español). Si siguiera en esta línea el uso de la navaja automática por parte de Kirk Douglas en “Duelo de Titanes” (Gunfight at the OK Corral, 1957) también podría ser mencionada (incluida “la trampa” que Douglas hizo en la escena del bar pretendiendo sacar su navaja del cuello/nuca de la chaqueta/camisa cuando en realidad estaba oculta en un pliegue de la barra del bar para facilitar la toma al actor).  Incluso el mismo truco se vería años mas tarde en “El Dorado” (El Dorado, 1966) donde sería un jovencísimo James Cann quien emplearía con más fortuna visual ese efecto.

Pero cambiemos de tercio o de género cinematográfico. Diez Butty se centra en el género bélico para hablar de cuchillos. Curiosamente menciona películas donde el cuchillo poco aparece, tales como “Un Puente Sobre El Río Kwai” (The Bridge on the River Kwai, 1957) o “12 Del Patíbulo” (The Dirty Dozen, 1967) e incluso “Salvar Al Soldado Ryan” (Saving Private Ryan, 1998). Todas ellas tienen algún momento, unas más que otras, de corte dramático donde el cuchillo es el vehículo para generar el dramatismo o la tensión emocional. Sin embargo Diez Butty se deja en el tintero un film esencial, mucho más que cualquiera de los citados. Me estoy refiriendo a “Las Brigadas Del Diablo” (The Devil’s Brigade, 1968). Film basado en hechos reales, concretamente sobre la primera fuerza especial conjunta formada por los EE.UU. y Canadá y denominada oficialmente “Primera Fuerza de Servicios Especiales”. Esta unidad fue un desquite de los EE.UU. ante los éxitos del S.A.S Británico en la IIWW. Esta fuerza llevo a cabo misiones prácticamente imposibles y sembraron el terror entre las tropas alemanas. Su creador El coronel Robert Frederick diseñó su propia daga para dotar a sus hombres de la mejor herramienta posible, la daga V-42. En el film ese personaje en encarnado por Willian Holden. En el film se pueden ver momentos donde se hacen pruebas sobre la resistencia de los diseños ya existentes, de la formación en su uso, como los soldados realizan su afilado, limpieza y mantenimiento  y una escena con una dramática lucha, daga en mano. No se pude hablar de cuchillos en el cine bélico y no citar este film, imperdonable. Dejo un enlace a un completo análisis de dicha daga, su creador y el film en concreto ya publicados en este blog.

https://bujinkanasturias.wordpress.com/2011/08/21/la-daga-v-42-y-la-brigada-del-diablo/

Pero claro no podemos abandonar el género bélico sin hablar de la saga “Acorralado” más conocida por la saga “Rambo”. 5 films y 6 cuchillos que han tenido, unos más que otros, un protagonismo tal que se volvieron algunos en auténticos iconos del cine y de los aficionados a las armas blancas. Tres diseñadores: James Buel Lile que se haría cargo de los dos primeros, más centrados en la supervivencia y que creo, con sinceridad que son los más recordados por el público. Gil Hibben que se encargó de los cuchillos de la tercera y cuarta película, más centrado en mostrar cuchillos potentes, agresivos y netamente ofensivos. Dietmar Pohl fue quien se encargó de los dos cuchillos del quinto y último film de la saga. Diseños más contemporáneos de líneas muy “Pohl Force”. Uno de los diseños sólo se usó en una escena del film y Stallone indicó que no se mostrase en público dicho diseño hasta el estreno del film, aunque en algunos carteles publicitarios ya se mostró el mismo. Este diseño conocido por MK-9 se le re bautizó como “Heartstopper” y es el único de la saga que tiene una empuñadura sub hilt. El otro diseño denominado MK-8 era un claro homenaje a los dos primeros cuchillos de la franquicia. En este último film se pueden ver diversos cuchillos de la saga, empleando el diseño de “Rambo 4” y mostrándonos los diseños de “Rambo 2 y 3” no voy a entrar a comentar los cuchillos de la franquicia “Los Mercenarios” ya que están de adorno el 99% del tiempo, aunque Stallone encargó un par de diseños buscando generar el efecto icónico que ya obtuviera en la saga Rambo pero que no se materializó. Aunque es cierto que han popularizado la venta de Kunai para ejercicios de lanzamiento sustituyendo en muchas cuchillerías a los clásicos cuchillos lanzadores de toda la vida, gracias al uso de los mismos que realiza el personaje interpretado por Jason Statham.

Bien repasado el género bélico, hay un género por el que Diez Butty no pasa y que básicamente se centra en el cuchillo, machete o cualquier otra arma blanca, el género denominado Slasher. Realmente es un sub género dentro del cine de terror que hace hincapié en el empleo por parte del psicópata de turno, generalmente inmortal, de todo tipo de cuchillo, hachas, machetes o cuchillas variadas. Las sagas de “Viernes 13” (machete) o “Hallowen” (cuchillo) son ejemplos de ello. El origen de este sub género se remonta al film “Psicosis” (Psycho, 1960). Uno de los diseños emblemáticos de esos films fue el Buck 119, todo un ícono usado en un film por vez primera también ya clásico “Al Filo De La Sospecha” (Jagged Edge, 1985).

Ahora quisiera centrarme en dos film que merecen mención aparte y un tercero que Diez Butty también ignoró aun siendo en mi opinión un film de culto donde el uso de armas blancas es esencial. Me refiero a “Nueva York año 2012” (The Ultimate Warrior, 1975). Este es un film del sub género post apocalíptico, que se puso de moda a mediados de los años 60 y tuvo su apogeo en los 70 y hasta mediados de los 80. Protagonizada por un crepuscular Yul Brynner (sólo rodaría un film mas, realizaría un cameo en otro film y sería el narrador de otro antes de fallecer en 1985) que se nos presenta como un post apocalíptico guerrero que utiliza diestramente su cuchillo, una daga Suiza lamentablemente adoptada por la “SS” Nazi en la IIWW. Personalmente la considero una película de culto, no soy el único que piensa así. Hay films del género fantástico donde las dagas o cuchillos tienen importancia. Desde “Dune” (Dune, 1984) donde el duelo final a cuchillo es de sobra conocido por todos y cuyo coreógrafo fue Kiyoshi Yamazaki. “El Libro de Eli” (The Book of Eli, 2010) donde el protagonista usa de forma muy hábil un machete gracias a las coreografías de Jeff Imada.  La trilogía de “Riddick” tiene un buen uso por parte del protagonista de armas blancas. Incluso “Time Cop” de J.C. Van Damme tiene algún momento, ridículo eso sí, con un original diseño de hoja bífida de Gil Hibben.

Como dije he dejado dos film que son caso aparte para finalizar este post. Uno de esos film es “El arte de Matar” (A Grande Arte AKA Exposure, 1991). De este film hablé ampliamente en este post del blog cuyo enlace aquí os dejo.

https://bujinkanasturias.wordpress.com/2009/09/09/exposure-el-arte-de-matar/

El otro film es “La Presa” (The Hunted, 2003). En la sección “Armas Blancas” encontrareis un amplio comentario sobre el cuchillo que convirtió al diseño de Tom Brown Jr. en un top ventas y en uno de los cuchillos mas imitados de las últimas dos décadas. Aquí os dejo el enlace a la sección: https://bujinkanasturias.wordpress.com/armas-blancas/

El film que no es otra cosa que una versión nueva adecuadamente tuneada de “Acorralado”. Con todo resulta un film ciertamente entretenido e interesante con escenas de lucha con cuchillo inteligentemente diseñadas, no realistas al 100% ya que como dijo un experto en el arte de la coreografía cinematográfica de lucha, Jeff Imada, si haces algo 100% real no luciría practicante nada en pantalla por lo simple y directo que resultaría. Fue el grupo Sayoc quienes se encargaron de la coreografía de esas escenas así como de las escenas de entrenamiento y formación que se ven en el film.

En general el cine cada cierto tiempo nos ofrece alguna escena, no film, de cierto interés para aquellos que nos dedicamos a la formación y estudio de las armas blancas. Es por ello que posiblemente si me pusiera a hacer memoria pudiera citar más de 10 o 20 o 30 films donde poder ver alguna escena de interés. Este post, tomando de base lo comentado por Diez Butty en su texto, es mi opinión personal al respecto.

Este post está ilustrado con fotos de algunos de estos films, no ha sido a veces fácil encontrar algunas fotos decentes por ser films antiguos y de los que hoy día Internet apenas se hace eco.