“Si todo lo que haces es ser uke en tu carrera como artista marcial y sobrevives, ¡Entonces has tenido éxito como artista marcial!”
Escribir acerca de ser un uke, o para el caso, cualquier cosa acerca del Budô es extremadamente difícil. Uno no puede tan siquiera soñar con poder expresar totalmente las emociones del alma para explicar sus sentimientos hacia o en el Budô. De todos modos, compartiré mis pensamientos en este momento acerca de ser uke de tus instructores.
Cuando digo instructores, me refiero a toda persona con la que compartes tu entrenamiento. No limito la palabra instructor a aquél que está de pie en medio del Dôjô. El profesor más cercano que tendrás en cada sesión en el Dòjô será tu compañero de entrenamiento de ese día. Si uno puede pensar de esta manera, entonces intentarás sintonizarte en la misma frecuencia para conectar con tu compañero tanto en mente como en cuerpo, para así sacar el mayor provecho del entrenamiento. Esto no significa que primero le preguntes a tu compañero acerca de su vida, pero sí “sentir” algo en común entre ambos y llevar ese sentimiento adelante para crear una armonía.
Ser uke se trata de purificarte a ti mismo. Se trata de controlar tu mente y cuerpo y unificarlos (shin gi tai ichi). Ser uke no se trata de “machacar” a tu oponente o “pelear” con él. Ser uke es entrenar. Estamos entrenando los principios del Taijutsu. Estamos entrenando para hacer uso de los kihon (golpes, patadas, kamae, ukemi, cortes, etc.) Nuestro objetivo es realizar ataques directos y efectivos a la distancia correcta, manteniendo una atención al timing. Ser uke se trata de entender tu kihon. Mientras mejoras tu kihon, mejorando tu experiencia de entrenamiento.
“El entrenamiento es una promesa. Tú confías en que tu compañero no te hará daño, y tú tampoco a él. Toma las cosas con calma y practicas de forma apropiada. Hay infinitas maneras de golpear, pero tú como uke debes golpear de manera directa y verdadera para el beneficio de tu tori – nada de golpes desviados que salen de cualquier parte. Ese tipo de golpes no beneficia a nadie.” Nagato Shihan
Si una persona no es capaz de ser un buen uke, entonces no tendrá oportunidad de entender el Budô que aspira a aprender. Aprender Budô requiere que uno entienda la relación y el sentimiento tanto de la victoria como de la derrota. Hay dos lados en todo, y el Budô no es la excepción.
Entender y ejecutar el rol de uke requiere que el estudiante abandone su ego. Si no puede, solo será capaz de entender el 50% de lo que significa estudiar Taijutsu. Aferrarse al ego es, de hecho, una forma de “destruirse a uno mismo”. La habilidad de absorber ataques requiere que uno se deshaga de la mente consciente al punto de responder de manera subconsciente. Para lograr esto, uno debe apartarse de sus propios deseos.
Las personas que son incapaces de tomar el rol de uke guardan miedo en su interior. Para ser capaz de realizar un sutemi, uno debe trascender al miedo y moverse hacia adelante con una sola mente. Yo creo que es necesario este sentimiento para una buena relación de entrenamiento entre uke y tori. Si no te puedes desprender de ti mismo, y moverte hacia adelante con una mentalidad de “entrega”, entonces estás poniendo un freno a tu descubrimiento del Budô y de ti mismo. Como uke, te estás entregando a ti mismo para hacer mejor no solo la vida del tori, sino también la tuya propia y posiblemente la de aquellos que están mirando tu entrenamiento. ¡Debes ampliar el panorama! Entrenar no se trata solo de ti. Entrenar como uke se trata de ayudar a todos a obtener una mejor vida y un mejor entendimiento de la vida.
En las personas existe la enfermedad. Ésta se puede manifestar en su Taijutsu. Se muestra más aún durante su rol como uke. Mira a la gente con atención. Tu habilidad para entender el Budô se basa en obtener un entendimiento natural y saludable acerca del rol tanto de uke como de tori.
Mucha gente (generalmente los de mayor grado) no entregan/ponen energía cuando son uke. Como resultado, el compañero no es capaz de asimilar el “sentimiento” del waza. ¿Por qué? El Budô se trata de lucha. La lucha es energía. Tienes que entregar energía con un sentimiento de convicción o dedicación. Esta energía no es maliciosa, pero es una energía que le permite al tori sentir correctamente el Taijutsu. Lo que intento decir es que hay gente que simplemente pone su brazo como si fuera un pez muerto y lo deja caer de forma mustia cuando uno intenta ejecutar un waza. ¡¿Qué es esto?! ¿Es ése un sentimiento real para dos personas envueltas en una posible situación de vida o muerte?
Estas personas guardan sentimientos egoístas que muestran su inseguridad, y no vale la pena entrenar con alguien así. Si te cruzas con alguien así en tu entrenamiento, mueve tu cuerpo de la misma manera y dile que simplemente lo estás imitando! Si no lo pilla, entrena con alguien más, o dale un golpe!
A algunos les gusta cambiar a propósito los ataques para hacértelo más difícil, o ejecutan una contra a todo lo que haces. Si esto ocurre, nunca hagas lo que ellos esperan. Para empezar, tanto él como tú vieron a tu instructor y se supone que intentarán seguir su enseñanza. Si tu compañero cambia constantemente los ataques, ¿cómo puedes aprender lo que se mostró? Ese tipo de personas se adhiere fuertemente a su ego y tiene su propia agenda. No gastes tu tiempo. Sólo están preocupados de su propio entrenamiento, no del tuyo.
Sôke con frecuencia nos pide que aceptemos las cosas nuevas y que siempre evolucionemos no volviéndonos obstinados o aferrándonos a nuestros deseos. Aquellos con la incapacidad de despojarse de deseos debilitantes estarán siempre inmersos en el ego, y tendrán un fuerte sentido de rivalidad con todos. Podemos ver esto con frecuencia en el Dôjô.
Ser uke significa entender el lado opuesto de la vida. Significa llegar a un acuerdo, hacer las paces con el verdadero carácter de uno, con la personalidad y con el corazón. Los desafíos de ser uke son a veces mayores que los de ser tori. Recibir dolor físico es un aspecto, pero soportar el elemento psicológico es aún mayor. Ser uke es un camino espiritual. Sientes tus emociones, y tienes que aprender a controlarlas todo el tiempo. Ser uke es una experiencia increíble.
Mucha gente no puede soportar el dolor o la incomodidad. Muchas de estas personas han estado entrenando artes marciales por un largo periodo y tienen altos grados. A nadie le gusta el dolor, pero cuando se trata del Budô, no hay manera de evitarlo. El dolor es un indicador de que estás vivo, ¡¡así que da gracias por ello!! Perseverar a través de un entrenamiento agotador te da la oportunidad de desarrollar tu carácter, aprender acerca de tu cuerpo, y de cómo deshacerte de tu ego.
Un carácter equilibrado es importante. Los uke que son muy blandos no son realistas. Tampoco aquellos que resisten todo. Para aquellos que hemos tenido peleas reales, sabemos que el cuerpo tiene momentos de fuerza intensa y también momentos de relajación. Para el luchador profesional o experimentado, el uso efectivo de la energía es importante para perdurar, especialmente si hay muchos atacantes. Hay muchos aspectos más que podrían ser discutidos a raíz de este tema.
En una ocasión en un seminario, le pedí a mi uke que lanzara un golpe derecho. Mi uke en vez de ello ¡lanzó dos golpes! Haré corta una historia larga… ¡Haz lo que te dice tu instructor! Si quieres pelear o poner a prueba a tu instructor, hazlo afuera. Si estás pagando y quieres aprender, ¡haz lo que te dice el instructor! ¿No es obvio que él tenga un plan para enseñar o hacer hincapié en un punto en particular? Lo pondré de otra forma. ¿Lanzarías ganchos salvajes a Nagato Shihan si él te pidiese que lo agarres por el cuello? No es necesario responder, eh.
Se nos dice que “mostremos” a nuestros compañeros sus aperturas o “suki”, ¡pero esto no significa que tengamos que golpearles allí! A veces ves gente que se deleita en mostrar a su compañero que tiene un punto débil. Recuerda, dos pueden jugar al mismo juego.
Entrenar en el Honbu Dôjô es algo único. Cada artista marcial en el mundo tiene sus propios métodos de entrenamiento. Lo que es importante es entrenar de acuerdo a lo que se espera de cada escuela. “Cuando estés en Roma, haz lo que hacen los romanos”. Muchos Dôjô de Bujinkan alrededor del mundo entrenan de acuerdo a su cultura o los deseos/experiencias de su instructor. Eso está bien. Lo importante es que trascendamos los deseos individuales y sigamos el camino de este Budô japonés de manera tan fiel a los Shitenno japoneses y al Sôke tanto como sea posible. Si no lo hacemos, ¡entonces estamos haciendo cualquier cosa!
También, ensañarse con los golpes o bien mostrar un bajo grado de compromiso al golpear no es equilibrado (a menos que quieras estudiar un waza en particular). Lo importante es tener una actitud correcta. En la Bujinkan vemos una gran variedad en cuanto a la habilidad de atacar de un uke. Nagato Sensei ha dicho que hay muy poca gente en la Bujinkan que haya mostrado una habilidad real al atacar. Impresionante, ¿no?
Mucha gente cree que la defensa personal es aprender a defenderse de golpes y patadas, y no el aprender cómo ejecutarlas. El Budô real implica balance, y esto significa que uno debe entender y desarrollar habilidad en todos los elementos de la lucha. Por algo tenemos las 18 habilidades en la Togakure Ryû.
Hay muchas, muchas cosas que considerar respecto al ser uke. Deberías amar ser uke, y amar el tener la oportunidad de sentir las enseñanzas de las tradiciones Ninja por parte de tu instructor. Los Ninja fueron maestros del ukemi, y por lo tanto necesitamos ponernos en tantas situaciones como sea posible para aprender y desarrollar nuestras habilidades. Aprender acerca de la distancia, ángulos, timing, kyojutsu, y más. Al disfrutar el rol de uke, aprenderás y también apreciarás una experiencia más amplia de entrenamiento y sentimiento por la vida y las relaciones humanas.
Podría escribir mucho más acerca de mis pensamientos sobre ser uke. Intentaré escribir más en algún tiempo, cuando el sentimiento se manifieste de manera natural.
Mis palabras acerca del entrenamiento vienen de mi propia experiencia. Para mí, he sido afortunado (junto con muchos, muchos otros) de poder haber sido uke de muchos grandes instructores de la Bujinkan. Me gustaría pensar que mi acercamiento al entrenamiento me ha ayudado a recibir estas experiencias. Por supuesto, todos somos diferentes. Así que, por favor, sigue tu propio camino y mantente en él.
Ganbatte Kudasai
Duncan Stewart
Traducido por Diego Navea Pérez, Bujinkan Asturias