7 ESTADÍSTICAS SOBRE AGRESIONES CON ARMA BLANCA

Por las redes sociales circula un vídeo estos días donde su autor cita 7 premisas básicas en cuanto a las agresiones con armas blancas se refiere. Es un vídeo corto, poco más de 3 minutos, bien editado y bastante concreto. Aun con todo siempre veo a estas filmaciones el mismo defecto. El agresor ataca y el agredido es elemento pasivo totalmente. Cierto que, en este vídeo, hacia el final del mismo se ven algunos planos donde esta tendencia cambia, pero no así las tácticas y técnicas usadas por el agredido. Bien puede representar al agredido por definición, un ciudadano respetuoso de la ley y que todavía cree en que los cuerpos y fuerzas de seguridad lo van a proteger en el momento de la verdad…iluso, pobre iluso… Voy a revisar un poco estas 7 premisas que cita el autor del vídeo y ver un poco más allá en todas ellas. Antes de nada, decir que el autor del vídeo no ofrece las fuentes que le han llevado a esgrimir los porcentajes que cita en el vídeo, no teniendo, es posible, una base dichos datos, aun así,voy a tomarlos por buenos casi todos para este post.

“Serás sorprendido” el 80% de las agresiones con arma blanca son sorpresivas, el agredido no vio venir el ataque.

Ciertamente la celada, la emboscada,el ataque por la espalda o por sorpresa son bazas usadas por el agresor para obtener ventaja ante su potencial víctima. Por ello siempre hago hincapié en mis posts en este blog en la necesidad de mil veces citada consciencia situacional, así como en el conocimiento de comportamientos sociales individuales y colectivos, lenguaje no verbal o corporal, análisis del entorno, desplazamientos urbanos grupales e individuales, trayectorias convergentes y divergentes, etc. La sorpresa sólo lo será en la medida que demos al agresor opciones para aplicarla. Igualmente, como citaba el Maestro Cecilio Andrade en un post muy reciente, la intuición, el instinto, lo que en nuestro Budō llamamos Sakki, es algo que no sólo hay que saber escuchar sino saber utilizar, debemos confiar en esas percepciones que van más allá de los datos objetivos. Si uno se prepara siempre para lo peor difícilmente se logrará que el elemento sorpresa tenga efecto.

“Distancia corta” el 70% de las agresiones con arma blanca acontece en un espacio inferior a un metro.

Esta aseveración es un poco idiota, permítanme la osadía, si hablamos de armas blancas y salvo excepciones muy contadas donde el agresor es muy hábil lanzando cuchillos a varios metros de distancia y lleva una remesa de los mismos encima…, la efectividad de un arma blanca es auténticamente real en espacios inferiores a un metro, ya que es en ese rango de distancia donde un arma blanca empuñada puede hacer contacto letal con otro cuerpo. Así pues, el porcentaje que se cita me hace dudar del conjunto de estadísticas o porcentajes citados en todo el vídeo puesto que este es un punto muy obvio y el autor del vídeo ha patinado. Siendo generosos vamos a pensar que habla de acciones que acontecen en esa distancia de un metro, estallan o arrancan en ese espacio físico y no vienen de distancias superiores. Recordemos la regla de los 7 metros de Tueller y pensemos positivamente en que el autor del vídeo se refiere a estos temas con su aseveración.

“La segunda mano” en el 71% de los casos esta mano está activa, no está muerta o pasiva”.

Este es un tema importante. El uso por parte del agresor o de quien se defiende de la mano no armada para emplearla a modo de escudo, maza, ariete, etc.… es algo de vital importancia en una lucha real. El agresor la usará en función de su habilidad y formación, el agredido suele usar ambas manos para repeler la agresión de modo totalmente instintivo, ajenos a cualquier tipo de entrenamiento, pero sin la formación adecuada el uso de las manos no será eficiente. Aceptemos que, nos ataquen con el arma que sea, podemos recibir antes, durante o después del ataque un golpe con dicha mano o una patada o un cabezazo, etc. La lucha con armas blancas implica a todo el cuerpo, si te focalizas en el acero, lo llevas crudo.

“Una única puñalada” en el 90% de los casos la agresión con arma blanca no está compuesta por un único ataque corte o puñalada.

Aquí nuevamente he de estar parcialmente en desacuerdo. Se ha puesto de moda por ciertos grupos el ataque múltiple a diversos objetivos en distintos ángulos o trayectorias y ejecutados a gran velocidad. Se busca alcanzar con esa lluvia de ataques un shock psicológico en el agredido que le impida reaccionar o defenderse eficientemente. Sin embargo, esa es una táctica usada por ciertos grupos, otros muy por el contrario trabajan con acciones más contenidas, pero igualmente letales y devastadoras. No hace mucho citaba ejemplos en un post que me tomé la molestia de ilustrar con imágenes de un film. Ahí un único corte lograba su efecto. Si alguien es fan de la magnífica serie “Bosch” en la 5ª temporada se puede ver otro uso selectivo, esta vez de un karambit. Con esto vengo a decir que, si se sabe, si dispones del conocimiento, experiencia y habilidad necesarias puedes ser letal con una sola acción. Por otro lado, habrá veces en que tu herramienta para protegerte será totalmente improvisada y no resistirá un uso continuado de la misma, con lo que se hace aún más necesario ser eficientemente selectivo.

“Ataque Brutal” en más del 90% de los casos la agresión con arma blanca es brutal, salvaje.

Aquí el porcentaje me importa bien poco, toda agresión con arma blanca es salvaje y brutal, sea un corte, puñalada o sean 30. Estén usando un cuchillo, navaja o machete, todas las acciones que pretenden segar una vida son brutales, salvajes y necesitan lamentablemente de una aptitud psicológica salvaje y brutal por parte del agredido para sobrevivir a dichas acometidas. Verán, una pequeña anécdota: Hace poco salió a la venta en formato físico una edición de aniversario de la obra maestra de 1960 del genial Alfred Hitchcock, “Psicosis”. Esta edición se anunciaba como extendida. Lo cierto es que desde casi un principio circulaba dos versiones del film, una de ellas con unos 17 segundos más de metraje. Me sorprendió descubrir que tenía ambas versiones en mi videoteca y ni me había percatado. Uno de los motivos era que en una de las escenas ligeramente extendidas tenía que ver con el número de puñaladas recibidas por uno de los personajes. En una versión era una o dos puñaladas, en la otra versión se podían apreciar que el número era algo superior. En realidad, no te percatas de ello porque la violencia y brutalidad de la escena (shock) no cambia apenas con una, dos o cinco puñaladas, el hecho indiscutible, la muerte del personaje está ahí, no cambia; por ello hablar de estadísticas en torno a la violencia y brutalidad de una agresión es querer cuantificar algo que tiene sólo un final, la muerte.

“Caerás” en el 50% de las agresiones con arma blanca terminarás en el suelo la lucha.

Este es otro tema controvertido, al menos su estadística es comedida, pero de igual modo parece que de un tiempo a esta parte toda pelea va a terminar sí o sí en el suelo. Esto es cierto en un porcentaje de las ocasiones similar al citado por el autor del vídeo, tal vez algo mayor en agresiones sin armas y algo menor en agresiones con armas. Sin duda esto puede ser una fórmula que estén impulsando aquellos sistemas centrados en la lucha en el suelo como el BJJ o las MMA. Sin embargo y como cité en un reciente post, mete a un individuo con un cuchillo en una jaula, octógono, ring o tatami y veremos qué pasa… luchar deportivamente no te capacita para sobrevivir en la calle ante una agresión con arma blanca para nada, asúmanlo. Visionando el capítulo 6 o 7 de la primera temporada de “Tin Star” el protagonista se enfrenta a un conflicto con un grupo de moteros, viéndose superado toma la decisión de tumbarse en el suelo y en posición fetal, protegiéndose cuello y cabeza con sus brazos recibir una salvaje acometida a base de patadas. Ridículo. Un capítulo antes había usado una táctica similar en una pelea uno contra uno al ser derribado, ahí tenía sentido, en la otra situación la misma acción o táctica es una estupidez como una casa de grande. Eso nos recuerda que el cine y la TV se toman licencias y aun con ello son buenos ejemplos visuales para contextualizar o ilustrar un post.

“la lucha es breve” generalmente una agresión ronda los 7 segundos.

La lucha es breve, es posible, no todas lo son, pero es cierto que el momento crucial es breve, aunque en nuestras mentes sea una eternidad, es el llamado “efecto a cámara lenta” una respuesta del cerebro, que no puede a veces lidiar con el shock de la agresión y se ve incapaz de gestionar las respuestas fisiológicas y psicológicas que sufre sin contar con las heridas que puede estar recibiendo por parte de su agresor. Recuerden que una vez ejecutado un corte en un área vital el cronómetro se pone en marcha en una inexorable cuenta atrás hacia el shock hipovolémico y la muerte. Es bueno entrenar con un cronómetro y estudiar los tiempos que invertimos en detectar, decidir, reaccionar y actuar. Lo mismo pasa si has recibido una herida grave, los tiempos de respuesta a la hora de emplear tu IFAK determinaran en muchos casos si vives o mueres.

Bien, este ha sido un repaso superficial a las premisas citadas en ese vídeo, hay otros muchos en Internet, cada uno ofrece una perspectiva distinta, uno debe tenerlas todas en cuenta, entrenarlas, analizarlas, ponerlas a prueba y seguir entrenando mientras desarrolla las habilidades técnicas, tácticas, físicas y psicológicas que le hagan más eficiente en la hora más oscura.