¿TE CONTRATARÍAS COMO ESCOLTA PARA PROTEGERTE A TI MISMO?

He leído un texto muy interesante en su forma de plantear las cosas en las redes sociales y la verdad es que no puedo por menos que tomar la idea y emplearla en este post. Comencemos por decir que, si alguien viene a mi Dōjō a entrenar con el fin de pasar el tiempo, como hobby, para mantenerse en forma o hacer deporte, mejor que ni lo intente y desista de su empeño al menos en mi Dōjō. Si buscas matar tu tiempo libre o estás ocioso lee un buen libro, si buscas un hobby colecciona sellos, si quieres mantenerte en forma ve al gimnasio, hay múltiples actividades que pueden darte ese servicio. Si buscas hacer deporte, haz deporte no Budō. Siempre lo he dicho el Budō en una federación es un contrasentido, déjense de chorradas administrativas, una federación deportiva incentiva el deporte y la competición. El Budō no es deporte y no tiene competición por lo tanto la presencia del Budō en una federación sólo ayuda a engordar las arcas de la misma y aplaca las ansias de poder y “mangoneo” que algunos tienen, lo siento si soy directo, pero he estado en 3 federaciones y después de lo visto en todas ellas no concibo el Budō dentro de una. He visto a gente marcharse de una federación dando virtualmente un portazo o golpe de efecto y volver años después a la misma, no sé si los motivos para irse eran válidos o no, pero no más válidos o equivocados o falsos que los que puedan esgrimir para su regreso, pero en fin eso es otra historia…

Bien, una vez dejadas claras estas premisas iníciales los únicos dos motivos que veo válidos para practicar Budō son: El interés por el mismo o la necesidad racional de autoprotección y para proteger igualmente a terceras personas. Entonces, leyendo hace muy poco en las redes sociales un texto, el autor planteaba las cosas en los siguientes términos: “si yo fuera un personaje necesitado de protección y fuera a contratar a un escolta o guardaespaldas, ¿me contrataría a mí mismo dado el caso? Es decir, ¿contrataría a alguien con mi CV para protegerme o proteger a las personas que me importan?”

 Aquí está la cuestión planteada de una forma genial. ¿Tengo las habilidades necesarias para proteger y protegerme? ¿Tengo la formación, experiencia y tiempo de entrenamientos adecuados para ejercer labores de protección? ¿Practico y conozco todo lo necesario para poder ofrecer a otros una protección adecuada a la vez que me protejo yo mismo? Preguntas interesantes que merecen un poco más de atención. Para comenzar, una idea que siempre les comento a mis alumnos, en especial a los que laboralmente ejercen funciones de protección ya sea uniformados o como escoltas, lo esencial es que yo no caiga, pues si caigo yo irremediablemente caerá aquellos a quien protejo. Si yo no caigo, aquellos que protejo estarán a salvo o tendrán al menos una oportunidad en mis habilidades, formación y experiencia para sobrevivir.

Dicho esto, uno puede plantearse muchas preguntas. Una con la que no estoy conforme a nivel personal, no a nivel profesional, es el estado de forma. Un profesional ha de estar en el mejor estado de forma posible ya que se le paga para ello y gracias a ese estado de forma óptimo sus habilidades y capacidades rendirán de manera eficiente. Pero nosotros los civiles no tenemos esa posibilidad. Quiero decir que nos toca vivir con el estado de forma y salud que tengamos según nuestra edad y salud. Debemos esforzarnos porque sea el mejor posible dentro de nuestras posibilidades, pero si tienes una enfermedad o dolencia crónica o una lesión permanente e incluso algún tipo de impedimento físico del tipo que sea, tales hándicaps no deben mermar tu potencial para auto protegerte o proteger a otros. Para ello seguramente tendrás que ir más lejos y ser más radical y expeditivo que los profesionales, porque estás más limitado físicamente. Por ello es esencial el estado psicológico, un estado que nos permita afrontar sin limitaciones éticas o morales lo que sea necesario hacer para sobrevivir.

Bueno, una vez definido a nivel civil que mi estado y entrenamiento psicológico es vital o esencial, lo siguiente es aprender que el conocimiento y la información son el poder. Debemos aprender a ver, pero sobre todo a observar. Debemos aumentar nuestras habilidades y capacidades para detectar, escanear y distinguir todo lo que potencialmente nos rodea y supone una información valiosa para nuestro objetivo: sobrevivir. Aquí el conocimiento de temas como el ciclo O.O.D.A de Boyd o la escala de colores de Copper son importantes. Dominar un estado pleno de consciencia situacional es vital para ser plenamente consciente del aquí y ahora.

Debemos pensar si sabemos o conocemos bien no sólo nuestro Budō sino aquellos estilos, métodos o artes que pudieran ser usadas para hacer daño de una u otra forma. Como cita El Arte de la Guerra: “quien se conoce a sí mismo y conoce a su enemigo ni en 100 batallas será derrotado”. Pero si no conoces a tu enemigo probablemente perderás la batalla y si tampoco te conoces a ti mismo adecuadamente, a buen seguro también perderás la batalla. En un caso porque la falta de información de quien atenta contra ti te hace actuar a ciegas, y a ciegas no se ganan las batallas. Si no te conoces a ti mismo, tus limitaciones, miedos, dudas, seguramente caerás víctima de las mismas o tu enemigo se percatará de las mismas o las averiguará para usarlas en tu contra. Saber pegar un puñetazo o una patada no garantiza nada en esta vida, saber cuándo debes golpear, cómo debes hacerlo, dónde debes hacerlo, por qué debes hacerlo sí te pueden salvar la vida.

Uno debe plantearse si sabe usar armas. Si sabe usarlas adecuadamente, si las porta, cómo las porta, si las puede crear, camuflar, sustraer, pero sobretodo emplear contra otro ser humano. Debemos conocer no sólo las armas que engloba nuestro Budō sino toda arma que use o pudiera usar nuestro potencial agresor. Es importante no obsesionarse con ser un experto en una, sino conocer el mayor número de ellas y con unos niveles mínimos de eficiencia. Algunos creen que, si dominas una será suficiente para enfrentarte a cualquier situación, no es así aunque esa arma sea de fuego, no será así tenlo por seguro. Siempre les digo a mis alumnos que si dan con un presunto experto en cuchillo o armas blancas le pidan que les muestre su IFAK: si no sabe de lo que estás hablando o no lo lleva con él, no es un experto, sólo un aficionado más o menos hábil y bocazas.  

Debes tener interés y curiosidad por todos los temas por intrascendentes que te puedan parecer, nunca sabes qué información va a serte útil un día. La insaciable sed de conocimientos es lo que distingue a los profesionales serios y responsables de los “presuntos expertos” y los amateurs.

Este es un vistazo rápido, superficial, a algunos aspectos que si contratase a un escolta le solicitaría que tuviera para creer que de verdad puede realizar la tarea encomendada. Ahora piensa en si te contratarías a ti mismo para protegerte, con sinceridad, piénsalo y medita. 

¡ MIRAR NO ES ENTRENAR !

La situación sanitaria mundial bloqueó a muchos Dōjō. Desde abril pasado, la gente me ha preguntado mucho sobre mis pensamientos sobre la formación por video. Como saben, mi sitio web ofrece 160 Gb de videos de Bujinkan. La plataforma cubre todos los aspectos de nuestras artes marciales. (1) Por ello la gente espera que esté a favor del aprendizaje por video. Lamento decepcionarlos, no estoy a favor del aprendizaje por video. Estoy seguro de que estarás de acuerdo conmigo después de leer este texto.

Como dice claramente el título, “mirar no es entrenar”. El proceso de aprendizaje no es pasivo, exige acción. Si quieres aprender, tienes que entrenar. No existe un atajo mágico. Cuando era más joven, me encantaba ver carreras de Fórmula 1 en la televisión. ¡No mejoró mis habilidades de conducción de ninguna manera! Mirar no es entrenar. Un video sólo muestra las cosas en un sistema de 2 dimensiones. En comparación, las técnicas en vivo son siempre tridimensionales. Una pantalla muestra sólo partes del movimiento desde una dirección capturada por la cámara. No puede “mostrarte” lo que “siente” Uke cuando recibe el Waza. Organicé dos Taikai en París para Sensei. Siempre fue sorprendente ver a los chicos de la cámara incapaces de capturar la profundidad de los movimientos de Sensei. Siempre estaban grabando en la dirección equivocada.

Hatsumi Sensei nos aconseja mirar sus DVD y leer sus libros todos los días. Pero él no dice que aprenderás las técnicas al hacerlo. Quiere que observemos y escuchemos las cosas que hace y dice mientras se mueve. Al observar el movimiento global, comienzas a sumergirte en la acción. Sin embargo, mirar y escuchar no es suficiente. Los videos y los discursos dan sólo una idea. Pero debe experimentarse a nivel físico, en tu cuerpo. Un Waza es mucho más que una serie de movimientos. El conocimiento real sobre un Waza, un nivel o un Ryū se encuentra más allá de los aspectos mecánicos. Un video es sólo Omote, la formación real con un profesor es la Ura.

Hay un aspecto de los videos que me gusta. Los videos son mejores que los textos. Todo sucede en un momento, a diferencia de cuando lees un libro porque tienes que leer línea por línea. Es por eso que muchos practicantes permanecen en el nivel “1, 2, 3”. Muchos nunca abandonan el jardín de infancia y, lamentablemente, eso incluye a muchos maestros. Necesitas un profesor para mejorar. Los videos son recordatorios de cosas que ya sabes, no cosas que quieres aprender. Un buen maestro te ayuda a crecer en la técnica. Adapta la enseñanza a cada individuo. Eso te permite entender el Waza por ti, con tu propio cuerpo. Los videos y los textos no pueden enseñar eso.  Un maestro es mucho más que un video porque es un “Sensei” (2) (3), es decir, “alguien nacido en este camino antes que tú”. Él cometió todos los errores que tú has cometido, cometes y cometerás. Es por eso que puede guiarte a través del movimiento adecuado y la comprensión correcta. Un buen maestro enseñará de forma personal, uno a uno. En realidad, esto es lo que Sōke ha estado repitiendo durante décadas. El vínculo entre el estudiante y su Sensei es excepcional. Una vez que lo aceptas como tu Maestro, construyes una confianza indefectible. No puede tener lugar ninguna discusión entre Maestro y discípulo.

Este vínculo precioso entre tú y tu Maestro es la razón por la que las artes marciales no son deportes. Sucede en el momento en que decides hacer lo que sea necesario para que sea posible.  Recuerda, nunca serás discípulo de tu reproductor de video o DVD. ¡Eres humano!

Por Arnaud Cousergue

1  www.koimartialart.com
2 先生, profesor; instructor; maestro
3  https://en.wikipedia.org/wiki/Sensei 
Sensei: “el que nació antes que otro”

SÍNDROMES A REFLEXIONAR

No es fácil aunar en un post conceptos de psicología y llevarlos al terreno del Budō, aunque ya lo he conseguido en otras ocasiones, nunca es fácil y en esta ocasión tal vez más. Verán, hay dos síndromes que están muy relacionados entre sí y que la psicología y la psiquiatría estudian: el síndrome del impostor y el síndrome de Hubris. En realidad hay un tercer síndrome que estaría ubicado entre estos dos citados y que sería una extensión del primero en mi opinión pero del que hablaremos a medida que vayamos desarrollando este tema.

El síndrome del impostor se define así: “El síndrome del impostor, a veces llamado síndrome del fraude, es un trastorno psicológico en el cual las personas exitosas son incapaces de asimilar sus logros”. En otras palabras el éxito merecido no es percibido como tal por el individuo que cree no merecer dicho éxito. Por extensión tendríamos que matizar que este síndrome suelen sufrirlo personas que logran éxito en un campo en el que ellos saben que no están realmente capacitados, en detrimento de otros bien capacitados que no alcanzan ese éxito, esto les hace sentirse impostores al ser considerados en un sector profesional de manera muy positiva cuando ellos saben que no es así. Verán, una persona escribe para un diario y logra éxito y reconocimiento profesional con sus artículos, pero no es periodista, no ha estudiado la carrera ni ha recibido formación alguna en esa área. Este individuo siente que está usurpando el sitio y el éxito a alguien que sí está preparado y formado concretamente en esa materia. Hay un ejemplo muy curioso. Una actriz de la serie de TV “Juego de Tronos” no pudo en un principio gestionar su fulgurante éxito y fama llegando a creer que realmente no la merecía. Por ello debemos entender que habrá gente que el reconocimiento o el éxito les llegue por meritos propios que ellos no creen poseer y otras personas tal vez en su caso si sea posible que no estén a la altura del éxito logrado, pero no por ello lo han obtenido fraudulentamente y no deberían sentir que no les pertenece, aunque no pueden dejar de sentirse incomodas con ese triunfo que no sienten como suyo.

De igual modo en el Budō hay formadores que han alcanzado un grado, estatus o éxito sin tener los conocimientos, los años de formación, entrenamiento y experiencia necesarios. Saben que no están a la altura y se sienten impostores. Es en ese momento cuando quienes se sienten así tienen dos caminos, seguir con esa impostura o trabajar de forma humilde para remediarla. Eso pasa a veces por reconocer el problema, entrenar y esforzarse por lograr el nivel que se supone debería tener y ser sincero consigo mismo y con los demás. También debería ser humilde y respetar a quienes sí tienen lo que tienen por méritos propios de tiempo, conocimiento y experiencia.  Otro camino es ignorar ese hecho y vivir con la sensación de estar en una posición inmerecida.

Aquí como hablaba antes hay una variante. Es aquella en que el individuo alcanza el estatus o grado y se cree que realmente merece dicho estatus y grado. Estas personas se creen su propia mentira ya sea por conveniencia o por simple debilidad de carácter que les hace pensar en que todo es cierto ya que la realidad sería un golpe excesivamente duro. Son formadores que en poco más de 6 meses pasan de cinturón blanco a 2ºDan. Son personas que por una u otra razón llegan a un estatus y creen realmente que se lo merecen, cuando no es así. Aquí las cosas son más difíciles porque el resto del mundo no es idiota y ven su bajo nivel y el individuo suele reaccionar agresivamente porque siente como un ataque la percepción que se tiene de él.

El síndrome de Hubris es más complejo, de hecho se lo llega a tratar ya como una patología de orden no psicológico sino psiquiátrico. Se define como “un trastorno que se caracteriza por generar un ego desmedido, un enfoque personal exagerado, aparición de excentricidades y deprecio hacia las opiniones de los demás”. Siendo más concretos, son personas que alcanzan el éxito y son incapaces de gestionarlo, siendo devorados por el mismo. Ese éxito o estatus los vuelve egocéntricos, arrogantes, temerarios y con la idea de que su opinión es la única que cuenta, que son infalibles y están en un nivel superior al del resto de los mortales, donde no hay lugar al error o el fallo. No buscaré ejemplo porque a buen seguro en estos días todos se habrán percatado que este síndrome es parte de una patología psiquiátrica más compleja que sufren algunos individuos al frente del destino de muchos de nosotros…

Pero si me centro en el área del Budō si puedo referirme al formador que ha logrado éxito y status, generalmente uno muy alto y que es seguido por muchos, idolatrado y casi venerado. Siendo sinceros, hay personas que han llegado a ese punto y gestionan de maravilla todo ello, convirtiéndose en referentes de gran valía para toda la comunidad Marcial. Aun así hay individuos que no lo llegan a gestionar bien y su ego, soberbia y petulancia se vuelven visibles para todos menos para ellos y sus más allegados. A estos últimos les cuesta ver el problema y cuando lo hacen sufren por el estado de decepción en que se sumergen y del que les cuesta salir, para ellos es estrellarse contra un cristal que no vieron durante mucho tiempo frente a ellos. Esta incapacidad para gestionar el éxito de forma adecuada les supera, creando y alimentando su vanidad y su ego, llevándolos a extremos de cierto fanatismo casi sectario. Tal vez por ello este síndrome es considerado patología psiquiátrica, por ser la antesala de temas o problemas mucho más profundos y que pueden implicar a muchas personas del entorno de quien lo sufre.

Creo que estos síndromes analizados de una manera psicológica, más impersonal, pueden ayudar a comprender comportamientos y actitudes en formadores y grupos, haciendo más fácil asumir sus postulados y sus comportamientos. El Budō es un área donde la personas depositan su integridad física y psicológica en unos formadores que deben ser conscientes de sus responsabilidades hacia dichas personas. Muy por encima de sus problemas, debe primar la calidad de la formación que ofrecen a sus alumnos y estos a su vez deben saber distinguir y ver cuándo están formándose con personas con los pies en la tierra o en los mundos de Yuppi o, más peligroso aún, en su propio universo paralelo.  

SÉ FELIZ CON LO QUE TIENES

Hatsumi Sensei nos enseña a ser felices y muchos practicantes no lo escuchan. La gente de Bujinkan está más interesada en aprender muchos waza que en desarrollar una vida feliz. Cuando intentas sonreír y ser feliz, tu vida mejora. La felicidad te hace sentirte satisfecho con lo que tienes. Recientemente leí una cita que decía: “Nunca dejes que las cosas que quieres te hagan olvidar las cosas que tienes”. ¿Dónde estás?

¿Por qué siempre queremos tener más? ¿Por qué nunca estamos satisfechos con lo que ya tenemos? En estos días de Covid, la gente se comporta de forma extraña. Un día la demanda de mascarillas y cuando están disponibles, no quieren usarlas. Exigen una vacuna, y cuando está disponible, no quieren vacunarse. El proceso de vacunación es demasiado largo, critican; demasiado rápido, culpan a los gobiernos.

Con las pandemias, todo el mundo en el planeta se ha vuelto médico. Saben mejor que nadie qué hacer, cómo se propaga y se desarrolla el virus. Todos tienen una opinión. Lloran mucho por la supuesta pérdida de su libertad. ¿Que perdida? Estamos tratando de deshacernos de la pandemia. Es sorprendente ver a la gente ser tan egocéntrica y de mente estrecha.

No sé si lo que hacen los gobiernos es bueno o malo. Y no me importa. Mi preocupación aquí es que la libertad es más que eso. ¡La libertad no es comportarse como un niño de 5 años! El mundo no es un jardín de infancia gigante. Ser adulto es saber cuándo hablar y cuándo callar. La verdadera libertad es cuando encuentras satisfacción con lo que tienes, no con lo que quieres. En japonés, la palabra “libertad” puede ser Tokuritsu (1) y tiene muchos significados. El idioma japonés utiliza conceptos abstractos para explicar el mundo. No lo definen. En cambio, envuelven la idea en una caja. Tokuritsu también es: independencia, separación, aislamiento o autosuficiencia. Lo que la gente llama “libertad” es en realidad lo opuesto a esto. Lo que llaman libertad es, de hecho, dependencia. Los seres humanos tienen una necesidad atávica de no estar separados o aislados. La sociedad nos ha enseñado a no intentar depender de nosotros mismos. Vivimos a través de las redes sociales, reality shows; y aplicaciones de teléfono. Tengo la sensación de que esta falsa sensación de libertad nos esclaviza. Somos prisioneros de nuestros deseos y lo que tenemos no nos agrada. Esta libertad es lo opuesto a la definición japonesa, no proporciona libertad.

Hegel dijo: “Cuando se menciona la libertad, siempre debemos tener cuidado de observar si no es realmente la afirmación de intereses privados lo que se designa”. (2) Por eso trato de ser feliz con lo que tengo. Hago lo mejor que puedo para nunca llorar por las cosas que no tengo. La situación sanitaria es complicada, nuestros gobiernos hacen lo que pueden. Estos confinamientos no durarán para siempre, ten paciencia, aguanta y desarrolla tu resiliencia. Porque esto es lo que está enseñando Hatsumi Sensei. Entonces, compórtate como el ninja que siempre quisiste ser.

¡Se feliz!

Por Arnaud Cousergue

  1. 独立, Tokuritsu: independencia; autosuficiencia; apoyarse a uno mismo; estar solo; libertad separación; aislamiento
  2. Lea más en https://www.brainyquote.com/authors/georg-wilhelm-friedrich-h-quotes

UNA CRISIS ES UNA OPORTUNIDAD MISTERIOSA

Esta publicación será un recordatorio para muchos lectores. No soy el primero en escribir sobre la palabra “crisis” en japonés. Ya escribí sobre ello hace unos años en este blog.

Cuando se trata de hacer juegos de palabras, el idioma japonés es como el idioma francés. Los sonidos similares escritos de manera diferente tienen diferentes significados. (1) La palabra “kiki” significa “crisis” en japonés. Kiki se compone de dos kanji: “peligroso” + “oportunidad”. Entonces, un japonés ve la “crisis” como una “oportunidad peligrosa”. (2) Puede ser arriesgado, pero no significa que siempre sea negativo. ¡Me encanta esto!

Las oportunidades son siempre momentos en los que las cosas pueden salir mal. La capacidad de asumir riesgos es lo que diferencia a los humanos de los animales. Algunos seres humanos correrán riesgos importantes; otros no se atreverán a moverse. Pero aprender Budō es una oportunidad para aceptar tomar riesgos y así mejorar tus habilidades de supervivencia. Es por eso que nunca debes renunciar a tu entrenamiento. Sé que este período de pandemia puede ser un desafío para muchos profesionales. La mayoría de Dōjō ha cerrado por el confinamiento o están en quiebra después de diez meses de Covid. ¡Esa no es una razón para rendirse o abandonar! Por lo tanto, concéntrate en “ki” (3) y convierte esta crisis “kiki” en “kikai”, una posibilidad, una oportunidad.

Los momentos que vivimos estos días pueden resultar difíciles para muchos. Pero estoy seguro de que nos preparan para una vida mejor si aprovechamos las nuevas oportunidades. La historia humana está llena de momentos en los que un nuevo paradigma reemplaza al antiguo. Nuestra Sociedad será diferente pronto, y quiero creer que será un cambio maravilloso (5). Kikai (4) conducirá a kikai (4), una “oportunidad” de experimentar una oportunidad “misteriosa”. Demasiadas personas mueren a causa de la pandemia. Y una muerte es demasiada. ¡Pero el Covid no es la “Peste Negra” del siglo XIV que mató a 25 millones de personas! (6) No es la gripe española la que mató de 20 a 50 millones de personas en todo el mundo. (7)

Hatsumi Sensei habla a menudo de los aspectos misteriosos del Budō. Ahora que entendemos mejor esos términos, podría ayudarnos a comprender la esencia de lo que él nos está enseñando. Lo que hacemos en el tatami es maravilloso, extraño y misterioso. El movimiento natural existe en el éter, y nuestro cuerpo y mente lo hacen visible. Cada encuentro, cada pelea es potencialmente peligrosa. Entonces, dejemos que el aspecto misterioso de la vida se ocupe de ello, siempre existe la posibilidad de encontrar el éxito. El éxito es una actitud. Es una acción sin intención. Una vez más, se remonta al Tao cuando Lao Tse escribe “no hagas nada y nada quedará sin hacer”. El camino de la acción es el kikai, una vía de oportunidad y azar; y acontecimientos u oportunidades que suceden de formas misteriosas.

Por Arnaud Cousergue

  1. En francés, salto es “saut”, un balde es “seau”, una foca es “sceau”, mudo es “sot, ¡y todos suenan como “so” en inglés!
  2. 危機, kiki: crisis; situación crítica; emergencia
  3. 機, ki: azar; oportunidad
  4. 機会, kikai: posibilidad; oportunidad
  5. 奇怪, kikai: extraño; maravilloso; extraño; indignante; misterioso
  6. “Podría decirse que el brote de peste más infame fue la llamada Peste Negra, una pandemia de varios siglos que se extendió por Asia y Europa. Se cree que comenzó en China en 1334, se extendió a lo largo de las rutas comerciales y llegó a Europa a través de los puertos sicilianos a fines de la década de 1340. La plaga mató a aproximadamente 25 millones de personas, casi un tercio de la población del continente. La peste negra duró siglos, particularmente en las ciudades. Los brotes incluyeron la Gran Plaga de Londres (1665-66), en la que murieron 70.000 residentes”. De National Geographic.
  7. https://en.wikipedia.org/wiki/Spanish_flu “Desde febrero de 1918 hasta abril de 1920, infectó a 500 millones de personas, aproximadamente un tercio de la población mundial en ese momento, en cuatro oleadas sucesivas. Por lo general, se estima que el número de muertos estuvo entre 20 y 50 millones, aunque las estimaciones oscilan entre los conservadores 17 millones y un posible máximo de 100 millones, lo que la convierte en una de las pandemias más mortíferas de la historia de la humanidad”.

PROYECTOS LITERARIOS

Quiero empezar el año con una reflexión en torno a la idea de escribir un libro y lo que ello puede suponer según el tema que se trate en el mismo. Recientemente he visto como alguien se quejaba porque había comprado un libro y “no contenía lo que él deseaba que contuviese” y por lo tanto cargó contra el libro y el autor si el más mínimo decoro, perdiendo las formas así como la educación y si le asistía un ápice de razón la perdió en el camino. Lo cierto es que todos cuando compramos un libro tenemos unas ciertas expectativas. Personalmente procuro cada vez más no crearme dichas expectativas para ser lo más objetivo posible con el libro, el autor y su contenido. Sin duda este año de pandemia y confinamiento ha incentivado a la gente en su faceta literaria, se han escrito y se van a publicar y se están publicando libros por doquier.

No quisiera entrar en la valoración de cada libro que últimamente he comprado, algunos con meses de antelación en el formato de pre venta que se ha puesto de moda últimamente. Si me gustaría centrarme en el contenido de algunos de estos libros. Sin duda hablar sobre Bujinkan, en sus distintas facetas o áreas es muy amplio y extenso. Por ello es normal que aparezcan diversos trabajos literarios de toda índole y calidad. Unos tratan sobre temas muy concretos, otros sobre la historia y evolución de nuestro arte a través de los años. Hay ciertos proyectos que me tienen muy interesado y pendiente de las redes sociales para estar al tanto de su publicación. Ya sea por su potencial contenido como por su autor, son libros que sin duda compraré y devoraré con gran ansiedad.

Ya hace décadas que me han solicitado o sugerido que escriba un libro. Lo cierto es que en verdad tengo 3 escritos y guardados en una memoria USB desde hace bastante tiempo y que cíclicamente reviso y retoco. Sin embargo nunca me he decidido a publicarlos. Pesa en mi la responsabilidad de poner por escrito una información que en algunos casos mal usada o en manos poco adecuadas podría ser muy peligrosa. Esa responsabilidad me ha hecho reprimir mi deseo de publicar dichos manuscritos. Observo que en los últimos 20 años se han escrito y publicado bastantes libros sobre temas como el combate con cuchillo en castellano. En su mayor parte son basura, en mi humilde opinión son patéticos intentos de gente sin conocimientos reales de tener “su libro” publicado, como una línea más se su CV o como una forma de publicidad más o menos efectiva. Muy pocos de esos textos han suscitado mi interés real y mi aprobación. Viendo el mercado actual mi manuscrito sería un revulsivo pero sin duda generaría polémica, lo sé, no me muerdo la lengua generalmente y llamo a la gente y a las cosas por su nombre. Pero más allá de esas consideraciones más superficiales, el sentimiento de responsabilidad para con el lector y para con el público en general me han hecho siempre reprimir mi interés por publicar nada.

Podría fácilmente recopilar una serie de post de mi blog que se centrasen en un tema concreto y maquetarlos para su publicación, es algo factible y relativamente fácil de hacer. Pero creo que ese no es el camino. Aunque no descarto hacerlo ya que observo que con más de 860 post publicados es evidente que algunos que considero esenciales y de interés se han ido olvidando en el tiempo y en la masa de textos ya publicados en mi blog. Hace ya tiempo le pasé un borrador de uno de mis manuscritos a mi alumno más veterano y él mismo me dijo que aquello era “explosivo”. Le preocupaba como a mí el nivel y calidad de la información facilitada y como podría llegar ser usada por individuos sin ética para malas acciones. Ese comentario fue suficiente para entender que mi percepción de mis trabajos era acertada y que tenía que re plantearme esos textos, su contenido y el alcance de la información facilitada en ellos.

Mientras me decido, mientras tomo una decisión, espero con interés los trabajos de mis compañeros y amigos que a buen seguro alguno de ellos será de mucho valor para todos los que estamos practicando y enseñando este Arte llamado Bujinkan. Creo que en el primer semestre de este recién estrenado 2021 deberían ver la luz entre 7 y 9 libros que a buen seguro todos ellos ocuparan un lugar destacado en mi biblioteca. Hasta que vayan saliendo a la venta seguiremos entrenando, estudiando y procurando perfilar esos proyectos que llevan tanto tiempo en un viejo USB.