LAS CUENTAS CLARAS

Hablando con mis alumnos en una reciente clase, al finalizarla concretamente, mientras recibía de ellos la felicitación por la concesión por parte de mi Sensei, el Sôke, de la Medalla de Oro de la Bujinkan a “los muchos años de sacrificios y sinsabores en defensa de sus enseñanzas” surgió una cuestión. La misma fue planteada por uno de mis nuevos estudiantes. Es normal que aquellos que llegan al Dôjô tengan muchas preguntas, muchas dudas y muchas cosas les extrañan o les sorprendan. Piden explicaciones pues quieren saber y también quieren tener las cosas claras, saber dónde “se están metiendo” por decirlo de alguna forma.  Uno de ellos no se cansaba de repetirme “las cuentas no me salen, las cuentas no me salen….”. Le pregunté a qué se refería y me lo explicó brevemente.

Por lo visto antes de acercarse a mi Dôjô había realizado una búsqueda intensiva por la red para informarse de la actividad y de los instructores que la enseñan en España y evidentemente en concreto también yo mismo fui objeto de esa investigación. Me comentó que según mi biografía me había llevado 12 años llegar al 5 de octubre de 1996, cuando me convertí en alumno del Sensei al superar mi Sakki Test. Cierto, le dije, es correcto. Después me comentó que según sus cuentas me había llevado acceder al 15ºDan 17 años más. Cosa que de nuevo le confirmé. En total 29 años de mis actualmente 32 años de práctica y estudio ininterrumpido en Bujinkan. Le pregunté cuál era el problema, me contestó que había visto la biografía de un instructor muy popular que indicaba que había comenzado su entrenamiento en Bujinkan en 1995 y que había recibido el 10ºDan en 2005 y el 15ºDan en 2011. En total 16 años para alcanzar dicho grado. Prácticamente un grado por año… Yo le dije que no era extraño, intentando no darle importancia al asunto, que en los inicios muchos de los hoy considerados “intocables” en Bujinkan promocionaron a 5ºDan en apenas 2 o 3 años desde su comienzo en la práctica y estudio del Budô del Sensei. Y habían recibido galardones y reconocimientos con apenas 5 o 7 años de entrenamiento, pero que eran otros tiempos y que entonces el objetivo del Sensei era establecer y extender el arte de su Maestro, Takamatsu Ô Sensei y que en su afán de hacerlo había tenido cierta “manga ancha”.

Sin embargo no le preocupaban esos formadores de la primera generación, yo mismo pertenezco a esa generación aunque mis “cuentas” sean otras bien distintas, aun así mi estudiante seguía sin entender el desfase entre mis fechas y las de otros…. Le preocupaba mas el otro instructor del que me hablaba él, porque había visto que a su vez ese instructor había formado en apenas 6 meses a un estudiante desde cinturón blanco a 3ºDan otorgándole el título de Shidôshi-Ho. Que apenas 3 años después ya era 5ºDan y por lo tanto Shidôshi y que un año después ya era 6ºDan. Mi alumno me preguntó de forma directa: “¿en Bujinkan se promociona a grado por año?, ¿porque en este Dôjô no se hace de igual forma?” La verdad es difícil por no decir imposible contestarle de una forma convincente en que no quede mal alguien o se vea afectada la credibilidad de la propia actividad, Bujinkan. La verdad es que tenía razón “las cuentas no salen” y es difícil explicarse porque, máxime cuando eres consciente de que ni yo soy el peor formador del país ni los otros son los mejores formadores del país, eso complica poder justificar ciertas cosas.

Puedo decir que en mi Dôjô no se promociona así, como mi alumno ha podido apreciar. Pero no puedo criticar o juzgar la forma en que se aplica el principio de promoción y el uso que de la libertad para dicha acción de promoción que el Sensei nos ha concedido a sus alumnos, cada uno debe ser responsable y aceptar la responsabilidad contraída con él (Giri). Si puedo decir que entiendo a mi alumno pues a mí tampoco me salen las cuentas. Pero tal vez este simple escrito, reflexión pública de una conversación meramente circunstancial entre instructor y estudiante pudiese malinterpretarse como una crítica personal hacia alguien, pues últimamente hay gente muy susceptible que se sienten aludidos por todo o que sienten que se critica a “los suyos” pero los hechos son los hechos y nadie los puede cambiar, son datos objetivos. La subjetividad viene en cómo podemos interpretarlos, pero los datos son los que son. Los foros de la red han criticado en innumerables veces este asunto y es inevitable que aquellos que se acercan a nuestra actividad, si se informan previamente, tengan dudas y preguntas “incomodas”.

fabula Soke

Llegados a este punto le dije a mi estudiante que no le diera más vueltas al tema, que si estaba contento en mi Dôjô y con mi forma de enseñar lo demás era insustancial, lo que los demás hagan, los demás se lo coman. No puedo estar más de acuerdo con mi estudiante en su percepción pero lo importante es que al final no por ir más rápido se logran más éxitos o se es mejor. Así que en la clase de hoy le mostré un dibujo que me envió el Sensei hace ya al menos 15 años. Ese dibujo es una estampa de la fábula de la liebre y la tortuga junto a los kanji de Bufû Ikkan. Mi alumno y yo sonreímos cómplices del significado y sutileza del Sensei al tratar con este tema, que en su día, ya hace muchos años consulté con él. Esa fue su respuesta, en esta vida hay liebres y hay tortugas, si conoces bien la fábula la pregunta sería que prefieres ser ¿tortuga o liebre? Yo lo tengo claro.

Anuncios

Un pensamiento en “LAS CUENTAS CLARAS

  1. muy claro su concepto Shihan!! gracias por compartir, ahora tengo claro metaforicamente ablando que animal prefiero ser. Saludos cordiales desde Argentina.
    Ariel Moreno

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s